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Manual urgente de comunicación urbana




Enviado por sumanoderecha



    1. La
      Comunicación
    2. Sus
      Profesionales
    3. La Conformación Social
      de los Profesionales de la
      Información
    4. La Comunicación
      Urbana No es para Periodistas
    5. Conclusiones
    6. Bibliografía

    INTRODUCCIÓN

    "Sólo con el corazón
    se ve,

    lo importante es invisible a los
    ojos"

    Saint Exuperi

    Primero, antes de cualquier cosa, debo aclarar que con
    este trabajo no
    pretendo cambiar al mundo ni convencer a nadie de nada.
    Sólo es mi deseo desde una construcción minimalista, plantear
    interrogantes ante una carrera profesional y su función
    social, pues a pesar de toda la historia de esta
    profesión maravillosa, su inmensa dinámica y de su total similitud con el ser
    humano, con sus virtudes y defectos, los Comunicadores Sociales
    nos podemos dar el lujo de repensar todos los días nuestra
    profesión.

    Esta breve redacción está dividida en tres
    partes: una dedicada totalmente al Profesional de la
    Comunicación y otra como una breve reflexión
    del deber ser de la comunicación dentro de la sociedad.

    Y empiezo presentando una visión de lo que es la
    comunicación, a partir de diversas teorías
    que, aclaro, son más valiosas por su forma, como es
    típico de los Comunicadores, y luego paso a hablar de sus
    profesionales, para ir después al sentido que para
    mí, como responsable de este texto y
    abusando de la bondad de algunos autores en quienes me apoyo,
    tiene la comunicación dentro del contexto de
    construcción de sociedad.

    Cuando mencionamos la palabra comunicación
    estamos aludiendo a significaciones que causan un verdadero caos
    a la hora de medir sus efectos. Saber a ciencia cierta
    qué es y quiénes son los responsables de ella, es
    decir, no sólo desde el punto de vista de los
    profesionales sino también del ciudadano común, nos
    ayudará a pensar sobre su verdadero papel dentro de la
    sociedad.

    Sociedad entendida como un sinnúmero de visiones
    de mundo que se entrelazan y chocan entre sí
    partiéndose en pedazos y regenerándose en células
    nuevas, diferentes a la matriz
    original, que conforman un mosaico en el cual el ser diferentes
    es lo único que nos hace iguales en el interior de los
    conglomerados a los cuales llamamos ciudades que para bien o para
    mal nos toca compartir.

    Y es en ese compartir donde está el secreto de la
    supervivencia de la humanidad, la cual, sin lugar a dudas lo
    único claro que tiene es la escasez de los
    recursos
    necesarios para la vida. Siendo ésta la única
    razón de fondo de todas las problemáticas por las
    cuales pasamos a diario. Si no tuviéramos que respirar
    para qué el aire, si no
    tuviéramos qué comer para qué la comunidad.

    Y para que todo esto ocurra es necesario que exista un
    elemento cohesionador, conector y dinamizador encargado de
    juntarnos y hacernos saber los unos a los otros que existimos y
    que, querámoslo o no, estamos sobre el mismo planeta y
    tenemos el derecho a vivirlo y vivirlo en paz. Ese elemento no es
    otro que la Comunicación.

    Primero

    La
    Comunicación

    ¿Qué es la
    Comunicación?

    Todavía los pensadores modernos se están
    dando "totes" en la cabeza para intentar explicar qué es
    la Comunicación, y por supuesto son muchos los puntos de
    vista desde los cuales se puede enfocar la cuestión.
    Abraham Moles en su Teoría
    Estructural de la Comunicación y la Sociedad nos dice:
    "Para enmarcar el acto de la Comunicación partimos del
    hombre
    individual, aislando la mente en una especie de esfera personal a
    través de la cual pasan los estímulos del medio
    ambiente; ahí se sitúa para él "la
    frontera de su
    ser".

    Dentro de esta esfera el individuo
    recibirá los mensajes del mundo exterior que
    contribuirán a determinar su comportamiento
    y a suscitar reacciones. Estos mensajes – estímulos que
    golpean sus sentidos provienen de lugares distintos y se
    presentan bajo distintas formas.

    El hombre construye su destino, su conocimiento
    del mundo, sus sentidos, sus significados y su cultura a
    partir de esa "mirada en perspectiva" acerca del medio que lo
    rodea.

    Consideremos ahora a otro individuo que también
    tiene su esfera personal de sensaciones y acontecimientos. La
    Comunicación consistirá en el establecimiento de
    una concordancia entre las esferas de los dos seres, que se
    expresan el uno a otro mensajes que poseen un continente y un
    contenido"… hasta aquí esta muy bien. Nos estamos
    refiriendo a la vieja estructura
    donde se codifica y se decodifica, de emisor – perceptor,
    mensaje, perceptor – emisor, según la cual la
    Comunicación tiene entonces como raíz la idea de
    "poner en común".

    Sin embargo, podemos acudir a Lacán para
    demostrar que partiendo de la misma definición de Moles,
    la Comunicación como tal no existe.

    Utilizando la misma estructura del signo
    lingüístico de Saussure, donde los códigos
    están compuestos por significante y significado,
    Lacán cambia el significado por el sentido: la experiencia
    de cada individuo, pues detrás de él está
    toda la formación histórica de ese individuo, su
    tradición y su inconsciente, entre otros; y al
    significante le da una orientación connotativa. Postulado
    con el que Carl Jung y Noan Chomsky están de
    acuerdo

    La Comunicación no existe en cuanto en el campo
    de lo simbólico, de formación personal, no hay una
    concordancia exacta entre los significantes y los sentidos de
    dos individuos.

    Pero si la Comunicación como tal no existe
    entonces en qué se fundamenta el "contacto" necesario para
    la construcción de sociedad?

    Para comprender, o mejor, para responder esta pregunta
    empezaremos por decir que en razón de la supervivencia los
    hombres deben asociarse. Pero cómo se da esta
    asociación?

    Para Juan Jacobo Rouseau es necesario que se elabore un
    "Contrato Social"
    en el cual los hombres nacidos libres renuncian a su libertad en
    pro de una voluntad general, haciendo cada cual su enajenación sin reservarse nada. La
    enajenación total de cada uno de los asociados con todos
    sus derechos,
    realizada a favor del bien común, porque en primer lugar,
    dándose cada uno en todas sus partes, la condición
    es la misma para todos y es la condición igual para
    todos… surge un pacto en el cual los asociados renuncian a sus
    libertades individuales a favor del conglomerado al cual
    pertenecen y éste delega en una persona elegida
    libremente. Cuando surge un contrato en estos
    términos, el hombre no
    sufre perjuicio alguno por cuanto "cada uno uniéndose a
    todos no obedece sino a sí mismo y queda tan libre como
    antes"

    La unión es tan perfecta como puede serlo, sin
    que ningún socio tenga qué reclamar, pues si
    persistieren algunos derechos particulares, como no
    existiría un superior común que pueda fallar entre
    ellos y el público, siendo cada uno su propio juez en
    algún asunto, bien pronto pretendería serlo de
    todos, subsistiría el estado de
    la naturaleza y
    la asociación llegaría a ser tiránica o, o
    e, inútil.

    Siendo que cada hombre renuncia por completo a su
    libertad, la obtiene pues asegura los mismos derechos y deberes
    del conglomerado al cual se ha asociado como parte indivisible de
    un todo.

    Buena la teoría, aunque su gran falla es el
    exceso de racionalidad, los hombres no somos tan racionales, y
    que por supuesto ninguno de nosotros firma un contrato escrito,
    es un algo intangible impuesto por la
    sociedad y la cultura. La teoría de Rouseau, ni ninguna
    otra, sería posible, ni siquiera de pensar, por fuera del
    lenguaje, y es
    allí, en ese conglomerado donde se le realiza un encargo
    social a la Comunicación como expresión de ese
    lenguaje y como un elemento que nos junta, nos conecta –
    psicológicamente individuales – y nos sumerge dentro de un
    pacto colectivo que nos permite comprendernos y construir
    sociedad.

    ¿Entonces qué es la Comunicación?
    Es el elemento cohesionador que nos hace participes de una
    sociedad, de una cultura, de una
    civilización…

    y es precisamente esa cultura la que le da vida a la
    comunicación, pues es ella la encargada de crear
    significados artificiales, que nos son comunes a todos los
    participantes de determinada y hace posible la interacción. Lo cual encierra un peligro en
    si mismo, y es que como los significados culturales son "creados"
    pueden ser destruidos y reemplazados por otros a imagen y
    semejanza de los intereses particulares, a través de
    los medios de
    comunicación.

