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Calidad de Vida: Una Perspectiva Individual




Enviado por arbeyt



    1. Resumen
    2. Desarrollo
    3. Conclusión
    4. Anexos

    "La felicidad es un pájaro azul que
    una tarde

    se nos posó en la palma caliente de
    la mano,

    y nos dejó como la huella de un
    paraíso perdido
    que nunca nadie alcanzó y con el que todos,

    en algún momento,
    dormidos

    o en estado de
    vigilia, soñamos"

    Resumen

    El presente documento pretende ahondar en la
    temática de calidad de
    vida poniendo énfasis en el carácter
    subjetivo del concepto, es
    decir, la importancia de las diferencias personales que se
    encuentran influidas directamente por la cultura, la
    historia, la
    temporalidad. En otras palabras, las variables del
    entorno que repercuten en nuestra espiritualidad.

    Para lograr lo mencionado, se ha realizado un análisis teórico de los
    planteamientos de diversos investigadores/as con el fin de hacer
    una integración del concepto de
    calidad de
    vida siempre considerado desde el punto de vista de la
    subjetividad.

    Palabras Clave

    Subjetividad, Calidad De
    Vida, Cultura,
    Temporalidad..

    Introducción

    A lo largo de la historia distintos grupos de
    pensadores y pensadoras (filósofos/as, científicos/as, etc),
    han tenido en sus discursos y
    estudios muy presente la inquietud de saber y de explicar
    el estado de
    felicidad. Al terminar el siglo pasado y a comienzo de
    éste, se abrió paso a los estudios acerca de
    Calidad de
    Vida, concepto que se define muy bien como "bienestar
    sujetivo".

    Desarrollo

    Para comenzar a abordar el tema de calidad de vida, se
    quisiera recalcar la importancia que tiene el carácter
    subjetivo de éste. Y para ello nos basaremos en la
    siguiente definición de subjetivo: "Perteneciente o
    relativo al sujeto, considerado en oposición al mundo
    externo. Relativo a nuestro modo de pensar o de sentir, y no al
    objeto en sí mismo".

    En las personas, la forma de sentir o pensar acerca de
    algo esta influido directamente por los factores del entorno, en
    especial, la cultura. De esta manera, si se graficara el proceso, las
    personas (definidas como seres sociales) se transforman en la
    intersección de éstos factores, es decir,
    "nosotros, los seres humanos operamos en nuestra vida en muchos y
    diferentes dominios de realidad, los cuales como diferentes
    redes de
    conversaciones y explicaciones se intersectan en nuestros
    cuerpos. En otras palabras, el ego es un modo dinámico en
    un espacio multidimensional de identidades humanas, y el yo
    – el humano individual – es la corporalidad que
    realiza la intersección de las redes de conversaciones que
    constituyen el ego". Si se le da otra lectura a
    éste planteamiento, se puede decir que sostiene que los
    seres humanos poseen encapsulada cierta forma de sentir y pensar
    (nuestra subjetividad), es decir, el propio vivenciar subjetivo
    se ve limitado por la cultura en la que se está inserto,
    de esta manera, si una mujer Africana
    está a punto de contraer matrimonio no va
    a sentir y pensar lo mismo acerca del matrimonio que
    una mujer Chilena que
    esté en la misma situación, simplemente porque son
    dos personas distintas que se construyeron en lugares distintos,
    con características distintas, con
    representaciones sociales distintas y rituales distintos de
    matrimonio.

