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Cacerolazo argentino



    1. Introducción
    2. Apoyo
      teórico
    3. Definición
    4. Contexto
    5. Conclusión
    6. Bibliografía

    BITÁCORA

    Al encarar la elaboración del presente trabajo, el
    cual tiene como objetivo
    revalidar mi condición de alumno regular de la materia
    Psicología
    Social, me enfrenté a dos campos de análisis que me posibilitaban analizar una
    expresión social en cuanto movimiento
    humano aplicando categorías conceptuales aportadas por
    documentos de
    la cátedra: los acontecimientos y movimientos que
    aquí, en la provincia de San Luis, conformaron el
    movimiento que se ha dado en llamar "Multisectorial", y
    por otro lado, aquellos que en diciembre de 2001 conmocionaron a
    la República Argentina y que gracias a los canales de
    televisión
    las imágenes
    de los sucesos llegaron no sólo a todo lo largo y ancho de
    nuestro extenso país sino que trascendieron sus límites
    geográficos siendo conocidos "urbi et orbi", y que
    además fueron motivo de análisis
    periodísticos, culturales y políticos en distintos
    países del mundo.

    Difícil se presentaba la elección, sin
    embargo, había un sabor especial que me seducía por
    preferir el segundo campo, lo que se dio en llamar "Cacerolazo
    argentino"
    . Además de conseguir en Internet abundante material
    al respecto, yo había sido partícipe en
    Maipú, mi pueblo natal -en Mendoza- de uno de los
    cacerolazos al Intendente Adolfo Bermejo una templada noche de
    mediados de febrero de 2002 frente al edificio municipal. La
    policía bloqueaba a un grupo bastante
    heterogéneo: gente humilde, niños
    tirando petardos, madres embarazadas lanzando piedras a la
    entrada del municipio, abuelos blandiendo palos, comer-ciantes,
    gente de clase media
    del pueblo entremezclada en una reclama común, unos por
    pasar hambre, otros porque no tuvieron la posibilidad de gozar
    sus merecidas vacaciones de verano, y yo junto a otros que
    íbamos a reclamar nos hallábamos de pronto en una
    misma función:
    tratar de calmar los ánimos para que no se llegara a
    mayores; se sumó gente de radio de la zona
    y las cámaras de la
    televisión provincial consabidas e
    infaltables.

    Atrás de todo, como un elemento decorativo, los
    espectadores tibios e ininvolucrables observaban el paisaje en
    vivo y en directo, mejor que en el living de sus casas mirando la
    tele. Más allá de los comentarios a las
    características del evento, pude palpar "en carne propia"
    lo espontáneo y heterogéneo de la constitución grupal de los
    manifestantes.

    Por todo esto es que finalmente decidí abocarme a
    este perfil de investigación monográfica; el trabajo se
    orienta a "Analizar las características de los grupos que se
    formaron en el cacerolazo" investigando en Internet y a la
    luz de
    documentos de la cátedra.

    Lo que encontré en la Web fue muy
    interesante pero sesgado más a lo histórico del
    acontecimiento y a lo que hace a los aspectos político,
    económico, social pero no a las características
    psicológicas, motivacionales que ejercieron un motor para la
    cons-trucción de los grupos y su decisión de salir
    a la calle a expresarse. De hecho, no conseguí algo
    concreto,
    tangible, sistematizado que reuniera la información en función de mis
    necesidades e intereses. Incluso, considero que no se puede
    llevar a cabo un análisis caracterólogico de los
    grupos que se expresaron en ese momento sin realizar al menos una
    reseña que dé cuenta de antecedentes y causas que
    lo originaron.

