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Actualización en el diagnóstico y tratamiento de la Epicondilitis




Enviado por julian



    1. Etiopatogenia
    2. Síntomas y signos
      invalidantes
    3. Diagnóstico
    4. Tratamiento
    5. Otros
      tratamientos
    6. Bibliografía

    La tecnología informática se ha convertido en un auxiliar
    indispensable en todos los ámbitos laborales. Sin embargo
    las mismas máquinas
    que agilizan y alivian nuestras tareas pueden producir
    padecimientos físicos, que en algunos casos llegan a ser
    invalidantes.  

    En la actualidad se cuentan por millones las personas
    que sufren desde leves a graves e invalidantes neuropatías
    (síndrome del túnel carpiano, tendinitis y
    epicondilitis) como resultado de sus tareas frente al teclado y
    otros problemas
    cervicales y lumbares motivados por malas posturas o por usar
    asientos inadecuados.

    Las lesiones que padecen quienes trabajan con computadoras
    se pueden dividir en dos grandes grupos:
    -Las que se producen por fatiga o esfuerzos repetidos con los
    músculos del brazo,
    -Los síntomas producidos por la mala postura al sentarse
    (encorvado en forma de C).
    Lo que está claro es que pasar demasiado tiempo frente
    a la computadora
    no es bueno para la salud, si se trabaja
    más de cuatro horas diarias ante una computadora
    será raro que al cabo de algunos años no desarrolle
    algún tipo de afección en el aparato
    osteomioarticular.
    Dentro de este grupo de
    afecciones está la epicondilitis que fue descrita por
    primera vez por Runge en 1883, posteriormente Bernhart se
    refirió a una lesión que denominó
    epicondilagia, epicondilitis humeral o codo de tenista, desde
    entonces y hasta ahora la denominación más
    común es codo de tenista, que se define como una
    afección extraarticular del codo, caracterizada por dolor
    e hipersensibilidad en el origen de los músculos
    extensores del antebrazo insertados en el
    epicóndilo.1-7 Es considerada una enfermedad
    incapacitante que puede durar desde un mes hasta un año.
    3

    Según Bellin y Codeau existen tres tipos de codo
    de tenis 2

    • Superior o humeral debida a una insercionitis o una
      miositis del músculo del primer radial.
    • Medio o articular por condritis del cóndilo o
      sinovitis.
    • Inferior o antebraquial por artritis, bursitis
      radiohumeral o miositis de los supinadores.

    Etiopatogenia

    Han sido numerosas las teorías
    etiopatogénicas descritas por diversos autores, así
    Runge apostaba por una periostitis por microtraumas como la causa
    de esta afección 1

    Osgood y Hughes señalaban la inflamación de la bolsa serosa
    extraarticular como etiología de las molestias.
    1

    Snack y Moore implicaron el rodete capsulo sinovial
    cuando por mecanismos de compresión se inflamaba y
    provocaba dolor. 1

    Hay quienes plantean la fibrositis
    microtraumática del radial en la arcada de Frohse como
    causa de la lesión. Bosworth le dio importancia capital al
    ligamento anular. 1

    En la practica clínica el dolor en el codo se
    debe a traumatismos directo, artropatía radio
    cúbito humeral o de causa cervical.

    En dependencia de la estructura
    anatómica lesionada se dividen en 1,5,
    8:

    • Entesitis en la inserción de los
      epicondíleos por microtraumas, siendo la causa
      más frecuente.
    • Afectación de la articulación humero
      radial. Los movimientos repetidos de flexoextensión y
      pronosupinación pueden provocar a nivel del
      cartílago articular una alteración muy similar a
      la condromalacia de otras articulaciones con edema, resblandecimiento y
      fisuración, puede además existir
      afectación de la membrana sinovial y ocasionar un cuadro
      congestivo hiperémico. Al estar el ligamento anular, la
      cápsula articular y el ligamento lateral externo en
      intima relación con la inserción de los
      epicondíleos sufren tracciones repetidas, por eso en los
      movimientos de rotación de la cabeza radial se provocan
      traumatismos reiterativos en el ligamento anular que por la
      inflamación pueden desencadenar retracción del
      mismo
    • Neuritis microtraumática de la rama
      interósea posterior por movimientos repetidos de
      dorsi-flexión de muñeca en hiperextensión
      de codo sobre todo en pronosupinación.
    • Alteración segmentaria de C5-C6-C7 provoca una
      disminución de la tolerancia al
      dolor del periostio a nivel del epicóndilo. Otro punto
      de vital importancia en el brazo es el desfiladero
      toracobraquial que se traduce en dolor y debilidad del brazo y
      parestesisa de la mano.

