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Nociones de espacio, tiempo y representaciones en los niños




Enviado por sandy_santamaria



    1. Noción del
      Espacio
    2. Cuadro de Jean
      Piaget
    3. Noción del
      Tiempo
    4. Cuadro de Jean
      Piaget
    5. Noción de
      Representaciones
    6. Conclusiones
    7. Bibliografía

    INTRODUCCIÓN

    Por medio de la realización de este trabajo se
    pretende llegar a conocer un poco más acerca de una parte
    de gran importancia en el desarrollo de
    los niños,
    destacándose de manera especial la edad preescolar,
    que es el desarrollo del pensamiento
    lógico matemático en relación a las nociones
    de espacio, tiempo y representaciones.

    Se tratará cada una de estas nociones de manera
    individual, destacando en cada una de ellas las principales
    características que se presentan y que tipo de actividades
    se pueden llevar a cabo para ayudar al desarrollo de las
    mismas.

    A nosotras como futuras docentes nos
    incumbe en gran medida el desarrollo de este tema, ya que nuestro
    trabajo debe de ser el de facilitar y orientar el desarrollo de
    los niños de manera plena y satisfactoria.

    CONTENIDO

    NOCIÓN DEL
    ESPACIO:

    La noción de espacio el niño la adquiere
    con cierta lentitud.   Al principio tiene un concepto muy
    concreto del
    espacio: su casa, su calle; no tiene siquiera idea de la
    localidad en que vive. Pero esa noción se desarrolla
    más rápidamente que la de tiempo, porque tiene
    referencias más sensibles. El niño de seis o siete
    años no esta aun en condiciones de reconocer lo que es su
    país desde el punto de vista Geográfico y es
    probable que piense que "Venezuela" es
    la ciudad donde vive, y/o, que "Caracas" es su barrio o sector
    residencial; los niños que viajan a otras ciudades o a
    países vecinos, en cambio,
    aprenden rápidamente a diferenciar ciudad y país.
    Hasta los ocho o nueve años, no se adquiere la
    noción de espacio geográfico, por eso la lectura de
    mapas y de globos
    terráqueos no es una labor sencilla, pues requiere una
    habilidad especial para interpretar numerosos símbolos, signos y
    captar las abstracciones que estos medios
    suponen.

    NOCIÓN DEL ESPACIO EN LOS NIÑOS
    SEGÚN JEAN PIAGET

    ETAPA

    PERCEPCIÓN Y
    SUGERENCIAS

    ACTIVIDADES PARA
    REALIZAR

    De 5 a 8 años

    El niño empieza a dominar el ambiente
    en que vive y es capaz de imaginar condiciones de vida
    distintas de las que le rodean.

    Apenas tiene experiencia. Posee unos intereses
    concretos. Su pensamiento es intuitivo y
    egocéntrico. Sólo posee una idea concreta del
    espacio. Define las cosas por su uso. La
    memoria se ejercitará a partir de los ocho
    años en aprender las definiciones más
    usuales.

    Actividades concretas y observaciones intuitivas
    sobre lo que le rodea, ya que esto le interesa.
    Enseñarles a encontrar puntos de referencia (cerros,
    edificios, árboles visibles). Conviene
    aprovechar el afán coleccionista que es muy fuerte
    hacia los ocho y nueve años. Puede coleccionar
    fotos de
    países; buscar el origen de bienes
    de la casa.

    De 9 a 11 años

    A partir de los diez años los niños
    manifiestan una transformación rápida.
    Empiezan a liberarse del egocentrismo infantil, adquiriendo
    un pensamiento más objetivo. Ya son capaces de entrever la idea
    de causa. Pero su pensamiento posee una estructura en la que descubre las relaciones
    causa-efecto más por intuición que por un
    proceso
    reflexivo. Es el pensamiento preconceptual. Aparecen ahora,
    los intereses especiales. Los niños entienden ya
    bien lo que leen, tienen una imaginación viva, y una
    memoria
    que se desarrolla rápidamente y que les permiten
    aprender y retener gran cantidad de datos.
    Se desarrolla progresivamente el proceso de
    localización. La capacidad de una observación más objetiva se
    orientará al estudio del medio local. El medio deja
    de ser una realidad global para convertirse en objeto de
    análisis. Estas observaciones
    directas y analíticas le proporcionan elementos de
    juicio para empezar a razonar, clasificar y captar la
    interdependencia de unos hechos con otros. La enseñanza tiene un tono más
    bien descriptivo e

