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Síndrome Burn Out



    1. Estrategia de
      investigación
    2. Antecedentes de la
      problemática
    3. Desarrollo
      teórico
    4. Características
      generales
    5. Los efectos del Burn
      Out
    6. Evolución natural de la
      enfermedad
    7. Manejo del Síndrome Burn
      Out
    8. Prevención
    9. Análisis
      cuantitativo
    10. Criterio de fijación de
      parámetros de evaluación y metodología de
      análisis de los resultados
    11. Conclusión
      general
    12. Anexos
    13. Bibliografía y fuentes
      consultadas

    "Que las personas declinen en su rendimiento a una
    edad temprana, se debe a un agotamiento emocional relacionado
    con el tipo de actividad que realiza"

    "La libertad
    es uno de los más preciosos dones que a los hombres
    dieron lo cielos. Por la libertad, así como por la
    honra, se puede y debe aventurar la vida."

    Libertad, Don Quijote

    Prólogo

    Nuestro interés
    se ha volcado en encontrar la respuesta a una
    problemática que nos viene afectando con el correr del
    tiempo y que
    nos planteamos como impulsor de la presente investigación.

    En la actualidad las personas dejan de trabajar a una
    edad temprana debido a un agotamiento que repercute en su
    rendimiento laboral, al
    igual que acontecía en el tiempo de la Era
    Industrial.

    A fines del siglo XIX y principios del
    siglo XX, en pleno advenimiento de la Era Industrial, la
    máquina se instaló en el centro de la economía. Su
    presencia en los distintos sectores productivos y de servicios,
    como hilados, carbón, transporte
    movilizaron enormes cantidades de personas y recursos
    modificando la estructura
    de las comunidades, sus valores, la
    naturaleza
    del trabajo y
    hasta el uso del tiempo.

    La división de tareas que se derivaba de la
    concepción del hombre como
    extensión de la máquina dejaba poco margen para
    realizar contribuciones individuales.

    Lo cual nos permite inferir que ése agotamiento
    padecido por el hombre
    era corporal, debido a que cada tarea demandaba un esfuerzo
    físico, ya que el hombre estaba considerado como
    extensión de la máquina.

    En la Era de los Servicios – que surge con
    posterioridad – las reglas no se modifican demasiado, y las
    personas en las organizaciones
    siguen adaptando su trabajo a las directivas de alguien que
    conoce y ordena la totalidad del juego.

    Hasta hace no mucho los paradigmas
    implícitos en un modelo
    económico propio de la Era Industrial y luego de la Era
    de los Servicios, sostenían la vigencia de reglas de
    juego que no sólo focalizaban en la construcción de riqueza para los
    dueños o sus accionistas a cualquier precio y sin
    importar demasiado los medios, sino
    que ignoraban o desestimaban el poder de la
    contribución individual al destino de la
    empresa.

    Las experiencias de fracasos empresarios por graves
    faltas
    éticas cometidas, el empobrecimiento de la tarea, cuando
    no el desempleo, los
    problemas de
    stress y sus
    efectos sobre el rendimiento, ponen en tela de juicio estas
    reglas y aparecen numerosas voces que ponen al hombre, con su
    dignidad y
    talento y a la ética en
    el centro de la escena.

    Coincidiendo con Peter Senge y otros autores, Alberto
    Levy señala que en la Era del Conocimiento, la mentalidad de la gente es el
    motor de
    cualquier empresa.
    "Para ello el líder
    crea un clima de
    crecimiento personal, de
    estímulo intelectual, y actúa como consejero,
    como entrenador, como Adalid de los empleados. El verdadero
    liderazgo ya
    no consiste en dar órdenes, sino en ayudar a las
    personas a crecer, es proponer valores, puesto que las personas
    además de dinero
    aspiran a un crecimiento personal, aprecio y sentido de
    pertenencia".

    Hoy, en la
    organización de las empresas de la
    Era del Conocimiento, las reglas cambian sustancialmente. Quien
    dirige ya no tiene – por lo general – todo el
    conocimiento técnico necesario, sino que su gestión depende en gran medida de la
    contribución que cada empleado hace al negocio. En este
    contexto, el foco de quien dirige está puesto en las
    condiciones ambientales motivadoras que estimulan a que cada
    uno haga su mejor aporte. Esto requiere el conocimiento de las
    fortalezas y potencialidad de los liderados, para que cada uno
    llegue a ser lo mejor que puede ser y llevar al grupo a su
    mejor nivel.

    Por todo lo dicho consideramos que en la actualidad el
    agotamiento que sufren las personas en cuanto a su rendimiento
    laboral es puramente emocional.

    Muchos expertos dicen que es una enfermedad de la
    sociedad
    moderna, donde el trabajo
    deja de ser una fuente generadora de bienestar, para
    transformarse en un causal de desilusión y que es la
    sociedad quien debe deshacer el camino mal
    transitado.

    "El término Burn Out se tomo
    de la industria
    aeroespacial que significa agotamiento del carburante de un
    cohete, como resultado del calentamiento obsesivo, la traducción literal de este término
    es estar quemado"

    "Burn Out o también llamado
    "Síndrome de Tomas", lleva su nombre por el personaje de
    la novela
    "La Insoportable Levedad Del Ser" (del director Checo Kundera)
    donde el protagonista Tomas era un individuo
    que había perdido su autoestima,
    su actitud
    evidenciaba desánimo, tedio en la
    labor diaria y ausencia de expectativas de
    mejoría."

    "El Burn Out es un estado de
    agotamiento físico, emocional y mental causado por
    involucrarse en situaciones emocionalmente demandantes durante
    un tiempo prolongado"

    "El Síndrome del Burn Out es
    definido como un proceso
    caracterizado por el agotamiento, decepción y
    pérdida de interés, consecuencia del trabajo
    cotidiano desarrollado por profesionales dedicados a las
    denominadas profesiones de servicios"

    Estrategia De
    Investigación

    Para introducirnos en el presente trabajo
    presentaremos a continuación nuestro campo de
    investigación.

    Para comenzar definimos el universo en
    función de las necesidades de datos a obtener
    para comprobar o refutar la hipótesis que le dio origen al mismo,
    considerando al universo como
    el conjunto de observaciones definidas por las variables
    sobre individuos u objetos. A los fines de esta
    investigación el universo se compone de aquellas
    personas que se desempeñan en mandos medios del
    ámbito público y privado de la Provincia de
    Buenos Aires
    y Capital
    Federal, el género
    de las personas es indistinto, mientras que la antigüedad
    en el puesto de trabajo es de 4 años como mínimo
    y en con relación a la edad de las personas encuestadas
    de 25 a 35 años.

    A fin de realizar la recolección de datos se define la
    muestra de
    la población analizada.

    Entendiendo por muestra, la porción
    representativa de la población que ha sido
    extraída en condiciones tales que permite mediante su
    estudio extender sus conclusiones en función de la
    población de donde esta proviene.

    El método
    utilizado para cumplir con éste objetivo fue
    el método al azar, cuyo tamaño de muestra es de
    90 personas.

    El método de recolección de datos fue a
    través de encuestas,
    las características de las mismas fueron:

    • Encuesta escrita
    • Encuesta Anónima
    • 28 preguntas con respuestas cerradas

    Las encuestas se realizaron a fines de octubre de 2005
    y se enviaron vía e-mail en un lapso de 72 horas. Las
    respuestas se terminaron de recibir a los 4 días de
    enviadas las mismas.

    El feedback obtenido fue muy bueno porque de 90
    encuestas, obtuvimos 65 personas que respondieron a nuestro
    pedido.

