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Del control de natalidad al genocidio

Enviado por Alfredo Embid.



(Párrafos extraídos del informe)

 

1. El tratamiento

2.  Examinar su estrategia

3. Chantajes sobre los gobiernos

4. La anticoncepción

5. Anticoncepción dura

6. Esterilizaciones ocultas en los alimentos

7. Esterilizaciones ocultas en las vacunaciones

8. Esterilizaciones químicas

Segunda parte

1. ¿De vuelta al horror

2. ¿Quién hay detrás de los programas de planificación familiar?

3. ¿Quién está detrás de todo esto?

4. La industria químico - farmacéutica

5. Las instituciones y asociaciones privadas

6. Las agencias gubernamentales estadounidenses

7. Suborganizaciones de las Naciones Unidas

8. Las principales organizaciones económicas mundialistas

 

El problema no es la superpoblación. Ni tampoco lo es el de los recursos planetarios como se pretende que creamos.

En 1974, el Consejo de Seguridad Nacional de los Estados Unidos, dirigido por Henry Kissinger, durante el mandato del presidente Nixon, adoptó como directriz oficial de los Estados Unidos el memorándum de seguridad nacional 200 (National Security Memorandum-200 (NSSM-200)). El NSSM-200 permaneció en secreto durante años y sólo se dio a conocer al público en 1991. En él se afirmaba que «el crecimiento de la población de trece naciones grandes del Tercer Mundo es una amenaza para la seguridad nacional de los Estados Unidos».

Os preguntaréis: ¿por qué el crecimiento de la población en el Tercer Mundo es una amenaza para la seguridad nacional de los Estados Unidos?

Ese mismo documento lo explica claramente:

«La localización (por parte de los estados del Tercer Mundo) de reservas conocidas de minerales de la mayor calidad, favorece una mayor dependencia de las regiones industrializadas respecto a los estados menos industrializados... Es posible que empresas extranjeras sean expropiadas o sometidas a intervenciones arbitrarias: a través de acciones de los gobiernos, conflictos laborales, sabotajes o desordenes civiles. Con ello, la llegada de materia prima se vería comprometida. A pesar de que la presión demográfica no constituye el factor determinante, los peligros serán menores si se reducen las condiciones de crecimiento de la población.

Queda claro en el NSSM-200 que el control de las materias primas y de las reservas minerales del Tercer Mundo es el interés de la estrategia de seguridad de los Estados Unidos. La amenaza contra este interés del crecimiento de la población, en realidad, es una coartada para encubrir la amenaza real: los estados del Tercer Mundo (especialmente los que tienen una población creciente y desigualdades también crecientes) podrían rebelarse contra el robo de minerales y materias primas que llevan practicando desde hace más de un siglo Estados Unidos y otros estados.

El presidente de los Estados Unidos, Lyndon Johnson, resumió ingenua y acertadamente la situación en un discurso pronunciado en Alaska, ya en noviembre de 1966: «Existen 3 mil millones de personas en el mundo y solamente 200 millones son nuestras. Tenemos una desventaja de 15 a 1. Si la fuerza tuviera razón, inundarían Estados Unidos y se llevarían lo que tenemos. Nosotros tenemos lo que quieren»

Es decir, «el enemigo es el mundo entero». Johnson advirtió que «si no lo hacemos bien, se abalanzarán sobre nosotros para quitarnos lo que es nuestro».

Esta amenaza para los intereses de los Estados Unidos de los estados pobres actualmente se ha convertido sólo en una parte del problema.

Hoy en día, los Estados Unidos poseen una población que es menos de un 5% de la población mundial, y además son incapaces de alimentarla y de cubrir sus necesidades fundamentales

En realidad, hoy el enemigo no sólo son los estados pobres del Tercer Mundo y del sur, sino también los pobres de los estados ricos, que van en aumento. Incluso en la propia cuna del Imperio. En ambos casos, se trata de excedentes de población y se establecen estrategias para suprimirlos.

Pero la orientación racista de los programas de control de la población no deja lugar a dudas de que hay algo más en este asunto que el control de los recursos planetarios.

Desarrollaremos y documentaremos el contenido racista y eugenésico de los programas de control de la población en futuros trabajos.

 

1. El tratamiento.

La amenaza del crecimiento de población no sólo se afronta con programas directos de anticonceptivos y de esterilización, sino chantajeando a los estados con el arma que suponen los programas de ayuda y alimentos.

Alan Gregg, de la Fundación Rockefeller, dijo: «La superpoblación es un cáncer; nunca he oído que un cáncer se curara alimentándolo

».

El documento NSSM-200 también plantea que hay que chantajear a los estados del Tercer Mundo fomentando el hambre y otros métodos, como estimular revueltas populares: «El arma de los alimentos debe ser utilizada. Los gobiernos del Tercer Mundo que no se sometan voluntariamente al programa de reducción de población, deberán ser forzados a esa sumisión por estos medios: denegarles el crédito por parte del FMI, incitar a la rebelión a la población hambrienta, etc. ».

En la misma línea, Erhlich proponía ya en 1967: «Negar toda ayuda ajena a un país de población creciente, el cual creemos que no hace un esfuerzo máximo para limitar su población.

Llegando inclusive a «cambios de soberanía», una forma «delicada» de hacer referencia a los siniestros métodos, que son conocidos: promocionar sangrientos golpes de estado para implantar gobiernos títeres terroristas o simplemente fomentar la guerra; en ambos casos, con la ventaja adicional de aumentar las ventas de armamento.

Estos problemas en los que se centran muchas ONGs ocultan el problema real, que es la diferencia en la distribución de los ingresos y el reparto desigual de la riqueza.

El orden mundial no pretende en modo alguno eliminar la pobreza, que él mismo genera, sino eliminar a los pobres que le incomodan y que sobran.