    El estudio del medio local sirve para adquirir un
    método de comprensión de los
    fenómenos naturales y de la vida humana. Para ello,
    a partir de lugares conocidos, como la plaza, museos, etc.,
    puede pedírsele que se ubique en un mapa, que
    encuentre rutas alternativas; luego los centros urbanos
    cercanos y finalmente toda la región, pero siempre a
    partir de los lugares que ya conozca. Puede
    pedírsele que identifique los lugares que le
    gustaría conocer en las cercanías, lo que
    luego podría dar lugar a un proyecto
    de aula. La memoria puede ser el medio para el
    aprendizaje de un vocabulario fundamental, al igual que
    una retención de los datos imprescindibles. Se debe
    orientar al niño a que utilice sus conocimientos
    elementales de otras materias para una mejor
    comprensión e integración.

     

    intuitivo, pero la observación y el
    análisis deben ser completados con clasificaciones
    sencillas. El niño de esta edad es ya capaz de
    generalizar aunque de un modo limitado

     

    De 12 a 15 años

    El movimiento de autoafirmación propio
    de la pubertad, favorece la toma de conciencia de las relaciones del sujeto y su
    medio. El pensamiento del adolescente se sitúa en un
    nivel conceptual, posee mayor capacidad para generalizar y
    usar abstracciones; cada vez es más capaz de un
    aprendizaje
    que implique conceptos y símbolos en lugar de
    imágenes de cosas concretas. Es el
    paso del pensamiento lógico-concreto al pensamiento
    lógico-abstracto. Aunque los alumnos siguen
    interesados por lo descriptivo, poco a poco precisan una
    explicación de los fenómenos. Hay que tener
    en cuenta que la facultad de razonamiento abstracto
    evoluciona lentamente en el adolescente, y el grado y ritmo
    de ese desarrollo varía considerablemente de un
    sujeto a otro. Por ello es preferible prescindir
    todavía, en términos generales, de
    exposiciones explicativas de teorías muy complejas.

    Enseñársele a razonar y relacionar,
    a organizar y clasificar los conceptos. Las descripciones
    deben acompañarse, gradualmente, de razonamientos
    concretos y explicaciones teóricas, haciendo ver las
    interrelaciones de los fenómenos sociales,
    políticos, económicos, etc.

     

    El niño reconoce el espacio en la medida en que
    aprende a dominarlo. Baldwin, Stern , distinguen en los
    niños un "espacio primitivo" o "espacio bucal", un
    "espacio próximo o de agarre" y un "espacio lejano", que
    el niño aprende a dominar y que paulatinamente va
    descubriendo , a medida que aprende a moverse por sí
    solo.

    El espacio lejano es al principio poco diferenciado.
    Debido a la inmadurez de la adaptación y de la
    convergencia, los niños de un año ni siquiera
    perciben los objetos que se hallan distantes, que constituyen
    para ellos tan solo un fondo indeterminado.

    Con la valoración de la distancia se relaciona
    también la valoración de las dimensiones de los
    diferentes objetos. Para pequeñas distancias y figuras
    sencillas existe ya una constancia de dimensión o
    magnitud, en el segundo año de edad. La exacta
    valoración de las dimensiones de un objeto en distintas
    alternativas coincide con la comprensión del acortamiento
    de la perspectiva de los objetos. La comprensión de las
    perspectivas representadas es el aspecto más complejo de
    la representación espacial y se desarrolla más
    tarde.

    El punto esencial del desarrollo general de la
    comprensión del espacio es la transición del
    sistema de
    cálculo
    (coordenadas) fijado en el propio cuerpo a un sistema con puntos
    de referencia libremente móviles.