    En estudios recientes de Le Huec, Schaeverbeke et al, se
    ha comprobado mayor predisposición en atletas que tomaban
    antibióticos del grupo de las fluoroquinolonas
    (ciprofloxacino), lo cual ya se había comprobado con las
    tendinopatías aquilianas. Se ha atribuido a una toxicidad
    directa sobre las fibras tendinosas. 8

    Según Hohmann, la causa primigenia sería
    un desequilibrio entre la potencia de los
    músculos flexores y extensores de la mano a favor de los
    primeros. De las muchas causas involucradas parece tener mayor
    trascendencia la tensión del segundo radial externo
    (extensor carpi radialis brevis); en su origen está
    insertado en el ligamento lateral externo, cápsula y
    ligamento anular Asimismo, la parte externa del codo es lugar de
    dolores referidos especialmente en la artrosis cervical y en la
    artritis reumatoide, enfermedades a tener en
    cuenta al establecer el diagnóstico.
    8

    Epidemiología

    La mayor incidencia se presenta en deportistas y de un
    1-3 % afecta a la población en general. 3,4,
    9

    Afecta con mayor frecuencia al sexo masculino
    entre 30-50 años y con preferencia el brazo dominante,
    raramente es bilateral. 1,8 Por otra parte,
    también constituye una patología laboral y puede
    encontrarse en obreros que realizan esfuerzos repetidos –construcción, jardinería,
    carpinteros, leñadores, los que trabajan con
    máquinas neumáticas vibratorias o aquellos que
    martillean plancha de acero o calderos.
    Es muy frecuente en la ama de casa, lo cual nos hace pensar en la
    rudeza de su trabajo y su
    causa desencadenante parece ser cargar bolsas pesadas o el trabajo de
    limpieza.

    Es una afección característica de la
    edad media de
    la vida, pero el joven no está exento de ella. En estadísticas de Garden sobre
    población general, y en otras de Hansson entre jugadores
    profesionales, se dan cifras de edades de 35-49 años,
    respectivamente.

    En los estudios generales predomina casi el doble en el
    género
    femenino, mientras que entre las actividades deportivas predomina
    en los varones. Circunscribiendo el tema al deporte del tenis,
    estadísticamente se valora que un 40-50% de jugadores
    profesionales han presentado esta afección, y corresponde
    al 75-85% de los problemas del codo. La aparición de la
    lesión se ha relacionado con el peso y el material
    estructural de la raqueta, grosor de la empuñadura y tipo
    y tensión de las cuerdas. También han sido
    involucrados el tipo de suelo y la
    consistencia de la pelota, lo cual puede alterar su bote, con el
    resultado de un esfuerzo mayor desacostumbrado por el jugador. La
    técnica del golpe de revés reúne todas las
    características biomecánicamente idóneas
    para la presentación de la epicondilitis: codo, carpo y
    dedos flexionados con fuerte tensión, estos últimos
    sobre la empuñadura de la raqueta; la musculatura
    extensora en este caso se encuentra en su máxima
    distensión y entonces de forma brusca y potente los
    músculos se contraen, pasando mano y codo a la
    extensión.