Las medidas de control de la natalidad y la epidemia de SIDA deben ser entendidas en este marco.

 

2.  Examinar su estrategia.

Estrategia de control demográfico.

Marketing social en los medios de comunicación del mundo desarrollado.

La estrategia de «acusar a la víctima» ha sido difundida y sigue difundiéndose a través de los medios de comunicación convencionales, donde se martillea con los argumentos de que la población del Tercer Mundo es un peligro para occidente; especialmente para la seguridad nacional de los Estados Unidos. Mayor cara dura es presentar a los estados pobres como responsables de la destrucción de los recursos naturales, que esquilman los estados desarrollados.

Por dar sólo un ejemplo actual, citaremos a una publicación supuestamente defensora de las etnias y del Tercer Mundo:

«En el año 2050, la población de la Tierra superará los 10.000 millones, con la consiguiente destrucción de los recursos naturales renovables y el agravamiento de los problemas de contaminación ambiental». (El texto y el remarcado son de la publicación Diario 16, suplemento Mestizaje, 17 de marzo del 2000).

Lo mismo se hace en asociaciones y medios de comunicación, incluso los presentados como ecologistas. Por ejemplo, el príncipe Felipe de Inglaterra, presidente del World Wildlife Foundation, en un programa de televisión del 7 de abril de 1989 acusaba a «los agricultores modernos de ser los responsables de la explosión demográfica». Según él, «la agricultura es la locomotora que alimenta más y más gente, y eso es un crimen». Reconoce que «seria posible alimentar a 10.000 millones de personas», pero afirma que «eso sería irresponsable con la naturaleza». Y con la excusa de proteger la naturaleza, la estrategia que defiende, junto con organizaciones mundialistas como la Trilateral y el Banco Mundial, es la reducción de la producción agrícola y, en consecuencia, de la población hasta dejarla en unos 2.000 millones de personas3. Se está abogando por un genocidio de 2.500 millones de personas, que son las que según el embajador de los Estados Unidos en el Estado español sobran en el mundo. (Citado en «Autogestión», número 10, de El País 9 de septiembre del 1994, página 27).

 

3. Chantajes sobre los gobiernos.

Los sistemas de coacción son sencillos:

El Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional y otras organizaciones mundialistas privadas supeditan la ayuda financiera a los estados del Tercer Mundo, si estos estados son capaces de llevar a cabo las políticas demográficas dictadas por estos organismos.

Por ejemplo, si un estado no lleva a cabo el cupo impuesto de esterilizaciones que le son anualmente designadas, se le retira la ayuda. Esto justifica y explica las esterilizaciones sin el consentimiento de miles, e incluso millones de mujeres anualmente en el Tercer Mundo.

La estrategia de los organismos internacionales, frecuentemente camuflada de ayuda al Tercer Mundo, se basa en el chantaje, practicado sobre la ayuda en dinero o en alimentos a cambio de esterilización y de otras medidas eugenistas.

En 1967, la concesión de ayudas alimentarias ya había sido prácticamente reducida a casos de grandes hambrunas o catástrofes naturales, bajo la condición de que los gobiernos de los respectivos estados tomarán medidas de control de población; lo que significa, concretando, que la gente que padece hambre no recibe de comer si no se deja esterilizar9.

Coacciones directas a la población.

Los datos son importantes para comprender la falacia esgrimida por los eugenistas de que las esterilizaciones fueron voluntarias.

Incluimos más datos sobre este punto en el capítulo de la esterilización porque los engaños y coacciones a los que son sometidas las mujeres del Tercer Mundo para que se dejen esterilizar o utilicen anticonceptivos son variados. Se les prometen miserables compensaciones en dinero y créditos;

Inversamente, si no aceptan esterilizarse se las amenaza con negarles la construcción de una carretera, la entrega de alimentos en una catástrofe, o se les ponen limitaciones en la escolarización de sus hijos y en la asistencia sanitaria. (Ver otros ejemplos en el capítulo de esterilización).

Incluso en los sitios donde no se recurre directa o visiblemente a la coacción para que las mujeres consientan una injerencia de la fecundidad, tampoco puede hablarse de una decisión libre. El método más difundido para la imposición de programas de control de población es la motivación mediante prestaciones materiales. Las mujeres dispuestas a limitar su fecundidad reciben una cantidad de dinero, ropa o créditos. Las parejas que recurren a la planificación familiar reciben créditos y medios de producción bajo condiciones muy favorables. También en este caso se trata de una forma de chantaje, aunque a primera vista no lo parezca.

 

4. La anticoncepción.

La píldora anticonceptiva y el dispositivo intrauterino (DIU) han sido estudiados en un artículo a parte.

La píldora.

En los años 50 y 60 del siglo XX, en Puerto Rico se realizaron los primeros experimentos con la píldora anticonceptiva, el dispositivo intrauterino y la espuma vaginal a través de la organización puertorriqueña de planificación familiar Asociación pro Bienestar de la Familia, junto con el consorcio farmacéutico Searle and Co.

El DIU.

Los laboratorios Searle retiraron el DIU (Copper 7 y Cooper T) del mercado en Estados Unidos, porque sus gastos en el pago de las indemnizaciones aumentaban. Es decir, que los efectos secundarios del DIU eran confirmados ante los tribunales de justicia, y previsiblemente lo que tendrían que gastar en indemnizar a las víctimas de sus productos iba a ser más que lo que ganaban comercializándolos.

Searle había defendido los dispositivos con éxito en ocho pleitos y perdido dos, aunque había 300 pleitos pendientes.

A finales de 1985, la multinacional Monsanto absorbió a Searle. Searle no podía conseguir seguros que le cubrieran de los potenciales riesgos de estos dos productos. Y hay que tener en cuenta que las compañías de seguros tienen los mejores expertos en evaluación de riesgos (por la cuenta que les trae...).