    UN MODO DE EXPRESIÓN
    VICO
    POPULAR:

    LA CACEROLA
    ARGENTINA

    (Cuando no se puede llenar …
    tiemblen políticos de turno)

    INTRODUCCIÓN

    "La Argentina, hoy, dolorosamente
    se derrumba en la miseria junto al resto de América
    Latina. Aquel paraíso terrenal, pleno de riquezas
    minerales,

    de animales y de
    frutos, que supo ser nuestra tierra,

    es ahora un continente
    devastado"

    Ernesto Sábato,
    Barcelona, España,
    13/09/2002

    ¿Por qué fracasamos una y otra vez?
    Nuestra tesis es que
    los problemas de
    la Argentina, aunque no poseen un único tipo de causas,
    tienen importantes raíces culturales. Vale decir,
    están relacionados con ciertos valores,
    creencias, normas y
    hábitos arraigados en nuestra sociedad que
    influyen sobre nuestro modo de ver y hacer las cosas como
    individuos o grupos ya sea en la actividad económica, las
    instituciones
    gubernamentales o privadas o la sociedad civil.
    Para complicar más las cosas, la naturaleza
    "latente" y en apariencia inasible de la cultura impide
    a veces reconocerla como un factor causal relevante.

    Hay quienes reconocen la fuerza de la
    cultura pero asumiendo que se trata de una condición
    inmodificable, pasiva, estática.
    "Eso es cultural" suele argumentarse para significar aquello que
    no es posible de cambio,
    sólo se expresa a modo de "suspiro" y con el mero fin de
    sentarse a esperar para que las cosas cambien.

    Si observamos a la Argentina con una mirada más
    amplia y benigna, vemos que junto a los obstáculos para el
    progreso de la sociedad y la felicidad de sus habitantes conviven
    rasgos positivos que nos pertenecen e identifican.

    Estos valores, creencias y hábitos que se han
    formado y transmitido a lo largo de nuestra historia, poseen una gran
    inercia en parte porque fenómenos más directamente
    visibles – por ejemplo los económicos – tienden a ocultar
    su existencia o conducen a subestimarlos o ignorarlos. "Desarrollo",
    "Progreso", "Felicidad" son términos cargados de
    relativismo: ¿acaso existe un modelo
    único de desarrollo o progreso?, ¿hay un concepto
    más relativo que el de felicidad? Entonces, avancemos en
    este análisis: ¿cuáles son esos
    fenómenos culturales que creemos están en la base
    de nuestros problemas? A saber:

    • Corrupción: Es una
      pandemia en todas nuestras instituciones, adopta la forma de
      prebendas, apropiación directa de fondos
      públicos, clientelismo, coimas, familismo y amiguismo
      para la designación de cargos públicos de
      funcionarios. No es un fenómeno de los años
      ’80 en adelante, basta recordar lo que escribió
      Discépolo en 1935: – "… el que no afana es un gil"
      .
    • Individualismo: Relacionado con
      el anterior, el mensaje típico es el "Sálvese
      quien pueda", más bien solo que con los demás.
      Este factor tiene correlatos destructivos porque no expresa que
      haya confianza en los demás, en quienes nos gobiernan
      pero tampoco hay convicción en que la solidaridad y
      cooperación en pos de objetivos
      comunitarios puede ayudarnos. La confianza personal es un
      atributo clave en el capital
      social y es decisivo para el desarrollo
      económico y el buen funcionamiento de las
      instituciones democráticas.
    • Anomia: Tiene un efecto
      desintegrador no sólo sobre nuestra vida cotidiana
      cuando no cumplimos las reglas del tránsito o los
      horarios para retirar de nuestros domicilios la basura a la
      calle o en otros casos más puntuales cuando no
      respetamos nuestro derecho a votar y nos negamos a ejercerlo
      como posibilidad de cambio de un status quo que nos desagrada o
      por el hartazgo del funcionamiento institucional público
      y de sus actores.
    • Viveza criolla: En cuanto
      "filosofía argentina for export" es aquella que sigue la
      línea del menor esfuerzo para progresar ignorando
      normas, valores, el sentido de la responsabilidad y la consideración por
      los demás.
    • Culpar de nuestros problemas a
      otro:
      Quizás es el rasgo cultural que
      más daño
      nos haga porque fomenta la paranoia y extravía tanto el
      pensamiento
      como la acción, asimismo concede un salvoconducto
      a la autoindulgencia: si Juan no gana dinero
      suficiente dejará de pagar los impuestos sin
      problemas de conciencia
      ya que si lo hacen las grandes empresas que
      son enormes evasores lo suyo es sólo un
      pequeñísimo acto de corrupción. Es un verdadero axioma
      argentino que identifica al otro con el Estado,
      el Mercado, la
      Nación, el jefe e innumerables personajes
      históricos que han tenido la culpa de lo que nos pasa
      desde el Virreynato hasta hoy. Todo esto genera una
      visión de la historia y de la actualidad que involucra
      una lucha de los buenos contra los malos en cuyo caso apela al
      dogma y a la cruzada religiosa que todos sabemos ya se sabe
      cómo termina .