    Se debe observar también otro detalle, los seres
    humanos, a pesar de toda nuestra trayectoria, no nos hemos
    acostumbrado a la renuncia de la libertad como lo expone Rouseau;
    vivimos en un permanente duelo por la perdida y con la sospecha
    constante del deber ser de las cosas, lo cual nos pone en una
    situación de 50/50, a favor y en contra del sometimiento a
    las normas sociales.
    Esta situación realmente hace parte de la naturaleza del
    hombre y representa las lógicas posiciones contestatarias
    que configuran el dinamismo del sistema. Esto
    significa además que todos los aspectos de la
    rebeldía, aunque dolorosos y reprochables, según el
    punto de vista, son absolutamente necesarios para la continuidad
    de la sociedad.

    ¿Para qué sirve la
    Comunicación?

    Nadie puede desconocer el valor el valor
    histórico y social que tiene el pensamiento de
    Rouseau. Pero tratémoslo visceralmente.

    Desde que el hombre es hombre y por razones
    biológicas, empezó a vivir en pequeñas
    sociedades
    familias, que compartían un mismo modo de expresarse, en
    un ambiente en el
    cual los recursos necesarios para la supervivencia eran muy
    difíciles de dominar y en ocasiones hasta escasos. La
    misma conformación agreste del entorno les obligó a
    juntarse para sobrevivir y satisfacer sus necesidades.

    Tenemos allí dos elementos vitales y
    simultáneos. Nos juntamos para sobrevivir y sobrevivimos
    porque nos juntamos. (Aunque Freud nos ayuda
    diciendo que asociarse es una pulsión psicológica
    del hombre) La cosa no ha cambiado mucho durante toda la
    existencia de la humanidad.

    Mencionemos, por ejemplo, algunas necesidades:
    Protección (casa y vestido), subsistencia
    (comer), trascendencia (la búsqueda de una fuerza
    superior), socialización (ser reconocido
    socialmente), ocio (recreación), trabajo, educación, salud, afecto y dinero.
    Estas necesidades nos demarcan la obligatoriedad de asociarnos
    con otros en un pacto que nos permita satisfacerlas y para lo
    cual debemos someternos a unos lineamientos y normas que pueden
    ser consuetudinarias o por escrito. Debemos llevar normas
    comunes, y para eso debemos conocerlas, aprehenderlas y
    aprenderlas. Para que exista esta educación debe haber
    contacto, comprensión, entendimiento, o sea
    Comunicación.

    Pero este proceso nunca
    es fácil y encierra toda una construcción
    interactiva que como construye destruye: las relaciones de
    poder.
    Entendiendo poder como la capacidad de lograr que otros hagan lo
    que uno desea que hagan.

    Relaciones de Poder

    Toda persona en su interior esta formada a partir de
    diferentes factores a los cuales se han dedicado diferentes
    áreas del conocimiento. Nosotros los denominaremos filtros
    y son: La Historia, La Sociología, La Sociología, La
    Psicología, La Economía y La
    Política,
    con un campo macro que es La Cultura. Estos filtros dentro de la
    cabeza de cada persona (la esfera personal de Moles ) constituyen
    su lenguaje y se expresan mediante los códigos, los ritos
    y las costumbres, entre otros, y estos se materializan en el
    establecimiento de relaciones con sus semejantes. De estas
    nombraremos cinco por ser las más comunes:

    1. De poder: la capacidad de demandar y
      obtener,
    2. Afectiva: la capacidad de influir en otros
      mediante el afecto,
    3. Económica: la capacidad de distribuir
      los recursos, no tiene que ver con su producción.
    4. Política: la capacidad de defender las
      ideas, negociar las conveniencias y de participar.
    5. Fuerza: la capacidad de tomar las cosas por
      encima de todos los demás, sin consentimiento y en
      ocasiones utilizando el terror y la violencia.

    Es en estas relaciones entre el individuo y sus
    semejantes donde se materializa la Comunicación, dentro de
    un espacio y de un tiempo dado y
    desde las cuales se construye sociedad. Esta dinámica le
    da también un punto de partida, a la concepción de
    la Ética del hombre en su diario vivir y le da
    también un objeto de estudio a la Comunicación. Las
    relaciones entre el hombre y sus semejantes.

    Reflejo de estas relaciones de poder se configuran,
    entre otras, tres dinámicas que movilizan desde la
    comunicación la reconstrucción permanente de la
    sociedad: El nivel de liderazgo, el
    nivel gregario y la escala de
    ambición.

    En todo juego de
    poderes alguien gana y alguien pierde. Después de salir
    del regazo de nuestras madres, todos los seres humanos nos vemos
    enfrentados a nuestro entorno. El océano que representa la
    sociedad circundante. Ese enfrentamiento lo podemos asumir de dos
    maneras, tratar de dominar o encerrarnos en nosotros mismos para
    protegernos. Ambas posiciones no son otra cosa que fruto del
    miedo y el desasosiego involuntario por encontrarnos solos y sin
    más herramientas
    que nosotros mismos. Todo esto sucede, por supuesto, en nuestra
    consciencia. Aunque se conviva en familia nuestra
    mente es un recinto solitario.

    Quien trata de dominarlo todo necesariamente esta
    abierto y expuesto a sucumbir frente a las fuerzas de la
    naturaleza cultural, pero su necesidad de hacer desaparecer la
    incertidumbre lo lleva constantemente a querer redefinir todas
    las realidades que le circundan, obviamente, esto sólo es
    posible mediante el lenguaje.
    Desarrolla para si la capacidad de influir sobre otros con sus
    visiones de mundo, y orienta cuanto puede para que "su mundo" se
    construya a "su manera".

    Por otro lado, quien se encierra descubre pronto que
    debe moverse para subsistir, pero su mismo miedo ha coartado su
    iniciativa y se ve en la siempre perenne necesidad de ser guiado
    y de que constantemente le digan qué hacer para alcanzar
    su realización. También es aquel que cuando ve
    alterado su status quo reacciona, en ocasiones con
    violencia. Tan necesario es quien orienta como aquel a quien se
    orienta. Es necesario aclarar que en cada ser humano hay al
    tiempo porcentajes de ambas cosas, en mayor o menor grado, y que
    esta situación se puede modificar a
    consciencia.

    Pero el subsistir por si sólo pocas veces basta.
    Como seres humanos somos perfectos inconformes, sobre todo en
    occidente, donde el reconocimiento y la superación
    está cifrada en el afán de acumular
    permanentemente, convirtiéndose en un juego diario donde
    además de existir deseamos más y más. Ambas
    cosas se ubican en una línea recta en la cual de un lado
    tenemos el ser y del otro encontramos el tener. A esto le
    denominamos la Escala de Ambición.

    Todas la personas nos orientamos con un mayor porcentaje
    hacia uno o el otro lado de la línea y de acuerdo a esto
    generamos nuestros criterios, ética y
    forma de accionar en el diario vivir. Lo que se constituye en
    nuestra psiquis en una ideología, dándole a esto la
    profundidad del análisis de lo individual, tal como se le
    da a lo colectivo. Son formas de pensamiento, de modelos de
    mundo. Hasta aquí llega Jung cuando plantea el
    inconsciente colectivo.

    1. Y se especifican:
    1. El nivel de relevancia del mensaje para el sujeto
      (nivel cognoscitivo)
    2. La Conducta a
      modificar.
    3. La Conducta deseada.
    4. Los Estímulos a aplicar. (Estos
      estímulos se encierran en muchas de las actividades del
      plan)
    1. DISEÑAMOS DEL DISCURSO.
    1. Una vez obtenida y analizada esta información, se cruzan los puntos 1 y 2
      para dilucidar del resultado el contenido del discurso, no lo
      confunda con una exposición ante un
      público:
    1. El discurso tiene las siguientes
      características:
    1. Se estipula un dios, quien responde unas preguntas
      universales y a quien se le debe amor. Ese
      dios nos muestra una
      víctima y nos exige un sacrificio.
    2. Es necesario reducir el discurso: 1) al nivel de un
      "credo" para que se grave en la mente de
      las personas con la reiteración, 2) a un tamaño
      manejable por los medios a
      utilizar.