    La información obtenida fue ingresada a una
    grilla para poder identificar gráficamente las
    tendencias y evaluar si confirman o refutan la
    hipótesis
    propuesta y el marco
    teórico que estamos presentando.

    Antecedentes De
    La Problemática

    A pesar de que el Síndrome de Burn Out
    está estrechamente relacionado con el stress
    laboral, constituyendo una etapa final en la que el
    individuo queda en una situación de agotamiento de los
    propios recursos, este padecimiento tiene
    características propias que lo diferencian
    cualitativamente de un stress laboral
    agravado.

    Recién en la década del 70 comenzaron a
    construirse modelos
    teóricos e instrumentos capaces de registrar este
    sentimiento crónico de desánimo, de
    apatía, de despersonalización. La primera
    constatación: se trata de un problema, un
    síndrome que afecta principalmente a los trabajadores
    encargados de cuidar. Burn Out fue el nombre
    escogido.

    Es un síndrome a través del cual el
    trabajador pierde el sentido de su relación con el
    trabajo, de modo que las cosas ya no le importan más y
    cualquier esfuerzo le parece inútil.

    Wanderley Codo conjuntamente con Iône
    Vásquez-Menezes, en el Capítulo 13:
    "¿Qué es Burn-Out?" Del libro
    "Educaçao: carinho e trabalho, Burn Out, A
    Síndrome Da Desistencia Do Educador" hacen un poco de
    historia:

    "…A pesar de que es un concepto nuevo
    (década del 70), en cierto sentido el estudio del Burn
    Out tiene la edad de la Psicología. Por
    ejemplo, Pavlov, al inicio del siglo, forzó a perros a la
    distinción entre un círculo y una elipse;
    después, al tornarse la diferencia paulatinamente cada
    vez menor, provocaba una ruptura en el comportamiento que acreditó tratarse de
    una "neurosis
    experimental". El can, forzado por la escuela y al mismo tiempo
    imposibilitado de realizarla, sería un modelo para el
    desarrollo
    de las neurosis humanas. Contemporáneamente, Freud
    desarrollaba su psicoanálisis, y con él el
    concepto de frustración (Versagung), "la
    satisfacción efectiva de su deseo que el sujeto se niega
    a sí mismo" (Diccionario
    del psicoanálisis, 204, Laplanche). Así,
    paradójicamente, el sujeto se enferma justamente en el
    momento en que obtiene éxito.

    El behaviorismo, con Watson, después Skinner,
    desarrollan un concepto semejante, el que para este
    último se aproximaría al descubrimiento del
    behaviorismo y del psicoanálisis. Un recorrido por las
    diversas teorías
    psicológicas, diversas épocas, en la
    etiología de las neurosis, de la depresión, de la ansiedad, en fin, un
    problema candente, latente: ¿Por qué las personas
    desisten?, ¿Por qué fracasan?,
    ¿Cómo y cuándo lo hacen si no hay una
    razón aparente?, ¿Qué está
    inmovilizando al sujeto?. Falta de motivación, desamparo,
    desesperación, pasividad, alienación,
    depresión, fatiga, stress y ahora Burn Out, en
    última instancia se enfrentan con una misma
    cuestión: ¿Por qué las personas
    desisten?.

    El problema sigue quitando el sueño a
    psicólogos y afines, siempre insoluto y siempre trayendo
    contribuciones que van poco a poco ayudando a montar un cuadro
    explicativo. Los estudios sobre "mecanismos de control
    interno y externo", llevados a cabo por Rotter en 1961 y
    muchos otros, nos enseñan que podemos desarrollar una
    actitud frente a la vida, acreditando la posibilidad del
    control
    sobre el medio (mecanismos de control interno) o acreditando en
    el control por la suerte, destino u otros poderes externos
    (mecanismos de control externos).

    La teoría de desamparo de Seligman, la cual
    asegura que aprendemos a no responder, o que nuestras
    respuestas no son capaces de librarnos de nuestros problemas,
    que tanto hacen responder de una u otra forma. Con
    anterioridad, la teoría de alienación, surgida
    con Marx y tantas
    veces apropiada por la psicología, resaltando las
    consecuencias objetivas, económicas, empujando a los
    ciudadanos al camino de la pasividad, la pérdida de la
    crítica."

    "Una teoría entra en moda,"
    continúa el texto,
    "promete explicar el problema, sale de escena sin cumplir lo
    que prometió, pero aumentando la comprensión del
    ser humano y particularmente de sus flaquezas. Pero las modas
    no son fortuitas, responden de alguna manera a las demandas
    sociales, dirigen los ojos del investigador hacia los tiempos
    en que vive.

    La teoría del stress no coincide simplemente
    con la explosión de producción y consumo que
    siguió a Berton Wood, la productividad a
    cualquier costo en que
    el mundo se encuentra atrapando cotidianamente al ser humano y
    sus propios límites.

    La teoría del Burn Out tampoco surge por
    casualidad, teoría que se dispone a comprender las
    contradicciones en el área de prestación de
    servicios, exactamente cuando la producción del sector
    primario desciende y el sector terciario viene a ocupar su
    lugar. La teoría del ser humano solitario, en la
    época en que parece desvanecerse la solidaridad, el
    énfasis en la despersonalización cuando la
    ruptura de los contratos
    sociales parecen haber eliminado a la persona."

    Sin ilusiones, es preciso reconocer que Burn Out es
    otra moda, otra promesa a intentar comprender nuestro ancestral
    sentimiento de vacío.

    Otra vez ligada a su tiempo: Burn Out es un
    síndrome de fin de siglo, y, otra vez trajo y
    traerá contribuciones importantes. El síndrome
    de final de siglo atacando a los trabajadores de final de
    siglo.

    En los primeros años de la década del
    70, un estudio con profesionales relacionados al tratamiento de
    usuarios de drogas
    mostró que, después de algunos meses de trabajo,
    estos profesionales compartían algunos síntomas
    que ya habían sido observados y estudiados, pero en
    forma aislada (Freudenberger, 1974). Se podía observar
    el sufrimiento. Algunos decían que ya no veían a
    sus "pacientes" como personas que necesitasen de cuidados
    especiales, dado que ellos no se esforzaban por dejar de usar
    drogas. Otros decían que estaban tan cansados que a
    veces ni deseaban despertar para no tener que ir al trabajo.
    Otros afirmaban que no lograban cumplir los objetivos
    que se habían imaginado. Se sentían incapaces de
    modificar el status quo; se sentían derrotados. A estos
    síntomas, ahora buscados y analizados en conjunto, se le
    atribuye el nombre de Burn Out.

    Imposible decir desde cuando existe el Burn
    Out.

    La importancia del trabajo de Freudenberger fue
    exactamente nombrar un sentimiento que ya estaba allí.
    La rosa es el nombre de la rosa (Humberto Eco), al nombrar lo
    que sentimos podemos luchar con lo que sentimos, podemos
    entenderlo, enfrentarlo, saber de sus
    límites."

    Una investigación llevada a cabo en la Universidad
    de Extremadura (España),
    traduce al término anglosajón Burn Out, como
    "estar quemado", desgastado, exhausto y perder la
    ilusión por el trabajo. Estos investigadores,
    coordinados por Eloísa Guerrero Barona, también
    coinciden en que aunque no existe una definición
    unánimemente aceptada sobre Burn Out, sí parece
    haber consenso en que se trata de una respuesta al estrés
    laboral crónico, una experiencia subjetiva que
    engloba sentimientos y actitudes
    con implicaciones nocivas para la persona y la organización, para lo cual hacen
    referencia a diferentes autores. Gil-Monte y Peiró han
    afirmado que el síndrome del quemado puede estudiarse
    desde dos perspectivas, clínica y
    psicosocial.

