Monografias.com > Economía
Descargar Imprimir Comentar Ver trabajos relacionados

Aspectos Históricos de la Economía Argentina




Enviado por nadiaale_21



    1. Economía
      Colonial
    2. El Puerto
    3. Expansión de la
      Ganadería
    4. Comercio
      Exterior
    5. Política
      Económica de Rosas
    6. Modelos Unitario y
      Federal
    7. Modelo Agroexportador:
      1880-1930
    8. Empresas
      Estatales
    9. Inversiones
      Extranjeras
    10. Crisis Económica Mundial
      y Efectos en la Argentina
    11. Economía
      Peronista
    12. Historia de la Deuda Externa
      en el siglo XX
    13. Bibliografía

    Economía colonial de
    Argentina

    A partir de 1810, la Argentina comienza a tomar su
    propio rumbo en la economía, abandonando la dependencia de
    España.
    El Estado
    revolucionario se ve librado, y toma como objetivo la
    formación de una nueva y gloriosa nación.

    El poder
    económico reside en los comerciantes mayoristas (al igual
    que antes de la revolución), pero con una pequeña
    modificación: al establecerse un sistema de
    libre comercio
    con todas las naciones, y al estar atravesando España una
    crisis, los
    comerciantes importadores de Cádiz pasan a ser
    importadores de Inglaterra.

    La clase
    comerciante dominante se amplía en su integración y criollos, españoles
    peninsulares, y extranjeros se enriquecen con el nuevo
    régimen del libre comercio. Con
    éste cambio, los
    españoles pierden su posición de
    privilegio.

    L a producción ganadera es la primera actividad
    importante que se orienta hacia la exportación. Las exportaciones de
    cueros constituyen un rubro ampliamente elevado del comercio en
    la etapa de transición, al mismo tiempo que van
    surgiendo nuevos rubros de exportaciones ganaderas,
    particularmente el tasajo y la lana.

    Las condiciones que facilitaron el desarrollo de
    la ganadería
    fueron la abundancia de tierras fértiles en la zona
    pampeana donde solo existía la presencia del indio, pero
    las dificultades del transporte
    limitaban el total aprovechamiento de las mismas. Aparte la
    cría, matanza y faena del ganado podía organizarse
    con precarios elementos técnicos. Pero debido a la escasa
    mano de obra, la actividad ganadera no se pudo desarrollar
    completamente.

    Para aprovechar las nuevas oportunidades debían
    solucionarse dos problemas
    básicos:

    Primero la expansión de la frontera y la
    apropiación territorial: debido a que tanta matanza
    había alejado a el ganado cimarrón del los centros
    poblados por lo que surge el llamado rodeo para la crianza de
    hacienda y la estancia se consolida como unidad de
    producción.

    Este proceso
    paralelo de expansión de la frontera en la zona pampeana y
    de apropiación privada de las nuevas tierras ocupadas, es
    el más importante en la etapa de transición y
    habría de ejercer una profunda influencia en el desarrollo
    posterior de la producción rural y del país en su
    conjunto.

    La apropiación de las tierras privadas
    llevó a una rápida distribución de la región pampeana
    por parte de un reducido grupo de
    personas.

    La estancia es la primera empresa
    capitalista en gran escala y
    expansiva que surge en la economía del país. Los
    estancieros comenzaron a aumentar las técnicas
    tanto para la cría como para la reproducción del ganado introduciendo los
    primeros reproductores importados para la mejora la calidad de los
    mismos. Luego de la ganadería se ubicó la agricultura
    pero esta solo se comerciaba en el ámbito local ya que no
    se producía en gran cantidad como para
    exportarla.

    Ubicación
    de la Argentina en la economía mundial

    Los 60 millones de hectáreas de su zona pampeana
    de características ecológicas excepcionalmente
    aptas para la producción ganadera y agrícola de
    zona templada, se constituyeron en uno de los principales centros
    de atracción del flujo migratorio europeo y del movimiento
    internacional de capitales. El resultado de este proceso fueron
    el vigoroso aumento de las exportaciones argentinas y la
    ubicación del país en un lugar destacado en la
    economía
    mundial, tanto por el volumen de su
    comercio exterior
    como por la magnitud de los capitales extranjeros invertidos en
    él.

    El puerto de
    Buenos Aires

    El carácter cerrado y autosuficiente de las
    regiones comienza a ser conmovido a fines del siglo XIII por el
    surgimiento de dos factores:

    1. la apertura del puerto de Buenos Aires
      como el intermediario para el comercio del impero sudamericano
      de España
    2. la importancia creciente que la ganadería va
      adquiriendo como actividad orientada hacia la
      exportación.