    En síntesis
    ¿para que sirve la Comunicación ?

    En una palabra es para convivir, y convivir cómo?
    Éticamente.

    Segundo

    SUS PROFESIONALES

    El Comunicador

    La Comunicación como profesión se nutre de
    las innumerables relaciones que se establecen entre los distintos
    actores que componen una sociedad, pero siempre se queda en la
    superficie del intrincado tejido que supone una sociedad en la
    cual la diversidad es el único factor
    común.

    El concepto de
    Comunicación, en su acepción más simple que
    es "poner en común", es demasiado amplio pues parte de las
    relaciones en célula
    primaria como lo es la familia,
    hasta la conformación de una cultura transnacional en lo
    que Mc Luhan llama la "Aldea Global". Esto ha causado que se
    inserten varias modalidades a la profesión diversificando
    el campo de acción
    profesional: La Comunicación Organizacional o Relaciones
    Públicas en las empresas, el
    Periodismo y
    los Medios de
    Comunicación y la llamada Comunicación
    Alternativa. Estos son sólo el simple ejercicio de la
    función comunicar.

    Surgen entonces varias preguntas: ¿Quién
    es el Comunicador, qué hace y por qué lo hace? Y si
    pensamos en la definición de Comunicación que vimos
    al principio, nos preguntamos qué justifica la existencia
    de esta profesión como nos la plantean las Facultades de
    Comunicación del país.

    Vimos que la Comunicación es el elemento
    cohesionador que nos hace participes de una sociedad. En este
    sentido no basta con que exista un contacto, es necesario
    también que haya un intercambio, pero qué se
    intercambia, la respuesta es simple:
    Información.

    Desde aquí, desde el contrato de Rouseau, que nos
    iguala a todos que nos hace partícipes a todos, nos
    convierte a todos en Comunicadores, diferenciándonos
    sólo por el grado de destreza y por la preparación
    técnica en el manejo de la información y en los
    usos que de ella hacemos.

    Esto nos convierte a quienes estudiamos esta carrera en
    profesionales de la información y nos establece una
    posición ética entre el deber ser de partiendo del
    punto de vista del concepto aquí mencionado de
    Comunicación, esto es, la construcción y la
    integración de la sociedad sin olvidar que
    partimos del individuo, logrando la convivencia de sus
    actores.

    Pero bajémonos de la nube y veamos lo real. Por
    una parte se nos da el título de Comunicador Social, pero
    qué tanto hay de social en el Comunicador, para él
    qué significa y qué significa la existencia de este
    Comunicador para la sociedad. ¿Tiene lo social algo que
    ver con el concepto sociedad o es una simple nomenclatura para
    determinados grupos?

    Es aquí donde el modelo de
    Rouseau ha perdido espacio entre los modelos de mundo y de
    sociedad que suponen la instauración de formas de
    orientación de los conglomerados como lo son el capitalismo y
    su expresión el imperialismo y
    el controvertido y aun no ausente el comunismo y su
    expresión el socialismo, cada
    cual estableciendo paradigmas
    para los proyectos de vida
    de cada persona.

    Estamos hablando de la acumulación de riquezas a
    toda costa o de la supresión máxima de las
    "libertades humanas"(entendidas dentro del contexto Rousoniano)
    ambas atravesadas por un fenómeno del cual es muy
    difícil de escapar: EL CONSUMISMO.

    Desde que se acuño la expresión "quien
    tiene la información tiene el
    conocimiento y quien tiene el conocimiento tiene el
    poder"
    , el ser humano está ávido de
    información, generando estructuras y
    generando políticas
    de mercado que
    exigían profesionales para hacerse cargo de dichas
    estructuras y para que obtener la información a como
    dé lugar, pero respondiendo más a sensaciones de
    placer, la perversión de la noticia (Freud) y de
    comodidad, o a la acumulación de capital
    dirigidos a la persuasión de "clientes", a todo
    esto respondieron las universidades y sus currículos
    están orientados así.

    Entonces qué es lo social para un Comunicador, es
    simplemente el espacio donde se producen informaciones que tienen
    la capacidad de generar algún poder (siempre para otros);
    y que es el Comunicador para la sociedad, es únicamente la
    persona que se UTILIZA para mediatizar una información de
    un estamento a otro.

    El Periodista

    Este es un caso bien interesante, puesto que está
    inmerso dentro de todas las concepciones que de
    Comunicación se tienen y casi que se piensa en él
    obligadamente cuando se habla de Comunicador.

    Primero un Periodista es aquella persona que recoge y
    transmite una información dada, por un período de
    tiempo dado, de un lugar o hecho dado y por un medio de
    información colectiva. "si no hay noticias no
    hay periodistas" sentenció Arturo Giraldo, redactor del
    Periódico el Mundo de Medellín y
    profesor de la
    Universidad de
    Antioquia.

    Pero vayamos un poco más allá. Si entramos
    en el campo de lo simbólico y de las estructuras urbanas y
    de la necesidad de intercambio de información para la
    conformación de referentes, para la circulación de
    imaginarios, indispensables para construir sociedad y por ende
    formar ciudadanía, en toda la expresión
    macrosocial sería casi imposible debido a los factores
    espacio tiempo, ante todo en las grandes urbes y con las nuevas
    generaciones. Esto hace que quienes son profesionales de la
    información a través de los Medios de
    Comunicación se conviertan en los sentidos de sus
    perceptores ( ojos y oídos) lo cual les permite, a estos
    perceptores, formar modelos de mundo y participar de la
    intrincada red que implica el tejido
    social. Muy ideal.

    Pero no nos estrellemos otra vez. Primero revisemos el
    fondo histórico del asunto, lo concerniente al periodismo
    y más específicamente a los medios, en una sociedad
    como la nuestra, la colombiana. De donde nacieron estos medios y
    quiénes eran los periodistas.

    Para nadie es un secreto que los periódicos,
    luego la radio y
    posteriormente la
    televisión han servido a los intereses de grupos
    políticos primero y económicos después.
    Desde sus inicios los Medios de Comunicación colombianos
    han sido los portavoces del pensamiento de unos cuantos que
    promulgaban por opacar lo social y lo cultural dentro del esquema
    político nacional.

    Se había planteado ya el esquema de un periodismo
    nacional totalmente oficialista, en el cual la función de
    pensar la sociedad le fue castrada a los periodistas
    convirtiéndolos en simple repetidores de las fuentes
    oficiales, y dejando esta responsabilidad supuestamente a profesionales de
    otras áreas.

    Se originó una mirada instrumentalista de la
    labor profesional desde el punto de vista de la sociedad: el
    Periodista debe escribir bien, redactar bien, preocuparse por la
    estética, la estructura, la gramática y la imagen de otros. Pero
    cuándo se le ha exigido al Periodista preocuparse por el
    contexto histórico, por las coyunturas sociales, por los
    efectos de las políticas en la sociedad, o, como
    mínimo, preocuparse por hacer respetar los derechos
    fundamentales del hombre.

    Hasta se olvidó la propuesta de Shanon que no
    riñe con Lacán, acerca de la responsabilidad
    ética de la Comunicación de pensar en los efectos
    que sus mensajes producen en los perceptores.

    Es por todo esto que debemos vigilar muy de cerca la
    proyección social del Periodista ( y también del
    Comunicador). El encargo social hecho a la Comunicación se
    cimienta en la persona, o mejor, en los contenidos que se meten
    en su personalidad a
    raíz de los mensajes reiterativos, de la influencia y de
    la presión
    que los demás, los Medios de Comunicación, ejercen
    sobre esta persona, por fuera de su esfera personal. Se
    está ante lo que Shanon denominó como los efectos
    del proceso comunicativo, es decir, en las modificaciones que un
    mensaje provoca en la formación de la
    personalidad del individuo. Contrario a la idea general de
    los Comunicadores y Periodistas, acerca de que la mayoría
    de los efectos que sus mensajes producen en las personas son
    conscientes. Nowcombe, Riso y Ascoagaz han demostrado que del
    cien por ciento de la información que llega a una persona,
    más o menos el 75 por ciento es procesada de manera
    inconsciente.

    En conclusión, el manejo de la
    información, de los mensajes, necesarios para la
    formación de lo simbólico (personal), en el sentido
    macrosocial, y la formación de ciudadanía, es vital
    pues de estos dependen los efectos que ellos tengan en la
    personalidad de los humanos a quienes los profesionales de la
    información se dirigen.

