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Periodismo




Enviado por jorgemarin1



Partes: 1, 2, 3, 4, 5

    1. Aspectos del
      periodismo
    2. Periodismo
      educativo
    3. Medios de
      comunicación
    4. Técnicas
      instrumentales
    5. Estructura
      gráfica
    6. Géneros
      periodísticos
    7. Periodismo
      informativo
    8. Periodismo
      informativo/literario
    9. Periodismo
      literario
    10. Literatura
      periodística
    11. Géneros
      menores
    12. Redacción
      periodística
    13. Aplicación
      pedagógica
    14. Taller de
      periodismo
    15. Taller
      de lectura y escritura
    16. Taller
      de producción
    17. Conclusión
    18. Bibliografía
      general

    PERSPECTIVA INTEGRADORA

    PRÓLOGO

    En la actualidad, los medios masivos
    de comunicación (mass media) se perfilan como
    instrumentos técnicos–culturales capaces de
    integrarse a otros canales o formas de comunicación
    primaria. En alguna medida, la influencia que ejercen
    estará supeditada hacia nuevas formas de integración intracultural, ya que pueden
    comunicar lo que pasa en distintos puntos geográficos del
    mundo.

    En este amplio espectro, el periodismo
    puede verse como una profesión que se ha creado merced a
    los adelantos tecnológicos y a la profusión de
    canales en las que participa: gráfica, radio, televisión
    e Internet.

    Es posible hallar, además, distintas
    especialidades que pueden ser de competencia de
    los periodistas, o bien, de profesionales en otras áreas
    interesados en el aspecto periodístico. Es un hecho
    ineludible que la educación se
    encuentra en estos perfiles, el cual ha dado como resultado el
    llamado "periodismo educativo".

    El periodismo educativo incluye dos áreas
    específicas: la educación, que se
    consolida mediante una crítica
    y análisis pragmático de los medios
    para estudiar la influencia que ejercen en la sociedad,
    principalmente, en el espacio educativo, y el periodismo escolar,
    que es la integración de los medios gráficos vinculados con el conocimiento
    escolar. Utilizar el diario en el aula es una de las alternativas
    que ofrece el periodismo como recurso
    pedagógico.

    Las viejas recetas que reproducen el
    conocimiento mecanizado, esquemático y carente de
    sentido, es una herencia
    difícil de superar, ya que en alguna medida la "reproducción" sigue vigente en el sistema
    educativo.

    Generalmente, las actividades escolares tienden a ser
    reiterativas, algoritmias y rutinarias, generándose en un
    entorno que se lo desvincula con la realidad. Para revertir este
    proceso, es
    necesario que el docente tome conciencia de que
    las actividades de lectura o
    escritura
    tengan otro matiz, se complementen con los intereses de los
    alumnos y sean realmente útiles a la hora de evaluar una
    aplicación efectiva.

    La lectura del diario en el ámbito escolar puede
    ser un buen recurso para suplir, en parte, al tedioso libro de
    texto. De este
    modo, el conocimiento que se adquiere resulta relevante y de
    mayor interés
    por parte de los alumnos.

    Del mismo modo, la escritura cumple un destacado
    núcleo generador de creatividad y
    de cierto grado de imaginación. El viejo esquema:
    "Redacción tema…" sería
    suplida por la producción de un texto personal en el
    que puede recrearse la realidad o incluso, con cierto grado de
    fantasía, mediante la aplicación de técnicas
    áulicas.

    En otro orden de ideas, es necesario reflexionar acerca
    de los alumnos que promueven la puesta en práctica de una
    producción grupal, en el que puede ser viable la
    difusión de notas y comentarios que ellos generan y que
    pueden ser publicados en un periódico
    o revista
    escolar.

    Estas alternativas determinan un nuevo enfoque en el que
    es preciso incursionar, a fin de que se contribuya a una
    educación integral, en la que es posible hallar un
    vínculo efectivo entre el conocimiento que se aplica en el
    aula con el que el alumno puede utilizar en el futuro.

    En vista de este planteo, en el presente ensayo
    analizaremos los aspectos paratextuales y analíticos de la
    prensa
    gráfica, de acuerdo con el siguiente orden:

    1. Periodismo educativo: Se establece un planteo
      de la problemática en el que es preciso incursionar para
      determinar los alcances y perspectivas del periodismo educativo
      en un amplio espectro.
    2. Medios de comunicación: Mediante un
      somero estudio de los medios, en particular la gráfica,
      se establece la dinámica comunicación con sus
      alcances, influencias e ideología.
    3. Estructura gráfica: Un análisis
      gráfico del medio posibilita encontrar las distintas
      variables y
      enfoques en el que se puede establecer la llamada "política
      editorial", así como también un conocimiento
      integral de su estructura,
      en cuanto a la presentación de los distintos elementos
      paratextuales.
    4. Géneros periodísticos: Los
      géneros constituyen el método,
      por el cual se basan los medios y el periodista. Conocer las
      normas que se
      instauran en cada uno de ellos, así como su estructura
      posibilita el reconocimiento para la integración tanto
      en la lectura
      como la escritura.
    5. Redacción periodística: La
      redacción periodística difiere de otros modelos de
      comunicación y pueden ajustarse a un contenido expresivo
      y a un referente discursivo (modelo).
      Dichas estructuras
      dan a conocer los pormenores del uso del lenguaje,
      las normas gráficas y discursivas, y también
      el encontrar un estilo.
    6. Taller de periodismo: Se recrean las formas
      usuales de un orden organizacional aplicable en el
      aula.
    7. Taller de lectura y escritura
      periodística:
      La aplicación de la lectura y
      escritura recreados desde el ámbito periodístico,
      posibilita la aplicación de distintas actividades
      formales y lúdicas.
    8. Taller de producción: Se encuentra
      conformado por una guía en el que se organizan las
      actividades grupales para el armado y confección de un
      periódico escolar.

    ASPECTOS DEL
    PERIODISMO

    Los distintos enfoques que se puedan analizar del
    periodismo se basan en una integración de perspectivas
    analíticas, que ofrecen un concepto amplio y
    multifacético.

    PERIODISMO EDUCATIVO

    La información publicada en los medios
    gráficos es cada vez más abundante y requiere de un
    tratamiento especial para jerarquizar su contenido. Esta demanda ha
    permitido el desarrollo de
    distintas especializaciones, entre ellos, el periodismo cultural,
    científico, cinematográfico,
    etcétera.

    De este modo, cada especialización requiere de un
    periodista profesional que posea conocimientos de orden
    técnico–humanista, a fin de poder encausar
    la información/opinión en un espectro
    específico mediante la utilización de los
    géneros.

    A mediados del siglo XX, ha surgido una nueva tendencia:
    el periodismo educativo. En un principio, se refería
    exclusivamente al tratamiento de la información educativa
    aparecida en los diarios y, con posterioridad, se lo vincula con
    la información publicada en revistas académicas,
    periódicos y boletines gremiales, entre otros.

    Hoy es posible rever el contenido técnico del
    periodismo, a fin de vincularlo con las actividades
    pedagógicas, para lo cual el periodismo educativo puede
    transformarse en escolar, o bien, en
    educomunicación.

    Por ello, analizaremos las distintas
    problemáticas que surgen en torno a la
    especialización del periodismo educativo, en el que se
    tratan los siguientes puntos: definición de periodismo
    educativo, delimitación de las áreas y aspecto
    pedagógico.

    DEFINICIÓN DE PERIODISMO
    EDUCATIVO

    Para conceptuar al periodismo educativo, es necesario
    establecer por separado los aspectos básicos de periodismo
    y educación.