    La perspectiva clínica asume el Burn Out
    como un estado (concepción estática) a la que llega el sujeto como
    consecuencia del stress laboral y la psicosocial, lo
    define como un proceso con una serie de etapas que se generan
    por interacción de las características
    personales y del entorno laboral.

    Fue desde la perspectiva clínica que
    Freudenberger utilizó el término por primera vez
    en 1974.

    En esta misma línea, Fischer (1983)
    consideró el Burn Out como un estado resultante del
    trauma narcisista que conllevaba una disminución en la
    autoestima de los sujetos, mientras que Pines y Aronson, lo
    conceptualizan como un estado en el que se combinan fatiga
    emocional, física y mental,
    sentimientos de impotencia e inutilidad y baja autoestima. Iba
    acompañado de un conjunto de síntomas que
    incluía vacío físico, sentimientos de
    desamparo y desesperanza, desilusión y desarrollo de un
    autoconcepto y una actitud negativa hacia el trabajo y hacia la
    vida misma. En su forma más extrema, el Burn Out
    representa un punto de ruptura más allá del cual
    la capacidad de enfrentarse con el ambiente
    resulta severamente disminuida y es especialmente duro para
    personas entusiastas e idealistas.

    Desde una perspectiva psicosocial, la mayoría
    de sus adeptos, aceptan hoy la definición de Burn Out
    elaborada por Maslach y Jackson en1986, quienes lo consideran
    como una respuesta, principalmente emocional, situando los
    factores laborales y los organizacionales como condiciones y
    antecedentes.

    Los estudios de Maslach y Jackson defienden que Burn
    Out es un síndrome tridimensional que se desarrolla en
    aquellos profesionales cuyo objeto de trabajo son personas
    (usuarios) y añaden tres dimensiones
    características (Agotamiento emocional,
    despersonalización y bajo logro o realización
    profesional y/ o personal).

    Se experimentan sentimientos de fracaso personal
    (falta de competencia, de
    esfuerzo o conocimientos), carencia de expectativas y
    horizontes en el trabajo, y una insatisfacción
    generalizada. Como consecuencia: la impuntualidad, el
    ausentismo y el abandono de la profesión, son
    síntomas habituales y típicos de esta
    patología laboral. En opinión de Álvarez y
    Fernández, el bajo logro puede, también, estar
    encubierto por una sensación paradójica de
    omnipotencia.

    Si bien, la mayoría de las investigaciones
    actuales aceptan la perspectiva psicosocial, algunos autores
    discrepan de los supuestos planteados por Maslach y Jackson,
    entre los que se encuentran Price y Murphy, Farber,
    Golembiewski y col., Leiter y Maslach y Gil-Monte y
    Peiró. Por ejemplo, Golembiewski y col. aseguran que el
    Burn Out afecta a todo tipo de profesiones y no sólo a
    las organizaciones de ayuda.

    De lo que no parece haber dudas es de que el
    síndrome de Burn Out comprende una serie de alteraciones
    físicas, comportamentales y emocionales que tienen su
    origen en factores individuales, laborales y
    sociales.

    Los adeptos de la perspectiva psicosocial afirman que
    el síndrome hay que entenderlo como un proceso que se
    desarrolla secuencialmente, en lo referente a la
    aparición de sus rasgos y síntomas globales. En
    cambio,
    algunos autores van a discrepar en el síntoma que se
    presenta en primer lugar, la secuencia del proceso, el
    protagonismo que conceden a cada uno de sus síntomas
    globales, en la explicación de sus mecanismos
    explicativos y en las estrategias que
    el individuo puede emplear para manejarlo. De ahí que
    hayan surgido varios modelos
    procesales que traten de explicar el desarrollo de este
    proceso. Los modelos etiológicos explicativos del
    síndrome, siguiendo la revisión de Gil-Monte y
    Peiró, han quedado estructurado en tres grandes teorías: Socio cognitivo, teoría
    del intercambio social y la teoría organizacional que a
    su vez engloban los modelos de Spaniol y Caputo, Harrison,
    Cherniss (1980); Edelwich y Brodsky.

    Los instrumentos de medida de este síndrome se
    basan en la evaluación de la disminución o
    pérdida de recursos emocionales. El cuestionario
    más usado es la escala de
    Maslach de 1986.

    Para el Dr. Capilla Pueyo, médico especialista
    en medicina
    familiar y comunitaria en Madrid, no
    hay ninguna estrategia
    simple, capaz de prevenir o tratar este síndrome. Se
    utilizan modelos complementarios que tratan al individuo, al
    grupo social y a la
    administración. En el ámbito personal, se han
    utilizado técnicas
    de afrontamiento de stress y ensayo
    conductual.

    Pueden utilizarse técnicas de entrenamiento
    en relación y autocontrol. Es fundamental la
    orientación a los nuevos profesionales, estableciendo
    cursos de formación continua, mejorar las relaciones
    interpersonales y el soporte social entre compañeros
    y superiores. Para afrontar el Burn Out, es imprescindible
    fortalecer los vínculos sociales entre los
    trabajadores.

    Por último, sugiere que a escala institucional
    debería fomentarse el soporte real al profesional
    afectado, constituyendo grupos de
    expertos afectados capaces de ofrecer la ayuda
    necesaria.

    Al igual que el Dr. Pueyo, autores como Enric Renau,
    Editor de la página Educaweb.com, Isabel Arimany, D.
    Suaya, y otros, coinciden en la formulación de
    propuestas que puedan ayudar a evitar o prevenir el
    Síndrome de Burn Out como: evitar sobrecargarse de
    tareas y menos si no forman parte de las tareas habituales,
    utilizar los canales de comunicación, averiguar si otras personas
    han pasado por lo mismo y preguntarles cómo lo
    solucionaron, delimitar las funciones,
    aprender a controlar las emociones,
    etc.

    ¿Cuál es la diferencia entre estrés
    laboral y Síndrome de Quemarse por el
    Trabajo?

    El estrés laboral tiene aspectos positivos y
    negativos; en ocasiones la gente tiene que estar estresada en
    su trabajo para poder funcionar. Y eso es bueno en cuanto la
    persona pueda controlar el nivel, frecuencia y duración
    del estrés.

    El Síndrome de estar Quemado por el Trabajo es
    sólo una de las maneras que tiene de progresar el
    estrés laboral. Es muy frecuente en profesionales de
    servicios por las condiciones de trabajo que tienen. -Muchas de
    las acciones de
    las empresas –programas de
    balance vida-trabajo, planes de motivación, capacitación e incorporación de
    nuevas
    Tecnologías- buscan el beneficiar a los
    trabajadores. Sin embargo, se dice que el Síndrome de
    estar Quemado por el Trabajo se está expandiendo.
    ¿No es contradictorio?

    La aparición del Síndrome de estar
    Quemado por el Trabajo, entendido como una respuesta al
    estrés laboral crónico, se debe a cambios
    sociodemográficos, organizacionales e interpersonales.
    En el nivel social hay nuevos fenómenos que afectan el
    mundo laboral. El más llamativo es la sociedad de la
    queja, por la que los ciudadanos, dentro de la cultura de
    acceso a los servicios, exigen, a veces, cosas imposibles. Los
    trabajadores se ven incapaces de poder atender esas demandas,
    entre otras cosas porque en ocasiones no tienen los recursos
    para dar respuesta. El ciudadano hace responsable a la persona
    que tiene enfrente porque entiende que es la
    institución.