    ¿No hay entonces un lugar para lo positivo y para
    el optimismo? Creo que sí. La sociedad argentina posee
    también valiosos activos
    culturales y potencialidades que a pesar de tener la autoestima
    herida por el fracaso – espero momentáneo – somos tan
    proclives a subestimar. No sólo tenemos artistas,
    escritores, deportistas de primer nivel mundial sino que somos el
    país iberoamericano con más premios Nobel
    (Argentina 3, España 2, México 1)
    y esto no es mera casualidad.

    Somos varios los argentinos que sentimos malestar por
    los rasgos culturales disvaliosos (pero qué país no
    tiene una buena cuota de ellos, cada uno exhibiendo su propia
    idiosincrasia). La espontánea reacción de la gente
    que manifestó pacíficamente en Plaza de Mayo el 19
    de diciembre de 2001, y el aumento notable que ha experimentado
    en los últimos años el voluntariado indican
    claramente que nuestro capital social está en
    crecimiento.

    El trasfondo de estos y de otros cambios culturales bien
    puede ser el ascendente peso demográfico de las nuevas
    generaciones, especialmente de aquella que creció y se
    educó con la democracia,
    que implica un recambio generacional que aún no se refleja
    en el plano de la dirigencia política, lo que
    explica en parte su crisis ; o
    bien, la necesidad de enfrentar las situaciones urgentes y
    concretas no debería postergar indefinidamente la
    solución de los problemas estructurales.

    Sin embargo, hay un caso particular de cambio cultural,
    aquel que se produce bruscamente a causa del colapso de un
    sistema social o
    de una gran crisis histórica que subvierte todos los
    estratos sociales. Se trata de un tipo extremo en el que la
    sociedad transmuta algunos de sus valores, normas, creencias,
    costumbres y/o pautas de comportamiento
    cuando siente que está en riesgo su
    supervivencia (cfr con A. Maslow).

    José Guillermo Fouce analiza desde una
    perspectiva histórica y comparativa cómo las viejas
    formas de participación han dado paso a nuevos modos de
    afirmación y exposición
    ciudadana: – "las identificaciones partidarias tradicionales, las
    restricciones que se imponen a sí mismos los individuos y
    los grupos, la confianza en las instituciones y la creencia en la
    legitimidad de los gobernantes han tendido a disminuir en forma
    notoria, ya sea esto medido por encuestas o
    por el comportamiento en las casillas de votación …
    podría ocurrir que el supuesto rechazo a la
    política y a la participación, especialmente de
    parte de los más jóvenes, no sea tal sino
    más bien un rechazo a un tipo de política y un tipo
    de participación poco adaptado a los nuevos tiempos;
    incluso este rechazo frontal sea más positivo que negativo
    ya que estaría buscando una transformación
    explícita o implícita en las formas, estilos y
    modelos de
    participación vigentes … entonces, las nuevas formas y
    estilos participativos surgirían como fruto de los
    profundos cambios sociales, políticos y económicos
    a los que nos vemos expuestos … vendrían a cubrir el
    extenso vacío que generan las antiguas y anquilosadas
    formas de participación … así mismo, podemos
    entender un momento de crisis como un fin de la política,
    de las ideologías que están agotadas …
    sería la emergencia de nuevos movimientos, nuevas formas
    de hacer política, nuevas divisiones sociales, la
    reinvindicación y la construcción activa de un nuevo concepto de
    la política y de las formas de llevarla a cabo"
    .