    Por periodismo se entiende la función
    social de recopilar, procesar y difundir por cualquier medio de
    comunicación (mass media) una noticia de interés
    público, con la finalidad de informar y formar, así
    como también la de persuadir y entretener. El mensaje
    periodístico, aparte de ser un hecho comunicable en el
    más amplio sentido, cumple con la función formativa
    por los juicios de valor que se
    emiten. Otra finalidad es la recreación, abarcando diversos
    géneros: humorismo, ensayos,
    etcétera.

    Así, pues, el periodismo incluye
    comunicación por esencia, información por
    necesidad; formación por deseo de orientar;
    entretenimiento por naturaleza;
    y todo ello dentro de una área envolvente que incluye
    estilo, técnica y representación adecuada (Acosta
    Montoro, 1973: 54).

    Los matices presentados demuestran que el periodismo ha
    surgido como una necesidad comunicacional y, su trascendencia,
    hoy día, hace que no se pueda concebir una historia futura sin
    periodismo.

    En cuanto al término educación, se lo
    puede vincular con la "educación para toda la vida", que
    coincide con la noción de sociedad educativa,

    en la que –según la UNESCO– todo
    puede ser ocasión para aprender y desarrollar las
    capacidades del individuo
    tanto si se trata de brindar una segunda o una tercera
    ocasión educativa o la de satisfacer la sed de
    conocimientos, de belleza o de superación personal como
    de perfeccionar y ampliar los tipos de formación
    estrictamente vinculados con las exigencias de la vida
    profesional, comprendidos los de formación
    práctica (Pérez de la Concha, 1999).

    La idea de esta visión educativa empieza a
    concebirse cuando la sociedad tradicional va perdiendo su valor
    en puntos de referencia colectivos y no queda otro recurso que
    anclarse en una cierta configuración de los conocimientos
    adquiridos para "orientarse, pensar y actuar".

    Ambas modalidades pueden integrarse en una tercera
    vía de análisis en la que es posible definir el
    periodismo educativo, que es,

    antes que nada, producción y distribución de mensajes informativos de
    actualidad que logren interesar a un público
    determinado. El contenido de tales mensajes es la vida humana
    haciéndose en todas partes y bajo todas las
    circunstancias (Pérez de la Concha, 1999).

    De acuerdo con estos lineamientos, el criterio que puede
    establecerse se basa en la búsqueda de puntos encontrados
    entre periodismo y educación, estableciendo un espectro en
    que se puede tratar a la comunicación
    social como una manera de canalizar la información
    dentro de la sociedad, y a la información educativa como
    un estudio que posibilita abordar distintos temas en un
    área específica: la educación.

    En cuanto a la información educativa, ha sido
    definida por la UNESCO como la elaboración, registro y
    comunicación de ideas, opiniones, teorías, hechos, reglamentos, estadísticas, y cualquier otro dato o
    información que pueden estar relacionados con los sistemas de
    educación, los procesos
    educativos y las actividades culturales y artísticas, que
    pueden contribuir a mejorar la calidad
    educativa en todas las formas de comunicación,
    teniendo especialmente en cuenta la naturaleza esencial de
    la
    comunicación, que es la de actuar en ambos
    sentidos.

    Es dable destacar su importancia, ya que la
    información constituye un punto importante de toda
    investigación o planeamiento. La
    utilización de la información educativa ha sido
    catalogada como un medio importante para la toma de
    decisiones, así como también para elaborar
    estudios de situaciones de relevancia. En cuanto a su
    difusión, se establece que puede ser canalizada a
    través de los medios de
    comunicación social, dependiendo del tipo de
    información presentada y del efecto que
    causaría.

    Su tratamiento requiere de periodistas especializados en
    educación, que ha surgido con la necesidad de intensificar
    y seleccionar la información de interés
    colectivo.

    Hay dos maneras de establecer la especialización
    en periodismo educativo: un periodista interesado en la
    temática se especializa en esta materia,
    debido a que domina las cuestiones periodísticas, pero le
    faltan saberes específicos, o bien, un profesional o
    experto en educación elige al periodismo para canalizar
    sus inquietudes. Este caso es inverso al anterior. El profesional
    domina su materia, pero necesita tener conocimientos en
    periodismo.

    De esta manera, el profesional especializado puede
    tomarse más tiempo para
    analizar la información, verter su opinión y como
    resultado inmediato pondrá en práctica la
    inventiva, y por la naturaleza de la información, su
    mensaje será enteramente pedagógico.

    El periodista, aparte de requerir de una serie de
    atributos especiales, completará su experiencia con una
    técnica académica, ya que escribe para un
    determinado público; en cierto sentido, sus lectores
    también son especializados en la materia.

    DELIMITACIÓN DE LAS
    ÁREAS

    El periodismo educativo puede ser delimitado por
    distintas áreas: profesional, técnica y
    pedagógica.

    A)
    Profesional

    La información educativa se puede hallar en
    distintos medios, entre los que se destacan: la
    información de prensa: gacetillas, problemas
    institucionales, huelgas, etc., y los boletines y
    periódicos gremiales, que comprende una información
    específica que interesa a un determinado público
    (afiliados) en el tratamiento de políticas
    instrumentales, problemas de orden interno, elecciones, etc.,
    para lo cual se establece que esta área en particular es
    de competencia exclusiva de los periodistas
    profesionales.

    B) Técnica

    El ámbito universitario (estatal o privado) tiene
    a su cargo la confección de una revista académica.
    Está dirigido a un segmento educativo en particular:
    profesionales, profesores y alumnos. Se publican
    artículos, ensayos, críticas de libros,
    opiniones […], que han sido escritos por especialistas. La
    publicación concentra, además, una
    información específica en la
    organización de congresos, seminarios, etc. Dicha
    información puede ser publicada en papel o
    virtual.

    C) Pedagógica

    Un último aspecto es la vinculación del
    periodismo como recurso pedagógico, el que puede
    considerarse como un elemento auxiliar, de competencia exclusiva
    de los docentes, cuya
    identificación se relaciona con dos segmentos: la
    educación, que es el tratamiento de temas
    específicos, mediante la vinculación de los medios
    masivos en el ámbito educativo: influencia, alcances,
    críticas, etc., y el periodismo escolar, que puede ser
    definido como la aplicación pedagógica de los
    contenidos periodísticos (lectura del diario),
    utilización de los géneros (escritura), o bien, la
    creación de un periódico o revista escolar, en sus
    modales: impreso, confección manual o
    publicación por Internet.

    Resulta imperioso destacar que el segmento del
    periodismo escolar es el que se relaciona con la
    problemática específica que desarrollaremos
    seguidamente.

    III–

    ASPECTO PEDAGÓGICO

    Una vieja herencia del "enciclopedismo" marca un hito en
    la educación, a veces, difícil de superar. Las
    tareas que realiza el alumno pueden ser catalogadas como
    escolares, debido a que su sola mención hace que sean
    vistas como tediosas y aburridas, desconectadas de la realidad.
    Se aprende a leer en textos resumidos y esquemáticos, se
    aplican fórmulas mediante ejercicios didácticos y
    se emplea la oración perfecta en un análisis
    gramatical.

    En cada ciclo lectivo, el docente apela a una
    práctica ritual, sin mayores variantes. No sólo se
    cumple con el dictado de una clase, sino
    que se ejerce una función reproductivista, dejando de lado
    otros aspectos que pueden resultar beneficioso para los alumnos:
    creatividad, imaginación y espontaneidad.

    Otro tema importante, vinculado con esta
    práctica, se refiere al conocimiento escolar que, por lo
    general, no tiene sentido para el alumno, ya que no satisface sus
    propios intereses. Se piensa en él cuando se lo aplica a
    una actividad específica o para rendir un examen.
    Después desaparece o se distorsiona al momento de querer
    recordar un dato.