    El Río de la Plata poseía una
    ubicación geográfica que lo constituía en la
    mejor vía de acceso al corazón
    del imperio colonial español al
    sur del Perú. Las mercaderías importadas puestas en
    Potosí tenían
    precios muy distintos, según fuese
    su puerto de entrada Lima o Buenos Aires.

    Las razones para que prácticamente durante 250
    años de vida colonial el Río de la Plata no
    cumpliese el
    papel que le correspondía como
    centro de intermediación de la Las razones para que
    prácticamente durante 250 años de vida colonial el
    Río de la Plata no cumpliese el
    papel que le correspondía como
    centro de intermediación de la América
    colonial española al sur del Perú
    fueron:

    1. el insignificante desarrollo de la región
      pampeana y el carácter cerrado de las economías
      regionales del interior;
    2. el hecho de que el centro de gravedad del imperio
      colonial español estuviese en el Mar Caribe;
    3. las reglamentaciones económicas de la corona
      española que excluían al Río de la Plata
      de los cauces comerciales de la colonia. Las excepciones
      admitidas por España tuvieron por objeto posibilitar la
      subsistencia de Buenos Aires.

    La limitación fundamental a la expansión
    del intercambio a través del Río de la Plata estaba
    dada, por un lado, por la falta de producción exportable
    y, como contrapartida, por la insignificante capacidad de
    importar de estas poblaciones.

    La modificación radical de la política
    española frente al Río de la Plata obedeció
    principalmente a cambios en la
    estrategia global de la corona. La
    descentralización
    del poder administrativo, político y militar
    respondió a necesidades estratégicas de defensa de
    estos territorios frente a la creciente penetración
    portuguesa e inglesa en la región.

    El descubrimiento de metales y piedras
    preciosas, a fines del siglo XVIII, en el sur de Brasil,
    produjo un desplazamiento masivo del centro de gravedad de la
    economía colonial brasileña hacia el
    sur.

    El nuevo papel de Buenos Aires habría de influir
    decididamente en la etapa de transición a la
    economía primaria exportadora. Por un lado permitió
    el desarrollo de un sector comercial encargado del intercambio de
    la producción del interior con el exterior que fue ganando
    fuerza
    paulatina y acumulando capital e
    influencia en el proceso de desarrollo. Por el otro,
    enfrentó en medida creciente a las economías
    regionales prácticamente autosuficientes del interior con
    la competencia
    de la producción importada del exterior.

    Expansión
    de la Ganadería

    La expansión ganadera se desarrolló en el
    Litoral desde fines del siglo XVIII hasta mediados del siglo XIX.
    Las condiciones que facilitaron su desarrollo fueron:

    1. La abundancia de tierras fértiles en la
      región pampeana, que prestaban las condiciones para
      criar animales
      prácticamente sin costo. Pero
      su explotación estaba limitada por la ocupación
      de los indios en zonas productivas y la dificultad que
      presentaban las grandes distancias sin los medios de
      transportes adecuados.
    2. El crecimiento de la demanda por
      parte de Europa y
      América, a lo cual ayudó el mejoramiento de los
      medios de transporte marítimos. El proceso de
      industrialización en Europa fortaleció el
      comercio de lanas y cueros. Esto sumado a la expansión
      del mercado
      interno posibilitó aumentar los pecios de los productos.
      Además, el Reglamento de Libre Comercio de 1778
      proporcionó mayor libertad en
      las exportaciones.
    3. La escasa complejidad de las empresas
      ganaderas que podían organizarse con precarios elementos
      técnicos y casi no presentaba problemas en su organización.
    4. La poca mano de obra necesaria para numerosas cabezas
      de ganados en extensos campos.

    Todos estos factores posibilitaron una alta rentabilidad
    de las inversiones
    realizadas. Las ganancias fueron aumentando y permitieron la
    acumulación de de capital en el Litoral.

    Pero para aprovechar más eficientemente su
    desarrollo debían solucionarse dos problemas principales:
    la expansión de la frontera y la apropiación
    territorial, y la elevación de la productividad
    ganadera.

    Debido a la gran explotación de los ganados tuvo
    que racionalizarse la matanza, y con la finalización de la
    libertad para vaquear los permisos dados por la autoridad
    local constituían la forma de apropiación privada
    de los ganados. Por tanto, la técnica productiva pasa de
    ser la caza a cielo abierto a los rodeos, y por lo que las
    estancias se consolidan como unidad de producción y lleva
    a la apropiación de las tierras concentradas en pocas
    manos. Este proceso de ocupación y expansión
    territorial en la zona pampeana, donde habitaban los indios, se
    desarrolla desde fines del siglo XVIII hasta 1879 con la
    campaña de Roca. La ocupación territorial pasa de
    los 30.000 Km2 a 12 millones de
    hectáreas.