    Hasta ahora los argentinos parecemos estar dispuestos a
    cambiar sólo de una manera. Todo proceso de
    sano cambio tiene una primera etapa de sensibilización. Es
    la más difícil y en ella nos encontramos ahora. Las
    personas y grupos más activos han de trabajar para que la
    toma de conciencia se extienda a sectores cada vez más
    amplios de la sociedad. La dirigencia política debe apoyar
    constantemente este proceso sumándose a él y
    además estimularlo, potenciarlo a través de un
    liderazgo
    democrático sin establecer relaciones de dependencia entre
    dirigentes y dirigidos. El rol central de la dirigencia es
    elaborar un proyecto de
    país que sea potable y benigno para todos y no aspirar a
    que un técnico resuelva los problemas desde su escritorio
    del Ministerio de Economía totalmente
    desgajados de la realidad .

    APOYO TEÓRICO

    Dado lo "espontáneo", al menos observado a
    priori, que tuvo el fenómeno del cacerolazo tanto en
    Buenos Aires
    cuyo epicentro más arquetípico fue el de la Plaza
    de Mayo – así como también en varias ciudades
    importantes del interior del país – Rosario,
    Córdoba, Mar del Plata, Mendoza – es menester contar con
    un asidero teórico desde lo psicológico que
    explique, o al menos trate de hacerlo, por qué se
    gestó este "movimiento". Y coloco ex profeso movimiento y
    espontáneo entre comillas puesto que algunos observadores
    desde diversos puntos de vista y con otro tipo de
    información analizan, a veces en contrapunto, sobre
    cuánto hubo de espontáneo en la expresión de
    esos desplazamientos humanos.

    Por lo tanto, me parece apropiada la Teoría
    de la
    motivación de Abraham Maslow como herramienta
    interpretativa de lo sucedido.

    aslow elaboró una teoría de
    la motivación
    con base en el concepto de categorización de necesidades
    que influyen en el comportamiento
    humano, y concibe esa ordenación por el hecho de que
    el hombre es
    una criatura cuyas necesidades crecen y se expanden durante su
    vida. A medida que el hombre
    satisface sus necesidades básicas, otras más
    elevadas ocupan el predominio de su comportamiento. De acuerdo
    con Maslow, las necesidades humanas tienen la siguiente
    jerarquía :