    Por otro lado, el crecimiento de la población
    desbordó la posibilidad de dar servicio.
    Hospitales, colegios, prisiones, policías y trabajadores
    sociales ven cómo se deteriora la relación con
    los clientes.
    Además, se produjo una pérdida de prestigio de
    algunas profesiones.

    Desarrollo
    Teórico

    El término Burn Out se tomó de la
    industria aeroespacial, que significa agotamiento del
    carburante de un cohete como resultado del calentamiento
    excesivo. La traducción literal de este término
    es "estar quemado".

    Se trata de un síndrome clínico
    descripto en 1974 por Herbert Freudenberger, psiquiatra que
    trabaja en una clínica para toxicómanos en NY,
    este término alude a la idea de quemar, arder o
    consumirse que sufren los que están superados por las
    situaciones que deben enfrentar. Las "victimas" suelen ser
    personas con actitudes de hiperresponsabilidad y que en las
    organizaciones de trabajo cumplen funciones para tapar
    falencias o agujeros.

    El Burn Out es una patología severa que suele
    derivarse de stress laboral. Es una cuadro crónico en el
    que se experimenta agotamiento emocional, falta de
    realización y una despersonalización.

    • Agotamiento emocional: cuando aparece una
      disminución y/ o pérdida de los recursos
      emocionales.
    • Despersonalización O
      Deshumanización
      : cuando aparecen actitudes
      negativas, de insensibilidad.
    • Falta De Realización Personal: suele
      evaluarse al trabajo de forma negativa, con vivencias de
      insuficiencia profesional y baja autoestima
      personal.

    Características
    Generales

    1. Aparece De Forma Brusca: aparece
      de un día para otro, lo que varía es la
      intensidad dentro del mismo individuo. Es frecuente que sea
      difícil precisar hasta que punto padece el
      síndrome o es el propio desgaste profesional, y donde
      está el límite entre una cosa y la
      otra.
    2. Negación: se tiende a negar, ya que
      suele vivirse como un fracaso profesional y personal. Los
      compañeros son los primeros que lo notan y esto es muy
      importante para un diagnóstico precoz.
    3. Fase Irreversible: entre el 5 y el 10% de los
      casos el síndrome resulta irreversible. Por lo tanto, es
      importante la prevención ya que, normalmente, el
      diagnóstico precoz es complicado y la línea que
      separa el desgaste del Burn Out es muy delgada.

    Los Efectos Del
    Burn Out
    Afecta negativamente la resistencia del
    trabajador, haciéndolo más susceptible al
    desgaste por Empatía.

    Gradualmente el cuadro se agrava en relación
    directa a la magnitud del problema, inicialmente los procesos de
    adaptación protegen al individuo, pero su
    repetición los agobia y a menudo los agota, generando
    sentimientos de frustración y conciencia
    de fracaso, existiendo una relación directa entre la
    sintomatología, la gravedad y la responsabilidad de la tareas que se
    realizan.

    El concepto más importante es que el Burn Out
    es un proceso (más que un estado) y es
    progresivo.

    El proceso incluye:

    1. Exposición gradual al desgaste
      laboral
    2. Desgaste del idealismo
    3. Falta de logros

    Los síntomas observados pueden evidenciarse
    como:

    1. Físicos: fatiga, problemas del
      sueño, dolores de cabeza, impotencia,
      gastrointestinales, etc.
    2. Emocionales: irritabilidad, ansiedad,
      depresión, desesperanza, etc.
    3. Conductuales: agresión, actitud
      defensiva, cinismo, abuso de sustancias, etc.
    4. Relacionados con el trabajo: absentismo,
      falta de rendimiento, robos, etc.
    5. Interpersonales: pobre comunicación,
      falta de concentración, aislamiento, etc.

    El sentirse usado, menoscabado o exhausto debido a las
    excesivas demandas de energía, fuerza o
    recursos personales, crea además intensas repercusiones
    en la persona y en su medio familiar.

    Estados de fatiga o frustración son el
    resultado de la devoción a una causa, estilo de
    vida, o relación que fracasó en producir la
    recompensa esperada.

    La progresiva pérdida del idealismo, de la
    energía y el propósito que experimentan muchos
    profesionales son el resultado de sus condiciones de
    trabajo.

    El síndrome de agotamiento, es el último
    paso en la progresión de múltiples intentos
    fracasados de manejar y disminuir una variedad de situaciones
    laborales negativas.

    La lista de síntomas psicológicos que
    puede originar este síndrome es extensa, pudiendo ser
    leves, moderados, graves o extremos.

    Uno de los primeros síntomas de carácter leve pero que sirven de primer
    escalón de alarma es la dificultad para levantarse por
    la mañana o el cansancio patológico, en un nivel
    moderado se presenta distanciamiento, irritabilidad, cinismo,
    fatiga, aburrimiento, progresiva perdida del idealismo que
    convierten al individuo en emocionalmente exhausto con
    sentimientos de frustración, incompetencia, culpa y
    autovaloración negativa.

    Los graves se expresan en el abuso de
    psicofármacos, ausentismo, abuso de alcohol y
    drogas, entre otros síntomas.

    Es la repetición de los factores estresantes lo
    que conforma el cuadro de crónico, que genera baja de la
    autoestima, un estado de frustración agobiante con
    melancolía y tristeza, sentimientos de impotencia,
    pérdida, fracaso, estados de neurosis, en algunos casos
    psicosis con
    angustia y/ o depresión e impresión de que la
    vida no vale la pena, llegando en los casos extremos a ideas
    francas de suicidio.

    Evolución
    Natural De La Enfermedad

    Podemos establecer 4 estadios de evolución de la enfermedad aunque estos
    no siempre están bien definidos:

    Forma leve: los afectados presentan
    síntomas físicos, vagos e inespecíficos
    (cefaleas, dolores de espaldas, lumbalgias), el afectado se
    vuelve poco operativo.

    Forma moderada: aparece insomnio,
    déficit atencional y en la concentración,
    tendencia a la auto-medicación.

    Forma grave: mayor en absentismo,
    aversión por la tarea, cinismo. Abuso de alcohol y
    psicofármacos.

    Forma extrema: aislamiento, crisis
    existencial, depresión crónica y riesgo de
    suicidio.

    El diagnóstico se establece a través de
    la presencia de la tríada sintomatología
    constituida por el cansancio emocional, la
    despersonalización y la falta de realización
    personal, elementos que pueden ser puestos en evidencia por
    diferentes tests, el paradigma de
    los cuales es el cuestionario socio demográfico MBI
    (Maslach Burnout
    Inventory).

    El diagnóstico diferencial debe realizarse con
    el síndrome depresivo, el síndrome de fatiga
    crónica y los sucesos de crisis.

    Dicha escala (1986) es el método de medición más utilizado. Mide los
    tres aspectos del Burn Out: cansancio emocional,
    despersonalización y realización
    personal
    .

    Se trata de un cuestionario autoaplicable y tiene una
    fiabilidad cercana al 0.9. Es autoadministrado, lo constituyen
    22 ítems en forma de afirmaciones, sobre los
    sentimientos y actitudes del profesional en su
    trabajo.