    De acuerdo a lo anterior, si se está determinado
    por la cultura en la que se esté inserto, podría
    pensarse que la calidad de vida se daría igual para las
    distintas culturas y entonces pudiera definirse el concepto
    abordando los distintos factores de cada cultura, pero no basta
    con eso. Hay un espacio en el medio de las intersecciones de
    factores que influyen en el accionar como la tan mencionada
    cultura, la historia personal, la
    ubicación sociocultural y geográfica en donde se
    nace, etc. y ese espacio es lo que le da a cada persona su manera
    de sentir la vida, sus expectativas, sus metas, sus deseos, su
    sentido de vida, etc y que se relaciona directamente con la
    libertad
    (siempre entendiéndola como limitada por los factores del
    entorno). "La libertad,
    rectamente comprendida es un cumplimiento por la persona de la
    ordenada secuencia de eventos de su
    vida. La persona libre se mueve voluntaria, libre y
    responsablemente para desempeñar su importante papel en un
    mundo cuyos eventos
    determinados pasan por él y por su elección y
    voluntad espontánea" . Es ésta libertad la que
    diferencia el ser de cada persona, ese espacio que queda en el
    corazón
    y que está intersectado por muchos factores es lo que hace
    elegir cosas distintas, en otras palabras es la subjetividad
    propia.

    Desde esta perspectiva, no se puede hablar de calidad de
    vida sin considerar las diferencias individuales, sin considerar
    la importancia de lo subjetivo que rodea a ésta y lo
    más importante sin olvidar que se está hablando de
    la felicidad de las personas.

    Como se mencionó anteriormente, muchas personas
    han intentado teorizar acerca del concepto de calidad de vida, y
    la forma en que las personas la alcanzarían. Estas
    teorías, por lo general, se encuentran
    sesgadas por la visión o enfoque al que se encuentra
    adscrito quien la plantea, por lo tanto, presentan limitaciones
    en sus conceptos. En este sentido, es interesante preguntarse
    qué tanto tienen en consideración la subjetividad,
    las diferencias personales y la espiritualidad (tales como las
    vivencias, experiencias, estilos de crianza, lugar de nacimiento,
    entre otros) al momento de definir el concepto de calidad de vida
    y bienestar subjetivo. Estos factores cumplen un rol fundamental
    en lo que la persona va a entender o va a buscar para su
    bienestar subjetivo o calidad de vida y cómo
    enfrentarán las adversidades.

    Si bien en el último tiempo se ha
    avanzado hacia una concepción post material en lo que se
    refiere a las formas en que las personas obtendrían
    bienestar subjetivo, aún se manejan teorías
    que no abordan los aspectos más espirituales y subjetivos
    por medio de las cuales se comprende el mundo y se construye la
    realidad.

    Es comprensible que cuando se trata de organismos que
    desean implantar políticas
    o mediciones de calidad de vida dentro de alguna población (por ejemplo, la OMS), sea
    necesario operacionalizar el concepto en elementos más
    "objetivos" u
    observables y que se hace más difícil abocarse a
    elementos más individuales o subjetivos. En este sentido,
    Wilson ha sido acertado en lo que se refiere al planteamiento de
    necesidades centrales dentro de las diferentes culturas, como por
    ejemplo la alimentación, las que podrían
    utilizarse en este sentido. Pero también cada persona
    encontrará la forma de utilizar los satisfactores y de
    suplir sus necesidades.

    Observando las teorías que existen sobre calidad
    de vida, Diener ha sido uno de los que más ha considerado
    los aspectos subjetivos y personales dentro de sus
    planteamientos. Algunos de los aspectos que ha tomado en cuenta
    se encuentran la cultura, la separación de aspectos
    cognitivos y afectivos y deja el espacio para una evaluación
    personal
    dentro de su concepción de calidad de vida. En cuanto a
    las teorías planteadas por Diener, las que se conocen como
    "arriba – abajo" y "abajo – arriba", se consideras
    rescatable -desde la postura de las autoras del artículo-
    el espacio que deja abierto para considerar una reflexión
    y lectura propia
    de la persona sobre las situaciones, podría entonces
    considerarlas como satisfactorias o insatisfactorias de acuerdo a
    su valoración subjetiva. Desde este punto de vista, para
    las personas no es la situación en sí misma la que
    provocaría satisfacción, sino la evaluación
    personal de ésta. En otro ámbito pero dentro de
    estas mismas teorías, de la que se conoce como "abajo
    – arriba" se considera rescatable la referencia a las
    pequeñas felicidades que se pueden experimentar a diario,
    la conciencia de que
    se puede ser felices en todo momento y no ver la felicidad
    sólo como una meta a largo plazo