Las ventas de los dispositivos, sólo en Estados Unidos, proporcionaron unos 11 millones de dólares en 1985, mientras que los costes legales de tan sólo 4 pleitos de los centenares pendientes, fueron de l millón y medio de dólares. Searle decidió retirarse del mercado de Estados Unidos.

En otros estados, organizaciones de mujeres como la Fertility Action de Nueva Zelanda, han pedido que el Copper 7 sea retirado. Tienen reclamaciones de decenas de mujeres que han sufrido problemas.

Añadamos que, en Brasil, la «Asociación para el Bienestar de la Familia», una organización brasileña de planificación familiar BEMFAM, filial de la IPPF (International Planned Parenthood Federation), puso a las mujeres el dispositivo intrauterino DIU, cortándoles luego el hilo, indispensable para su extracción. A causa de ello, sólo se podía sacar el dispositivo a través de una operación quirúrgica, que ninguna mujer estaba en condiciones de pagar. Las mujeres quedaban así prácticamente esterilizadas.

 

5. Anticoncepción dura.

Contraceptivos inyectables.

El acetato de medroxy-progesterona (DMPA), comercializado como Depo-Provera en Estados Unidos y como progevera en el Estado español, es un contraceptivo de progesterona inyectable (cada 3 meses), extensamente utilizado en muchos estados.

Añadamos que la amenorrea puede persistir durante 18 o más meses después de suspender la administración de este contraceptivo, como reconoce su fabricante (catálogo de especialidades farmacéuticas editado por el consejo general de colegios de farmacéuticos, Madrid 1995).

Entre estos fármacos, los más conocidos son el Depo-Provera (depo-progevera), comercializado por el laboratorio Upjohn, y el Net-En, del consorcio Berlinés Schering.

«Les comunico que ya no tienen ustedes malaria, sino SIDA».

Alto riesgo de cáncer

Conocido y ensayado desde 1963, el DMPA se reveló muy cancerígeno en el animal, produciendo, en concreto, tumores mamarios.

Entre el 40% y el 70% de las mujeres que usan anticonceptivos Depo-Provera o Net-En padecen alteraciones del ciclo menstrual, que van desde menstruaciones muy complicadas hasta la ausencia completa de las mismas. Las alteraciones del ciclo se mantienen incluso un año después de haber dejado el fármaco. Existen indicios de que debilita, sobre todo, el sistema inmunológico de la mujer.

Puede afectar a la salud de los hijos nacidos después de su uso.

El depo progevera, según un estudio realizado en Gran Bretaña, disminuye la densidad ósea en ciertas partes del cuerpo a niveles por debajo de los de las otras mujeres menopáusicas, y podría ser un factor de riesgo para la osteoporosis en el futuro.

Según un estudio publicado en la Revista de la Asociación Médica Americana (JAMA), el depoprovera dobla el riesgo de cáncer de mama entre las mujeres que lo han tomado durante menos de cinco años.

Uno de estos experimentos fue realizado en 942 enfermas de los hospitales de Tennesse (Estados Unidos). Pequeño detalle: 181 de ellas eran enfermas mentales. El director del hospital psiquiátrico se justificó diciendo que había utilizado el producto a fin de «evitar problemas y detener la menstruación por razones higiénicas». Se sobreentiende que los «problemas» eran los embarazos de las reclusas que, al parecer, mantenían relaciones sexuales con los otros enfermos o con el personal sanitario.

Este caso es conocido porque provocó un escándalo. Una comisión senatorial hizo una encuesta, e incluso la muy ortodoxa revista inglesa Nature se vio obligada a hablar de ello.

Pero esto no es lo peor. Esta tímida experimentación en occidente contrasta, como es habitual, con la criminal experimentación a gran escala que se realiza impunemente en el Tercer Mundo.

Un trabajo publicado en 1977 denunciaba que este producto se había administrado a más de medio millón de mujeres en más de 57 estados subdesarrollados.

A principios de los años 80, alrededor de cuatro millones de mujeres recibían en el Tercer Mundo la inyección de tres meses, pese a que la Depo Provera estaba prohibida como anticonceptivo en los Estados Unidos, por el alto riesgo de cáncer que genera. Pese a que en Estados Unidos existe la prohibición de exportar medicamentos que no han sido autorizados en el país, Upjohn pasa por alto este reglamento, haciendo producir Depo Provera por firmas filiales en el extranjero.

En la práctica se le pone a las mujeres la inyección sin que ellas tengan conocimiento de que se trata de un anticonceptivo, como ocurre, por ejemplo, en El Salvador.

Los laboratorios han ejercido presiones para que sea aceptado en occidente, fundamentalmente para blanquear su utilización en el Tercer Mundo.

El súbito cambio de parecer que sufrió la FDA (Food and Drug Administration, Estados Unidos) fue provocado por dos estudios, uno de Nueva Zelanda y otro de la Organización Mundial de la Salud; ambos llegaban a la conclusión de que el contraceptivo no incrementaba el riesgo de cáncer.

No obstante, un análisis más exhaustivo de los datos muestra que el riesgo, en realidad, se duplicaba en los primeros cinco años de consumo de la hormona, y después descendía.

Los investigadores admitían que Depo-Provera (DMPA) podía acelerar la generación y el crecimiento de tumores. Si es así, su potencia debe ser mucho más fuerte de lo que creen los médicos, porque una sola inyección parece ser capaz de afectar al crecimiento de los tumores durante los cinco años siguientes. En marzo de 1995, un estudio de la OMS (Organización Mundial de la Salud), admitía que el DMPA multiplica por 2 el riesgo de ser víctima de un cáncer de mama en el curso de los 5 primeros años de utilización y que acelera el desarrollo de los cánceres ya latentes.