    Otras de las mejoras técnicas en el sector fueron
    los reproductores importados y la difusión de los
    alambrados. Esta última permitió reducir la
    cantidad de peones necesarios, ya que se evitaban las rondas
    nocturnas.

    La producción de tasajo posibilitó la
    integración en la economía ganadera, por medio de
    la complementación entre la crianza, su
    industrialización y el suministro de sal. El capital
    necesario para su crecimiento provenía de su
    expansión. La reinversión de las ganancias produjo
    la expansión del capital. Por ejemplo la inversión en caminos para favorecer la
    transportación.

    En 1850 comienza a expandirse la producción
    lanera y llega a adquirir gran importancia en la ocupación
    territorial.

    Comercio
    exterior

    Durante 1830 y 1840 se acentuó la
    expansión económica en la Argentina, alentada por
    el comercio exterior. Las exportaciones de origen pecuario
    (cueros, carne salada, sebo y lana) y el número de
    embarcaciones extranjeras que llegaban anualmente al Río
    de la Plata con sus productos lograron duplicarse entre 1837 y
    1852. Los cueros vacunos representaron más del 60% de las
    exportaciones del período y sus dos terceras partes eran
    producidas en Buenos Aires.

    La expansión del comercio estimuló la
    producción ganadera y saladeril y el enriquecimiento de
    los sectores vinculados a ella. Esa expansión fue posible
    gracias a la ocupación de tierras en el sur de la
    provincia, donde los principales centros de producción y
    de población fueron las grandes estancias
    ganaderas.

    El proceso de ocupación del suelo fue
    acompañado por la entrega de tierras públicas al
    dominio
    privado, que favoreció una mayor concentración de
    las tierras en manos de privilegiados. La gran explotación
    ganadera se adecuaba, por otra parte, a la falta de cambios
    técnicos en la producción y a la escasez de mano
    de obra que fué algo característico de éste
    período.

    Durante la década del '40, la creciente demanda
    exterior de lana y la declinación del precio de los
    cueros incentivaron el desarrollo de la ganadería ovina
    como alternativa a la vacuna.

    En el Litoral, la recuperación económica
    fue evidente en Entre Ríos, donde se produjo una
    importante expansión ganadera y de la industria
    saladeril sobre el Río Uruguay. Sus
    exportaciones de cueros a través del Puerto de Buenos
    Aires ocuparon el primer lugar entre las exportaciones
    litorales.

    Las vinculaciones entre el Litoral con los puertos de
    Grande do Sul y Montevideo daban salida a la producción
    ganadera entrerriana y correntina evitando el control
    porteño. El tráfico a través de esos puertos
    durante el bloqueo anglo-francés abrió nuevas
    perspectivas de prosperidad en la región.

    Las economías del interior mejoraron a causa de
    la calma impuesta por Bs. As. Algunas provincias se beneficiaron
    más que otras, de todos modos se desenvolvieron en un
    marco de pocos recursos y
    penuria financiera.

    En la mayoría de los casos adecuaron sus
    economías a las condiciones del mercado y a las
    variaciones de precios
    favorables en Bs. As generadas por leyes como la
    Ley de
    Aduanas y los
    bloqueos al puerto para proteger los artículos de consumo.

    Estas medidas generaron en provincias como
    Tucumán y Córdoba una mayor diversificación
    económica, la incorporación de nuevos rubros para
    la exportación, y la ampliación de sus funciones como
    intermediarias del comercio interregional.

    Empréstitos

    En las siguientes líneas demostraremos como se
    comenzó a utilizar esta forma de acceder a los
    préstamos tanto nacionales como extranjeros

    La falta de recursos propios del Estado para
    invertir en el país tanto en la parte nacional como
    extranjera hizo que este se convirtiera en un gestor más
    que un agente inversor activo. Debido a esto el Estado tuvo que
    oficiar de garante entre particulares, gobiernos provinciales e
    inversores extranjeros.

    Pasada la etapa de la división entre Buenos Aires
    y la Confederación, si bien heredó los recursos de
    la aduana
    también heredó las deudas del gobierno de
    Paraná y sumado a la guerra del
    Paraguay
    aumento aún más la deuda del país. Estos
    problemas hicieron que el Estado no pueda enfrentar sus obligaciones
    básicas con los recursos tradicionales.

    Debido al déficit económico el gobierno
    mantuvo un sistema de recaudación basado en los impuestos a la
    importación y en menor grado a la
    exportación.