    LA
    CONFORMACIÓN SOCIAL DE LOS PROFESIONALES DE LA
    INFORMACIÓN.

    Empecemos por decir de quien es tal o cual
    conformación social, pues cuando hablamos del Comunicador
    Social, el tópico se amplía notablemente, es decir:
    cuando hablamos del Periodista nos estamos refiriendo más
    a su trajinar por los Medios de Comunicación, mientras que
    cuando nos referimos al Comunicador, nos estamos adentrando en un
    ámbito que no es exclusivo de los Medios sino que su
    influencia se expande y va mucho más allá de todos
    los estamentos sociales, donde se desarrollan procesos
    comunicacionales y llega hasta la armonía con el universo. Este
    es también un punto de encuentro, lugar común que
    nos sirve para desarrollar el tema.

    Son tres los aspectos más importantes a
    estudiarse en torno a la
    conformación social del profesional de la
    información.

    La conformación conceptual y ética, la
    regulación de la labor a partir de los referentes
    colectivos y por último, la capacidad de visionar las
    consecuencias de su labor y, como resultado de las dos primeras,
    los criterios para las elecciones focales primarias en la
    ejecución de su trabajo. (desde dónde se mira tal
    cosa o tal otra).

    LA CONFORMACIÓN CONCEPTUAL Y ÉTICA DEL
    PROFESIONAL DE LA INFORMACIÓN.

    Si una cosa se ha discutido siempre es que al Periodista
    le hace mucha falta una estructuración humanística
    y teórica sobre aspectos referentes a su carrera. La
    información periodística tiene como
    característica la inmediatez y sólo se informa
    desde los hechos, olvidando todo el sustento universal que
    envuelve al ser humano; por eso la mayoría de las veces
    las noticias no tienen pasado ni futuro, sólo,
    quizá, tienen presente. Por supuesto aquí hacemos
    alusión a la labor de las universidades y su
    obligación de inculcar conocimientos mucho más
    allá de la técnica: consciencia de entorno, de
    universo, de
    humano, y de actitudes
    comprensivas de que la humanidad no se formó ayer, sino
    que tiene siglos de historia y de cultura y todos los eventos del hoy
    tienen mucho que ver con los ligamentos histórico –
    universales.

    También es preciso volver a enunciar que la
    ética es universal – a pesar de su formación
    individual ( Rouseau) y que la moral es
    local, pero cuando se habla de la ética para los
    profesionales de la información nunca se realiza con la
    claridad conceptual necesaria.

    La labor se viene practicando a partir de una moral
    individual inculcada con características culturales
    locales dejando de lado su objeto real de trabajo, el hombre y
    sus relaciones en la construcción de sociedad y todo lo
    que esto implica. Todo un universo de posibilidades enmarcadas en
    el Derecho
    Positivo.

    LA REGULACIÓN DE LA LABOR A PARTIR DE LOS
    REFERENTES COLECTIVOS.

    Para hablar de un caso concreto, en
    Colombia, hasta
    los años setenta, la práctica informativa
    tenía como ligadura insalvable las dos líneas
    políticas preponderantes en el país y el cambio se
    orientó hacia la dependencia de las potencias
    económicas; estas son verdades de perogrullo y que
    no se pueden negar. Se está partiendo siempre del interés
    privado dejando de lado toda la concepción social y sus
    implicaciones; por supuesto no vamos a decir que los Medios no se
    ocupan del acontecer diario en el cual las personas de todos los
    estamentos intervienen como protagonistas, pero son realmente
    pocas las veces en que un medio participa de las
    problemáticas sociales como fundamento de su
    función. De allí que una pregunta como ¿
    Cual debe ser la función de un profesional de la
    información para influir en el rediseño de un nuevo
    proyecto de
    sociedad? O no tiene respuesta o se dicen cosas realmente
    inverosímiles.

    Identifiquemos entonces el problema. Toda la labor de
    este profesional está mirada desde los Medios de
    Comunicación y no desde su función social. Es su
    labor en el medio lo que se evalúa y no sus posibles
    influencias y consecuencias, si es que la profundidad le
    alcanza.

    Como dice María Teresa Herrán, se debe
    ejercer desde la sociedad, y más que desde la sociedad de
    las personas que la conforman. Todo un cúmulo de
    humanidad. Se debe orientar hacia la profundidad
    social.

    la responsabilidad
    social del profesional de la información no debe ser
    entendida únicamente como las consecuencias de los que
    hace o dice sino desde la obligación de construir
    sociedad. Esto es también responsabilidad
    social.

    LA CAPACIDAD DE VISIONAR LAS CONSECUENCIAS DE SU
    LABOR

    Los criterios para las elecciones focales
    primarias.

    Es en esta parte donde entra el criterio individual del
    profesional. a partir de los puntos anteriores, de su
    aplicación y hoy día a pesar de las circunstancias,
    los profesionales de la información deben estar en
    capacidad de prever los resultados de su intervención
    sobre la Opinión
    pública y la formación de Concepto
    Público; cuando se informa se debe elegir con un criterio
    adecuado la manera de abordar esta información, pero de
    dónde nacen estos criterios, de dónde se originan
    estos puntos de vista. Siempre lo debemos tener en cuenta. Esto
    más que responsabilidad social o ética es la simple
    consciencia de un trabajo bien hecho.

    Esta capacidad de visionar va en íntima
    relación con el llamado paradigma de
    los Medios de Comunicación, del cual se dice que se trata
    de recrear, formar e informar, y por lo general todos se orientan
    a recrear pues es esto lo que vende.

    UN UNIVERSO DE ILUSIONES

    Sin embargo, si miramos desde la óptica
    de una proyección social constructora de sociedad en la
    cual es deber de la Comunicación ser un elemento conector
    y mediador entre los distintos sectores sociales, exige una
    revalidación de este paradigma en el sentido de que el
    profesional de la información ya no es un operador que
    recrea, informa y, si acaso, forma a un destinatario, sino que se
    amplía su campo de responsabilidad al hecho de dilucidar
    con el perceptor (el ciudadano) divulgar y fomentar los elementos
    y los instrumentos para la revaluación y
    reconstrucción de su propia realidad (la de ambos como
    pertenecientes a una sociedad) de manera que se conviertan tanto
    el profesional de la información como el ciudadano en
    verdaderos factores de construcción y de desarrollo de
    la sociedad.

    Desde el punto de vista de la realidad, en el trabajo
    diario, sin soñar tanto y como propuesta práctica
    (esto no me lo estoy inventando yo), el aporte o la
    contribución que un profesional de la Comunicación
    puede hacer, se pueden resumir en unos pocos puntos:

    • Dar a conocer al otro.

    En una gran medida las fuertes diferencias sociales
    hacen que las personas sean contendientes anónimos
    operantes sobre supuestos estereotipos traídos o impuestos por
    agentes externos, por supuesto los Medios de Comunicación,
    y aunque muchas veces son basados en las estructuras sociales,
    pocas veces se compadecen con la realidad.

    Por eso la mayoría de los problemas se
    dan por desconocimiento casi total de los distintos actores entre
    sí, inclusive en su interior ( Heidegger ), pues ni
    siquiera existen canales que les permitan un intercambio de
    realidades (los Medios de Comunicación no han servido por
    su labor fragmentaria). Nuestra sociedad está conformada
    por núcleos entrópicos que no admiten elementos de
    conformación diferente.

    • Dilucidar con el perceptor, el ciudadano, las
      causas profundas de sus conflictos.

    Aunque a simple vista, para cualquier persona, la
    mayoría de los problemas provienen de las deficiencias
    económicas y de las diferencias de clase, puede
    decirse, sólo para citar un ejemplo, que las
    confrontaciones se originan en las grandes incongruencias de los
    modelos de mundo correspondientes a cada sector
    social.

    Modelos de mundo nacidos de los procesos
    históricos donde la acción política, social
    y económica, o la ausencia de ella, marcaron derroteros
    por los cuales se han movido varias generaciones. La labor del
    profesional de la información está en brindar los
    elementos de análisis de estos procesos históricos
    en sus manifestaciones diarias, para ayudar a comprender la
    realidad actual y así los ciudadanos puedan tomar las
    acciones
    necesarias para solucionar sus problemas.