Paradójicamente, este contraceptivo inyectable es ampliamente utilizado por la Organización Mundial de la Salud para estimular una esterilización «reversible» en el Tercer Mundo.

Estos datos deben ser considerados como un mínimo, ya que la política habitual de estos experimentos es sistemáticamente ocultada, como en el caso del Norplant.

En el Estado español, el depo progevera se comercializa sin que se mencione el cáncer entre sus efectos secundarios. Además, tampoco se menciona la disminución de la densidad ósea y el riesgo de osteoporosis ni otros de sus efectos secundarios.

Los fuertes efectos secundarios de estos fármacos provocaron que muchas mujeres de los estados de los tres continentes se negaran a seguir usándolos. Dejaban de presentarse en los centros de salud o de planificación familiar donde se suministraban las inyecciones9. Se hizo entonces necesario investigar métodos de mayor duración.

 

Norplant.

El Norplant, de los laboratorios American Home Products y Roussel, es un anticonceptivo implantable que contiene levonorgestrel y que dura 5 años*. La Organización Mundial de la Salud estima que, gracias a sus esfuerzos, 9 millones de mujeres de 90 estados ya han utilizado este método iniciado en los años 60.

Norplant y Norplant 2 se colocan en forma de cápsulas debajo de la piel, en la parte anterior de la articulación del codo, y se espera que tengan un efecto anticonceptivo de cinco años. Estas cápsulas hormonales no pueden ser retiradas por las propias mujeres, pues corren el peligro de provocarse heridas y adherencias. Aún así, siempre hay mujeres que intentan extirpárselas, principalmente, por causa de los inmensos efectos secundarios que les obligan a padecer9.

Centenares de mujeres han declarado tener alteraciones provocadas por la utilización de los implantes contraceptivos Norplant. Por ejemplo, 675 mujeres del estado de Washington (Estados Unidos) que habían utilizado el Norplant, se pusieron en contacto con la oficina del consejo jurídico con intención de introducir una demanda de indemnización a los laboratorios productores.

Entre los efectos secundarios se encuentran sobre todo hemorragias intermenstruales, embarazos extrauterinos, pérdida de cabello y aumento de la pilosidad facial.

El Norplant provoca alteraciones del ciclo menstrual en el 70% de las mujeres. La menstruación puede ausentarse completamente durante varios años; pero también puede durar hasta 90 días, lo que conduce a un incremento considerable de los casos de anemia. Aparecen trastornos psíquicos y, como en el caso de las inyecciones anticonceptivas, también aquí hay indicios de que se debilita el sistema inmunológico de la mujer.

Pero estos efectos secundarios no son los únicos. Un estudio realizado en mujeres norteamericanas demostró que el 40 por ciento de las que lo tomaban sufrían alteraciones visuales y dolores de cabeza, y un 8% ceguera por tumores cerebrales que comprimían el nervio óptico.

Esto resulta bastante increíble. Especialmente si tenemos en cuenta la política de ocultación sistemática de efectos secundarios que se sigue en el Tercer Mundo.

A pesar de todas estas barbaridades, un grupo de consulta de la OMS afirmó que el Norplant es efectivo, reversible y apropiado para su uso en humanos, cuando las pruebas ya habían tenido lugar en 25 estados y afectado a más de 25.000 mujeres.

Un informe oficial de 1993 sobre el Norplant cuando ya había sido experimentado en más de 40 estados del Tercer Mundo, lo calificaba de «eficaz, aceptable y sin efectos secundarios».

El documento oficial del DIMED (Departamento de Vigilancia Sanitaria) detalla el tipo de irregularidades encontradas: a las mujeres no se les informa de que el fármaco todavía no tenía licencia y que no era recomendado por el gobierno; no se les decía que su eficacia era incierta y que podían darse efectos secundarios a esperar o inesperados; los médicos participantes no informaron al DIMED de los efectos tóxicos o adversos. Es preciso que los médicos firmen los Términos de Responsabilidad cuando emprendan las pruebas de Norplant; 28 médicos no los firmaron, 16 de las firmas no eran legibles y 22 estaban fechados con anterioridad a la autorización oficial para iniciar las pruebas.

Sólo en Brasil se ha logrado esterilizar entre 20 y 25 millones de mujeres. Mientras, para negociar la deuda externa, el Fondo Monetario Internacional le impone a Brasil programas de reducción de la natalidad más fuertes como cláusula imprescindible.

 

6. Esterilizaciones ocultas en los alimentos.

Guatemala.

En 1984, el obispo guatemalteco Gerardo Flores denunció la contaminación de alimentos con sustancias anticonceptivas y esterilizantes; había sido un regalo de los Estados Unidos para repartir entre la población más pobre.

 

7. Esterilizaciones ocultas en las vacunaciones.

Estas vacunas antiembarazo pueden ser combinadas, sin dificultades y de manera disimulada, con otras vacunas como, por ejemplo, la del tétanos.

Prescindiendo de los enormes efectos secundarios que también comportan estos métodos anticonceptivos, en el futuro se podría esterilizar a millones de mujeres sin su conocimiento y sin su consentimiento. Esta suposición parece confirmarse no sólo por las experiencias anteriores con los métodos puestos en práctica por los responsables de la política de control de población, sino también por algunas declaraciones concretas realizadas por los expertos competentes. Así, por ejemplo, David Griffin, colaborador de la OMS, manifestó en 1987:

«Los embarazos reiterados son como epidemias. Y, para evitar epidemias, la vacuna anticonceptiva se presenta como un arma muy atractiva que tiene que ser integrada en el arsenal actual de armas». Mientras se trabaja en ellas, se han dado ya casos en los que se introdujeron productos anticonceptivos y esterilizantes en las vacunas convencionales.