    Síntomas y
    signos
    invalidantes

    El síntoma principal es el dolor localizado en el
    epicóndilo que se inicia de forma insidiosa y progresiva
    que aumenta con el ritmo de las actividades físicas, con
    la extensión de muñeca y extensión de los
    dedos .Progresivamente puede aparecer dolor en reposo con paresia
    antiálgica por inhibición refleja y signos de
    rigidez matinal.1,2,4,7 se manifiesta por dolor
    localizado en la inserción de los músculos
    epicondíleos, sobre todo extensores, que aumenta con la
    presión
    local sobre el epicóndilo, por la extensión activa
    de la muñeca y por su flexión pasiva. Suele ser
    unilateral y tiene un curso clínico autolimitado con
    evolución cíclica. Las molestias
    suelen desaparecer a los 12 meses independientemente del
    tratamiento realizado. 3,10

    Al examen físico muscular

    Dolor a la presión en el epicóndilo
    lateral. Con el antebrazo en contacto con la mesa y el codo
    extendido a más de 90º, la muñeca en
    flexión con la mano cerrada en pronación pendiendo
    fuera del borde de la mesa; la extensión de la
    muñeca contra resistencia es
    dolorosa en el epicóndilo.

    Los movimientos de extensión y de
    supinación resistida de la muñeca con el codo en
    extensión son dolorosos en el epicóndilo
    10

    Está presente el signo de Cozen que se explora
    indicando al paciente que haga fuerza para
    extender dorsalmente la mano oponiéndose el médico
    con su mano provocando dolor en el
    epicóndilo.2

    Debilidad al coger los objetos y se le caen de las manos
    cuando tiene el antebrazo en pronación.

    Si le hacemos realizar la supinación activa
    contra resistencia le produce molestia 2

    Cuando el dolor se localiza sobre el epicóndilo o
    justo debajo de él no se irradia hacia el antebrazo y se
    provoca a la extensión contrarresistencia de la
    muñeca, dedos o del codo nos orienta hacia una
    lesión en la inserción de los
    epicondíleos.

    Cuando el dolor se localiza a nivel del cuello del radio
    irradiándose hacia el borde radial del antebrazo y aumenta
    con la pronosupinación pasiva corresponde a lesiones del
    ligamento anular.

    Si el dolor se sitúa en al cara externa del codo
    de inicio brusco que aumenta con la presión en la
    articulación humero radial ya la forzar el valgo del codo
    en extensión o pronosupinación forzada y valgo del
    codo contrarresistencia son lesiones del rodete humero
    radial.

    Cuando se localiza en la cara anterior al presionar el
    nervio radial se irradia al antebrazo acompañado de
    parestesias y aumenta con las maniobras de contrarresistencia es
    una lesión de la rama Inter ósea
    posterior.

    Si existe un punto doloroso cervical es por
    lesión de C5-C6.

    Diagnóstico

    Es eminentemente clínico y no necesita pruebas de
    alta tecnología 8. Al tratarse de una
    entesopatía, el hueso no está afectado y la
    imagen
    tendinosa es transparente.

    Las pruebas analíticas no aportan datos de interés.

    Las radiografías son generalmente negativas, en
    vista oblicua de 45º se pueden encontrar calcificaciones,
    erosiones y fragmentación del epicóndilo, espolones
    óseos a nivel de la apófisis coronoides del
    cúbito.1Sirven para descartar afectación
    radiohumeral 5, en ocasiones por delante del
    epicóndilo sugiere una avulsión en forma de gancho
    o hiperostosis sobre todo en los casos de larga evolución
    2,8 o bien puede haber periostitis cuando la
    superficie del epicóndilo se muestra
    irregular.

    Ultrasonido de alta resolución puede confirmar el
    diagnóstico, en individuos sanos el tendón aparece
    como un triángulo hiperecogénico, la
    exploración bilateral mostrará aspecto
    hipoecogénico y engrosamiento del tendón comparado
    con el lado contralateral, si contiene calcificaciones
    tendrá aspecto más heterogéneo.
    5,11-14

    Resonancia magnética por imágenes
    puede verse en ocasiones un incremento de la señal en el
    tendón del músculo extensor común, y una
    pequeña acumulación de líquido
    rodeándolo, debido a los cambios inflamatorios y ligero
    edema En la mayoría de casos no existe una imagen
    radiológica patológica8

    Tratamiento

    El tratamiento de esta enfermedad incluye un
    tratamiento.7,9

    • Preventivo.
    • Conservador.
    • Quirúrgico.