    Otra teoría
    planteada por Diener que considera aspectos subjetivos y
    personales es la que se conoce como teoría
    teleológica o finalista. Esta que reconoce el bienestar
    subjetivo como posible de alcanzar por medio del establecimiento,
    acercamiento y cumplimiento de las propias metas. Dentro de esta
    teoría Diener presenta entre los factores relevantes al
    contexto o cultura. En esta consideración es posible
    apreciar un acercamiento a lo subjetivo y las diferencias
    personales dentro del concepto calidad de vida. Al plantear que
    no todas las metas producirán bienestar subjetivo, Diener
    está considerando la acción de la propia persona en
    la consecución de éste, ya que no sería
    la meta en
    sí la que haría que la persona lo alcanzara, sino
    la elaboración de las propias capacidades, de las
    posibilidades de alcanzar las metas, de la valoración de
    la sociedad,
    etc.

    En las sociedades
    actuales existe una tendencia a sentir temor a vivir el
    día a día, a mirar hacia delante y no ver nada. Al
    plantear metas se hace real el futuro, lo que permite, de alguna
    forma apaciguar la ansiedad que ello produce, mejorando la
    calidad de vida y obteniendo bienestar subjetivo.

    Dentro de las teorías cognitivas, es la de
    comparación social la que mejor plantea aspectos
    subjetivos en el concepto de calidad de vida. Esta teoría
    es bastante real, en el sentido que dentro de las sociedades la
    comparación existe en la mayoría de los
    ámbitos. En cuanto a la subjetividad, se plantea que la
    comprensión de comparación es parte de las
    elaboraciones de la persona; la forma en que construye el mundo
    le va a dar a entender las pautas por las cuales debe recibir la
    información que le entregan las
    demás personas; de acuerdo a la imagen que tenga
    de sí misma va a compararse con realidades "mejores" o
    "peores". Todo esto dependerá de la propia
    concepción de su realidad, de su vida personal, de sus
    vivencias, etc. Por último, es necesario una observación de la propia vida y de la
    propia realidad para llegar a una conclusión luego de
    hacer una comparación con otras personas o grupos, lo cual
    es parte de un proceso
    evidentemente subjetivo, ya sea cognitivo o emocional. A partir
    de esto, de las comparaciones, la persona considerará el
    propio bienestar subjetivo o calidad de vida.

    Esta teoría plantea también la
    imposibilidad de que la persona logre bienestar subjetivo si sus
    cercanos significativos no lo poseen o no se encuentran bien. En
    esto se encuentran involucrados factores emocionales, por lo
    tanto, subjetivos.

    En cuanto a las teorías que no consideran la
    subjetividad dentro de sus planteamientos, se cree que la
    teoría de la actividad es una de ellas, ya que es
    demasiado amplia en su concepción, en el sentido que no
    especifica qué se entenderá por actividad, o si
    existe elaboración por parte de la persona al momento de
    realizar la actividad. Es posible deducir que sería la
    actividad por sí misma la que otorgaría bienestar
    subjetivo, sólo realizándola se obtendría.
    En base a esto se considera que es bastante reduccionista y deja
    de lado elementos relevantes al momento de hablar de personas que
    se encuentran insertas en una sociedad, entre
    éstos, los factores personales, las diferentes
    concepciones de actividad, las historias de cada persona, es
    decir, los componentes que conforman la subjetividad de la
    persona.