    Manejo Del
    Síndrome De Burn-Out

    El manejo de este síndrome, según
    Gómez Sancho y Bondjale Oko, opera en varios
    niveles:

    1. Gestión
    Individual:

    • Trabajar mejor en vez de más; realizar
      pequeños cambios que pueden hacer el trabajo menos
      estresante y más eficiente. Maslach recomienda una serie
      de estrategias que pueden ser útiles:
    • Establecer objetivos realistas, conseguir
      cosas factibles y realistas, teniendo en cuenta nuestra
      capacidad y nuestras limitaciones.
    • Realizar lo mismo de forma diferente, intentar huir
      de la rutina, ya que esto proporciona psicológicamente
      un mayor sentido de autonomía y de libertad
      personal.
    • Hacer una pausa, ya que es la oportunidad de darse un
      respiro o de reflexionar, antes de dar una respuesta ante una
      pregunta impertinente.
    • Tomar las cosas con más distancia, ya que el
      agotamiento emocional aumenta cuando se implica demasiado con
      la gente, tomar una cierta distancia puede ayudar, procurar no
      llevarse el trabajo a casa, ni en las manos ni en la
      cabeza.
    1. Cuidarse A Uno Mismo Además De A Los
      Otros:
    • Acentuar los aspectos positivos, pensar en los
      éxitos y gratificaciones personales que obtenemos de
      nuestro trabajo, así contrarrestaremos las frustraciones
      y los fracasos.
    • Conocerse a sí mismo, analizar nuestras
      propias reacciones y reflexionar sobre el por qué de
      tales reacciones. El autoanálisis debe ser constructivo,
      no destructivo. Reconocer nuestros límites y aprender de
      nuestros errores, ya que esto será un paso hacia el
      crecimiento personal.
    • Reposo y relajación, ya que la
      aparición del stress significa que existe una sobrecarga
      y será preciso identificar y tratar su
      causa.
    • Establecer las fronteras, diferenciando lo que es el
      trabajo y lo que es el hogar.
    • Mantener la vida privada, ya que muchos obtienen una
      descarga de su tensión con amigos o con una pareja
      comprensiva. Es importante también tener aficiones que
      ocupen nuestro tiempo libre y nos ayuden a olvidar el
      trabajo.
    • Cambiar de trabajo, aunque sería la
      última alternativa, aunque se trata de una
      decisión que hay que meditar llegado el
      momento.
    1. Gestión Social:

    En la mayoría de los casos de agotamiento, un
    buen apoyo es la pareja, los compañeros y los amigos, ya
    que es una ayuda en la reducción de la tensión
    emocional o ayudándonos a afrontar la situación
    de forma distinta.

    4. Gestión
    Institucional:

    Esto ya depende de las instituciones, más que del propio
    personal. A veces es muy difícil, ya que las
    instituciones pueden ser muy conservadoras, además de
    ser los responsables directos de estos cambios. Sin embargo, se
    consiguen cosas, por lo que hay que poner el esfuerzo en ello.
    Con más medios, con más recursos
    humanos, se reduciría el riesgo de llegar a una
    situación de Burn Out, pero como esto no es fácil
    de conseguir habrá que utilizar y analizar la manera de
    mejorar los recursos disponibles:

    • División del trabajo, que el personal realice
      diferentes trabajos de vez en cuando, aún en el mismo
      sector. Esto cambia el hábito y rompe la
      rutina.
    • Limitar la
      contaminación del tiempo libre.
    • Tomarse periodos de descanso.
    • Tipo de relación del personal con sus
      superiores. La incidencia del Burn Out es menor en los
      trabajadores que tienen buenas relaciones
      laborales con los superiores y que obtienen de ellos apoyo
      y reconocimiento.
    • Análisis de casos puntuales. Aunque se dan
      consejos generales, en ocasiones es bueno analizar en cada
      situación individual los factores que en un momento dado
      pueden provocar un exceso de estrés.
    • Otras posibilidades son discutir en equipo los casos
      difíciles, dar más apoyo o recompensas
      particulares a los profesionales, promover y favorecer la
      formación profesional continuada.

    Prevención

    Según Maslach, las estrategias anteriormente
    citadas para el manejo de este síndrome pueden y deben
    ser utilizadas para su prevención.

    A este síndrome se le puede hacer frente
    más fácilmente en la fase inicial que cuando ya
    está establecido, ya que en las primeras fases es
    posible que los compañeros se den cuenta antes que el
    propio sujeto. Por lo que, amigos, compañeros o
    superiores suelen ser el mejor sistema de
    alarma precoz para detectar el Burn Out y por lo tanto todos
    los profesionales del equipo tienen que darse cuenta que son
    ellos mismos los que representan la mejor prevención de
    sus compañeros.

    Como método preventivo, existen diferentes
    técnicas:

    • Información sobre la existencia del
      síndrome de agotamiento profesional.
    • Información anticipada sobre los
      requerimientos emocionales del trabajo a las personas que se
      incorporan.
    • Programas de formación sobre el
      Síndrome de Burn Out y las fuentes de
      stress emocional.

    Análisis Cuantitativo

    Mi puesto requiere trabajar a un
    ritmo

    De acuerdo a los resultados obtenidos a través
    de la muestra podemos identificar que el 45% de los encuestados
    trabaja a un ritmo rápido, el 39% a un ritmo
    muy rápido y solamente el 16% tiene un ritmo de
    trabajo regular.

    Mi trabajo demanda un
    grado de atención

    El 91 % de los encuestados tienen un grado de atención alto, mientras que
    solamente el 9 % confirma que su grado de atención es
    medio y ninguna persona trabaja con un bajo grado
    de atención.

    Me siento presionado al tener que tomar decisiones
    de mucha responsabilidad

    De acuerdo a los resultados obtenidos a través
    de la muestra podemos identificar que el 70 % de los
    encuestados a veces se sienten presionados al tener que
    tomar decisiones de mucha responsabilidad, mientras que el 13%
    casi siempre se siente presionado y en los extremos
    sólo el 6% nunca se siente presionado y el 11%
    siempre se siente presionado.

    Los valores que se privilegian en la empresa
    coinciden con los de mi vida personal

    De acuerdo a los resultados obtenidos a través
    de la muestra podemos identificar que el 53 % de los
    encuestados siente que los valores
    de la empresa a veces coinciden con los de su vida
    personal mientras que el 27 % siente que casi siempre y
    en los extremos el 3 % siempre y el 17%
    nunca.

    Si los objetivos propuestos por la empresa no son
    alcanzados me siento responsable.

    De acuerdo a los resultados obtenidos a través
    de la muestra podemos identificar que el 41 % de los
    encuestados casi siempre se siente responsable si los
    objetivos de la empresa no son alcanzados, siguiendo con un 31%
    a veces, 19% siempre y un 9% que nunca se
    sienten responsables.

    Mis superiores reconocen mi trabajo

    De acuerdo a los resultados obtenidos a través
    de la muestra podemos identificar que el 55 % de los
    encuestados casi siempre percibe que sus superiores
    reconocen su trabajo, mientras que el 32% a veces, el
    11% nunca y el 2% siempre.

    Traslado los problemas laborales a mi
    casa

    De acuerdo a los resultados obtenidos a través
    de la muestra podemos identificar que el 68 % de los
    encuestados a veces traslada los problemas laborales a
    su casa, mientras que el 22% casi siempre, el 5%
    nunca y el otro 5% siempre traslada los problemas
    laborales a su casa.

    Me tomo los descansos correspondientes dentro de la
    jornada laboral

    De acuerdo a los resultados obtenidos a través
    de la muestra podemos identificar que el 45 % de los
    encuestados a veces se toma los descansos
    correspondientes dentro de la jornada laboral, mientras que el
    38% casi siempre y en los extremos el 15% nunca y
    el 2% siempre.