    • Dilucidar con el perceptor los elementos y los
      instrumentos para la revaluación y la
      reconstrucción de su propia realidad.

    Un paso adelante del anterior, los elementos y los
    instrumentos para la revaluación y reconstrucción
    de su propia realidad, implica poderle llevar al ciudadano una
    visión científica de sí mismo, pero en los
    términos de la vida diaria. Es decir, poder ofrecer los
    elementos psicológicos, sociológicos y la
    comprensión de las lógicas comunicativas, por los
    cuales la sociedad se mueve y se puede convivir en ella, pero sin
    que se convierta en una emanación academista, respetando
    la cultura y la sabiduría popular pero orientando nuevas
    maneras de asumir la sociedad.

    Todo esto significa estructurar toda una propuesta
    pedagógica desde la Comunicación y cubriendo toda
    la vida y todos los espacios del hombre, entendiendo que sin ella
    todo proceso educativo resulta una vil falacia, buscando "darle
    mucho más valor a los valores"
    para que así la dignidad, la
    ética y la convivencia humana estén por encima de
    todas las cosas, de todos los intereses.

    • Divulgar los sentimientos y las expresiones de los
      distintos actores sociales.

    En conformidad con los puntos anteriores, el
    desconocimiento del otro tiene origen, aparte del desconocimiento
    de sí mismo, en que quienes son los encargados de realizar
    la cohesión no logran concretar una mediación
    eficiente y comprensible para todos los puntos de vista. Es
    evidente que el profesional de la información debe ser un
    traductor entre los modelos de mundo.

    Nuestra sociedad esta compuesta por núcleos
    cerrados que giran sobre sí mismos y los pocos intentos de
    Comunicación que se producen apenas si logran traspasar la
    barrera de su condición social y cuando esto sucede no
    presenta ningún interés para los demás
    sectores de la sociedad.

    Al divulgar los sentimientos y la expresiones de un
    sector social, el profesional de la información debe tener
    en cuenta a quienes perciben el mensaje, no sólo para que
    les sea comprensible sino para que interactuen y propongan el
    diálogo.

    • Promulgar el derecho a la diferencia y el respeto por
      el otro.

    La nueva Constitución Colombiana hace un
    énfasis especial en la protección de los Derechos Humanos:
    " La nueva Constitución se elaboró para que los
    Derechos Humanos no siguieran siendo un espejismo o una
    utopía. La Constitución proclamada el cuatro de
    julio de 1991 por la Asamblea Nacional Constituyente bien puede
    ser llamada con justicia la
    Constitución de la persona".
    Entonces cuán
    importante es la labor de un profesional de la información
    para lograr una concepción ciudadana que permita que todas
    las personas se respeten y puedan de verdad ejercer el Derecho
    Positivo y, como mínimo, el libre desarrollo de la
    personalidad.

    Realmente este es el gran punto donde todas las
    utopía parecen confluir. La aceptación de la
    diferencia podría ser la puerta de entrada a un mundo
    mejor donde cada uno pueda se él mismo.

    Pero la realidad es otra, vivimos enfrascados en el tema
    de la tolerancia, la
    cual no es otra cosa que el grado máximo de aguante frente
    a algún fenómeno, y hemos desembocado a incrementar
    la apatía hacia el otro, reprimiendo las acciones de
    protesta que por lo menos se suscitaban. Vivimos en la sociedad
    del "no me importa lo que pase con el otro mientras no me suceda
    a mí" y cuando ya nos toca es demasiado tarde para mirar
    atrás.

    Tan sólo con que los profesionales de la
    información se comprometieran a defender los Derechos
    Fundamentales instituidos en la Constitución, se
    lograría un cambio beneficioso en el acontecer
    público y por ende en los modelos de comportamiento de los
    ciudadanos. Esto como lo mínimo que se puede
    hacer.

    • Propiciar los espacios de
      encuentro.

    La verdad es que la profunda entropía de los núcleos ciudadanos,
    el individualismo como proyecto de vida y el sentido de competencia
    promovido por el sistema económico y social, ha logrado
    que cada ciudadano vaya por su lado sin preocuparse por el rumbo
    que pueda tomar una ciudad, pues esta perdió su carácter de comunidad y convirtió en
    un conglomerado en el cual apenas si se comparte el
    espacio.

    Buscar nuevos espacios en los cuales la comunidad, cada
    individuo pueda cohesionarse e intercambiar con sus semejantes,
    es tarea no sólo de los arquitectos y urbanistas sino
    también de los profesionales de la
    información.

    Encontrar nuevas maneras de vivir la ciudad y de
    orientar la praxis
    colectiva en los espacios referentes de encuentros y
    desencuentros es volverla a crear y por ende volver a redefinir
    la concepción de ciudadanía.

    Al propiciar estos espacios de encuentro se plantea la
    posibilidad de que los conflictos puedan ser superados y se pueda
    por fin lograr un acuerdo de ciudad comunicada.

    • Servir de mediador – facilitador de los procesos
      de intercambio social.

    No es sólo analizar el papel de los Medios de
    Comunicación en la resolución pacífica de
    conflictos, es también pensar que el profesional de la
    información es un ciudadano y como tal está en la
    obligación de participar de los compromisos adquiridos por
    el hecho de pertenecer a una sociedad. Este punto de vista
    desborda los límites
    institucionales regularmente impuestos al ejercicio profesional y
    por supuesto pone por fuera del empleo los
    deberes adquiridos por un Comunicador Social.

    Puede entonces el profesional, y es su
    obligación, embarcarse en los procesos sociales que
    estén dirigidos a conectar, concertar, entremezclar y
    lograr la convivencia y el diálogo de los diversos actores
    de la sociedad.

    Entonces su labor sería la de servir como
    interprete de los diversos sentires y de las expresiones de todos
    los actores que intervienen, y que de uno u otro modo se
    verán afectados y movidos por el accionar de las
    estructuras comunicativas, lo cual conllevaría a lograr
    una ciudad comunicada.

    Es muy difícil describir cuáles
    sería los momentos en que el profesional de la
    información sirva como mediador, pero no el es tanto
    prever el efecto que esto tendría.

    Tercero.

    LA COMUNICACIÓN URBANA NO ES PARA
    PERIODISTAS.

    No es mi idea, de ningún modo, realizar un texto
    científico para que a la gente, la que me interesa, le
    dé pereza leerlo. Intento poner en claro algunas ideas de
    las cuales partiré para orientar de aquí en
    adelante mi carrera profesional, en términos de la
    realidad.

    LO URBANO.

    Dentro del postulado "La Comunicación Urbana no
    es para Periodistas" sólo nos falta hablar del concepto de
    LO URBANO. Como dije arriba, no pretendo realizar un texto
    academicista y por eso me detendré muy poco a repasar los
    tópicos que lo urbano trae consigo. Además lo que
    me interesa es demostrar por qué la Comunicación
    que allí se da no es para Periodistas.

    Consideramos lo urbano como las prácticas
    formadoras de civilidad y de ciudadanía y no solamente
    como un espacio físico. Al hablar de lo urbano estamos
    aludiendo a un término ideológico, producido y
    modificado por la historia social, política y
    económica de la "lucha de clases" y por la praxis
    cotidiana, enmarcado por una constante que se convierte en un
    criterio para mirar la cuestión. Observamos desde el punto
    de vista de la sociedad capitalista, de su estructura
    social y de su sistema
    político y económico, y desde las
    lógicas que esto implica. Manuel Castells nos habla de
    tres fenómenos desde los cuales debemos mirar lo
    urbano.

    • La especificidad de la estructura de clases, derivada
      de la dinámica del desarrollo desigual, consistente,
      sobre todo, en el proceso de sobrepoblación relativa,
      articulado estrechamente a la expansión del sector
      monopolista hegemónico ligado a la lógica del capital multinacional. "Tal es
      la problemática de la marginalidad".
    • Una especificidad del proceso de reproducción colectivo de la fuerza de
      trabajo, que determina la no exigencia estructural de la
      reproducción de parte de dicha fuerza, desde el punto de
      vista estricto de la acumulación de capital. La
      consecuencia es la urbanización salvaje" connotada por
      la marginalidad "biológica".
    • La asistencia pública, al nivel del consumo,
      para las masa populares de una estrategia
      populista de movilización social y originada por otros
      sectores, menos la comunidad.