    Para solucionar el problema del déficit el Estado
    contrato los
    llamados empréstitos al principio internos y luego
    del extranjero. Los primeros 20 millones de pesos fueron
    aportados por el Banco de la
    Provincia y en 1865/66 el gobierno brasileño aporto otros
    2 millones pero en estos dos casos se debía devolver en el
    corto plazo. Debido a esto el Estado procuró obtener
    empréstitos a largo plazo en Europa y por sumas mas
    importante, con el objetivo de eliminar el déficit sin
    alterar la estructura
    impositiva.

    Los empréstitos destinados a erogaciones
    improductivas aumentaron aún más el déficit
    nacional.

    Hacia 1875 el Estado tenía una deuda de 19
    millones.

    Si se analizan las inversiones británicas (la
    inversión más importante) los préstamos se
    distribuían entre el Estado y las provincias,
    dirigiéndose dichas inversiones a ferrocarriles, bancos,
    saladeros, etc.

    Las inversiones extranjeras se orientaban al
    afianzamiento del Estado en el plano político y en segundo
    plano a financiar la red ferroviaria y las
    inversiones nacionales se orientaban hacia el sector primario y
    la transformación.

    Política económica de
    Rosas

    La orientación rosista abarca el campo
    económico-social-productivo y cultural en el desarrollo
    del capitalismo.
    Esta puede sintetizarse en:

    1. Propiedad latifundista privada e la tierra,
      extendiéndola. Para tal fin se llevó a cabo la
      Campaña del Desierto. Ella significó el despojo
      de las masas indígenas y el exterminio de las que se
      opusieron.
    2. Monocultivo ganadero como actividad productiva
      principal.
    3. Explotación del saladero como actividad
      transformadora de la explotación del
      ganado.
    4. Política mercantilista y rentística
      basada en el comercio de exportación de su monocultivo
      y de la importación de la manufactura europea.
    5. Monopolismo portuario en relación a las
      otras provincias y no distribución de las rentas del
      puerto con las mismas.
    6. Mantenimiento de las relaciones sociales y
      precapitalistas, fundamentalmente en el campo, que era el eje
      del país, como de relaciones interprovinciales con
      resabios de igual naturaleza.
    7. Política educacional restringida,
      fundamentada en el irracionalismo.
    8. Ejército provincial en vez de
      Nacional.

    Modelo
    Unitario

    Los unitarios creían que para generar incentivar
    al desarrollo del país era necesaria una verdadera
    integración regional económica liderada por Buenos
    Aires. Los factores elementales de este modelo eran el
    capital, la mano de obra y la tecnología. De
    ahí que se tomara como eje abrir al país al
    comercio exterior y a las inversiones extranjeras. Mientras que
    la inmigración y la colonización
    facilitarían la mano de obra y la
    tecnología.

    Cabe resaltar que el modelo económico unitario
    toma como principal elemento la "iniciativa privada" y ve al
    Estado como un "agente ocasional" que intervendrá en caso
    de ser necesario, para tomar las medidas que ayudarían a
    llevar el plan a cabo. En
    este caso se tomaron medidas económicas para fortalecer el
    modelo. Estas fueron la creación del Banco de descuentos
    (1822) y el Banco Nacional (1826), para habilitar créditos a la industria y al comercio; la
    obtención del empréstito de la Banca
    Baring-Brothers (1824); la Bolsa Mercantil; la ley de enfiteusis;
    el primer presupuesto de
    gastos y recursos
    para la Pcia de Buenos Aires.

    Modelo
    Federal

    El modelo federal se divide en: el proyecto federal
    de las provincias y el modelo federal porteño; se unifica
    a nivel nacional por la general oposición al
    unitarismo.

    Las figuras del federalismo
    provincial eran los terratenientes y estancieros que
    representaban los derechos de los peones, los
    gauchos y, en
    general, los sectores socialmente inferiores del ámbito
    rural y urbano.

    Los federales porteños eran una fracción
    urbana que comenzó a manifestarse oponiéndose al
    Director Pueyrredón. Estos tenían una estrategia
    política: unos reclutaban gente mezclándose con los
    menos pudientes y los de la ciudad utilizaban una ley unitaria
    haciendo valer el voto de sus adherentes.

    El eje de su programa
    económico residía en la expansión de la
    agricultura y la ganadería (mediante el mejoramiento de
    razas) y sostenían que el desarrollo de estas era la
    riqueza del país.

    Principales objetivos:

    • Expansión de la ganadería y la
      agricultura
    • Evitar los ataques indígenas
    • Expansión del territorio hacia el
      sur
    • Nacionalización de los derechos aduaneros
      (así Buenos Aires perdería su posición de
      privilegio con respecto a las demás
      provincias
    • Mejoramiento de la Ley de enfiteusis
      rivadaviana.