    En conclusión se puede decir que las nociones
    espaciales reflejan sensaciones corporales y estados emocionales.
    Las elecciones al representar responden a una forma de sentir y
    de vincularse con los elementos, las personas y con el propio
    cuerpo. En sus primeras manifestaciones gráficas, la expresión del
    niño está centrada en el "yo" y los vínculos
    que va desarrollando con el medio. No le interesa establecer un
    orden en la representación de los elementos. La hoja es un
    soporte que le permite volcar ideas como un recipiente a ir
    llenando. Cada espacio es una posibilidad de incorporar elementos
    valiosos para él, aunque los dispongan en forma inconexa.
    A medida que el niño crece, surge la necesidad de
    establecer un orden y vínculos espaciales en sus
    representaciones.

    La evolución en el modo de ver el espacio es
    muy personal y
    responde a niveles de maduración que no pueden ser
    forzados. De nada sirve proponer desde la visión del
    adulto determinadas soluciones
    espaciales, pues estas, para que sean significativas para los
    niños, tienen que partir de descubrimientos personales. Se
    los puede ayudar a ampliar la conciencia en relación al
    espacio circundante con actividades y juegos que les
    resulten afectivamente atractivos y los confronten con
    desafíos diversos. Existen una serie de soluciones
    espaciales que aparecen en los dibujos
    infantiles que no tienen que ver con la captación visual,
    sino con los conceptos y emociones que
    desean reflejar. La necesidad de narrar lo que les es
    significativo y conocen de lugares, mecanismos y objetos hace que
    dibujen elementos "transparentes" para que se vea su interior. En
    ciertas ocasiones, expresan en un mismo dibujo dos
    situaciones que ocurren en distintos tiempos. También
    suelen dibujar diferentes puntos de vista para un mismo objeto,
    materializando así su experiencia en relación a
    este y una incipiente expresión del volumen. Cuando
    en los niños surge la necesidad de elaborar
    imágenes más realistas, es el momento de ayudarlos
    a agudizar la observación.

    NOCIÓN DE
    TIEMPO:

    Las palabras ahora, hoy, ayer y mañana pueden
    señalar en su uso, cada vez un sector distinto del tiempo
    real. En los niveles evolutivos prematuros, el niño se
    orienta en el tiempo a base de signos esencialmente cualitativos
    extra temporales.

    El posterior desarrollo de las aptitudes para una
    más correcta localización y comprensión del
    orden de sucesión se relaciona con la toma de conciencia
    de las dependencias causales y del dominio de las
    relaciones cuantitativas de las magnitudes del tiempo.

    El sentido de temporalidad, es decir, la noción
    de tiempo es una de las más difícilmente accesibles
    a los escolares entre ocho y los doce años. Si se hace un
    análisis detenido de las descripciones de Piaget
    respecto de las diferentes capacidades de aprendizaje de los
    niños a través de sus etapas de desarrollo
    cognitivo, se puede ver que las nociones de espacio y tiempo
    surgen y se desarrollan lentamente, casi confusamente. A menudo
    se puede ver, desde la experiencia práctica, que durante
    los primeros 10 años de vida los niños tienen un
    difícil trabajo para "hacerse la idea" de cómo es
    el desarrollo del tiempo con que medimos la historia, o de lo que
    significan los espacios que están más allá
    de lo que él o ella conoce.

    Hasta los siete u ocho años e incluso más,
    es insuficiente la idea o noción de duración y de
    pasado.

    Hasta los siete años la expresión "la
    semana pasado" no adquiere sentido para ellos. Piaget
    señala la dificultad con que los niños adquieren la
    noción de edad, sucesión, duración,
    anterioridad y posterioridad. Muy lentamente llegan a formar el
    concepto de un largo tiempo histórico anterior a ellos
    porque no los pueden hacer objeto de una observación
    directa. De ahí también la dificultad para
    comprender las sociedades,
    instituciones
    y móviles de la conducta de los
    adultos. El niño apenas conoce más que a su
    familia y
    sólo lentamente y de manera elemental va adquiriendo
    alguna noción de la vida. Casi siempre los temas de
    Ciencias
    Sociales rebasan la comprensión de los alumnos por eso
    convendría tener en cuenta el esquema de Piaget, porque
    los procesos de la
    inteligencia
    influyen en la asimilación y acomodación, es decir,
    que si algo no se comprende tampoco se podrá asimilar. Por
    otra parte, no existe inconveniente en ir preparando el camino de
    un aprendizaje histórico basado en la narración de
    hechos desde los primeros cursos de escolaridad, que
    favorecerán en el niño la aparición de un
    cierto sentido de conciencia histórica.