    En el antiguo modelo educativo, se evidencia una clara
    dicotomía entre los conocimientos aplicados en la escuela y los que
    se necesita para la vida. Muy bien lo señala D. Perkins,
    en su artículo Las campanas de alarma, al analizar
    con ejemplos concretos lo aprendido en el aula, al momento de
    aplicar los conocimientos de cultura
    general. Elabora un diagnóstico sorprendente. Una persona no
    recuerda con exactitud la formulación de una teoría,
    o bien, su confusión llega a un extremo que se transforma
    en un conocimiento distorsionado y, a veces, carente de sentido.
    Organiza su exposición
    examinando las grandes deficiencias de la educación, cuyos
    síntomas son:

    El conocimiento frágil (los estudiantes no
    recuerdan, no comprenden o no usan activamente gran parte de lo
    que supuestamente han aprendido), y el pensamiento
    pobre (los estudiantes no saben pensar valiéndose de lo
    que saben) (Perkins, 1997: 32).

    Llega a una sutil conclusión al establecer que
    todo el problema del conocimiento implica algo más que un
    olvido, considerando que el "conocimiento frágil" es una
    enfermedad en su totalidad, ya que el conocimiento de los
    estudiantes, generalmente, es frágil en diversos e
    importantes aspectos:

    • Conocimiento olvidado: En ocasiones, buena
      parte del conocimiento, simplemente, se esfuma.
    • Conocimiento inerte: A veces se lo recuerda,
      pero es inerte. Permite a los estudiantes aprobar los
      exámenes, pero no se lo aplica en otras
      situaciones.
    • Conocimiento ingenuo: El conocimiento suele
      tomar la forma de teorías ingenuas o estereotipos,
      incluso luego de haber recibido el alumno una
      instrucción considerable, destinada especialmente a
      proporcionar mejores teorías y a combatir los
      estereotipos.
    • Conocimiento ritual: Los conocimientos que los
      alumnos adquieren tienen con frecuencia un carácter ritual que sólo sirve
      para cumplir con las tareas escolares (Perkins, 1997:
      36/7).

    Pedro Maya Arango analiza esta situación y, desde
    su postura, llega a establecer idénticos
    resultados:

    los estudiantes son capaces de repetir los conceptos
    aprendidos en las aulas escolares, pero son incapaces de
    resolver los problemas que se les presentan en su diario vivir.
    Juzgan con precipitud y sin un previo análisis los
    fenómenos sociales en los cuales les toca
    desempeñarse por carencia de visiones más
    holísticas y complejas para mirar tales
    fenómenos. Análogamente, los problemas morales y
    éticos son tratados en
    forma relativa y simplista sin enfrentarlos racionalmente,
    arguyendo sus posiciones personales e individualistas, sin
    ninguna reflexión y consideración por los puntos
    de vista del otro, o lo que es lo mismo, sin referencia por la
    otredad y su sentido comunitario (2000: 42).

    Haciendo una comparación de opiniones, se puede
    afirmar que este conocimiento frágil es el producto de un
    esquema aplicado por los alumnos: se estudia para aprobar una
    materia y en muchas ocasiones para "zafar" de una
    situación conflictiva.

    Guiados por semejante estrategia, es
    indudable que los estudiantes no organizan sus conocimientos
    mediante tesis o
    argumentos reflexivos. Además, ni siquiera saben
    relacionar y aplicar los conocimientos que poseen (¡Otra
    vez el conocimiento inerte!) […] La pereza mental de los
    alumnos se pone en evidencia hasta en el viejo método de
    estudiar de memoria
    […] Pero quizá el bajo rendimiento tenga por
    causa la poca afinidad con la enseñanza que se les imparte (Perkins,
    1997: 40).

    Esto pone en evidencia el desinterés del alumno
    por lo que se le impone, sin que se los pueda motivar hacia la
    búsqueda de nuevos conocimientos.

    Con la implementación de la Reforma Educativa, se
    pretende establecer que los temas curriculares se vinculen con la
    realidad, que el alumno tenga una participación activa y
    no se transforme en un mero espectador de su formación
    intelectual y personal. El modelo que se intenta superar es el
    que trata de dar al alumno una información libresca, que
    le permite únicamente "conceptuar conceptos" y en la que
    el niño o el adolescente se lo instruya en un aprendizaje que
    le sirve para la escuela, poniendo la vida entre
    paréntesis. Educar no es sólo brindar una
    instrucción sumaria del conocimiento, sino una
    formación integral del alumno que le permita crecer como
    persona y redescubrir sus potencialidades.

    A pesar de que se intente salir del viejo esquema, a fin
    de cambiar el rumbo en la educación, algunas de estas
    prácticas quedan latentes, como el caso del libro de
    texto.

    Para realizar cualquier cambio, es
    necesario tener en cuenta que

    muchas de las innovaciones logradas en estos
    últimos años, han sido simples transformaciones
    de forma pero no de fondo a los proyectos
    curriculares y planes de estudio, sin profundizar en el
    problema del conocimiento y las exigencias que éste
    supone en la estructuración de la
    personalidad de los individuos (Maya Arango, 2000:
    42).

    Es aquí donde se necesita rever como
    "perspectiva" un cambio de actitud del
    docente para con los alumnos, a fin de aplicar una moderna
    metodología acorde con la realidad
    circundante, es decir, el pensamiento significativo, teniendo en
    cuenta los conocimientos previos de los alumnos que se basan en
    conceptos, actitudes y
    procedimientos. Siguiendo los lineamientos de
    José A. León, es necesario tomar conciencia de que
    existen cuatro factores fundamentales que impiden su no
    disponibilidad: una falta de atención; la falta de motivación; la distancia entre el
    conocimiento escolar y el conocimiento real, para lo cual el
    alumno recurre a una memorización ritual; y una falla en
    la planificación para aplicar los nuevos
    contenidos, lo que supone un serio impedimento para que los
    alumnos se den cuenta de que es necesario movilizar sus
    conocimientos previos. Así, la falta de relación
    entre áreas, una excesiva fragmentación de las
    actividades, pueden hacer muy penosa la tarea de detectar
    qué conocimientos previos son importantes para entrar en
    contacto con los nuevos contenidos (León, 1996:
    23).

    Para ello, se pueden integrar cinco aspectos que pueden
    considerarse para la aplicación del periodismo como
    recurso pedagógico: lectura del diario, escritura de
    géneros, taller de periodismo, ) pensamiento
    periodístico y opinión
    pública.

    LECTURA DEL DIARIO

    La lectura como finalidad cognitiva ha decaído
    considerablemente. En la actualidad, se lee muy poco o no se lee.
    Pero es necesario, en ambos casos, saber el por qué y
    también incentivar este hábito como un modo
    potencial del acceso al conocimiento.

    Una de las razones principales de esta
    problemática es que los alumnos viven entre dos mundos
    aparentemente inconexos y disociados: la influencia de los medios
    visuales y la lectura de los textos.

    De hecho, "leer" un texto requiere la puesta en marcha
    de procesos mentales diferentes que "ver" la
    televisión. La lectura es un proceso enormemente
    complejo que exige una actitud de concentración y un
    esfuerzo por buscar el significado. Hasta llegar a ese
    significado, el lector debe realizar múltiples operaciones
    mentales que afectan a otros tantos procesos
    lingüísticos (codificar y decodificar la
    información, acceder al léxico, procesar
    sintáctica y semánticamente las oraciones,
    extraer el significado, activar el conocimiento previo a
    través de inferencias, mantener la coherencia local y
    global de la información leída, elaborar un
    modelo mental o referencia del contenido leído…).
    La lectura de cualquier material escrito invita a la
    abstracción de la realidad y a la reflexión y es
    el lector quien controla todo el proceso. Puede parar el
    proceso y retomarlo más tarde o puede releer cuando lo
    estime oportuno. Para que la lectura sea gratificadora, es
    preciso un esfuerzo de comprensión e interpretación de los signos
    (León, 1996: 15).