    Modelo
    agroexportador: 1880-1930

    Hacia fines del siglo XIX la Argentina oriento su
    economía a la exportación de productos
    agrícolas. La cual esta beneficiada por la entrada de
    capitales extranjeros, especialmente británicos, la
    inmigración que trae mano de obra barata y una
    rápida urbanización, y un incremento de la demanda
    en el mercado mundial cuyo principal comprador era Inglaterra.
    Además, la expansión cerealera estuvo ayudada por
    la difusión del ferrocarril, que permitió la
    comunicación de gran parte del país con el
    Área Metropolitana. La agricultura poseía un 52%
    sobre el total de las exportaciones de la Argentina,
    ubicándose en los primeros puestos mundiales.

    Las tierras eran arrendadas por grandes terratenientes
    donde el sistema de cultivo estaba especializado en uno en
    particular, monocultivo.

    Esta expansión también tuvo
    repercusión en el noroeste argentino, en especial en
    Tucumán con los cultivos azucareros. La
    modernización de estos cultivos permitió dejar de
    lado los tradicionales, como el del maíz.

    Este modelo económico crea una desigualdad entre
    las diferentes regiones de la Argentina, ya que la región
    pampeana por sus características es la más
    beneficiada. Por otra parte el interior del país tuvo
    cierta participación, como la vitivinicultura en el oeste
    cuyano; el quebracho y el algodón
    en la región del nordeste y, la fruticultura en patagonia.

    En 1870, la producción de trigo comenzó a
    exceder las demandas locales, y estuvieron disponibles
    pequeñas cantidades de trigo para ser exportados. La
    demanda llevó a la extensión de las áreas de
    producción de trigo, y además fue acompañada
    por mejoras tecnológicas en los molinos harineros. La
    energía de vapor aplicada a los molinos se había
    generalizado en la década de 1850.

    En los primeros años del siglo XX aumentó
    considerablemente la superficie cultivada con cereales, lino y
    alfalfa en Buenos Aires.

    En 1914 con la Primer Guerra Mundial
    aparecen dificultades en las exportaciones, ya que no dispone de
    suficientes bodegas para el embarque de granos y sus
    competidores, Estados Unidos y
    Canadá, se veían favorecidas en cuanto a distancias
    e infraestructuras. A causa de las dificultades para comerciar
    cereales disminuyen las tierras cultivadas.

    Desciende el progreso económico de la Argentina y
    se extiende hasta 1930, aunque la producción
    agrícola sigue representando un 58,6 % del valor total de
    las exportaciones.

    En la región pampeana, la traslación de la
    producción agrícola hacia la pecuaria por parte de
    los grandes productores, activa el malestar de los agricultores
    arrendatarios, quienes por medio de agrupaciones representativas
    (la Federación Agraria Argentina, F.O.R.A.) presionaron al
    Estado para obtener, en principio, una legislación de
    arrendamiento rural.

    Empresas
    estatales

    El auge del intervensionismo estatal se genera durante
    los gobiernos de Perón.
    Anteriormente se creía que el mercado se autorregulaba y
    que el gobierno no jugaba ningún papel; luego se
    revirtió esta visión para ver que el Estado
    debía intervenir para llevar a cabo sus
    objetivos.

    La caída de la Bolsa (1930) y las Guerras
    Mundiales impulsaron el desarrollo de industrias para
    la sustitución de importaciones;
    las industrias demandaban mano de obra y el Estado era el
    encargado de mejorar la calidad de
    vida de los obreros para asegurar su disponibilidad para
    trabajar. Mediante las nacionalizaciones el Estado habilitaba
    beneficios para la clase trabajadora.

    Algunas inversiones estatales son: la
    nacionalización del Banco Central y los seguros;
    creación del IAPI (Instituto Argentino para la Promoción del Intercambio); en 1946 el
    Estado adquirió los ferrocarriles de capital
    francés y al año siguiente los de capital
    británicos; en 1946 se creó la Flota Aérea
    Mercante (que se convertiría en Aerolíneas
    Argentinas); se crea la empresa
    Gas del
    Estado; expropiación y nacionalización de puertos y
    elevadores de granos.

    Inversiones
    Extranjeras

    La
    Argentina hacia fines del siglo XIX
    reorientó sus economías para responder a las
    demandas de un
    mercado mundial en expansión. Estas
    consistían en el abastecimiento de materias y
    alimentos
    para la
    industria y los habitantes de los
    países capitalistas. Para satisfacerlas se contó
    con el aporte de capitales y tecnologías de los
    países industriales, que se concentró en los

    sistemas de
    transporte y
    comunicación que hicieron viables
    las
    exportaciones.