    LA NOCIÓN DEL TIEMPO SEGÚN JEAN
    PIAGET

    ETAPA

    PERCEPCIÓN Y
    SUGERENCIAS

    ACTIVIDADES PARA
    REALIZAR

    De los 5 a los 8 años

    La enseñanza deberá partir del
    entorno en donde se encuentra la escuela,
    por medio de elementos históricos existentes. Por
    ejemplo: una placa, una inscripción, una leyenda,
    etc.

    En esta edad le gustan los acontecimientos
    emocionantes, se podría utilizar la narración
    dramatizada para provocar la creación de vivencias
    emotivas. Los hechos y acontecimientos deben presentarse en
    forma anecdótica, sin sentido de tiempo ni espacio,
    pues no hay que olvidar que la noción de pasado
    histórico no existe en el niño de esta edad.
    Para una mayor eficacia
    los temas deben ir dirigidos más hacia la
    imaginación y la sensibilidad que a la inteligencia
    misma.

    De 9 a 11 años

    El niño se interesa por la vida de grandes
    personajes, por el origen de las cosas, por la biografía y la leyenda.

    En este momento se le iniciará en el
    conocimiento del hecho histórico
    biográfico con idea de espacio, pero con escasa
    comprensión del tiempo.

    La enseñanza se debería orientar de
    tal manera que permitiese al niño la
    observación de los hechos históricos (en la
    medida en que estos sea observables) en los escenarios
    naturales o por medio de proyecciones
    cinematográficas. Ese interés por conocer la vida de los
    personajes es por un afán imitativo, por lo que cual
    se podría hacer girar los hechos históricos
    en torno a
    personajes destacados, sabiendo la dificultad que supone el
    presentar modelos
    para ser imitados.

    De 12 a 14 años

    Las características psicológicas del
    niño de estas edades permiten un estudio más
    sistemático de las Ciencias
    Sociales. En este momento se interesa ya por los hechos
    reales, por la vida de los grandes hombres; exige detalles
    sobre el lugar y la época; quiere saber la
    cómo empiezan y terminan los hechos. Hay
    interés por conocer las repercusiones de los hechos.
    La capacidad para la comprensión de las nociones
    espacio-tiempo provocará en el niño la
    habilidad práctica de ordenar
    cronológicamente los sucesos.

    A partir de hechos y personajes ya conocidos, se
    puede desarrollar los hechos y acontecimientos de una
    época o un evento histórico importante y
    destacado, con más detalles que los conocidos en la
    etapa anterior, y preparándolo para lo que
    serán las explicaciones de causas y efectos que
    vendrán en los años venideros.

    Se recomienda el uso de líneas de tiempo,
    tanto impresas para que el niño las conozca, como
    que él mismo diseñe sus líneas de
    tiempo histórico.

     

    En conclusión se puede decir que la
    comprensión del tiempo está muy relacionada al
    conocimiento
    físico y social; y el niño lo construye a
    través de las siguientes fases:

    1. Concibe el tiempo solamente relacionado al presente,
      no contempla mentalmente el pasado ni el futuro. Tiene una
      dimensión única del tiempo.
    2. Comienza a entender que el tiempo es un continuo, que
      las cosas existen antes de ahora y que existirán
      después de ahora.
    3. Usa el término de mañana o ayer,
      quizás no acertadamente, pero con indicios de que
      comprende la existencia de un pasado y un futuro.
    4. Reconstruye hechos pasados, pero no lo hace
      secuencial ni cronológicamente. Por ejemplo, si le
      pedimos que nos cuente cómo hizo su pintura, lo
      podrá contar, pero no secuencialmente, por dónde
      empezó, que hizo después y así
      sucesivamente.
    5. Reconstrucción secuencial y cronológica
      del tiempo y comprensión de las unidades convencionales
      del mismo. Por ejemplo: semana, mes, hora, etc. En esta fase el
      niño ya comienza a mostrar una visión objetiva
      del tiempo.