    El bombardeo de los medios de
    comunicación ha posibilitado que la opción de
    "leer" sea cambiada por la de "ver". Mirar televisión es más atractivo, ya que
    el espectador se condiciona por la fascinación de las
    imágenes, desarrollando un sistema
    perceptivo diferente.

    Si prevalece la percepción sobre la abstracción,
    lo sensitivo sobre lo conceptual, es natural que tienda a
    provocar respuestas de carácter emotivo más que
    de carácter racional. Ferrés lo describe de una
    manera muy ilustrativa en el sentido de que sus apetencias van
    más en el continuo "me gusta-no me gusta" que en la
    línea "estoy de acuerdo-no estoy de acuerdo". Lo
    intuitivo y emocional tenderá a primar sobre lo
    intelectual y racional. Algunos fenómenos culturales
    recientes podrían explicarse desde la perspectiva de las
    distintas habilidades mentales que desarrollan la
    televisión y el libro. La proliferación de la
    cultura icónica puede estar dando lugar a un tipo
    particular de lector, el lector perezoso, capaz de
    descifrar pero no de leer. La incapacidad de concentrarse le
    dificulta o hasta le impide la comprensión de lo
    leído. Podría sumarse el fenómeno del
    analfabetismo funcional (León, 1996:
    16/17).

    Se debe convivir con este medio y también se debe
    tener en cuenta que la lectura del diario en la escuela puede
    transformarse en un buen recurso, independiente de cada
    actividad. Se tiene como ventaja que el alumno pueda reconocer
    los alcances de la realidad en una dinámica integral. La
    atención estará focalizada en motivar al alumno a
    un análisis textual para su posterior debate.

    El conocimiento de causa de las características
    fundamentales de esta comprensión textual puede llevar a
    elaborar modelos didácticos para enseñar
    determinadas categorías, reglas y estrategias. Un
    alumno no sólo tendrá que comprender oraciones,
    sino que también deberá aprender de qué
    manera están organizadas las informaciones en un texto
    más extenso –por ejemplo, en un artículo
    periodístico–, cómo puede "aprender" esta
    habilidad lo más eficazmente posible, cómo se
    resume adecuada y correctamente un texto y cómo se
    relacionan finalmente las estructuras textuales con las
    funciones
    pragmáticas y sociales de los textos. Después de
    haber conseguido un cierto conocimiento de causa sobre la
    manera en que de hecho pueden elaborarse los textos, podemos
    predecir en cierta medida la complejidad didáctica de determinado texto, su
    posibilidad de aprendizaje, las cuestiones más
    relevantes que pondrán y deberán plantearse y la
    proporción de informaciones textuales que se
    retendrá y que sigue siendo asequible durante
    algún tempo (Marino, 1999: 18).

    Los conocimientos que se imparten en el aula no pueden
    estar disociados con los de la vida real, para lo cual resulta
    necesario que el docente pueda recurrir a la lectura del
    periódico para mitigar la separación entre ambos
    mundos, que por lo general son considerados como compartimentos
    estancos, separados y con escasa relación.

    La presencia de la prensa en el aula, permite, entre
    otras cosas, contrastar la información del
    periódico con otros diarios, con otros medios de
    difusión e incluso, con los contenidos
    académicos. El alumno puede generar una opinión
    más objetiva y elaborada ante versiones distintas de un
    mismo evento. Este hecho es crucial para el desarrollo
    intelectual del alumno, ya que no debemos olvidar que una de
    las cuestiones básicas que influye directamente sobre la
    asimilación de una información es la capacidad
    del lector para contrastar informaciones diferentes sobre un
    mismo hecho. Esta capacidad para relativizar las opiniones o la
    interpretación de la realidad es uno de los aspectos
    esenciales que deben estar presentes en la formación
    integral del alumno, pues forma parte sustancial en el
    desarrollo de un pensamiento y actitud crítica ante la
    vida. Es absolutamente relevante poseer este tipo de
    pensamiento para desarrollar un pensamiento científico
    (León, 1996: 182).

    De este modo, recorrer las secciones del diario o
    cualquier medio gráfico, incentivar la búsqueda de
    temas y, sobre todo, formar lectores críticos, se
    transformarán en objetivos
    globales para su incorporación.

    ESCRITURA DE
    GÉNEROS

    Antes de la escritura, se vivía en el espacio
    acústico de la oralidad, y el lenguaje
    habitaba en las sombras de la memoria y
    la arquitectura
    de los gestos. El lenguaje, a través de su evolución, ha dado forma y orden a la
    cultura, cuya manifestación logra establecerse en los
    mecanismos de la percepción y en prácticas materiales
    donde se concretiza, es decir, en las relaciones y
    reconocimientos entre los individuos.

    La escritura, en cambio, queda conformada en este orden
    primigenio. Tiene como finalidad la organización del espacio acústico en
    lo visual, mediante el empleo de un
    sistema de escritura, basado en la estructura de las letras,
    signos ortográficos y símbolos. Esto origina un perfil social que
    interpreta las múltiples realidades y dan como resultado
    la experiencia y construcción individual en lo
    colectivo.

    La lectura es el acceso a la modalidad de escritura. Se
    puede afirmar que sin lectura no se puede conformar la escritura.
    Resulta paradójico, pero es una realidad incuestionable.
    Manejar el lenguaje escrito, tanto en la escritura como la
    lectura, implica tomar conciencia simultánea del mundo y
    del lenguaje. Ocurre, por tanto, una reciprocidad funcional. El
    lenguaje logra crear un mecanismo de "fijación" del mundo
    que lo convierte en objeto de reflexión; la escritura, en
    cambio, "fija" el lenguaje de una manera determinada y lo
    convierte en objeto de revelación.

    En las clases en que se debe ejercitar la escritura, se
    toma como modalidad una práctica común:
    redacción tema "la vaca". Este ejercicio ritual, lejos de
    tener que aplicar las normas ortográficas, léxico y
    un orden gramatical del discurso,
    dista mucho de ser efectivo. La vaca se transforma en un objeto
    dirigido. La redacción se organiza esquemáticamente
    dando detalles de la forma, peso, volumen,
    hábitos alimenticios, etc. No podemos inventar "nuestra
    vaca", la que tiene cinco patas, dos cabezas, es de color anaranjada,
    ni mucho menos con alas y que vuele. Todo se transforma es un
    esquema, sin ningún dejo de imaginación o
    fantasía.

    La aplicación de una escritura
    periodística cuenta con múltiples alcances. Al
    conocer los géneros, se puede aplicar su contenido a otros
    temas escolares. El alumno podría utilizar la
    crónica, por ejemplo, para dar a conocer los sucesos de la
    "Semana de Mayo".

    De esta amanera, la escritura periodística puede
    optimizar el aprendizaje
    integrado, a fin de evaluar un conocimiento empírico en
    base a la propia producción de textos. El alumno ya no
    aprenderá las reglas de la sintaxis a partir de un "modelo
    ideal", sino que podrá aplicar un orden gramatical,
    basándose en una comprensión
    lectora, tomando conciencia de las secuencias interpretativas
    del discurso.

    Este eje integrador es válido para todas las
    materias, ya que la "escritura" es un "recurso primario",
    potencial e integrador para la adquisición del
    conocimiento.