    Esto nos implica unas estructuras o unas lógicas
    por las cuales se movilizan las personas y se conforma lo que
    llamamos ""Sociedad Urbana", definida ante todo como una cultura
    en el sentido antropológico del término, es decir,
    un sistema de valores,
    normas y de relaciones sociales que poseen una especificidad
    histórica y una lógica propia de organización y de transformación. Lo
    urbano se define entonces como un sistema de relaciones sociales,
    en la práctica, enmarcada por una concepción de
    mundo.

    Es en ese sistema de relaciones sociales donde se
    inserta la Comunicación, desde el individuo en su
    diálogo interno, hasta las más altas
    tipologías de la sociedad.

    LA COMUNICACIÓN URBANA

    Como dice Ana María Miralles: "Para nosotros, la
    gran masa que comprende lo urbano nos envuelve como el aire, es
    tan macro su existencia que apenas si nos damos cuenta de ella".
    El quehacer diario de una persona está enmarcado por
    lógicas comunicativas que le permiten vivir en sociedad;
    lógicas comunicativas que lo impregnan todo, desde la
    relación familiar hasta las calles y sus usos. Utilizando
    para ello todos los artificios que pueden constituirse como un
    medio de relación ( María Teresa
    Herrán).

    Desde la estatua de la Gorda del Maestro Botero y los
    usos que la gente hace de ella (la dinámica de los
    referentes), hasta la configuración arquitectónica
    de las ciudades como proveniente y representativa de determinadas
    clases. Es a esto a lo que llamamos Comunicación
    Urbana.

    No he querido hasta el momento hablar de "la ciudad",
    por considerar que el término de lo urbano se entrelaza
    más por la civilidad que por el espacio físico, sin
    desconocer la obvia relación que se tiene con él,
    pues es allí donde se manifiestan las relaciones de
    comunicación o de incomunicación que se tengan: en
    las ciudades, el ciudadano , cada día más, se
    convierte en un anónimo público, pues empiezan a
    reducirse los reductos en los cuales podía ser reconocido
    sin perder su individualidad, lucha esta donde se enmarcan la
    mayoría de las dificultades: el proyecto occidental como
    un proyecto individualista en donde cada vez hay menos espacios y
    se manifiesta la transculturación. A pesar de lo
    extremadamente diferentes, tendemos a ser hegemónicos por
    categorías, esto implica la creación de submundos,
    subdimensiones que comparten el mismo espacio. Por lo general nos
    relacionamos con los de la misma "especie".

    EL PERIODISMO Y LO URBANO.

    Como un gran elemento de la lógica
    periodística está el concepto de noticia:
    razón de ser de la existencia del Periodista, con todas
    las características que se pretende le son propias, las
    cuales nos son más que una falacia, sobre todo cuando
    hablamos del "interés general" y de su "importancia para
    la sociedad". Esto es en realidad, y como lo es en la
    mayoría de las veces, el criterio de lo social para los
    Periodistas, es simplemente una mediatización y
    superposición de los intereses particulares sobre el
    general. La guerra de
    imagen entre los funcionarios es más importante que el
    alto índice de pobreza y sus
    niveles según Sisben. Lo que se transmite a través
    de los Medios de Comunicación poco o nada tienen que ver
    con el real interés de las comunidades – a menos que sea
    en pro de la imagen de algo o de alguien -. Para no ser injusto
    con los Periodistas de los Medios, basta con decir que las
    diferentes relaciones sociales que categorizan la
    Comunicación Urbana, por su cotidianidad, esta lejos de
    ser noticia de primera página, pues, como el aire,
    perdemos la noción de su existencia, no es algo novedoso,
    no se vende.

    EL PERIODISTA COMO GENERADOR DE DESINFORMACIÓN
    Y DE VIOLENCIA
    .

    Ya habíamos dicho, como lo ha dicho mucha gente,
    que lo existente en el intercambio, en el contrato social
    denominado Comunicación es la información, y en
    ella encontramos de todo, como en botica. El problema empieza
    cuando, siendo necesarios mecanismos para la circulación
    de información de una manera colectiva, estos están
    pensados desde el sistema económico y no desde el sistema
    social. Siendo como en Colombia, que los medios de
    Información dan cuenta del acontecer de determinados
    grupos, retroalimentando modelos de mundo ( Carlos Marx ) y
    generando un enfrentamiento entre las clases con base en
    estereotipos creados y matizados por el desconocimiento del otro;
    además de una educación negativa sobre el querer
    ser del hombre contemporáneo: el sueño americano,
    el consumismo…(Rusell Davenfort).

    Hoy en día se ha producido un ciudadano muy
    particular: El Transnacional Individualismo. Dos conceptos que no
    se niegan ni se rechazan y que nos permite saber que está
    aconteciendo el mundo y en sistema político
    económico oficialista del país y no conocer al
    vecino.

    Desde este punto de vista se fundamentan grupos
    entrópicos, familiares por lo general ( si acaso) y
    grupales o barriales, en el mejor de los casos.

    Todos estos factores han causado una
    tergiversación sobre una escala de valores en la cual
    irrestrictamente la vida iba primero y se ha volcado hacia un
    querer material y la satisfacción económica
    (sistema capitalista), por encima de cualquiera y de cualquier
    cosa, generando fenómenos como la corrupción
    exagerada y toda clase de vicios y de problemáticas
    sociales.

    Todo esto por un lado, por el otro, para hablar
    específicamente de Colombia, los periodistas y los Medios
    de Comunicación, como portavoces de algunos actores que
    promulgan por opacar lo sociocultural propio de nuestra nación,
    y a lo largo de la historia, le han castrado al ciudadano su
    libertad de objeción (a pesar de que ahora nuestra
    Constitución la contempla) y de expresión sobre el
    acontecer del país. Nuestro ciudadano está ausente
    de contenidos ideológicos que le permitan estructurar una
    manera de pensar por fuera del consumismo, de tal modo que es
    hacia esto que orientan todas sus acciones. Siendo que la
    apatía política está muy arraigada en
    nuestro ser, no por ser así, natural, sino porque todas la
    voces son acalladas. Todos los días los Periodistas y los
    Medios de Comunicación repiten el esquema de una
    estructura (falsa) de sociedad, orientada hacia el fascismo y el
    autoritarismo enmarcado por un modelo artificioso de democracia.

    Con el bombardeo constante de todos los esquemas
    históricos y ya mentales, los Medios de
    Comunicación y sus representantes, "ojos y oídos de
    la sociedad", sólo generan divisionismo y estereotipos
    salidos de la realidad y que producen choques al momento de
    efectuarse la "convivencia ciudadana". Se dan visiones
    amañadas sobre problemáticas y son capaces de poner
    en juego la vida de grupos humanos sólo por salvaguardar
    la imagen de un sector determinado.

    Como dice Jerry Mander en su libro "cuatro
    buenas razones para eliminar la televisión": los Medios de
    Comunicación nos hacen vivir un mundo que no es el
    nuestro.

    EL CIUDADANO Y LA Comunicación

    Creo que está claro a lo largo del texto que no
    pretendo en ningún momento ocupar el lugar de los
    sociólogos, simplemente estamos hablando de lo que es
    Comunicación y de cuando se produce, pues ese es nuestro
    objeto de trabajo, de los comunicadores. Quiero resaltar que los
    sociólogos hace tiempo que trabajan este tema y doy
    gracias a Dios que eso sea así, o sino quiénes
    llenarían el inmenso hueco en el conocimiento sobre el
    hombre que hemos dejado los comunicadores. Ahora una cosa si esta
    clara y es para acabar de rematar esta profesión. Nosotros
    somos los encargados, desde un punto de vista operativo, de
    comunicar a la sociedad con ella misma ( otro gran hueco) que
    apenas a finales de este milenio hemos caído en cuenta.
    Esta bien, nadie lo va a negar, tampoco Roma se hizo en
    un día.

    Ahora si miramos el concepto de Comunicación, y
    sin reprocharle a nadie, observamos, como dijimos antes, que el
    ser humano es por esencia comunicativo, lo cual nos hace a todos
    comunicadores, y que lo único que nos diferencia es el
    grado de especialización sobre el uso y el manejo de la
    información. (Comunicadores y Periodistas). Sin embargo,
    esto no le quita la inherencia al hombre común de
    relacionarse con el otro. Así se construye la
    sociedad.