    Gran Bretaña dominó la economía
    argentina desde 1880 hasta la Primera Guerra
    Mundial con inversiones en servicios
    públicos, ferrocarriles, bancos y finanzas,
    seguros, navegación, comunicaciones, instalación de
    frigoríficos y otras dedicadas a empréstitos. Donde
    se generaba una dependencia de ambas economías, de parte
    de Inglaterra por las exportaciones agropecuaria y de la
    Argentina por las inversiones británicas. Desde principios del
    siglo XX y hasta 1914 se comprende el período de mayor
    prosperidad de esta relación.

    Los primeros frigoríficos fueron instalados
    alrededor de 1883 y hacia fines de 1900 se comenzó a hacer
    frecuente el trasporte de carne congelada. Durante 1902 y 1926 se
    afianza la industria frigorífica.

    Hacia fines del siglo XIX la industria de Estado Unidos
    se ve en expansión con capacidad de exportar sus
    capitales, y encuentra en la Argentina un lugar apropiado para
    invertir, ya que posee materia prima
    para la fabricación y los costos de
    producción son bajos. Un rasgo importante de las
    relaciones económicas con Norteamérica fue el
    crecimiento de las inversiones, paulatino pero ininterrumpido, en
    el período 1880-1930.

    La Guerra afectó a Gran Bretaña debiendo
    priorizar en sus necesidades dejando de lado las relaciones
    externas, lo cual favoreció a Estados Unidos al permitirle
    posicionarse como principal proveedor de manufacturas y capital
    para la Argentina Esto fue especialmente evidente en la
    década de 1920 cuando los capitales norteamericanos
    reemplazaron a los británicos en orden de
    importancia.

    La Argentina se vio favorecida por la situación
    de competencia entre
    Inglaterra y Estados Unidos al recibir buenos precios de los
    frigoríficos norteamericanos. Estos disponía de una
    capacidad de fabricación de congelado y enfriado
    importante. Estados Unidos luego de la guerra mundial,
    incorporó numerosas compañías al país
    con un capital de casi 444 millones de pesos invertidos en
    frigoríficos, petróleo, automotores, electricidad y
    teléfonos. La entrada del automotor implicaba para el
    ferrocarril el comienzo de la ruptura del monopolio, ya
    que el automóvil servia para comunicar aquellos lugares a
    los cuales el ferrocarril no llegaba.

    Algunos desarrollos específicos se dieron en el
    sector petrolero con la ayuda de Uriburu quien benefició a
    las petroleras extranjeras las que expandieron sus operaciones
    aumentándolas significativamente hasta casi duplicar su
    producción.

    Crisis
    económica mundial y efecto en la
    Argentina

    En octubre de 1929 el mercado de
    valores de Wall Street tuvo una súbita caída en
    el valor de las acciones. Esta
    baja abrupta de las cotizaciones sucedió porque el valor
    de esas acciones ya no representaba la marcha real de la
    economía. En Europa, mientras continuó el flujo de
    capitales de los estados Unidos, la situación se mantuvo
    controlada, pero apenas los capitales norteamericanos se
    retiraron, el Viejo Mundo entró rápidamente en
    recesión, contagiando a las economías dependientes
    ,fundamentalmente las de la órbita británica, entre
    las que figuraba la Argentina. La producción industrial
    cayó abruptamente, las fábricas despedían a
    sus obreros. El salario
    disminuyó al igual que la capacidad de compra de la
    población. Los precios agrícolas descendieron, ya
    que había más producción de lo que el
    mercado podía absorber. Había hambre y
    también alimentos sin
    vender.

    Economía Peronista.

    Durante el primer período del peronismo con el
    Gral. Juan Domingo Perón (1943-1946), surge una nueva
    política
    económica denominada Primer Plan
    Quinquenal.

    A través de ella el Estado pretendía
    incentivar el desarrollo de la industria y crear las bases para
    permitir una redistribución de riquezas a favor de los
    asalariados, aumentando el nivel de empleo,
    elevando el poder adquisitivo de los salarios y
    mejorando las condiciones de vida de los trabajadores. Una de las
    claves para lograr estas modificaciones fue el aumento del gasto
    social en las áreas de salud, educación y
    vivienda.

    En 1946 el Estado peronista profundiza el proceso de
    sustitución de importaciones de manufacturas industriales
    y va perfeccionando las instituciones
    para fomentar el desarrollo de la rama metalmecánica y
    metalúrgica liviana. Se crea la "línea blanca"
    (cocinas, heladeras, lavarropas, ventiladores, etc.) que orienta
    sus ofertas al mercado interno.