    TALLER
    DE PERIODISMO

    Muchas veces se tiene una idea errónea de lo que
    significa un aula taller. Se considera que es un espacio en donde
    se aplica como norma el "saber hacer" desde la práctica.
    El coordinador considera, por ejemplo, que "escribir se aprende
    escribiendo". De esta manera, todas las actividades se reducen a
    un postulado tautológico, en donde lo prioritario es
    canalizar las inquietudes de los participantes y la de compartir
    una experiencia colectiva.

    La metodología del aula taller (que no es nueva
    en nuestro país ni en el mundo) dista mucho de esta
    propuesta simple e ingenua. Es por sobre todo un replanteo en la
    dinámica del aprendizaje.

    El alumno cambia de rol (respecto del aula tradicional)
    y pasa a ser un sujeto activo de su propio aprendizaje. La tarea
    docente consistirá principalmente en la de coordinar y
    desencadenar (cuando no sucede espontáneamente) de los
    procesos cognitivos, utilizando el diálogo y
    el debate. A su vez, tendrá que planificar su clase de una
    manera dinámica, a fin de motivar a sus alumnos.
    Más que dar respuestas, deberá hacer preguntas.
    Este replanteo de la metodología implica tomar conciencia
    de la no disociación entre cómo enseñar y
    qué enseñar, es decir, dar al conocimiento una
    forma que no sea contradictoria con su contenido, a fin de dejar
    de lado las viejas "recetas" que se aplican como una
    función algorítmica, rutinaria.

    A su vez, aplicando esta conceptualización a los
    fines del taller de periodismo, el docente debe reflexionar
    acerca de los presupuestos
    básicos y esenciales para introducir de manera adecuada la
    prensa en el aula, para lo cual es necesario establecer un
    vínculo entre la "investigación cognitiva de
    textos" y la "experiencia didáctica" de estos textos.

    Una primera tarea que se deberían plantear
    aquellos que quieren emprender un programa
    didáctico de este tipo es la de conocer y comprender las
    características funcionales y estructurales de los
    periódicos en cuanto que son los soportes materiales de
    dicha información. También sería necesario
    conocer la incidencia que tiene el conocimiento previo del
    lector sobre la comprensión de la noticia y analizar de
    manera precisa qué es lo que los alumnos comprenden de
    un periódico. Sin estas dos premisas no podríamos
    facilitar un aprendizaje
    significativo. Es necesario saber algo más sobre
    cómo se representan en nuestra mente las distintas
    secciones del periódico, si existen diferencias entre
    esta representación de los alumnos respecto de la de los
    adultos o la concepción de un experto. Sin estas
    reflexiones, a la vez descriptivas y analíticas, se
    puede caer en el riesgo de
    utilizar erróneamente el instrumento innovador (la
    prensa en este caso) y de generar, como señala Alonso
    Erausquín (1990), resultados imprevistos e incluso
    contraproducentes. La valoración de estas premisas nos
    ayudaría, al menos en parte, a evitar el riesgo de que
    esta experiencia pudiera caer en un "tópico
    pedagógico vacío de contenido", como lo denomina
    García Galindo (1990) (León, 1996:
    24-25).

    En un taller de periodismo, estos conceptos se definen
    como básicos para la organización de las distintas
    actividades que se pueden generar: lectura de diarios y revistas,
    aplicación de la escritura, armado de un periódico
    escolar, entre otras.

    Para lograr dicho objetivo, es
    necesario que en la planificación se contemple como
    práctica el desarrollo de un conocimiento teórico,
    la de optimizar recursos con
    metas claras y concretas, y la aplicación del pensamiento
    periodístico.

    PENSAMIENTO
    PERIODÍSTICO

    En todas las actividades, se puede diferenciar un
    pensamiento aplicado de acuerdo con la modalidad operativa: se
    utiliza el pensamiento crítico para la lectura de textos;
    el creativo, cuando se escribe un cuento y el
    ideológico, al momento de analizar un discurso.

    Surge otra variante, la aplicación del
    "pensamiento periodístico" vinculado con las actividades
    pedagógicas. Este nuevo enfoque es una visión
    distinta de la realidad, en cuanto al desarrollo de conductas
    como la observación, selección
    y opinión.

    Adquirir esta visión no significa que tanto el
    docente como los alumnos sean periodistas, sino que se establece
    mediante una propuesta en la que puede actuar la creatividad como
    fuente inspiradora.

    1. Cualidades
      distintivas

    La profesora Sandra Della Giustina consigna una serie de
    cualidades distintivas del pensamiento periodístico, entre
    las que se destacan:

    1. Dar prioridad a lo diferente, a lo prominente y a lo
      inusitado.
    2. Buscar las ideas y elementos esenciales y disponerlos
      de tal modo que su manifestación sea lo más clara
      y sencilla posible.
    3. Emitir mensajes de acuerdo con los intereses del
      receptor y a la propia convicción.
    4. Implica una postura ideológica y
      filosófica establecida y conocida.
    5. La estrategia periodística ronda siempre la
      búsqueda del punto de vista diferente, original y por
      qué no polémico: nadie compra una revista o un
      periódico para leer lo que ya sabe.
    6. Acota espacios y tiempos. Por lo tanto, las ideas
      generalmente compiten entre sí. No siempre se eligen las
      mejores sino las más significativas para el periodista y
      para el lector (1998: 22).
    1. Ejes
      lógicos
    2. El pensamiento periodístico, aplicado en el
      ámbito educativo, puede basarse en tres ejes
      lógicos: cómo criterio, como expectativa de
      logro y como objetivo.

      Cómo criterio

      La aplicación del pensamiento
      periodístico se basa en la adquisición de un
      conocimiento técnico y de una perspectiva que
      instrumente el espíritu crítico.

      De este modo, la actividad docente no se reduce
      simplemente a aplicar las normas establecidas de los
      géneros ni tampoco a esquemas conceptuales. Mediante
      esta visión, se podrá motivar a los alumnos
      hacia la búsqueda de nuevos conocimientos, que surgen
      de la puesta en práctica de estos conceptos desde una
      perspectiva holística.

      Como expectativa de logro

      Las expectativas de logro que organice el docente
      deberán ser flexibles, reales y consensuadas en un
      amplio criterio. Quizá, la utópica, como el
      caso de formar futuros periodistas, sea casi inalcanzable,
      pero tendrá como alternativas otras que se adecuen a
      la realidad. Por ejemplo: fomentar el espíritu
      crítico entre los alumnos, acorde con las distintas
      edades, mediante la aplicación de técnicas
      periodísticas.

      Como objetivo

      El docente debe evaluar entre sus objetivos la
      aplicación del pensamiento periodístico en cada
      actividad. Esto puede traducirse en una perspectiva que se
      adecue a establecer un rol, o bien, a que los alumnos piensen
      como periodistas.

      El rol de periodista puede convertirse en una
      actividad lúdica aplicable en el primer ciclo de EGB.
      Los niños, al jugar a ser periodistas,
      pueden representar este rol, al igual que el del
      entrevistado. Sólo se necesitan algunos elementos
      básicos y un cuestionario de preguntas.

      A partir del segundo ciclo de EGB, el docente puede
      integrar en sus actividades, en forma gradual y progresiva,
      el desarrollo de una actitud periodística. Esta
      dinámica motiva al alumno hacia el logro potencial de
      la percepción, abstracción,
      contextualización y selección de la
      información, en los que pueden emplearse la
      imaginación y creatividad.

      En alguna medida, este objetivo será
      prioritario para la formación integral del alumno, a
      fin de cuestionar la realidad circundante y ciertos aspectos
      para analizar de qué manera los medios pueden hacer
      uso y abuso de un hecho, acorde con el concepto
      ideológico que éstos apliquen.