    Siempre desde el eje de la subjetividad, el hecho de
    entender conceptualmente "calidad de vida", se requiere
    comprender que, al concebirse: "vida" se hace referencia a una
    forma de existencia superior a lo físico únicamente
    puesto que se debería considerar el ámbito de
    relaciones sociales del individuo, sus posibilidades de acceso a
    los bienes
    culturales, su entorno ecológico-ambiental, los riesgos a que se
    encuentra sometida su salud física y
    psíquica, entre otros elementos; en otras palabras,
    además de sus nexos con los demás en la esfera
    social y comunitaria, trasciende a su individualidad. Pues bien,
    por lo tanto, "Calidad de Vida es un concepto relativo que
    depende de cada grupo social y
    de lo que éste defina como su situación ideal de
    bienestar por su acceso a un conjunto de bienes y
    servicios,
    así como al ejercicio de sus derechos y al respeto de sus
    valores"; es
    así como cada grupo social
    identifica las tendencias en materia de
    bienestar, por ello se hace preciso diferenciar los diversos
    modos de vida, aspiraciones e ideales, éticas e
    idiosincrasias de los conjuntos
    sociales, para distinguir los diferentes eslabones y magnitudes,
    pudiendo así dimensionar mejor las respectivas variaciones
    entre unos y otros sectores de la comunidad, por
    citar un ejemplo, en el caso de las sociedades que ya han
    resuelto sus necesidades básicas, en términos de
    bienes y servicios, sus
    objetivos de
    bienestar se orientan más hacia la realización
    personal familiar y profesional del grupo social, es decir, dada
    la existencia de sociedades más desarrolladas que otras,
    los estándares de bienestar son diferentes y así
    las definiciones de calidad de vida. Y tal como plantea Blanco
    (1988) Los valores,
    apetencias e idearios varían notoriamente en el tiempo y al
    interior de las esferas y estratos que conforman las estructuras
    sociales. La calidad de vida estaría además
    construida histórica y culturalmente con valores
    sujetos a las variables de
    tiempo, espacio e imaginarios, con los particulares grados y
    alcances de desarrollo de
    cada época y sociedad, y su consecuente forma particular
    de mirar el mundo: Subjetividad. Explicado de otra manera,
    sería utópico aspirar a la unificación de un
    único criterio de calidad de vida.

    Desde lo anterior, el concepto calidad de vida es
    considerado como subjetivo y que a través de todo el mundo
    la calidad de vida varía en la cultura en la cual se
    enmarque, en el espacio y en el tiempo. Gallopin (1980), menciona
    que precisamente el punto central depende de la situación,
    y que el conjunto de las variables ambientales más
    pertinentes puede y debe ser diferente en diversos contextos. Lo
    que en un medio ambiente
    determinado es positivo o negativo, dentro de ciertos limites
    extremos inferiores y superiores, puede cambiar mucho
    según las distintas situaciones y, salvo en el caso de
    variables como las que influyen en la salud humana (que es una
    tendencia objetiva de la calidad de la vida), resulta casi
    imposible ordenar la calidad del medio ambiente sobre
    una base universal.

    No obstante, existen tendencias -por así
    llamarlos- que se consideran como básicas para poder evaluar
    una vida como poseedora de calidad o bien tendencias objetivas,
    estas son fundamentalmente la satisfacción de las
    necesidades básicas tal y como lo planteó Maslow, y ello
    queda en evidencia si se le pregunta a una persona qué es
    calidad de vida, muchos lo relacionan con el acceso a un trabajo
    digno y bien remunerado que les permita acceder a bienes y
    servicios básicos como vivienda, educación, salud y
    nutrición,
    servicios públicos, movilidad vial, recreación, seguridad, entre
    muchos otros.

    La evaluación del concepto presenta una
    situación parecida. Para algunos autores los enfoques de
    investigación de este concepto son
    variados, pero podrían englobarse en dos tipos: Enfoques
    cuantitativos, cuyo propósito es operacionalizar la
    Calidad de Vida. Para ello, han estudiado diferentes tendencias:
    Sociales (se refieren a condiciones externas relacionadas con el
    entorno como la salud, el bienestar social, la amistad, el
    estándar de vida, la educación, la
    seguridad
    pública, el ocio, el vecindario, la vivienda, etc);
    Psicológicos (miden las reacciones subjetivas del
    individuo a la presencia o ausencia de determinadas experiencias
    vitales); y Ecológicos (miden el ajuste entre los recursos del
    sujeto y las demandas del ambiente) y,
    Enfoques cualitativos que adoptan una postura de escucha y
    atención a la persona mientras relata sus
    experiencias, desafíos y problemas y
    cómo los servicios sociales pueden apoyarles
    eficazmente.