    Tratamiento preventivo

    El tratamiento preventivo tiene como objetivos:

    • Reducir las actividades causantes de
      dolor
    • Modificar aquellas actividades que agravan el
      dolor
    • Disminuir el tiempo o intensidad de la
      actividad
    • Realizar descansos y estiramientos
    • Utilización de una codera elástica o
      una férula de muñeca y ocasionalmente la
      inmovilización con yeso.
    • Un programa de
      estiramientos puede ser útil por disminuir la
      tensión del músculo sobre el tendón
      afecto. Los estiramientos incluyen el brazo afecto,
      así como el cuello, parte superior de la espalda y
      hombro, mano, muñeca, antebrazo y
      tríceps.

    Se logra disminuir las recidivas de la
    enfermedad

    • Utilización de materiales
      para la fabricación de raquetas que amortigüen el
      impacto de la bola en el tenis.
    • Disminuir la tensión del cordaje.
    • Utilizar un grip o empuñadura acorde a cada
      deportista
    • Practicar deporte en forma correcta, manejar la
      raqueta y usar un mango adecuado para la mano.
    • Hacer ejercicios de precalentamiento antes de
      jugar
    • Colocar hielo en el codo después de hacer
      ejercicio y trabajar.
    • Al realizar actividades laborales, usar la postura
      correcta y colocar los brazos de manera que durante el trabajo
      el codo y los músculos de brazo no se usen
      excesivamente15
    • Los atletas deben dejar de jugar o reducir la
      frecuencia de juego de
      deportes con
      raquetas u otras actividades que mueven el codo en forma
      repetida (martillar, destapar frascos o destornillar) hasta que
      sus síntomas desaparezcan.
    • Tratar de levantar objetos con la palma de la mano
      hacia arriba para no usar el epicóndilo lateral
      excesivamente.

    En el personal de
    informática sin duda el mejor remedio es reducir las horas
    ante la máquina, pero, si no hay otra opción, la
    mejor solución al alcance es hacer pausas frecuentes y
    aprender a usar adecuadamente el equipo de computación, donde las medidas preventivas
    para mejorar la postura, son de vital
    importancia.
    La postura para
    trabajar en la computadora debe considerar las siguientes
    recomendaciones16

    • Los antebrazos deben estar a la altura de la mesa y
      disponer de apoyo en posición horizontal, formando un
      ángulo con los brazos de entre 100 y
      110º.
    • Muslos horizontales y los pies apoyados en el suelo o
      sobre un reposapiés.
    • La espalda debe estar apoyada y formando un
      ángulo con la horizontal de unos 100 y
      110º.
    • Línea de hombros paralela al plano frontal,
      sin torsión del tronco.
    • Línea de visión paralela al plano
      horizontal.
    • Manos relajadas, sin flexión ni
      desviación lateral.
    • Se deben establecer pausas y se recomienda realizar
      ejercicios visuales y de estiramiento antes de que sobrevenga
      la fatiga. Resultan más eficaces las pausas cortas y
      frecuentes que las largas y escasas. Por ejemplo, es preferible
      hacer pausas de 10 minutos cada hora de trabajo continuo con la
      pantalla a realizar pausas de 20 minutos cada dos horas.
      Siempre que sea posible, deben hacerse lejos de la pantalla y
      deben permitir relajar la vista, cambiar de postura, dar
      algunos pasos, etcétera. Lo habitual es establecer
      pausas de unos 10 ó 15 minutos por cada 90 minutos de
      trabajo. Si se requiere una gran atención, conviene realizar al menos una
      pausa de 10 minutos cada hora.