    3. Estructura global

    El pensamiento periodístico se recrea en una
    estructura global, de acuerdo con el grado de representatividad
    que ejercen la noticia, la información y la
    opinión.

    La noticia

    En alguna medida, todos conocemos cuál es el
    concepto primario de noticia, es decir, aquel hecho en que todos
    los medios se hacen eco por su importancia.

    Lo que se afirma en la aplicación del pensamiento
    periodístico es el reconocimiento de la estructura
    genérica. Mediante un orden establecido, se pueden
    reconocer un criterio selectivo y establecer las prioridades en
    los distintos medios. Por ejemplo: En el Polo
    Petroquímico, se dan a conocer las futuras inversiones de
    las empresas. En el
    diario local, la noticia puede ser publicada en primera plana,
    mientras que en los capitalinos, aparecerá en las
    páginas interiores.

    La información

    Desde un punto de vista general, la información
    es un corpus en donde se desarrollan o se combinan ciertos
    elementos, por el cual, el lector interpretará de acuerdo
    con sus emociones o
    inquietudes. Esto equivale a decir que la organización es
    la estructura física de la
    información, es la forma que se le intenta dar. Para esta
    forma, no sólo se requiere de un instrumento
    matemático, sino también filosófico, porque
    no sólo están enlazados con la cantidad de palabras
    que existen, sino también con su calidad. Este
    conjunto será la información.

    La información puede ser definida como el "dato"
    del hecho que se comunica. Diríamos, entonces, que la
    comunicación es el significado del significado. Esto es,
    el lenguaje que articula e integra los elementos de la
    comunicación para inscribirlos en la memoria actuante
    del hombre; no en
    vano los especialistas llaman a la comunicación "memoria
    de largo alcance". Esto es lo que convierte la información
    en valores
    sociales de comunicación. Entre aquello que se dice y se
    retiene, la información es una síntesis
    del principio del proceso y la comunicación el circuito
    que lo cierra.

    La información llega al receptor a través
    de ciertas leyes
    análogas que determinan su asimilación e
    interpretación, acompañados con el grado de
    evolución y perduración en el tiempo. Este vasto
    campo de la información, que con gran velocidad
    logra imprimirse en su difusión y distribución, es
    un largo proceso necesario. El tiempo será el encargado de
    seleccionar y conservar lo que realmente sea de utilidad: el
    hecho histórico, un conocimiento
    científico, etcétera.

    El manejo de un amplio caudal de información
    obliga al lector a seleccionar el material en un orden
    decreciente, de acuerdo con un criterio personal.

    Esta misma circunstancia se destaca en el ámbito
    educativo. El alumno debe aprender cómo relacionar y
    rescatar aquellos datos que
    resulten prioritarios, así como también formarse en
    esta actitud crítica.

    La opinión

    La opinión, en términos análogos,
    puede definirse como el concepto que tiene una persona acerca de
    un determinado tema por el sólo hecho de ser cuestionable.
    En este ámbito, entra en juego un
    aspecto moral, es
    decir, un reconocimiento de lo que se juzga, a veces, como bueno
    o malo, permisivo o no permitido, burdo o falaz,
    etcétera.

    Es imperioso reconocer que en materia de opinión
    todos somos expertos. Opinamos de todo y, a veces, lo hacemos de
    una manera arbitraria. Para no ir a los extremos, será
    necesario que el alumno pueda aprender a construir la
    opinión de manera equitativa, con conocimiento de
    causa.

    El docente debe acompañar en esta
    formación, gradualmente, con el empleo de diversas
    técnicas que le permitan al alumno expresar su
    pensamiento. Este aprendizaje es recíproco y se constituye
    principalmente con la interacción del individuo con el medio, de
    los grupos con la
    realidad en la que se encuentra subsumido, y éstos con los
    roles que deben cumplir.

    OPINIÓN PÚBLICA

    Para definir a la opinión pública, es
    necesario analizar los términos "opinión" y
    "pública" por separado. Ya se ha definido
    "opinión", para lo cual faltaría "pública",
    cuyo concepto puede definirse como una cosa notoria, con la
    condición de ser vulgar y común, por tanto,
    perteneciente al pueblo.

    Se puede afirmar que la opinión pública es
    el resultado manifiesto de las diferentes opiniones de los
    hombres, sea cual fuere su condición social, ya que no
    debe estar ajeno al manejo individual ni colectivo de la
    conciencia popular.

    Hay que considerar pública la opinión
    vertida por un conglomerado de gente o público,
    resultando siempre aquella dúctil, versátil,
    transitoria, formulada por personas que no se encuentran
    individualmente próximas unas a otras, y que tampoco
    están unidas por intereses comunes, porque provienen de
    diferentes extractos sociales que provocan desconexión
    de grupos.

    La opinión pública resulta entonces
    contradictoria, y la comunicación juega relativamente
    con el llamado "mercado de
    la opinión pública" […]

    Le corresponde al hombre de hoy controlar, analizar y
    encauzar esa fuerza a
    través de las diversas técnicas y disciplinas que
    conforman la comunicación social, aplicando una suerte
    de acciones en
    pro de un mayor entendimiento de y por los hombres
    (Martínez Valle, 1997: 97).

    1) Pirámide de
    opinión

    La pirámide de la opinión pública
    se encuentra estructurada de la siguiente manera: En la base
    figura la opinión general o del pueblo; en el segundo
    estrato, la opinión calificada de políticos,
    clérigos, maestros, etc.; en la parte superior, la
    opinión gubernamental, es decir, la de los funcionarios de
    gobierno.

    La forma de interactuar de los estratos puede
    generalizarse de la siguiente manera: la opinión
    calificada ejerce una amplia influencia fundiéndose con la
    opinión general. A su vez, una planificación debe
    estar estructurada de manera tal que la opinión calificada
    pueda influenciar en los sectores gubernamentales y, por ultimo,
    en el del pueblo.

    En épocas de democracia,
    existe una variante de la pirámide. El pueblo ejerce,
    teóricamente, el poder de opinión para influir en
    las restantes, pero, en la práctica, esto no ocurre.
    Muchas veces, sucede que la clase gubernamental se encuentra
    dominada por una "elite", que actúa a espaldas del pueblo,
    conservando el poder, ya que no admite el acceso de otros
    grupos.

    Puede aplicarse este último caso, también,
    en los periodos de gobiernos dictatoriales. Su poderío lo
    ejercen a través de la educación para controlar la
    "voz" del pueblo.

    2) Estratos

    La opinión pública abarca los siguientes
    estratos:

    1. La creación original: Todo valor se
      origina a partir de una opinión individual, poniendo de
      manifiesto la capacidad interpretativa del hombre. La
      creación original marca un punto de referencia de la
      división entre el ser y no ser.
    2. La vocación intelectualizada:
      Está conformado por un grupo de
      personas especializadas, que no sólo muestran un
      interés particular acerca de los temas de actualidad,
      sino que se dedican profesionalmente a esta materia. Por ello,
      socialmente, este estrato se encuentra siempre vigente. Sus
      integrantes han alcanzado un grado de madurez con respecto al
      anterior, que no sólo se limita a recrear su
      opinión, sino que mejoran y esclarecen los puntos de un
      tema que se encuentran en debate.
    3. La comprensión objetiva: Se muestra el
      comportamiento de los estratos anteriores, el
      que se agrega como característica la tonalidad
      emocional, ya que la opinión se manifiesta acorde con
      las circunstancias y en el modo de actuar
      selectivamente.
    4. La comprensión subjetiva: En este
      estrato, se puede incluir al hombre común que, por regla
      general, participa sin saberlo. Lo que se sostiene es la
      comprensión subjetiva con que se valora el mundo, es
      decir, su accionar cuando genera opinión por las cosas
      que le agradan o disgustan. Dentro de este ámbito, suele
      pasar por distintos temas con una indiferencia total. En
      cambio, cuando participa, es capaz de negar o afirmar algo y
      tomar partido por aquellos temas que son de su
      interés.