    Conclusión

    A lo largo del tiempo, el concepto de Calidad de Vida ha
    sido definido como la calidad de las condiciones de vida de una
    persona, como la satisfacción experimentada por la persona
    con dichas condiciones vitales, como la combinación de
    componentes objetivos y subjetivos, es decir, Calidad de Vida
    definida como la calidad de las condiciones de vida de una
    persona junto a la satisfacción que ésta
    experimenta, y, por último, como la combinación de
    las condiciones de vida y la satisfacción personal
    ponderadas por la escala de
    valores, aspiraciones y expectativas personales, no obstante, se
    estarían omitiendo aspectos que intervienen directamente
    con la forma de interpretar o no las situaciones como positivas o
    no, es decir, aspectos que influyen la escala de valores
    y las expectativas de la personas: la cultura.

    Adicionando a las concepciones anteriores el aspecto
    cultural, se propone el siguiente modelo de
    calidad de vida (ver figura 1): considerando a priori que ya
    existe cobertura de ciertas necesidades básicas para la
    sobrevivencia del ser humano, ya que si ellas no se encuentran
    cubiertas no puede ascenderse o construir. Pues bien, Se concibe
    al ser humano inmerso dentro de sociedad enmarcada en un lugar
    determinado (físico e histórico) y una cultura que
    ha adquirido mediante socialización; ambos elementos regulan e
    incluso limitan -si bien no de forma terminante- las concepciones
    de mundo del sujeto. Desde esta arista, el sujeto se ubica para
    evaluar más o menos conciente lo que le acontece y, sin
    duda, no es sencillo, puesto que aquel proceso se encuentra
    mediado por una cantidad de factores anexos a los globales antes
    mencionados, por nombrar algunos: el nivel evolutivo, la
    comparación con otros, su historia personal, el momento
    actual, las expectativas futuras, etc. Todo ello se conjuga y
    permiten que el sujeto a cada momento de la vida, la conciba de
    cierta forma, y la vivencie acorde a dicha evaluación. Por
    último, si bien se ha planteado calidad de vida desde una
    evaluación mediada por una multiplicidad de factores, no
    podemos obviar las características personales, el estado que
    se adiciona al resto de los factores antes mencionados
    complejizando más aun este proceso, desde aquí
    recatamos la subjetividad, esta forma de concebir el mundo tan
    particular como humanos existen en la Tierra, que
    a la vez está mediada por el proceso de socialización y la cultura en la cual se
    desenvuelve y lo regula.

    Pues bien, la calidad de vida es una categoría
    multidimensional, presupone el reconocimiento de las dimensiones
    materiales,
    culturales, psicológicas y espirituales del hombre,
    combate el concepto de hombre
    unidimensional y uniforme y obliga a desplegar mucha creatividad
    para aprender la diversidad humana. Lo anterior se acopla a la
    perfección a la mayoría de las tendencias actuales
    quienes rechazan el concebir al humano como ser lineal, ello se
    considera obsoleto, ya que desde su misma corporalidad la
    complejidad el ser humano es indescriptible, por ello acercarse a
    los procesos desde
    una forma holística permite mayor comprensión de
    esta madeja de factores mutuamente influyentes; por ello el
    concepto de Calidad de Vida depende en gran parte de la
    concepción propia de mundo que tiene el sujeto en
    particular: la interpretación y valoración que le
    da a lo tiene, vive y espera. En otras palabras y a modo de
    síntesis se recalca el valor de la
    interpretación que se realiza a los hechos y lo objetivo que
    se tiene en la vida, es decir, el valuarte inmensurable de lo
    subjetivo: "los lentes con los que nos paramos y vemos el
    mundo".

    Anexos

    Esquema 1: Calidad de Vida desde la
    Subjetividad.

    (*) Dicha relación se detalla en el siguiente
    esquema.

    Esquema 2:

     Para ver el gráfico
    seleccione la opción "Descargar" del menú
    superior

     

    Daniela Palacios R

    Cecilia Castro O.

    Daniela Reygadas E.

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