    EL CIUDADANO

    Empecemos por repetir que la Comunicación Urbana
    no se circunscribe a los Medios de Comunicación demasiado
    alineados, técnicos y masivos, y más bien tiene que
    ver con la practica cotidiana de la expresión de civilidad
    y de construcción de la sociedad.

    Al hablar del ciudadano aquí, tampoco lo
    conceptuamos desde la idea de un habitante de un espacio
    físico, la ciudad, aunque su expresión sea en ella,
    sino como aquel inserto, perteneciente, connatural, a la idea de
    sociedad y de cultura, como una entidad viva que
    interactúa, mediatizado por lo simbólico, con sus
    semejantes.

    Desde este punto de vista es válido entonces
    afirmar que ser ciudadano es ser Comunicador y ese simple hecho
    conlleva una gran cantidad de derechos y de deberes. El gran
    problema, como anotó el Periodista Javier Darío
    Restrepo en su conferencia "El
    periodismo en zonas de conflicto"
    (Apartadó, febrero de 1997) es que no se ejerce la
    ciudadanía, sólo, quizá, se ocupa un
    espacio. La verdad es que ni siquiera somos conscientes, no se
    nos educa para pensar ni para convivir, mucho menos para ser
    ciudadanos

    CUANDO SE ES CIUDADANO Y LOS ESPACIOS PARA
    SERLO

    Podemos decir que este punto es el meollo del asunto, y
    que para resolverlo se necesita una verdadera labor de pedagogía para la convivencia ciudadana
    como lo propone la Ex Alcaldesa de Apartadó (Urabá
    Antioqueño) Gloria Isabel Cuartas Montoya, pero
    también a ella es necesario hacerle saber que las palabras
    se las lleva el viento cuando no tienen asiento en la
    realidad.

    Se es ciudadano cuando hacemos parte de un conglomerado,
    de una sociedad y cuando compartimos con los demás
    espacios para la cultura.

    Siendo social la Comunicación se inserta
    necesariamente en la cultura, por que lo cultural impregna lo
    social y le da sustancia. Su ejercicio discurre en el
    ámbito de lo social y al ser así, queda inserta
    dentro del círculo de la cultura que prescribe los modos y
    formas de tal ejercicio. En cuanto la una se actualiza y hace
    reales las disposiciones de la sociabilidad, la
    Comunicación que esta en su origen vuelve a ser hallada de
    nuevo en su desarrollo y en sus consecuencias. Los roles y las
    guías de comportamiento sociales se originan por la
    cultura, el conjunto de pautas o normas sobre el vivir o el
    morir, en cuanto sirven de orientación común a un
    grupo cuyo
    punto de partida es tan válido como cualquier otro en
    cualquier otra cultura.

    Estas prácticas están vigentes todos los
    días en la sociedad y lo están gracias a la
    Comunicación pues se transmiten, se revalidan todos los
    días y se participa de ellas todos lo
    días.

    Nadie, de ningún modo se puede quitar el uniforme
    de ciudadano y por ende de Comunicador. Se es ciudadano siempre y
    se es Comunicador siempre (el autismo se
    está estudiando). Por eso, somos ciudadanos y
    comunicadores en todos los momentos de nuestra vida.

    El primer espacio donde empezamos a vivir con estas
    tareas, la de ser ciudadanos y comunicadores es la familia. Es
    allí donde aprendemos los lineamiento que después
    nos ayudarán a obtener un mejor entendimiento con nuestros
    semejantes. La ausencia de estos elementos provoca que se
    produzcan altos niveles de violencia. Sin embargo, es tarea del
    estado, el
    propiciar la cualificación de esta primera célula
    de la sociedad, la cual está pensada a partir de una
    estructura occidental pero que en realidad puede tomar cientos de
    formas que van desde el concepto de manada hasta una
    conformación con elementos diferentes a los que por lo
    general concebimos, es decir, no siempre una familia
    tendrá padre, madre e hijos. Hoy por ejemplo tenemos un
    alto índice de Madresolterismo o de Mujer Cabeza de
    Familia, lo cual no significa forzosamente que no sea una
    familia, sino que esta estructurada de un modo diferente. Lo que
    si no puede faltar en un grupo familiar es la capacidad de
    comunicarse entre ellos, lo cual así sea una parte propia
    y natural del ser humano es posible de cualificarse.

    Después de la familia vienen los grupos formales
    o informales que nos permiten desarrollarnos como personas y como
    participantes del juego que se llama sociedad. En este espacio
    también se dan los tipos de relaciones que anotamos cuando
    hablamos de para qué sirve la Comunicación. Y
    cuando una persona aprende a conocerse a sí mismo y a
    conocer a los demás sus relaciones mejoran, como
    consecuencia general. Estos grupos de los cuales estamos hablando
    son de amigos comunales o de trabajo, o de otros tipos. Lo
    importante aquí, es la educación que una
    persona reciba para comunicarse con los demás y
    cómo la ejerza.

    La gran pregunta viene cuando se nos dice que en una
    sociedad como la nuestra donde la corrupción es el pan nuestro de cada
    día, donde la pobreza es
    apabullante y donde la vida vale menos que una entrada a cine,
    cómo es posible la comunicación si a cada uno le
    interesa únicamente lo que le puede quitar a los
    demás sin interesarse en lo que les pueda pasar. "Lo mas
    importante en mi vida soy yo mismo" es la expresión
    más popular. Mientras yo este bien lo demás no
    importa. Sin embargo, qué tanto me va a durar ese estar
    bien si lo que esta a mi alrededor tiende a dañarse y a
    corromperse todos los días? Realmente muy poco. O
    qué tan capaz soy yo de solucionar el problema de mis
    necesidades básicas? La respuesta es en la medida de que
    sea capaz de relacionarme con los demás (típico de
    comunicadores y Periodistas).

    En la casa, con los amigos, en el barrio, en el colegio,
    en el trabajo, todos tenemos la obligación de ser buenos
    comunicadores como ciudadanos que somos. Si no se ejerce la
    ciudadanía es como estar absolutamente sólo en el
    mundo.

    EL COMUNICADOR URBANO, FACILITADOR
    SOCIAL.

    Puede haber desde los puntos de vista sobre la
    Comunicación urbana, una persona que se encargue de
    ejercerla como profesional? En que consistiría este
    ejercicio si supuestamente todos somos comunicadores?

    Hemos detectado que uno de los principales problemas que
    generan el conflicto es el desconocimiento del otro. Esto por un
    lado, por el otro, cómo se le pide al ciudadano
    común que abandone el curso normal de su vida y participe
    en la construcción de sociedad. El ya construye sociedad
    desde su vivencia en sus propios espacios de socialización. Pero entonces cómo
    conectar estos espacios entre sí.

    Debe existir y de hecho existe, una persona que se
    encarga de esta Comunicación. Es el Comunicador
    alternativo o comunitario. El problema es que se le ha metido
    demasiada cientificidad al asunto y no parece que cualquier
    persona lo pueda ejercer. Aunque no desconozco que la
    información apropiada para el ejercicio es insustituible,
    también enfatizo que siendo la comunicación
    inherente a la sociedad, sus instrumentos también le son
    inherentes, es sólo que se ha hecho un uso inapropiado de
    él.

    Por una parte se ha querido reproducir los esquemas de
    medios y por el otro se ha visto al comunicador popular
    únicamente como un productor de medios locales. El mismo
    problema de los comunicadores profesionales. Y no se le ha
    permitido abandonar esa cárcel conceptual (Radio Latacunga.
    Ecuador).

    Mario Kaplún nos habla de que existen tres
    modelos de Comunicación: de contenido, de efecto y de
    proceso.

    En el de contenido lo que hacemos es difundir un saber,
    llenar un espacio con una información que por lo general
    se queda en el vacío. En el de efecto conseguimos que las
    personas que reciben la información realicen un "algo en
    especial". Pero en la de proceso se destruyen los limiten entre
    quien informa y es informado y se convive dentro de una
    cotidianidad que le permite al comunicador popular no
    únicamente informar, sino orientar, es decir: dilucidar
    con el perceptor, fomentar y divulgar, los elementos y los
    instrumentos para la revalución y reconstrucción de
    su propia realidad.
    La de ambos. Y esto no esta circunscrito
    en un medio de Comunicación.