     

    Fuera del horario de trabajo realizo actividades
    recreativas

    (deportes,
    espectáculos varios)

    De acuerdo a los resultados obtenidos a
    través de la muestra podemos identificar que el 45 % de
    los encuestados desarrolla a veces actividades
    recreativas fuera de la jornada laboral, mientras que el 40%
    casi siempre y en los extremos el 12% nunca y el
    3% siempre.

    Existen relaciones informales donde tengo contacto
    personal con mis compañeros de trabajo

    De acuerdo a los resultados obtenidos a través
    de la muestra podemos identificar que el 57 % de los
    encuestados a veces tiene contacto con sus
    compañeros de trabajo (en situaciones informales),
    mientras que el 25% nunca, el 16% casi siempre y
    e 2% siempre.

    Puedo establecer prioridades en el uso de mi
    tiempo

    De acuerdo a los resultados obtenidos a través
    de la muestra podemos identificar que el 55 % de los
    encuestados casi siempre puede establecer prioridades en
    el uso de su tiempo, mientras que el 36% a veces, y en
    los extremos el 6 % nunca, y el 3%
    siempre.

    Siento al trabajo como el centro de mi
    vida

    De acuerdo a los resultados obtenidos a través
    de la muestra podemos identificar que el 72% de los encuestados
    a veces siente el trabajo como el centro de su vida,
    mientras que el 18% casi siempre y en los extremos el 8%
    nunca y el 2% siempre.

    Me siento agotado al final de la jornada
    laboral

    De acuerdo a los resultados obtenidos a través
    de la muestra podemos identificar que el 53 % de los
    encuestados a veces se siente agotado al final de la
    jornada laboral, mientras que el 24% casi siempre, el
    18% siempre y el 5% nunca.

    A causa de mi actividad me agoto
    emocionalmente

    De acuerdo a los resultados obtenidos a través
    de la muestra podemos identificar que el 51 % de los
    encuestados a veces se agota emocionalmente a causa de
    su actividad, mientras que el 27% casi siempre y en los
    extremos el 13% nunca y el 9% siempre.

    Criterio De
    Fijación De Parámetros De Evaluación Y
    Metodología De Análisis De Los Resultados

    Desde el punto de vista de la psicología existen
    dos maneras que permiten determinar si una persona está
    estresada, una es por síntoma y la otra por
    estructura.

    Se puede determinar la presencia de estrés porque
    el paciente manifiesta determinados síntomas asociados al
    estrés, como ser: Físicos: fatiga, problemas
    del sueño, dolores de cabeza, impotencia,
    gastrointestinales, etc. Emocionales: irritabilidad,
    ansiedad, depresión, desesperanza, etc.
    Conductuales: agresión, actitud defensiva, cinismo,
    abuso de sustancias, etc. Relacionados con el trabajo:
    absentismo, falta de rendimiento, robos, etc.
    Interpersonales: pobre comunicación, falta de
    concentración, aislamiento, etc. (POR
    SÍNTOMA)

    O bien, se lo puede diagnosticar debido a la presencia
    de diversos factores externos a la persona presentes en el
    ambiente de trabajo, comúnmente llamados estresores:
    trabajo de alto grado de dificultad, trabajo de gran demanda de
    atención, actividades de gran responsabilidad, creatividad e
    iniciativa restringidas, exigencia de decisiones complejas,
    ausencia de seguridad
    laboral, carencia de reconocimiento, desinformación y
    rumores, ritmo de trabajo apresurado, condiciones físicas
    de trabajo inadecuadas, jornadas de trabajo excesivas,
    incongruencia de valores personales y organizacionales,
    imposibilidad de alcanzar objetivos personales, etc. (POR
    ESTRUCTURA)

    Los parámetros de evaluación elegidos para
    nuestra investigación, que nos permitirán
    diagnosticar el grado de Burn Out que poseen las personas que
    trabajan en mandos medios en las empresas seleccionadas para la
    recolección de los datos, son los relacionados con LA
    ESTRUCTURA, es decir, todas aquellas variables – estresores
    – que presentes en el puesto de trabajo producen efectos
    negativos sobre la población trabajadora.

    Luego del análisis del contenido teórico y
    la realidad de la fuerza de trabajo, planteamos lo siguiente como
    punto de partida de nuestra etapa de análisis:

    Si luego del relevamiento de datos, encontramos la
    presencia de la mayoría de estos factores en el puesto de
    trabajo, entonces la persona estaría estresada con riesgo
    de desencadenar Burn Out y retirarse de la actividad laboral a
    una edad temprana (considerando temprana una edad de 25 a 30
    años).

    Por otra parte consideramos prudente analizar una
    población de 4 o más años de antigüedad
    debido a que el estado de
    agotamiento de una persona con menos años de trabajo en el
    puesto podía llegar a confundirse con un estado
    psicológico propio del individuo que se encuentra con una
    realidad laboral –nueva- que resulta incompatible con sus
    expectativas.

    Dicho esto y frente a los datos recolectados, estamos en
    condiciones de transmitir nuestras conclusiones
    finales.

    Conclusiones

    Al analizar la información obtenida, observamos
    en primera instancia que los resultados arrojados por la muestra
    definida no son congruentes con la hipótesis
    planteada.

    ¿Que queremos decir con esto? Las posibles causas
    de Burn Out mencionadas con anterioridad (agentes estresores) no
    están presentes en su mayoría en el ámbito
    laboral y social de las personas encuestadas; así como
    tampoco se relacionaron con la variable edad-antigüedad,
    como supusimos al plantear la hipótesis.

    Partiendo de la base que para la gran mayoría de
    los encuestados el trabajo no es el centro de su vida, podemos
    concluir lo siguiente:

    Entre los estresores analizados encontramos que si bien
    el ritmo de trabajo es muy rápido y el grado de
    atención que requiere la tarea es alto, el tiempo
    disponible es suficiente para cumplir con las tareas
    desarrolladas y a su vez pueden establecer prioridades en el uso
    de su tiempo, lo cual no disminuye su rendimiento. Si nos basamos
    en las investigaciones realizadas para estudiar la
    relación entre el stress y el rendimiento, podemos
    encontrar el fundamento de la "U" invertida. En donde un grado
    bajo a moderado de stress estimula el organismo y aumenta su
    capacidad de reacción. Por todo esto podemos aportar que
    las personas organizadas que están en esta
    situación realizan mejor sus actividades con mayor
    intensidad o rapidez, por el contrario el exceso de stress les
    impone demandas inalcanzables o limitaciones dando por resultado
    un menor rendimiento. Sin embargo, a largo plazo, incluso los
    grados moderados de stress pueden ejercer una influencia negativa
    en el rendimiento, de acuerdo a la intensidad del stress,
    éste va agotando al individuo consumiéndole su
    energía.

    Es notorio también que el 82% de los encuestados
    estuvieron de acuerdo en que no sienten presión al
    tomar decisiones de gran responsabilidad. Usualmente lo opuesto a
    dicha conducta genera
    stress en gran parte porque los empleados sienten incertidumbre
    en cuanto a las metas, las expectativas, al cómo
    serán evaluados y demás, pero en este caso al dar a
    los empleados participación en la definición de
    objetivos y decisiones que afectan su rendimiento laboral, los
    administradores pueden delegar el control correspondiente a los
    empleados y reducir el stress causado por la
    incertidumbre.

    Cuando se aumenta la
    comunicación con los empleados se reduce la
    incertidumbre porque se reduce la ambigüedad de los roles y
    sus conflictos.
    Dada la importancia que las percepciones tienen para moderar a la
    relación que hay entre el estrés y la respuesta, la
    administración también puede emplear
    la comunicación efectiva como medio para dar forma a las
    percepciones de los empleados. Hay que recordar que lo que los
    empleados consideran demandas, amenazas u oportunidades no son
    sino una simple interpretación, y que dicha
    interpretación se puede ver afectada por los símbolos y los actos que comunique la
    Administración.