La asociación Human Life International ha denunciado que la introducción de HCG en las vacunaciones también se ha comprobado en México, Nicaragua e India. Las primeras sospechas se dieron en 1994 en México.

Esto implica una corrupción de toda la estructura sanitaria del estado y de los organismos internacionales implicados en la promoción de la vacunación, entre los que se encuentra la OMS.

 

8. Esterilizaciones químicas.

El Dr. Stephen Mumford, del «Centro para la investigación de población y seguridad» y fundador de la Asociación Norteamericana denominada «Salud familiar internacional», es un entusiasta promotor de un método aún más bárbaro: la esterilización química.

Este método consiste en introducir en el útero un fármaco que produce una grave inflamación del endometrio que llega a bloquear la entrada de las trompas de falopio.

 

Los antecedentes nazis.

Hace unas décadas, los predecesores nazis de Linderman hacían lo mismo con las «razas inferiores». Y no penséis que se trata sólo de una ocurrencia mía.

Clauberg, célebre ginecólogo alemán de fama internacional, puso a punto un método de esterilización que respondía a los criterios del Tercer Reich: ¿cómo esterilizar a millones de individuos de las «razas inferiores» y de prisioneros, especialmente rusos, con un mínimo de esfuerzo, tiempo y gastos?». La técnica consistía en inyectar en el útero un medicamento irritante de su invención, que debía obstruir las trompas. Este método compitió con otras barbaridades, como la irradiación de los genitales (a dosis de hasta 550 Rads, que origina necrosis y ulceraciones supurantes), y lo hizo ventajosamente contra la esterilización con fitoterapia (Caladium seguinum) y la castración quirúrgica21.

El método de Clauberg era, esencialmente, el mismo que el «descubierto» por el Doctor Stephen Mumford, y que está utilizando la asociación nortearnericana denominada «Salud Familiar Internacional» actualmente en el Tercer Mundo.

La única diferencia es que los norteamericanos y la industria multinacional no han perdido la guerra y, por lo tanto, pueden hacer impunemente las mismas atrocidades por las que los criminales nazis fueron condenados en Nuremberg por crímenes contra la humanidad.

Informe completo primera parte

http://www.free-news.org/aembid10.htm

http://free-news.org/index.htm

free-news.org

 

Segunda parte.

Alfredo Embid.

1. ¿De vuelta al horror.

«En la madrugada del 6 de noviembre de 1976, el pueblo de Uttawar en Haryana (India) fue invadido por 700 policías que tomaron a 550 hombres y se los llevaron. El pueblo, habitado por 8.000 musulmanes de la comunidad meo, había rechazado la entrada a todo empleado de planificación familiar... El inspector general de la policía que autorizó la incursión dijo que era necesario como medida de seguridad, pues se sospechaba que en el pueblo se mantenían enlaces con Pakistán; pero, de hecho, había sido informado de la actitud de los habitantes del pueblo hacia la esterilización y dijo que los hombres arrestados serían sometidos a la esterilización forzosa... En todo el estado de Haryana, los autobuses eran desviados hacia los campamentos y se esterilizaba a los pasajeros. De los pueblos y las estaciones de autobuses y ferrocarril se recogía a la gente por la fuerza para llevarla a los campos de planificación familiar y esterilizarla...

2. ¿Quién hay detrás de los programas de planificación familiar?

Para hacerse una idea de quiénes son estos energúmenos hay que saber quién es su fundador. El Doctor Stephen Mumford, un médico racista y nazi del «Centro para la Investigación de Población y Seguridad». Es un entusiasta promotor de un método más bárbaro todavía: la esterilización química, que pretende haber inventando, a pesar de que los médicos nazis ya lo habían hecho décadas antes que él.

El apoyo y la promoción del Norplant no ha venido sólo de los laboratorios que lo fabrican. También viene de organizaciones privadas, tales como «Salud Familiar Internacional» y el «Consejo de Población», así como de agencias gubernamentales norteamericanas tales como la AID y la «Food and Drug Administration» (FDA), que lo autorizó como un medicamento seguro en 1989. Su propagación tiene también como responsable a la Organización Mundial de la Salud, que lo ha promocionado en el Tercer Mundo afirmando «que es efectivo, reversible y apropiado».

El ejemplo del Norplant nos lleva desde los laboratorios farmacéuticos hasta asociaciones gubernamentales norteamericanas de ayuda y asociaciones privadas racistas, cuyas actividades son aceptadas por los organismos de control de fármacos norteamericanos (FDA) y organismos internacionales como la OMS.

3. ¿Quién está detrás de todo esto?

Recapitulemos los responsables, o los que se benefician, de las barbaridades criminales que hemos ido citando a lo largo de la primera parte de este trabajo.

Las fuentes de información fundamentales de este capítulo no están siempre citadas para no cargar el texto de excesivas notas.

4. La industria químico-farmacéutica.

En primer lugar, aparentemente está implicada la industria químico-farmacéutica, que se aprovecha de las políticas de control de la natalidad. El Tercer Mundo se convierte, así, en un buen campo de pruebas para sus productos y, secundariamente, en un campo privilegiado para la venta de material anticonceptivo.

Los laboratorios que se benefician de estos programas son:

 

Upjohn.

Depoprovera (Depoprogevera en el Estado español).

Roussel.

Norplant.

American Home Products.

Norplant.

Syntex y otros laboratorios.

Píldora anticonceptiva.

Las organizaciones de control demográfico y la industria farmacéutica trabajan mano a mano en el desarrollo de nuevos métodos anticonceptivos más eficaces, independientemente de que también sean más peligrosos para la salud de las mujeres.