    Silla

    La silla es uno de los enseres más importantes
    para el trabajo del informático ya que fuerza a mantener
    una postura correcta y a que la circulación sea adecuada,
    se debe adaptar a la persona, por eso
    debe ser ajustable, los muslos han de permanecer horizontales
    para que apoyen a la parte inferior de la espalda, los pies deben
    reposar horizontalmente en el suelo mientras trabaja si no es
    posible, la causa más probable es que la silla es
    demasiado alta) 16
    Se recomienda:

    • Un respaldo que permita un buen apoyo lumbar
      (preferentemente ajustable) y con regulación, al menos
      en inclinación.
    • Un asiento regulable en altura (de 38 a 54 cm) y
      borde redondeado para no dificultar la circulación
      sanguínea.
    • Mecanismos de ajuste fácilmente manejables en
      posición sentado y construidos a prueba de cambios no
      intencionados. Cinco apoyos para el suelo, preferiblemente con
      ruedas cuando se trabaje sobre superficies muy
      amplias.
    • Los reposabrazos son opcionales, pero permiten dar
      apoyo y descanso a hombros y brazos. No debe impedir el
      acercamiento a la zona de trabajo. Es recomendable que la
      distancia entre ambos sea mayor de 46 cm, tengan una longitud
      de al menos 21 cm, estén a una altura de 20 cm sobre el
      asiento y la superficie útil de apoyo sea, al menos, de
      5 cm de ancho.

    Es necesario en los casos donde no se pueda regular la
    altura de la mesa o la altura del
    asiento el uso de reposapiés.
    Cuando se utilice, debe reunir las siguientes
    características:

    • Inclinación ajustable entre 0 y 150 respecto
      al plano horizontal.
    • Dimensiones mínimas de 45 cm de ancho por 35
      cm de profundidad.
    • Debe tener superficie antideslizantes, tanto en la
      zona superior para los pies como en sus apoyos para el
      suelo.

    El teclado

    • El uso correcto y confortable del teclado depende de
      la altura a que se encuentra, los brazos deben estar relajados
      y los antebrazos prácticamente en posición
      horizontal, las manos se deben desplazar por el teclado y no
      mantenerse en una posición fija porque obliga a la
      hiperextensión de los dedos y de la fuerza con que sea
      necesario teclear.

    La altura de la tercera fila de las teclas (fila
    central) no debe exceder de 3 cm respecto a la base de apoyo del
    teclado.
    Es recomendable que exista un soporte para las manos cuya
    profundidad debe ser al menos de 10 cm. Si no fuera así se
    debe habilitar un espacio similar en la mesa delante del teclado.
    Con ello, se consigue reducir la tensión estática
    en los brazos y espalda. 16

    El ratón

    El ratón debe colocarse cerca del teclado de
    forma que se pueda utilizar sin tener que estirarse o torcerse
    hacia un lado del cuerpo. 16

    El monitor

    La localización y orientación de la
    pantalla depende de la iluminación del lugar del trabajo, la
    distancia a que se sitúe, el ángulo y el control de los
    reflejos. Normalmente, se considera que la distancia
    mínima a la que debe colocarse es de 30
    centímetros. En la distancia influyen otros factores, como
    el tamaño de la letra o los símbolos utilizados.

    La distancia recomendada es la mayor posible superior a
    los 40 cm con respecto a los ojos del usuario, porque necesita
    menos convergencia y, por tanto, reduce las probabilidades de
    causar cansancio en la vista, la altura adecuada en la pantalla
    se relaciona con la posición del ojo.
    16

    Debe ser orientable e inclinarse a voluntad, con
    facilidad, para adaptarse a las necesidades del usuario y debe
    verse dentro del espacio comprendido entre la línea de
    visión horizontal y la trazada a 600 bajo la misma. No
    obstante, esta altura tiene menor importancia que el hecho de que
    la posición de la pantalla obligue a mantener fija la
    cabeza durante muchas horas. 16

    Por
    tanto:

    La pantalla tiene que poderse orientar e
    inclinar.