    Todo esto conformará la llamada
    "reacción–opinión", es decir, el individuo
    podrá extraer conclusiones que convergen en una actitud
    básica para la formación de una opinión.
    El hombre,
    permanentemente, reacciona ante una determinada situación,
    como una constante de su comportamiento.

    En la actividad social que se encuadra dentro de la
    opinión, se puede mencionar en su estudio cinco clases de
    actitudes bien diferenciadas:

    • Racionales: La persona busca una
      justificación lógica.
    • Trasferencia: En este caso, trata de derivar
      el problema.
    • Compensación: Las carencias deben ser
      compensadas.
    • Proyección: Deriva la circunstancia
      hacia variantes distintas hasta llegar a identificarse con el
      problema.
    • Simplificación: Se reduce el problema a
      una síntesis.

    De este modo, el pensamiento periodístico puede
    actuar como desencadenante de una serie de situaciones para
    comprender los aspectos que reflejen los medios, ya que
    éstos se consideran como un reflejo de la propia
    sociedad.

    A su vez, cada actividad que realice el docente,
    adecuados a los distintos niveles de enseñanza, pueden
    hacerlos efectivo, en tanto y en cuanto, apliquen la creatividad
    e imaginación, lejos de convertir la tarea escolar en un
    rito carente de sentido para el alumno. Las posibilidades de
    revertir un viejo esquema de enseñanza–aprendizaje
    dependerá del docente, que será beneficio para su
    formación y la de sus alumnos.

    MEDIOS DE
    COMUNICACIÓN

    La sociedad, durante siglos, entretejió las
    relaciones persona a persona, conformando un entramado ligado al
    peso de la tradición, los hábitos y la moral con
    un panorama de conductas esperables. La "persona" era una entidad
    con historia, familia,
    profesión, ideas conocidas e integradas que
    definían su personalidad.

    El clima social era
    de control y
    protección al mismo tiempo y la comunicación
    establecida por canales personales. Esto trajo como consecuencia
    un estancamiento, ya que lo extraño era
    rechazado.

    Al afianzarse los medios masivos de comunicación
    social, produjeron notables cambios, llegando a crear la
    corriente denominada "posmoderna", originada hace más de
    dos décadas. Los mensajes, hoy, pueden ser trasmitidos
    instantáneamente, incluso a través de cadenas
    satelitales. Nada ha quedado relegado a esta nueva cultura de
    masas.

    1. HACIA UNA
    DEFINICIÓN

    Los medios de comunicación (mass–media)
    pueden definirse como los mecanismos
    técnicos–culturales que hacen posible la
    difusión de mensajes en forma oral, impresa o audiovisual,
    desde una fuente determinada a un público o receptor. Son
    técnicos, porque sus posibilidades de aplicación lo
    hacen precisamente a través de sistemas mecánicos,
    electrónicos o computarizados, con un lenguaje propio,
    dirigidos hacia una nueva forma de interacción. Se
    consideran culturales, porque contribuyen a la formación
    educativa de la comunidad en que
    actúan.

    Los medios de comunicación frecuentemente se
    identifican como instrumentos culturales que sirven para
    promover o influir en las actitudes, para estimular la
    difusión de modelos de comportamiento o para fomentar la
    integración social. A través de estos medios
    percibimos la realidad de manera mucho más extensa,
    intensa e inmediata. Pero también a estos mismos medios
    se les atribuye ese hipotético "cuarto poder" porque
    tienen en sus manos la fuerza y la capacidad de "hacer creer" e
    influir en las personas y en la configuración de la
    mentalidad de importantes sectores sociales. La posibilidad de
    acceder a la información resulta una tarea muy simple
    para cualquier persona que lo desee e, incluso, para aquella
    que no lo desee. Dado que estos instrumentos de difusión
    inciden de manera directa o indirecta en los valores
    comunes de la sociedad, también afectan, de manera
    consciente o no consciente, a los individuos produciendo
    importantes cambios en sus actitudes culturales. La prensa,
    radio y televisión influyen poderosamente en los
    conocimientos, ideas y conductas de las personas (León,
    1996: 12-13).

    Un análisis más complejo de este
    fenómeno es estudiado en el campo de la sociología. Al respecto, se
    estableció que la comunicación de masas
    hacía posible la existencia de canales de
    comunicación directos e indirectos, permitiendo que una
    información pueda ser transmitida a una gran audiencia,
    con importantes diferencias sociológicas.

    La comunicación masiva, en tal sentido, se puede
    diferenciar de otros medios por sus características y
    elementos propios que, según Charles R. Wright, se
    establecen las siguientes condiciones:

    1. Naturaleza del auditorio: La
      comunicación de masas está dirigida hacia un
      auditorio relativamente grande, heterogéneo y
      anónimo.
    2. Naturaleza de la comunicación: La
      comunicación de masas se caracteriza por ser
      pública, rápida y transitoria. Esto se afirma en
      el hecho de que no va dirigida a nadie en especial, llega a
      grandes auditorios en forma simultánea y por lo general
      se hace en vista a un empleo inmediato y no para un registro
      permanente.
    3. Naturaleza del comunicador: Aquí se
      destaca el hecho de que la comunicación de masas es
      organizada. A diferencia del artista individual o del escritor,
      el "comunicador trabaja a través de una compleja
      organización y de una gran división del trabajo."
      (Citado por Schröeder y ot., 1977: 18)

    2. CLASIFICACIÓN

    Los medios de comunicación social pueden
    clasificarse en audiovisuales: TV, cine e
    Internet; escritos: prensa, revistas; oral: radio.

    En cuanto a la prensa gráfica, puede apreciarse
    su función dentro de la formación de la
    opinión pública. Difunde noticias,
    informaciones, opiniones y pasatiempos como mercancía,
    ingresando en la producción comercial: una industria
    monopólica, abarcativa de todos los medios, ocupando un
    lugar destacado en cada uno de ellos.

    La influencia de la radio, en
    cambio, es notoria, porque puede llegar en forma
    instantánea al oyente, con una pluralidad en el mensaje,
    clarificando ideas, con el propósito de fijar la
    credibilidad.

    En lo que respecta a los medios audiovisuales, en
    especial la TV, genera una localización de su
    público, ya que es un medio que actúa con doble
    apoyatura: el sujeto oye el mensaje, que es complementado por las
    imágenes que clarifican el mensaje cifrado. Este medio
    posibilita una notable influencia, ya que atrapa la
    atención del espectador y genera, en algunos casos, la
    imitación de los personajes famosos que son vistos en la
    pantalla.

    En el ámbito periodístico, los medios de
    comunicación actúan en concordancia para la
    difusión de un suceso: La radio anuncia, la TV muestra y
    el diario publica. En cada uno, el tratamiento de la
    información es distinto y no se puede hablar de
    competencia. Sólo existe en el caso de querer analizar
    cómo se obtiene la primicia en idénticos
    medios.

    3. MEDIOS Y OPINIÓN
    PÚBLICA

    Los medios de comunicación generan un periodismo
    dividido en tres sectores, de acuerdo con la pirámide de
    opinión: periodismo vertical, periodismo horizontal y
    periodismo horizontal–vertical.

    El periodismo vertical puede ser de dos maneras:
    vertical ascendente, es el que llega desde el pueblo a la faz
    gubernamental, o vertical descendiente: desde los estratos
    gubernamentales al pueblo.