    Un punto importante para destacar es que en su
    mayoría las personas encuestadas manifestaron tener un
    alto grado de participación en la definición de los
    objetivos, como así también contar con la
    información necesaria para poder realizar sus tareas y por
    lo tanto cumplir las metas propuestas.

    La existencia de reconocimiento por parte de los
    superiores alcanzó al 60% de los encuestados. Resultado
    que nos permite afirmar que el hacer partícipe a las
    personas en el proceso de definición de objetivos, sumado
    al reconocimiento cotidiano, refuerza el sentido de pertenencia,
    mejorando la contribución de los empleados a la
    organización con bajos niveles de
    tensión.

    Por otra parte la posibilidad de perder la estabilidad
    laboral juega un papel muy importante dentro de los agentes
    estresores debido a que en la actualidad existe una feroz
    competitividad
    e inseguridad en
    el ámbito laboral. Sin embargo es notorio que en nuestra
    muestra el 80% de los encuestados sienta estabilidad en su puesto
    de trabajo.

    Luego de un análisis de la situación
    actual de la Argentina, consideramos que nuestro país
    está pasando por una etapa en que las empresas de
    producción y las que brindan servicios han obtenido un
    crecimiento muy considerable luego de la crisis del año
    2001. En ese tiempo el desempleo fue un tema prioritario, siendo
    una de las mayores preocupaciones el cómo conseguir un
    empleo o
    conservar el que sé tenia. Es probable que ese temor haya
    "neutralizado" exigencias que en otras oportunidades se hubiesen
    visto como abusivas.

    La negación de una inestabilidad laboral –
    siempre latente – tal vez sea utilizada como mecanismo de
    defensa para "soportar" las tensiones laborales.

    La pregunta relacionada con las actividades recreativas
    que desarrollan en su tiempo libre, denota poca importancia para
    las personas encuestadas, al ser "a veces" la respuesta
    predominante. Se debería dar valor a este
    tema ya que en cualquier profesión es importante
    equilibrar nuestras áreas vitales, familia, amigos,
    aficiones, descanso y trabajo evitando que la profesión
    absorba a éstas siendo protectores del Síndrome de
    Burn Out.

    El 65% de los encuestados reconoce no poder alcanzar sus
    objetivos personales dentro de la empresa, sin embargo el 60% se
    siente responsable si los objetivos de la empresa no son
    logrados. Si nos detenemos un momento en estos resultados podemos
    observar que de ellos se desprende lo siguiente: las personas
    priorizan los objetivos de la organización por sobre los
    propios.

    En el mundo organizacional caracterizado por las
    reducciones, las expectativas de mayor productividad de los
    empleados, y la dura competencia en el mercado, de
    ningún modo sorprende que muchos trabajadores se sientan
    presionados a cortar curvas, romper reglas y dedicarse a otras
    prácticas cuestionables.

    Los miembros de las organizaciones se encuentran cada
    vez más frente a dilemas éticos, situaciones en las
    que tienen que decidir entre la conducta buena y mala, aunque
    todavía no se halla definido con claridad qué
    constituye el comportamiento ético. En los últimos
    años, la línea que separa lo correcto de lo
    incorrecto se ha ido borrando.

    La mayor parte de los encuestados manifestó que
    sus valores no coinciden con los de la organización, pero
    éste resultado no puede ser tomado en cuenta aisladamente
    para diagnosticar Burn Out. Ya que dicho factor es parte de un
    conjunto de estresores (causas) que sólo si se dan en su
    mayoría indicarían un grado de stress.

    Por otra parte, si evaluamos el agotamiento al final de
    la jornada laboral la mayoría coincide en tener un alto
    grado de agotamiento. En el presente trabajo de
    investigación dicha variable sólo se podría
    corresponder con el factor ritmo de trabajo y grado de
    atención cuyo resultado fue alto, pero al no encontrar
    relación con los demás factores, inferimos que este
    estado puede deberse a la época del año en la que
    fue realizada la recolección de datos.

    Tampoco resulto tangible que ambas situaciones se
    traduzcan en Burn Out.

    Anexo
    1

    Agradecemos a las Organizaciones
    Encuestadas

    Retail

    Disco S.A.

    Leader Price

    Jumbo de Argentina S.A.

    La Anónima

    Wal Mart Stores Inc.

    Instituciones Educativas

    UADE

    Colegio Marianista – Cap Fed

    Bancos / Estudios Contables

    Estudio Shilton, Weyers & Asociados

    Banco Francés – sucursal
    Morón

    Hospitales / Clínicas

    Hospital de Clínicas

    Hospital Ramón
    Carrillo, Ciudadela

    Hospital Diego Paroissien, La Matanza

    Policlínico Central De La Matanza

    Otros

    Ayres SA

    Cuesta Blanca SRL

    Seguros La Meridional

    Farmacity

    Edenor

    Avon S.A.

    Unilever – División Lever

    La Holando Sudamericana

    Pandi SA

    Sheraton Pilar

    Acindar

    The leading hotels of the world

    Red Hut

    Pfizer S. A.

    Plastinor

    Veterinaria Guillermo

    Ing. Eugenio Mendiguren S.A.

    Gedyt S.A.

    Ferva S. A.

    DR y Asociados

    Tarugos PY

    Talsium

    Vademécum S. A.

    Molinos Río de la Plata

     

     

    Anexo 2

    ESCALA DE MASLACH

    1. Me siento emocionalmente agotado por mi
    trabajo

    2. Me siento cansado al final de la jornada de
    trabajo

    3. Me siento fatigado cuando me levanto por la
    mañana y tengo que ir a trabajar

    4. Comprendo fácilmente como se sienten los
    pacientes

    5. Creo que trato a algunos pacientes como si fueran
    objetos impersonales

    6. Trabajar todo el día con mucha gente es un
    esfuerzo

    7. Trato muy eficazmente los problemas de los
    pacientes

    8. Me siento "quemado" por mi trabajo

    9. Creo que influyo positivamente con mi trabajo en la
    vida de las personas

    10. Me he vuelto más insensible con la gente
    desde que ejerzo esta profesión

    11. Me preocupa el hecho de que este trabajo me
    endurezca emocionalmente

    12. Me siento muy activo

    13. Me siento frustrado en mi trabajo

    14. Creo que estoy trabajando demasiado

    15. Realmente no me preocupa lo que le ocurre a mis
    pacientes

    16. Trabajar directamente con personas me produce
    estrés

    17. Puedo crear fácilmente una atmósfera relajada con mis
    pacientes

    18. Me siento estimulado después de trabajar
    con mis pacientes

    19. He conseguido muchas cosas útiles en mi
    profesión

    20. Me siento acabado

    21. En mi trabajo trato los problemas emocionales con
    mucha calma

    22. Siento que los pacientes me culpan por alguno de
    sus problemas

    Preguntas correspondientes a cada
    escala:

    Cansancio emocional: 1, 2, 3, 6, 8, 13, 14, 16,
    20.

    Despersonalización: 5, 10, 11, 15,
    22.

    Realización personal: 4, 7, 9, 12, 17, 18,
    19, 21.