    Debe situarla a unos 45 cms. de distancia, frente a los
    ojos (no a izquierda ni derecha) y a su altura, o ligeramente por
    debajo.

    El teclado debe estar bajo, para no levantar los
    hombros, o debe poder apoyar
    los antebrazos en la mesa.

    La elevación del teclado sobre la mesa no debe
    superar los 25º.

    Si es posible, la iluminación debe ser natural, y
    en todo caso se deben evitar los reflejos en la
    pantalla

    Las muñecas y los antebrazos deben estar rectos y
    alineados con el teclado, con el codo flexionado a
    90º.

    Puede utilizar también un reposa manos de al
    menos 10 cm. de profundidad para reducir la tensión
    estática.

    Si usa prolongadamente el ratón, alterne cada
    cierto tiempo la mano con la que lo maneja.

    Coloque en un radio de 75 cms. los objetos que utilice
    frecuentemente, como el teléfono y el teclado, y a más
    distancia los que utilice menos a menudo, como las unidades de
    almacenamiento o la impresora.
    Así cambiará de posición cada cierto
    tiempo.

    Tratamiento conservador

    Incluye:

    • Medidas generales.
    • Tratamiento médico.
    • Tratamiento físico
      rehabilitador.
    • Otros tipos de tratamientos.

    En la etapa aguda en un primer momento deben indicarse
    el reposo y la fisioterapia.

    Medidas generales

    • Reposo de la movilidad articular
    • Colocar hielo en el codo por 20 minutos cada 3 o 4
      horas durante 2 o 3 días.
    • Use una banda elástica que se coloca alrededor
      del antebrazo justo debajo del codo para evitar el
      dolor.

    Tratamiento médico

    AINES por vía oral, intramuscular o enteral que
    pueden asociarse a miorelajantes con una alta efectividad
    3,17

    Esteroides por vía oral o infiltraciones que son
    efectivas en el tratamiento a corto plazo (2-6 semanas), pero
    parece que no existe un beneficio a largo plazo. No está
    claro si esta forma de tratamiento tiene beneficios sobre otros
    tratamientos 8,18-20 En casos agudos y dolorosos la
    infiltración con corticoides de depósito alivia el
    dolor y en ocasiones se debe inmovilizar con yeso por una semana.
    3

    Tratamiento
    físico-rehabilitador

    Los objetivos del tratamiento rehabilitador
    son:

    • Proteger la articulación
    • Disminuir la inflamación.
    • Disminuir el dolor
    • Fortalecer los músculos y tendones

    1.-Medicina
    física
    21-23

    Termoterapia con onda corta y ultrasonidos.

    Laserterapia en puntos dolorosos a dosis
    analgésica o se aplica en puntos de acupuntura.

    Magnetoterapia local o con imanes
    permanentes.

    Corrientes analgésicas de baja y media frecuencia
    (Tens, Diadinámicas e Interferencial), buscando la
    analgesia por diferentes mecanismos.

    Iontoforesis con esteroides

    2.-Ortesis

    Bandaje para epicondilitis o férula de
    muñeca en casos rebeldes al tratamiento, colocar 2-3
    traveses de dedos debajo del epicóndilo.

    3.-Masajes

    • Puede aplicarse una crema antinflamatoria con masaje
      circular o siguiendo la dirección tendinosa.
    • Masaje transverso profundo de Cyriax

    Si persisten las molestias, puede utilizarse la
    manipulación forzada; el método es
    clásico desde la descripción de Mills en 1928, aunque
    también lo recomiendan autores como Cyriax (1936). La
    metodología es la siguiente: se coloca el
    codo flexionado con la mano flexionada, para pasar
    rápidamente a la extensión del codo, intentando
    pronar la muñeca al máximo; es decir, como si
    diésemos un puñetazo al aire.
    Originalmente era realizado con anestesia local superficial,
    aunque no lo encontramos necesario. La manipulación se
    repite varias veces y en días consecutivos. La
    intención de la maniobra es conseguir la distensión
    de la musculatura epicondílea, a expensas de micro roturas
    de las fibras musculares y de la inserción
    tendinosa.