    El periodismo horizontal es el que produce su acción
    dentro de un solo estrato, sin que influya en las áreas
    superior e inferior.

    El periodismo vertical–horizontal, en cambio, no
    ataca a nadie, sino que va formando su opinión de manera
    horizontal, y converge o se mezcla con otra faz, la vertical,
    para actuar dentro de los sectores tanto superior como
    inferior.

    4. PERIODISMO Y LITERATURA

    El periodismo puede ser encuadrado dentro de los
    aspectos básicos de la comunicación pero,
    también, desde un enfoque sistémico, se lo puede
    estudiar para establecer un acercamiento entre periodismo y
    literatura.

    El periodista utiliza el término "literatura"
    como sinónimo de bibliografía.
    También, por regla general, establece que podría
    encuadrarse dentro de un aspecto mucho más amplio: la
    opinión, contraponiéndolo al concepto de
    objetividad.

    Pero lejos de esta sutil interpretación, lo
    literario tiene bases mucho más profundas y
    significativas:

    1. Desde un aspecto comunicacional, es posible hallar
      una ubicación del periodismo con relación a la
      literatura.
    2. Mediante un análisis exhaustivo de los
      géneros, un orden donde se ubica el periodismo literario
      y la literatura periodística, en torno a la noticia y la
      información, como modos de enunciación y
      discurso.
    3. La historia, por su parte, refleja la
      discusión de los escritores ante la Real Academia
      Española, con el surgimiento del periodismo vinculado
      con la literatura.
    4. Otro aspecto a considerar es la existencia de un
      periodista escritor y un escritor periodista.
    5. En el estudio lingüístico, diversos
      autores establecen factores comunes entre literatura y
      periodismo, con un esquema de la
      problemática.
    6. También es posible hallar una
      interpretación ambigua de los
      géneros.
    7. Como último punto, se ofrece un punto de vista
      interesante en cuanto a la "búsqueda de una verdad"
      tanto en el periodismo como en la literatura.

    Si se quiere diseñar un símbolo que
    represente la ubicación del periodismo entre la literatura
    y la comunicación, se elegiría a un árbol:
    las raíces, la comunicación (oral y escrita), el
    tronco, la literatura y las ramas, el periodismo. Esta idea surge
    de las palabras de José Acosta Montoro, quien afirma que
    el periodismo y la literatura "son como la rama y el tronco, que
    no pueden vivir por separado" (Acosta Montoro, 1973: 51). Tanto
    la literatura como el periodismo, se alimentan a su vez de la
    comunicación, ya que desde este punto de vista toda
    creación (periodística o literaria) puede ser
    considerada como una palabra global, que el lector llena de
    sentido, según su conocimiento de la lengua y su
    experiencia personal.

    Desde sus orígenes, la literatura siempre
    alimentó al periodismo, puesto que las noticias
    constituían un pequeño centro de la
    información que ofrecían los
    periódicos.

    Se pueden separar ambos lenguajes, en donde no es
    fácil encuadrar satisfactoriamente a la literatura o lo
    que se entiende por ella, o bien, al periodismo propiamente
    dicho. Aunque parezcan disímiles, tienen muchos puntos en
    común.

    4.1. Acerca del periodismo

    Si bien se puede incluir al periodismo dentro de los
    cánones básicos de la comunicación,
    entendido únicamente como el acto de "comunicar",
    sería minimizar su función. En el ensayo
    Periodismo Educativo, se ha definido al periodismo como
    una necesidad comunicacional. Su trascendencia e importancia hace
    que este enfoque pueda ser analizados desde el ámbito de
    la historia, cifrando una paradoja.

    El periodismo es la historia del presente y la
    literatura es el periodismo del pasado. Es lógico que,
    dentro del campo de la comunicación histórica,
    antes de investigar lo que hicieron los antepasados, interese
    al hombre saber lo que hacen sus contemporáneos. El
    tiempo convierte en historia lo que en "otrora" fue
    "periodismo" (Acosta Montoro, 1973: 73).

    De esta manera, es posible concebir que sin el
    periodismo el hombre conocería su realidad a través
    de la literatura, mediante versiones orales e interpretaciones
    históricas y anécdotas.

    4.2. Acerca de la literatura

    En literatura, por regla general, se descuenta lo obvio:
    un poema, un cuento, una novela o una
    pieza teatral escrita; pero, ¿qué
    clasificación tendría un ensayo, una
    columna o un chimento de la farándula?

    En las tradicionales definiciones de literatura:
    "compromiso", (Sartre, 1962)
    "búsqueda de la subjetividad", (Eliot, 1959)
    "de la imitación de la realidad–mimesis", (Aristóteles, 1982) se sumaría la
    propuesta de Graciela Montes: un acercamiento entre la realidad y
    la fantasía. "La literatura es una búsqueda nueva,
    ni un sueñismo de fantasía divagante, ni el
    realismo
    mentiroso. Más bien exploración de la palabra, que
    es exploración del mundo y que incluye en un solo abrazo
    lo que suele llamarse realidad y lo que suele llamarse
    fantasía," ya que no sólo el mundo del escritor
    estará lleno de sutilezas y belleza, sino que mediante la
    "exploración de la palabra" puede fomentar en los lectores
    "nuevas búsquedas internas" (Montes, 1990: 25).

    La magnitud del trabajo artístico del escritor
    estará dada por la sola circunstancia de recrear la
    fantasía dentro de lo literario para que el lector pueda
    disfrutar de un goce estético, renovado en cada
    lectura.

    4.3. Postulados

    En otro orden de ideas, se pueden hallar otras posturas,
    como el caso de Octavio Aguilera, quien considera que "el
    periodismo no tiene nada que ver con la literatura" (Aguilera,
    1992: 18), o bien, la propuesta de José Acosta
    Montoro:

    El periodismo, medio de comunicación que se
    obliga por esencia al acercamiento a las masas, a su
    educación, a su formación, en la cultura que
    tiene como texto los periódicos, ha creado sus propios
    géneros directos, claros, terminantes, que son
    literatura en cuanto que propagan su estilo a las obras
    propiamente literarias, y sobre todo, en cuanto que se erigen
    en métodos
    formidables para reflejar la realidad humana (1973:
    126).

    En toda creación estética –el periodismo no es la
    excepción–, hay opiniones discordantes: no pretende
    ser una ciencia
    exacta.

    En los casos planteados, se ha podido observar que, en
    el periodismo, la literatura se halla presente no sólo en
    aspectos que conforman los géneros, sino también en
    la preocupación por determinar su origen, correspondencia
    y análisis que ofrecen estos modelos discursivos. Dada sus
    características intrínsecas, se argumenta una
    transposición de lenguajes: por momentos, el discurso
    pretende ser netamente informativo (periodístico), por
    momentos, literario. Este trasvase lo convierte en ambiguo, y es
    difícil o casi imposible tomar a ultranza un concepto para
    llevarlo a la práctica.

    También, se ha puesto de manifiesto que la
    visión del periodismo en la literatura no es
    analógica ni se puede realizar mediante comparaciones
    estilísticas. Más bien, se sumerge en una
    estructura integral, como si fueran las dos caras de la moneda,
    inseparables desde todo punto de vista.

    A pesar de que el periodismo es considerado como una
    disciplina
    autónoma, independiente, que incursiona en la sociedad con
    una fuerte influencia, lo cierto es que la literatura cumple un
    rol fundamental para diferenciar los distintos aspectos, cuyos
    principios han
    sido reflejados desde la óptica
    propia del periodismo.

    Partes: 1, 2, 3, 4, 5

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