    El incentivo para crear nuevas industrias y agrandar las
    ya existentes a través de créditos accesibles,
    estaba muy relacionado con la expansión sostenida del
    consumo interno. Y este podía ser garantizado con un
    aumento real de los salarios, que implicaría a su vez, un
    aumento de la capacidad de compra de los asalariados.

    Con estos objetivos el Estado lleva adelante planes de
    construcción de viviendas, hospitales y
    escuelas; y garantizó la satisfacción de las
    necesidades básicas a numerosos sectores de la
    población.

    Además de aumentar el gasto social, se
    invirtió en infraestructura y se llevó adelante la
    nacionalización de importantes sectores de la
    economía (ferrocarriles, teléfonos, gas,
    transportes, empresas de navegación fluvial,
    etc.)

    Pero éste modelo económico no
    carecía de debilidades y la más grave de ellas era
    la dependencia de los insumos importados. La mayor parte de
    maquinarias y herramientas
    eran de origen extranjero. Esto suponía que el país
    tenía que percibir una gran cantidad de divisas para
    hacerle frente a las importaciones. Entonces el Estado se ocupaba
    de captar esas divisas de la burguesías agraria e
    industrial, pero el problema radicaba en que éstas
    burguesías no aportaban el movimiento social peronista.
    Así que si cambiaba la relación entre estos
    sectores, podían perderse las inversiones destinadas a
    sustentar las importaciones.

    Como consecuencia a lo mencionado anteriormente, el
    Estado crea mecanismos de intervención estatal como el
    Banco Central y el Instituto Argentino para la Promoción
    del Intercambio (IAPI).

    Hacia 1952 (segundo período), la fase expansiva
    del proceso de sustitución de importaciones se detiene
    debido a que los ingresos de las
    exportaciones se detienen por la pérdida de mercados (EE.UU.
    desplaza a Argentina de sus mercados europeos). También
    disminuye el volumen de los productos exportables.

    Como consecuencia se restringen las importaciones, decae
    la producción industrial y se genera inflación
    debido a que los salarios siguen aumentando.

    Para responder a esta crisis, el Estado lanza un Segundo
    Plan Quinquenal para detener la inflación y aumentar la
    producción por medio de la reducción del consumo
    popular, el congelamiento de precios y salarios, el recorte de
    los gastos del Estado, los incentivos a la
    producción y la exportación agropecuaria, la
    apertura a la entrada de capitales extranjeros y la
    disminución de la presencia del Estado como empresario.

    Desde el punto de vista económico, los efectos de
    ésta política tuvieron resultados
    positivos.

    Historia
    de la Deuda Externa en
    el siglo XX.

    Desde comienzos de los años ochenta, la deuda
    externa ha sido para la Argentina uno de sus principales
    problemas económicos.

    Los inicios de la deuda surgen a partir de la
    última dictadura
    militar, con el Gral. Videla (1976-1981). A mediados de los
    años setenta, la economía internacional presentaba
    altos índices de liquidez y bajas tasas de
    interés, así es que aparecen en el mercado
    local importantes corrientes de capitales. En el caso puntual de
    la Argentina, el ingreso de esos capitales toma la forma de
    préstamos al sector privado. El contexto entonces era el
    de una economía que había reducido repentinamente
    sus niveles de protección, y tras muchas décadas de
    economía cerrada, iniciaba un proceso de apertura. A esto
    se le agregó la reforma económica (lanzada en 1977)
    que liberalizó la actividad financiera y la
    aplicación de políticas
    neoliberales.

    Las políticas monetarias de los Estados Unidos y
    los otros países centrales

    elevaron las tasas de interés e
    hicieron caer los precios de los productos primarios, y de
    ésta manera la deuda comenzó a crecer y a hacerse
    insostenible.

    Como si esto no fuera poco, el sistema Argentino ya se
    encontraba en crisis con el régimen defacto, la fuga de
    capitales al exterior y la inflación.

    El negocio del endeudamiento externo consistía en
    aprovechar el diferencial que existía entre las tasas de
    interés locales e internacionales. De ésta manera,
    las divisas ingresaban al país, se cambiaban y se
    colocaban en el mercado financiero local. Este proceso dejaba
    enorme ganancias.
    A diferencia de otros países de la región, que
    destinaron parte del endeudamiento externo a profundizar sus
    procesos de
    industrialización, en la Argentina se inició una
    etapa en la que predominaron la desindustrialización, la
    centralización del capital y la
    concentración de la producción y del
    ingreso.

    Hacia fines de los setenta, el Estado comenzó a
    participar del endeudamiento haciendo de garante. Así es
    que los bancos extranjeros comenzaron a exigirle al sector
    privado local la apertura de depósitos bancarios que
    sirvieran de garantía para el funcionamiento del circuito
    denominado "bicicleta financiera".