Los programas de planificación familiar en el Tercer Mundo ofrecen a la industria farmacéutica un enorme campo de ventas y experimentación para anticonceptivos que en los estados industrializados han sido prohibidos, como las píldoras altamente dosificadas, o abandonados como el Depoprovera o el Norplant, a causa de sus efectos secundarios. Además, se ahorran costes significativos, ya que una gran parte de la investigación sobre anticonceptivos está en manos de fundaciones privadas, como por ejemplo el «Population Council» (Consejo de Población).

La T de cobre desarrollada por el Consejo de Población (PC), fue comercializada mundialmente por la UNFPA (Fondo de Población de las Naciones Unidas).

Otro ejemplo que muestra los estrechos vínculos que hay entre las organizaciones internacionales es la comercialización mundial de la píldora anticonceptiva por medio de los programas de planificación familiar. La IPPF (asociación internacional de las organizaciones privadas de planificación familiar) es una de las mayores distribuidoras de la píldora anticonceptiva a nivel mundial.

Muchas veces, este material ha sido rechazado en el Primer Mundo por perjudicial, pero es vendido y utilizado sin información sobre sus contraindicaciones y gravísimos efectos secundarios en el Tercer Mundo, gracias a la corrupción de los organismos sanitarios locales, empezando por el Ministerio de Sanidad y siguiendo con organismos tales como las agencias de control de los medicamentos.

A estos hay que añadir los laboratorios que fabrican los productos para la esterilización química y la introducción de productos esterilizantes en alimentos y vacunas.

 

5. Las instituciones y asociaciones privadas.

En primer lugar, tenemos las instituciones y asociaciones privadas que originan las políticas despobladoras y eugenistas. Cronológicamente, la intervención directa del gobierno de los Estados Unidos fue posterior, aunque es preciso reconocer que esta distinción es algo artificial. Las organizaciones privadas, (es decir, oficialmente no dependientes de gobiernos) están ligadas a las empresas, bancos y gobiernos por medio de una enmarañada red de acuerdos, financiaciones e intereses comunes. Y lo mismo sucede con las organizaciones internacionales, que trataremos más adelante.

En muchos casos, estas asociaciones provienen de asociaciones racistas y eugenistas, tal y como demostraremos en otro trabajo posterior.

La International Planned Parenthood Federation (IPPF)

La Federación Internacional de Planificación Familiar es la más antigua.

La IPPF representa la fusión del movimiento eugenésico y del movimiento de control de natalidad con un compromiso serio de prevención de la multiplicación de los «indeseables».

La International Planned Parenthood Federation (IPPF), a mediados de los años 1980, tenía ya 119 estados afiliados.

La Federación Internacional de Planificación Familiar actúa como una organización coordinadora de las diferentes organizaciones nacionales de planificación familiar (en Alemania, por ejemplo, el Ministerio Federal de Cooperación Económica y Técnica -BMZ-). Hoy en día, es la mayor agencia privada internacional en el campo del control de la población.

Sus actividades incluyen diversas estrategias de control de la población, como difundir el Norplant, desarrollar programas piloto de prueba de dispositivos intrauterinos y programas de esterilización.

El Population Council (PC)

Fundado en 1952, el Consejo de la Población norteamericano es otra de las organizaciones más importantes. Fue establecido con objeto de crear una base respetable para estudios de población, con su consejo de expertos en demografía y especialistas en la política de población. Fue fundada por John D. Rockefeller III.

Tiene como presidente de la junta directiva y principal ideólogo a McGeorge Brundy, «decano» del «Eastern Establishment», asesor de seguridad nacional en los sesenta y autor del genocidio de las «aldeas estratégicas» en la guerra de Vietnam.

La prioridad en control de la población y las propuestas para un genocidio de los excedentes están claras. Para conseguir ese objetivo, el informe recomienda diversas estrategias.

 El informe también recomienda programas de coacción, que denomina «Programas de Fomento». Hemos tratado este tema anteriormente.

Salud Familiar Internacional (FHI) de Estados Unidos.

La FHI fue fundada por el médico nazi Stephen Mumford del «Centro para la Investigación de Población y Seguridad», promotor de la esterilización química.

Mantiene un programa de investigación de la Fertilidad Internacional (IFRP). Su presupuesto se basa en fondos de la AID y la industria farmacéutica.

Esta organización tiene fuertes lazos con la industria farmacéutica. Está implicada en el falseamiento de los datos sobre el Norplant, como ya hemos explicado anteriormente en este trabajo.

La Asociación por la Esterilización Voluntaria.

Esta asociación parte de la idea eugenésica de que hay una «raza pura». Se fundó en 1937 con el nombre de «Human Betterment Association of America»; luego se llamó «Birthright». Recibe fondos de Warren Buffett.

La «Negative Population Growth».

Esta organización va más allá. Promueve la reducción a gran escala de la población, incluso a no más de la mitad actual.

La Fundación Norteamericana para la Reforma de la Inmigración.

La «Federation of American Inmigration Reform» (FAIR) de descaradas tendencias racistas, quiere impedir que entren a Estados Unidos emigrantes y refugiados pobres. Warren Buffett, implicado en la financiación de diversas asociaciones eugenistas, también da dinero a este programa.

La FAIR también está implicada en la financiación de programas de esterilización química.

El Comité de Crisis de Población.

El PCC fue fundado en 1963. Se financia sólo con fondos privados: Draper, Moore e industria farmacéutica.

Es esencialmente un grupo político de presión independiente del gobierno de los Estados Unidos, y representa ampliamente los intereses de los grandes negocios y de la industria de los Estados Unidos. Presiona a los gobiernos del Tercer Mundo para que acepten varias medidas de control de la población. Bajo tratados comerciales, obliga a los estados firmantes a realizar el control de población que creen más oportuno.

Programa para la Introducción y Adaptación de Tecnología anticonceptiva

Cuenta con fondos de la AID y de la industria farmacéutica.