    NOCIÓN DE
    REPRESENTACIÓN:

    Es una imagen
    interiorizada del mundo exterior. Cuando el bebé comienza
    a entender que los objetos y las personas siguen existiendo aun
    cuando él no las vea ni actúa sobre ellos,
    está comenzando a hacer representaciones mentales y por
    ende, su proceso de pensamiento está
    iniciándose.

    Es por ello que se señala que el período
    preescolar es esencialmente el momento del crecimiento de la
    habilidad del niño para usar representaciones. Este
    proceso implica un enorme avance hacia la independencia
    del niño con respecto al "aquí y ahora" y a los
    objetos concretos de su mundo.

    La representación la construye el niño a
    través de las siguientes fases y niveles:

    1. Imitación Diferida: imitación de un
      acto complicado aunque carezca de modelo. Por
      ejemplo: hacer arepitas, esto da muestras de que el niño
      es capaz de tener en su mente (representado) un patrón
      de gestos sin verlo delante de sí.
    2. Representación a un nivel señal: en esta
      fase el niño reconoce el objeto a través de una
      de sus partes o de un efecto producido por él. Por
      ejemplo: el teléfono por su timbre, la madre por su
      voz.

      1. Imitación: empleo
        del cuerpo para representar.
      2. Simulación: utilización de objetos
        para representar otro. Por ejemplo un palito para
        representar un avión.
      3. Onomatopeyas: emisiones de sonidos de lo
        representado.
      4. Modelos bidimensionales: como por ejemplo
        dibujos, pinturas, etc.
      5. Modelos tridimensionales: como modelados con
        masa, Plastilina, barro, construcciones con bloques,
        etc.
    3. Representación a nivel simbólico: en
      esta fase el niño representa su mundo a través de
      acciones u
      objetos que tienen una relación o semejanza con la
      realidad representada. Por ejemplo: dramatizar a la mamá
      haciendo comida. Existen cinco tipos de representaciones
      simbólicas:
    4. Representaciones a nivel de signo: en esta fase el
      niño es capaz de representar su mundo a través de
      signos, que son representaciones arbitrarias compartidas por la
      sociedad
      (palabras habladas o escritas, números, gráficos), que no tienen ninguna
      semejanza concreta con lo que precisa.

    CONCLUSIONES

    Gracias a la elaboración de este trabajo se ha
    podido llegar a conocer de manera específica y detallada
    las nociones de espacio, tiempo y representaciones en el
    desarrollo evolutivo de los niños.

    Específicamente se trató cada una de estas
    nociones, destacando en cada una de ellas las principales
    características que presentan en las diferentes edades y
    por las cuales el niño debe de atravesar antes de
    conseguir su desarrollo.

    Se pudo llegar a conocer cómo el niño
    percibe el tiempo (pasado y futuro); el espacio en el que se
    desenvuelve y aquél que no conoce y las diversas
    representaciones que realiza a través de imitaciones,
    dramatizaciones, dibujos, etc.

    De igual manera se trataron diversas actividades
    recomendadas relacionadas a la edad de desarrollo, destacando de
    manera especial el rol de los docentes en cómo deben de
    ayudar a sus alumnos para el desarrollo de estas nociones. De
    esta forma se comprende más fácilmente el tema,
    comprendiendo cual es el principal rol y posición que
    debemos mantener los docentes en el momento del trabajo en
    aula.

    BIBLIOGRAFÍA

    Didáctica del espacio y del tiempo.

    El desarrollo de la percepción
    del niño.

    Profesora Ericka Cruz Torres.

    Abril del 2.004.

    El espacio en las representaciones de los
    niños.

    Diana Diez, Profesora de Bellas Artes y
    de Educación
    Preescolar.

    Revista de Educación
    Argentina

    Guía Práctica de Actividades para
    Preescolares.

    Tomo I.

    Grupo Didáctico 2001, C.A.

    Caracas, 1.999.

     

    Sandra Santamaría

    Lia Milazzo

    Andreina Quintana

    Caracas

    UNIVERSIDAD JOSÉ MARÍA VARGAS

    FACULTAD DE EDUCACIÓN

    MENCIÓN: PREESCOLAR

    CÁTEDRA: PENSAMIENTO LÓGICO
    MATEMÁTICO

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