    Debe el Comunicador Popular, entonces ser un líder
    capaz de orientar los procesos comunitarios, los procesos
    ciudadanos desde el punto de vista de la construcción de
    la sociedad. Para dar así solución a las
    innumerables problemáticas que se suscitan a raíz
    de la carencia y de la convivencia.

    LA POLÍTICA, EL CONCEPTO DEL SIGLO
    XXI.

    Desde todos los puntos de vista que hemos recorrido, se
    ha enfatizado en que hoy en día se ha vuelto muy fuerte el
    proyecto individual como proyecto de sociedad. Desde donde decir
    entonces que se nos permite convivir y hacernos parte de la
    sociedad, recordando a Rouseau, si no participamos siquiera de la
    vida de la comunidad y donde las formas de cohesión
    antiguas, como la plaza pública no producen otras
    reacciones que las de repudio por la estigmatización
    delincuencial que posee el funcionario público. Sin
    embargo estamos todos los día sufriendo las decisiones de
    las cuales no participamos y nos quejamos, muy calladamente,
    claro está.

    Esta manera de observar el asunto tiene sus
    raíces en elementos antes mencionados como la violencia
    sobre todas las formas de protesta y la falta de una
    educación histórica y política que permita
    estructurar un pensamiento crítico y amplio sobre lo que
    sucede en el estado por ejemplo.

    Es inútil preguntarle a cualquier
    transeúnte sobre Estado, Gobierno,
    soberanía ni ninguna de esas pendejadas que
    no dan para comer. Entonces como hacer que una persona se
    preocupe realmente por defender su situación y su futuro
    como ciudadano, ante toda la maquinaria estatal y
    paraestatal?

    La respuesta todavía no la dan los pensadores de
    este asunto, pero lo que si podemos constatar es que los
    intereses de cada individuo, sólo pueden ser defendidos
    por él mismo, pues es él mismo el responsable de su
    presente y de su futuro.

    Hoy en día la gente cree muy poco en la
    representatividad y para que hablar de las crisis de los
    partidos. Sin embargo como se concibe un estado sin habitantes.
    Se deben buscar entonces nuevas maneras de hacer política.
    Pero que se entiende por política?

    POLÍTICA, LA POLÍTICA Y UNA
    POLÍTICA.

    Para Tomas Moro en su libro Utopías,
    política es la defensa acérrima de las ideas, por
    encima de todas las consideraciones y puntos de vista. Para un
    político tradicional, la política no es otra cosas
    que el "arte de gobernar"
    y para cualquier administrador la
    política es el criterio que se establece para la toma de
    decisiones.

    Cómo debemos entonces los ciudadanos entender la
    política y qué tiene que ver esto con
    Comunicación.

    Si pensamos en una persona que trabaja todo el
    día, hace de comer, atiende a su familia, ve la televisión y todos sus días se
    convierten en una rutina que apenas si le permite interaccionar
    con sus semejantes por fuera de su familia, y que su
    noción de política esta muy vinculada a la de
    corrupción, es seguro que poco
    le podríamos pedir sobre su participación en
    política.

    Pero si orientamos una educación que nos permita
    pensar que política es tan sólo el establecimiento
    de unos criterios para tomar las decisiones que le interesan a
    nuestra vida y la defensa de nuestros ideales, podríamos
    volver a caer en cuenta que todos somos un "zoom
    Politicom"
    , seres políticos por naturaleza, como por
    naturaleza también somos comunicadores. Todos los
    días hacemos política cuando escogemos el pancoger
    para el almuerzo o simplemente la ropa que vamos a llevar.
    Así como nadie puede ir al baño por nosotros, nadie
    puede hacer política por nosotros y por supuesto nadie
    debe tomar decisiones por nosotros.

    Por supuesto que el gran número de habitantes
    hace necesario que exista una representatividad, un contrato por
    el cual todos podamos convivir para no caer en cierto tipo de
    anarquía incontrolada. Pero eso tampoco significa que
    debamos hacernos los de la vista gorda con las decisiones que
    pueden, y de hecho lo hacen, afectar nuestra vida.

    La nueva manera de hacer política, y que no es
    tan nueva es la de vigilar las acciones que el aparato
    gubernamental ejecute como representante de una comunidad. Los
    instrumentos hace rato que están dados, lo que falta es la
    educación suficiente para utilizarlos.

    Cuarto

    CONCLUSIONES

    De qué se trató este esfuerzo? Es
    sólo un búsqueda de ubicación frente a una
    carrera profesional que cada día sufre toda serie de
    calificaciones, justificadas unas y otras salidas de la
    realidad.

    Estamos hablando de una profesión que se
    autodenomina Comunicación
    Social, pero que de fondo tiene muy poco de
    Comunicación y menos de Social. Sabemos ya que todos, como
    seres humanos pertenecientes a una sociedad, somos comunicadores,
    entonces dónde esta nuestro quehacer. Simplemente en la
    información. Somos ante todo profesionales de la
    información, pero información de dónde, para
    quién información?

    Tenemos planteado ya el esquema de un periodismo
    nacional totalmente oficialista, en el cual la función de
    pensar la sociedad le fue castrada a los periodistas
    convirtiéndolos en simple repetidores de las fuentes
    oficiales, y dejando esta responsabilidad supuestamente a
    profesionales de otras áreas.

    Cuáles han sido entonces las consecuencias de ese
    no pensar la sociedad en lo que nos concierne como lo son las
    relaciones del hombre con sus semejantes, viendo en este acto un
    contrato social que nos permite juntarnos, para, más que
    sobrevivir, convivir éticamente.

    Hoy en día se ha producido un ciudadano muy
    particular: El Transnacional Individualismo. Dos conceptos que no
    se niegan ni se rechazan y que nos permite saber que está
    aconteciendo el mundo y en sistema político –
    económico oficialista del país y no conocer al
    vecino.

    Es en estas relaciones entre el individuo y sus
    semejantes donde se materializa la Comunicación, dentro de
    un espacio y de un tiempo dado y desde las cuales se construye
    sociedad. Esta dinámica le da también un punto de
    partida, a la concepción de la Ética del hombre en
    su diario vivir y le da también un objeto de estudio a la
    Comunicación. Las relaciones entre el hombre y sus
    semejantes.

    Pero tampoco podemos dejar de lado, por estas mismas
    ideas, al ciudadano como comunicador en si mismo y su
    realización de lógicas comunicativas
    cotidianas.

    Es necesario plantear que se hace urgente el inicio de
    un nuevo proceso social pedagógico como el único el
    elemento capaz, en algunos años, de verificar una
    convivencia ciudadana mediante unos conocimientos viscerales de
    Comunicación, como un nuevo proyecto de, vida que nos
    permita continuar con nuestra individualidad, pero cumpliendo con
    nuestras tareas como hombres y ciudadanos.

    BIBLIOGRAFÍA

    • Moles Abraham, Teoría Estructural de
      la Comunicación y la Sociedad. Página
      13.
    • Mario Madrid
      – Malo Garizábal. Revista el defensor. Abril
      1995.
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      España 1983.
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      Comunicación y Resolución de
      Conflictos
    • La Cuestión Urbana. Manuel Castells.
      Ediciones Siglo XXI. México 1974.
    • Lacán, Jaques, Escritos Uno:
      Función de la palabra en el Psicoanálisis. Página
      98.
    • Miralles Ana María. Mesa de
      Comunicación Urbana. Marzo de 1996. Profesora de
      Comunicación Social de la Universidad Pontificia
      Bolivariana.
    • Morales, Manuel José. La Proxemia
      Urbana de Medellín. Universidad de Antioquia.
      1996.
    • Neuropsicología Clínica de
      Ardila y Roseli, capítulo: Apraxias y
      Agnosis.
    • Notas de clase. Periodismo del Tercer
      Milenio. Profesor Jaime Peralta. Septiembre
      1995.
    • Quinto Encuentro de Concertación
      Ciudadana. Alcaldía de Medellín.
      1995
    • Rouseau, Juan Jacobo. El Contrato Social.
      Página 19.
    • Neurosis y Lucha de Clases. Michael
      Schnaider. Ediciones siglo XXI. Madrid
      1979
    • La Sociedad de la Mentira. María
      Teresa Herrán. Editorial Oveja Negra.
      Bogotá. 1986

     

    WILSON ALEJANDRO GARZÓN MORALES

    Departamento de Comunicación Social

    Facultad de Comunicaciones

    UNIVERSIDAD DE ANTIOQUIA

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