Otras asociaciones implicadas

Hay otras organizaciones involucradas en el control de la población, la mayoría de ellas con base en los EEUU. Algunas están apoyadas por el gobierno, mientras que otras están fundadas por socios privados como Ford, Rockefeller, Hewell, Huge More, etc.

Esas asociaciones son:

  • Servicio Internacional de Población.
  • Centro de Recursos de la población.
  • Asistencia Internacional de Planificación Familiar.
  • La «Tierra Futura» (fundada por la AID).
  • Desarrollo Asociado.
  • Sistema de Salud Westinghouse.
  • Church World Service, etc.

Y las que desconocemos...

 

6. Las agencias gubernamentales estadounidenses.

La AID (Agency for International Development) fue fundada en 1966. Depende del Ministerio de Asuntos Exteriores norteamericano. El departamento involucrado es la Oficina de Población.

Básicamente, depende de fondos del gobierno de los Estados Unidos. Es el mayor patrocinador en solitario hoy en día.

Esta agencia, que supuestamente ayuda al desarrollo de los estados subdesarrollados, está a la cabeza de los organismos encargados de la planificación familiar y del eugenismo.

Sus actividades son emprender y apoyar los programas de control de la población a través de su Oficina de Población. También dirige los fondos directamente a los gobiernos del Tercer Mundo que aceptan sus condiciones, que siempre son reducir la población. Otras organizaciones, que trabajan en el mismo sentido, reciben dinero de la AID.

La AID también provee de fondos a organizaciones eugenistas y despobladoras, así como a varias universidades en los Estados Unidos. Cada una recibe alrededor de dos millones de dólares anualmente para estudios de población.

La Oficina de Océanos y Asuntos Internacionales, Científicos y del Medio Ambiente.

Esta oficina fue creada en 1975 por Henry Kissinger para gestionar la política demográfica en el seno del Consejo Nacional de Seguridad y del Departamento de Estado. Tiene la misión de supervisar las transferencias de tecnología al Tercer Mundo y reducir la población del planeta.

Instituto Nacional de los Estados Unidos para la Salud de los Niños y el Desarrollo Humano.

Este instituto fue fundado a finales de los años 1960. El departamento involucrado es el Centro de Investigación de la Población.

Su presupuesto depende del fondo del gobierno de los Estados Unidos.

Es una organización gubernamental específicamente encargada de la tarea de hacer investigación y desarrollo de nuevos anticonceptivos para los programas de control de la población.

Los Centros de Control de Enfermedades de Atlanta (CDC).

Los CDC llevan años inventando epidemias inexistentes, como la gripe del cerdo... y pidiendo más dinero de los contribuyentes al Congreso.

Finalmente, han conseguido participar en el diseño de una epidemia de SIDA, que nunca existió, y convencer a todo el planeta de que tienen que temerla.

Mención especial merece el EIS (Epidemic Intelligence Service), el servicio de inteligencia de epidemias (la CIA médica para los amigos), que depende directamente de los CDC. Fue fundado en 1951 y dirigido por A. Langmur, un energúmeno que había sido consejero del departamento de guerra química y biológica del Departamento de Defensa de los Estados Unidos.

Sus miembros están infiltrados en todos los organismos médicos nacionales e internacionales, incluyendo la propia OMS. También están colocados en cargos de control de los principales medios de comunicación, como, por ejemplo, Lawrence Altman, escritor, médico jefe del New York Times.

El EIS está implicado desde los años 1960 en los programas de control de la población de la International Planned Parenthood Federation (Federación Internacional de Planificación Familiar -IPPF-).

Los CDC financian además el Consejo Nacional de la Raza, el Centro para las Opciones de Población y docenas de asociaciones, aparentemente independientes, que apoyan la hipótesis oficial del SIDA.

En Octubre de 1985, un congreso organizado por Joseph McCormick, agente del Epidemic Intelligence Service de los CDC en Bangui, República Centroafricana, estableció que se aceptase la definición del SIDA en el Tercer Mundo sin tests, con sólo algunos síntomas indiferenciables de los producidos por las enfermedades de la pobreza57. McCormick obtuvo la colaboración de la OMS, a la que convenció para promover su programa58. Ese mismo mes, curiosamente, algunos responsables del SIDA de la OMS fueron sustituidos por agentes del CDC, tales como el Doctor Jonathan Mann, lo que coincidió con un cambio de actitud de la OMS respecto al SIDA59. Ver los detalles más adelante en el apartado de la OMS.

La Administración de Alimentos y Fármacos (FDA).

Resaltemos que su criminal aceptación del AZT para tratar a los diagnosticados de SIDA no responde a una cuestión básica: ¿cómo es posible que no aceptaran el AZT hace 30 años como quimioterapia para el cáncer por ser demasiado tóxico, aún con las prevenciones que se adoptan en la quimioterapia, y lo recomienden para tratamientos indefinidos ahora?. Téngase en cuenta que la quimioterapia para el cáncer se da con cuentagotas, se hacen análisis después de cada ciclo para comprobar su grado de toxicidad, etc.

No hay nunca respuesta. No puede haberla, excepto una.

 

7. Suborganizaciones de las Naciones Unidas.

United Nations Fund of Population Activities (UNFPA).

El Fondo de Población de las Naciones Unidas fue fundado en 1969 con la estrecha colaboración del Banco Mundial2. Su presupuesto, al principio, dependía de los fondos gubernamentales de los Estados Unidos; ahora también depende de Japón y Europa Occidental.

La UNFPA, nominalmente, figura como la suborganización de las Naciones Unidas, pero, en la práctica, es un instrumento del Banco Mundial y de la Agencia Internacional de Desarrollo norteamericana. Fue fundada para encubrir las intromisiones de los Estados Unidos en materia de población en los estados del Tercer Mundo. Hoy en día es uno de los mayores organizadores de la política de despoblación.