    4.-Cinesiterapia

    Ejercicios de estiramientos

    Pueden ser útiles para disminuir la
    tensión del músculo sobre el tendón afecto.
    Los estiramientos incluyen el brazo afecto, así como el
    cuello, parte superior de la espalda y hombro, mano,
    muñeca, antebrazo y tríceps. Generalmente esto se
    hace después de que los pasos anteriores han conseguido
    que disminuya el dolor. En algunos casos, cuando el dolor no
    mejora con otras medidas, un programa de fortalecimiento
    conducirá a la resolución completa de los
    síntomas, estos ejercicios deben realizarse
    únicamente cuando se ha recuperado la flexibilidad
    mediante los estiramientos.

    Los ejercicios de estiramiento y fortalecimiento son
    necesarios para una rehabilitación apropiada. El
    estiramiento de los músculos flexores y extensores del
    antebrazo contribuirán a prevenir el desequilibrio
    muscular, se realizaran extendiendo firmemente la muñeca
    con el brazo estirado; manteniendose así durante 4-6
    segundos y repetir de 4 a 6 veces. Repetir el mismo ejercicio,
    pero esta vez flexionando la muñeca con el codo en
    extensión

    Ejercicios de fortalecimiento

    Se deben realizar flexiones y extensiones de la
    muñeca (rápido hacia arriba, lentamente hacia
    abajo) cogiendo un peso con la mano. Hacer dos tandas con 20
    ó 30 repeticiones cada una. (Pueden añadirse
    ejercicios de prensión apretando una pelota de goma, pero
    limitándolos a 20 repeticiones).

    Otros
    tratamientos

    Multiperforaciones
    percutáneas

    Excepcionalmente en casos que no mejoran con tratamiento
    conservador, la desbridación quirúrgica de la zona
    puede ser resolutiva, estando indicada en casos crónicos.
    10,24

    Ondas de choque extracorpóreas
    25

    Existen estudios prospectivos donde han quedado
    demostrados los efectos beneficiosos de esta modalidad de
    tratamiento en la epicondilitis.

    Tratamiento
    quirúrgico

    Es sólo de aplicación en casos muy
    determinados, según Epps únicamente en el 2% de los
    pacientes 8

    Tratamiento para el
    hogar

    Aplicar hielo después de los periodos de
    ejercicio/trabajo para reducir la inflamación y conseguir
    un alivio temporal del dolor. Para la aplicación del
    hielo, rodee el codo y el antebrazo con una tela humedecida y
    coloque una bolsa de hielo triturado sobre ésta. Mantener
    el hielo durante 15-20 minutos realizando movimientos a favor de
    las manecillas del reloj.

    El hielo y masaje de fricción se puede usar para
    disminuir la inflamación y promover la
    cicatrización de los tendones inflamados. El hielo provoca
    la constricción de los vasos de superficie; la
    fricción los dilata. Para el masaje de fricción,
    use las yemas del los dedos pulgar o índice.
    Frótese sobre el área dolorosa. Comenzar con una
    ligera presión y poco a poco ir aumentando hasta aplicar
    una presión firme. Continuar el masaje durante 3-5
    minutos. Alternar el hielo y el masaje, siempre terminando con la
    aplicación de hielo de forma que el área afecta no
    se quede inflamada. Repetir 2 ó 3 veces al
    día.

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    Autor:

    Dra. Tania Bravo Acosta

    Especialista de segundo grado en Medicina Física
    y Rehabilitación.

    Profesora Asistente.

    Dra. Yamilé López
    Pérez

    Especialista de primer grado en Medicina Física y
    Rehabilitación.

    Dr. Jose Manuel Martín Dieppa

    Especialista de primer grado en
    Anestesiología.

    Dr. Ariel Capote Cabrera

    Especialista de primer grado en Medicina Física y
    Rehabilitación.

    MsC Maylene López Pérez

    Master en Cultura
    Física Terapéutica

    Lic. Julián Hernández
    Domínguez

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