    Existen tres subescalas bien definidas, que se
    describen a continuación:

    1. Subescala de agotamiento emocional. Consta de
      9 preguntas. Valora la vivencia de estar exhausto
      emocionalmente por las demandas del trabajo. Puntuación
      máxima 54
    2. Subescala de despersonalización. Esta
      formada por 5 ítem. Valora el grado en que cada uno
      reconoce actitudes de frialdad y distanciamiento.
      Puntuación máxima 30
    3. Subescala de realización personal. Se
      compone de 8 ítem. Evalúa los sentimientos de
      autoeficacia y realización personal en el trabajo.
      Puntuación máxima 48

    Estas tres escalas tienen una gran consistencia
    interna, considerándose el grado de agotamiento como una
    variable continua con diferentes grados de
    intensidad:

    0 = Nunca
    1 = Pocas veces al año o menos
    2 = Una vez al mes o menos
    3 = Unas pocas veces al mes o menos
    4 = Una vez a la semana
    5 = Pocas veces a la semana
    6 = Todos los días

    Se consideran que las puntuaciones del MBI son bajas
    entre 1 y 33. Puntuaciones altas en los dos primeros y baja en
    el tercero definen el síndrome.

    Anexo 3

    Sexo

    1. Femenino
    2. Masculino

    Edad

    1. 25 a 30 años
    2. 31 a 35 años
    3. 36 a 40 años
    4. 41 a 45 años
    5. Mas de 45 años

    Antigüedad laboral

    1. Menor de 4 años
    2. Entre 4 y 6 años
    3. Mayor a 6 años

    Estado civil

    1. Casado
    2. Soltero
    3. Viudo
    4. Separado
    5. Divorciado

    Si tiene cónyuge, trabaja?

    1. No
    1. Mi puesto requiere trabajar a un
      ritmo
    1. Muy rápido
    2. Rápido
    3. Regular
    1. Mi trabajo demanda un grado de
      atención
    1. Alto
    2. Medio
    3. Bajo
    1. El tiempo disponible diario que tengo para
      realizar mis tareas es
    1. Excesivo
    2. Suficiente
    3. Insuficiente
    1. Me siento presionado al tener que tomar decisiones
      de mucha responsabilidad
    1. Siempre
    2. Casi siempre
    3. A veces
    4. Nunca
    1. En él puesto que ocupo tengo la posibilidad
      de trabajar en lo que mejor sé hacer
    1. No
    1. Los valores que se privilegian en la empresa
      coinciden con los de mi vida personal
    1. Nunca
    2. A veces
    3. Casi siempre
    4. Siempre
    1. Mi trabajo me permite cumplir con mis objetivos
      personales
    1. Nunca
    2. A veces
    3. Casi siempre
    4. Siempre
    1. Si los objetivos propuestos por la empresa no son
      alcanzados me siento responsable
    1. Siempre
    2. Casi siempre
    3. A veces
    4. Nunca
    1. En mi puesto hay lugar para la creatividad y la
      iniciativa
    1. Siempre
    2. Casi siempre
    3. A veces
    4. Nunca
    1. Mis superiores reconocen mi
      trabajo
    1. Nunca
    2. A veces
    3. Casi siempre
    4. Siempre
    1. Tengo participación en la definición
      de los objetivos relativos a mis funciones
    1. Nunca
    2. A veces
    3. Casi siempre
    4. Siempre
    1. Cuento con información para realizar mi
      trabajo
    1. Nunca
    2. A veces
    3. Casi siempre
    4. Siempre
    1. Las condiciones físicas de la empresa para
      realizar mi trabajo son
    1. Malas
    2. Normales
    3. Optimas
    1. Siento estabilidad en la empresa en la que
      trabajo
    1. No
    1. Mi jornada laboral es
    1. 11 o más de 11 horas
    2. Entre 8 y 10 horas
    3. Menos de 8 horas
    1. Traslado los problemas laborales a mi
      casa.
    1. Siempre
    2. Casi siempre
    3. A veces
    4. Nunca
    1. Me tomo los descansos correspondientes dentro de
      la jornada laboral.
    1. Nunca
    2. A veces
    3. Casi siempre
    4. Siempre
    1. Tengo otro empleo.
    1. No
    1. Actualmente estoy estudiando.
    1. No
    1. Fuera del horario de trabajo realizo actividades
      recreativas (deportes, espectáculos
      varios).
    1. Nunca
    2. A veces
    3. Casi siempre
    4. Siempre
    1. Existen relaciones informales donde tengo contacto
      personal con mis compañeros de trabajo.
    1. Nunca
    2. A veces
    3. Casi siempre
    4. Siempre
    1. Puedo establecer prioridades en el uso de mi
      tiempo.
    1. Nunca
    2. A veces
    3. Casi siempre
    4. Siempre
    1. Siento al trabajo como el centro de mi
      vida.
    1. Siempre
    2. Casi siempre
    3. A veces
    4. Nunca
    1. Me siento agotado al final de la jornada
      laboral.
    1. Siempre
    2. Casi siempre
    3. A veces
    4. Nunca
    1. (Contestar si la anterior es afirmativa) cuando me
      levanto para ir a trabajar me siento cansado.
    1. Siempre
    2. Casi siempre
    3. A veces
    4. Nunca
    1. A causa de mi actividad me agoto
      emocionalmente.
    1. Siempre
    2. Casi siempre
    3. A veces
    4. Nunca
    1. (si la anterior es Siempre) comencé a
      sentirme agotado en mi trabajo a partir de
      los…
    1. Menor a 4 años
    2. De 4 a 6 años
    3. Mas de 6 años
    1. Últimamente soy apático e
      intolerante.
    1. Siempre
    2. Casi siempre
    3. A veces
    4. Nunca

    Bibliografía y
    fuentes consultadas

    Libros

    Soldano Santos Darío, "Estadística", editorial EUDEBA Bs. As
    1994.

    Sierra Bravo, "Técnicas De Investigación Social", 1994

    Sierra Bravo, "Tesis Doctorales Y Trabajos De
    Investigación Científica", Editorial Paraninfo
    SA, 1999

    Graciela Tonon, "Calidad De
    Vida Y Desgaste Profesional".

    Maria Isabel Jáuregui, "Cuando El Stress
    Laboral Sé Llama Burn Out".

    Diarios

    Infobae profesional

    La Nación

    Clarín

    Paginas Web

    www.estrucplan.com.ar

    www.infobaeprofesional.com.ar

    www.buenasalud.com.ar

    Personas Contactadas

    Lic. Jorge Mercado (psicólogo)

    Dr. Gastón Di Marco

    Dr. Alejandro Pretzela

    Dr. Florencia Lavia

    Lic. Valeria Magro (psicóloga)

    Lic. Mariana Ponce (psicóloga)

    Dr. Christian Sánchez

    Agradecimientos

    Dedicamos nuestra investigación a nuestros
    afectos ya que gracias a su apoyo incondicional hoy llegamos al
    final de nuestra meta. Nos guiaron, comprendieron y caminaron
    el mismo camino que nosotros, compartiendo tanto las angustias
    como las alegrías. Gracias.

    A nuestros compañeros de la Facultad de
    Ciencias
    Económicas y Empresariales de la Universidad de
    Morón, quienes siempre están a nuestro lado para
    escucharnos y brindarnos su apoyo.

    Al Licenciado Horacio Irigoyen que nos guío con
    sus conocimientos.

    A todas aquellas personas que nos dedicaron su tiempo
    en nuestro trabajo de campo y al Licenciado Pablo Magni que nos
    ayudó en este proyecto.

     

     

    Integrantes:

    Ariana Castagna

    Maria Cecilia Bruschi

    Maximiliano Sánchez

    Silvana Soledad Sgró

    Universidad de Morón,

    Facultad de Ciencias Económicas y
    Empresariales

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