La Organización Mundial de la Salud (OMS).

La Organización Mundial de la Salud (OMS), para empezar, no ha denunciado las políticas eugenistas criminales, como se supone que debería haberlo hecho, ya que se nos presenta como la máxima instancia internacional sobre el tema de la salud.

La OMS tiene un presupuesto que es sólo el equivalente al de un gran hospital; el resto depende de la denominada «financiación externa», es decir, de la industria médico-farmacéutica-química y de otras instituciones político-financieras. Eso explica su participación directa en los programas de control de la población.

En 1988, la UNFPA junto con el Banco Mundial, empezaron a respaldar económicamente a la Unidad de Investigación Contraceptiva (HRP) dentro de la OMS.

La OMS impulsó el «Special Program for Research Development and Research Training in Human Reproduction» (WHO-HRP) (Programa especial para la investigación del desarrollo e investigación del aprendizaje de la reproducción humana). Este programa de investigación participa de manera determinante en el estudio de nuevos anticonceptivos de larga duración. Es financiado por los gobiernos de los estados industrializados y también por el UNFPA y por el Banco Mundial.

En efecto, los gobiernos también se muestran más dispuestos a permitir que una organización de la ONU realice pruebas con las mujeres de su estado que a su realización por parte de unas industrias farmacéuticas que se han ganado a pulso una mala reputación en todo el mundo.

Un primer resultado de esta investigación fue el desarrollo de los implantes hormonales Norplant y Norplant 2.

La OMS ha sido denunciada por su participación en los programas de vacunación con productos abortivos ocultos66, 67. En un principio, la OMS negó que las vacunas del tétanos utilizadas en Filipinas, México, Nicaragua e India, tuviesen HCG abortiva oculta, pero frente a las pruebas irrefutables presentadas por las mujeres, con análisis de sangre incluidos, no tuvo más remedio que admitir que la HCG, efectivamente, se encontraba presente en las vacunas, aunque «en dosis pequeñas», pretextando que «debía provenir del proceso productivo», es decir, una tomadura de pelo.

Esta campaña fue realizada por la OMS en colaboración con la Fundación Rockefeller, el Banco Mundial y el «Population Council68».

Pero lo que es todavía más grave es que la OMS ha colaborado en el fraude de la epidemia de SIDA en África.

La OMS ha dado el visto bueno, ha aceptado y promocionado la impresentable definición del SIDA en el Tercer Mundo. La OMS participa en el genocidio que implica el invento de la epidemia de SIDA en África72.

 

8. Las principales organizaciones económicas mundialistas.

El Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional.

El Banco Mundial fue fundado en 1945. Sólo siete estados en total poseen e1 46% de sus votos. Desde finales de los años 1960, se convirtió en una de las piezas claves del control de población.

En 1968, con la presidencia del Banco Mundial en manos de R. McNamara (ex-ministro de Asuntos Exteriores de Estados Unidos), se estrechó la vinculación entre control de población y programas de ayuda al desarrollo de las Naciones Unidas, sus agencias y el Banco Mundial.

En su discurso de toma de posesión de la presidencia del Banco Mundial en 1968, McNamara declaró: «El Banco Mundial hace saber a los estados en desarrollo que el rápido crecimiento demográfico les impide su desarrollo potencial y que se deben buscar posibilidades para financiar tanto programas de colaboración conjunta como otros programas de investigación, de cara a disponer de medios de planificación familiar más eficientes».

Debido a la influencia sobre los fondos de desarrollo, el Banco Mundial es capaz de influir en la política de población del Tercer Mundo. Hoy en día, es uno de los mayores partidarios de los esquemas de mercadotecnia social de anticonceptivos y de los sistemas de incentivos y coacciones para establecer el control de la población en el Tercer Mundo.

El Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional (FMI) siguen las mismas estrategias: supeditan sus «ayudas» y créditos a condiciones de control demográfico, tal y como hemos mencionado anteriormente73.

¿Cómo lo hacen? Es muy sencillo:

Se otorgan créditos sin interés y a 50 años de plazo a los estados, a condición de que desarrollen programas de planificación familiar a través del Departamento de Nutrición y Población dependiente del Banco Mundial.

Plantean métodos de coacción encubierta, como el siguiente, sobre todo aplicado en Asia: financiar cooperativas de mujeres con la condición de no tener hijos y favoreciendo a las solteras. Las cooperativas son instaladas en medio de zonas deprimidas en las que el agricultor se empobrece día a día, mientras los miembros de estas cooperativas ven mejorar su nivel de vida.

Hay que saber que, además de las condiciones despobladoras que imponen el FMI y el Banco Mundial, para otorgar créditos al Sur hay otras condiciones estrictas:

Los receptores «tienen que promover una economía de mercado, pagar estos créditos en monedas fuertes e incrementar las exportaciones».

Imponen chantajes a los gobiernos del Tercer Mundo. Por ejemplo, un documento de la Conferencia Episcopal filipina, presentado en Bangkok en junio de 1989, denuncia que el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional y la Agencia Estadounidense para el Desarrollo Internacional (USAID) han chantajeado al gobierno para que acepte el proyecto denominado «Planificación de los Nacimientos III» de 1988, que incluye la esterilización de mujeres y hombres. «La política de reducir el crecimiento de nuestra población, -denuncian los obispos filipinos-, ha sido impuesta a nuestro gobierno por el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, como condición para la concesión de fondos destinados al desarrollo». La Conferencia Episcopal filipina define estas campañas, patrocinadas por el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional y la USAID como «imperialismo contraceptivo en nuestro país».

 

Alfredo Embid

www.vidayfamilia.com.ar

providalv[arroba]xaire.com


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