    El alza de las tasas de interés internacionales y
    el fracaso de la economía política de
    Martínez de Hoz, pusieron fin a la operatoria. En 1981 la
    moneda se devaluó y el sistema
    financiero estuvo al borde de colapsar. La "solución"
    fue aportada por el entonces presidente de del Banco Central,
    Domingo Cavallo, quién implementó un seguro de cambio
    para que los deudores privados locales repaguen su deuda con el
    exterior, lo cual tuvo como consecuencia la estatización
    de gran parte de la deuda. Se trató de una gran
    transferencia de recursos públicos hacia sectores
    concentrados del capital.

    Así es como la deuda aumenta cinco veces su valor
    de los años setenta hacia 1983 (de 8 mil millones a 45 mil
    millones de la misma moneda). Restaurada la democracia con
    el gobierno de Raúl Alfonsín, el primer Ministro de
    Economía, Bernardo Grinspun, crea una posición dura
    con el FMI estableciendo
    relaciones con otros países deudores, pero ésto se
    disuelve en pocos meses. La profunda depresión
    por la que atravesaba el país, deshacía la idea de
    hacerle frente a la deuda y a sus intereses, de modo que el
    atraso del pago seguía acrecentado sus valores,
    próximos a los 60 mil millones de dólares
    finalizando el mandato de Alfonsín en 1989.

    Ya en los años noventa, a partir del gobierno de
    Carlos Menem, se
    produjeron importantes cambios. En 1993 se pone en marcha el Plan
    Brady, que suponía ser, según los funcionarios, la
    solución definitiva de la deuda. Lejos de ello, el plan
    representó el inicio de una nueva etapa de endeudamiento,
    tanto público como privado. Esta situación se
    extendió hasta el año 2000, y se profundizó
    a fines del 2001, cuando se declaró el default de la
    deuda
    pública con los acreedores privados y se optó
    por abandonar el régimen de la convertibilidad a partir de
    una enorme devaluación de la moneda local.

    Bibliografía

    • Alonso, M., Elisalde, R., Vázquez, E.,
      Historia
      Argentina y el mundo contemporáneo, Ed.
      Aiqué, 1995.
    • Autores vs., Historia 3, Ed.
      Santillana, 1990.
    • Ferrer, Aldo, La Densidad
      Nacional. El caso argentino, 1º ed., Buenos Aires, Ed.
      Capital
      Intelectual, 2004.
    • Ferrer, Aldo, La Economía Argentina. Las
      Etapas de su Desarrollo y Problemas Actuales, Ed. Fondo de
      Cultura
      Económica, Argentina, 1973.
    • Galazo, S., Material de lectura de
      la Escuela
      Gral. San Martín.
    • Luchilo, L., Romano, s., Paz, G., Historia Argentina,
      Ed. Santillana, 1995.
    • Paso, Leonardo, Origen Histórico de los
      Partidos
      Políticos, Tomo I, Ed. Centro Editor de América
      Latina, 1988.
    • Pierre, José, Articulo: ¿Es posible no
      pagar la deuda externa?, Diario La Gaceta, 2003.

    Fuentes de Internet para la
    elaboración del Trabajo
    Práctico:

    http://www.argentina-rree.com/6/6-114.htmemprestito

    http://www.monografias.com/trabajos4/histarg/histarg de
    colonial

    http://www.argentina-rree.com/6/6-109.htm

    http://www.argiropolis.com.ar/documentos/investigacion/publicaciones/papeles/girbal.htm

    http://www.argentina-rree.com/6/6-118.htm

    http://nettspansk.uib.no/~hans/_private/Cap.%208.htm#8.3.2.%20El%20desarrollo%20de%20la%20economía%20agroexportadora

    http://www.argentina-rree.com/10/10-022.htm

    http://html.rincondelvago.com/comercio-exterior-argentino-1914-1930.html

     

     

    Autor:

    Benegas, Nadia

    Fichera, Cecilia

    Lizasoain, Manuel

    Rodríguez, C. Alejandra

    Nota al lector: es posible que esta página no contenga todos los componentes del trabajo original (pies de página, avanzadas formulas matemáticas, esquemas o tablas complejas, etc.). Recuerde que para ver el trabajo en su versión original completa, puede descargarlo desde el menú superior.

    Todos los documentos disponibles en este sitio expresan los puntos de vista de sus respectivos autores y no de Monografias.com. El objetivo de Monografias.com es poner el conocimiento a disposición de toda su comunidad. Queda bajo la responsabilidad de cada lector el eventual uso que se le de a esta información. Asimismo, es obligatoria la cita del autor del contenido y de Monografias.com como fuentes de información.

    Categorias
    Newsletter