    • Necesidades fisiológicas
      (oxígeno, agua,
      alimento, sexo,
      reposo, abrigo etc.) El individuo
      nace con un conjunto de necesidades fisiológicas que son
      innatas o hereditarias. Al principio, su comportamiento gira en
      torno de la
      satisfacción cíclica de ellas (hambre, sed, ciclo
      sueño – actividad, sexo). Estas necesidades constituyen
      la primera prioridad del individuo y se encuentran relacionadas
      con su supervivencia;
    • Necesidades de seguridad
      (protección contra el peligro o las privaciones) A
      partir de cierta edad, el individuo comienza un largo aprendizaje de
      nuevos patrones de necesidades. Surgen requerimientos de
      seguridad,
      enfocada hacia la protección contra el peligro, amenazas
      y privaciones. Las necesidades fisiológicas y las de
      seguridad constituyen las necesidades primarias y tienen que
      ver con la conservación personal. Con su
      satisfacción se busca la creación y mantenimiento de un estado de
      orden y seguridad.  Estas necesidades se relacionan con el
      temor de los individuos a perder el control de
      la vida y están íntimamente ligadas al miedo,
      a  lo desconocido, a la anarquía;
    • Necesidades sociales (amistad,
      pertenencia a grupos) Una vez satisfechas las necesidades
      fisiológicas y de seguridad, la motivación aspira a mejorar las
      necesidades sociales.  Éstas tienen relación
      con la necesidad de compañía del ser humano, con
      su aspecto afectivo y su participación social. 
      Dentro de estas necesidades se incluyen las de comunicarse con
      otras personas, establecer amistad con ellas, manifestar y
      recibir afecto, posibilidad de expresar emociones y ser
      asertivo, vivir en comunidad,
      pertenecer a un grupo y sentirse aceptado dentro de
      él;
    • Necesidades de estima
      (reputación, reconocimiento, autorrespeto, amor)
      También conocidas como las necesidades del ego o de la
      autoestima.  Este grupo de motivaciones radica en la
      necesidad de toda persona de
      sentirse apreciado, tener prestigio y destacarse dentro de su
      grupo social, de igual manera se incluyen la
      autovaloración y el respeto a
      sí mismo;
    • Necesidades de autorrealización
      (realización potencial, utilización plena de los
      talentos individuales) Conocidas como de
      autorrealización o autoactualización, que se
      convierten en el ideal para cada individuo.  En este nivel
      el ser humano requiere trascender, dejar huella, realizar su
      propia obra, desarrollando ex profeso su talento al
      máximo.  

    Las necesidades más elementales (respirar, comer,
    beber dormir, etc.) requieren de un ciclo motivacional
    relativamente rápido, en tanto que las más elevadas
    necesitan uno más largo. Si alguna de las necesidades
    más elementales deja de ser satisfecha durante un largo
    período, se hace imperativa y neutraliza el efecto de la
    más elevada. En la medida en que el individuo logra
    controlar sus necesidades fisiológicas y de seguridad,
    aparecen lenta y gradualmente necesidades más elevadas
    como son las sociales, de estima y de autorrealización.
    Los niveles más trascendentales de necesidades sólo
    surgen cuando los niveles más bajos han sido alcanzados
    por el individuo. No todos los individuos sienten las necesidades
    de autorrealización, ni siquiera el nivel de las
    necesidades de estima, ello es una conquista
    individual.

    "Es cierto que el hombre vive solamente para el
    pan, cuando no hay pan.  Pero ¿qué
    ocurre con los deseos del hombre cuando hay un
    montón de pan y cuando tiene la tripa llena
    crónicamente?"

    "Las energías de un individuo se
    desvían hacia la lucha por satisfacer una
    necesidad cuando ésta existe"

    Abraham
    Maslow
    .

    La presentación de la teoría de Maslow es
    sumamente significativa para este análisis. En una
    rápida mirada, da la impresión que de distintas
    formas, en distintos niveles, en diversos estratos socio –
    culturales – económicos estas necesidades y motivaciones,
    en mayor o menor medida, se han violentado en los sujetos
    partícipes del Cacerolazo. Es que cuando la
    motivación se transforma en necesidad, y en una imperiosa
    que ataca desde lo mínimamente necesario para vivir hasta
    aquello que con esfuerzo uno pudo construir para mejorar su
    calidad de
    vida, el ser humano se transforma de pasivo observador a
    agresivo defensor de sus derechos.

    DEFINICIÓN

    Pero, ¿qué es un cacerolazo? Para
    Wikipedia, una enciclopedia de Internet de uso libre es: "…
    una forma de manifestación autoconvocada
    espontáneamente por un grupo de personas o ciudadanos, o
    bien pueden responder a un llamamiento de una fuerza
    política o de una organización. Se realiza generalmente en
    contra del gobierno de turno
    o de determinadas decisiones gubernamentales. Su
    característica que la distingue de otras protestas radica
    en que los manifestantes expresan su descontento mediante el
    ruido
    acompasado de cacerolas u otros elementos culinarios, o bien
    bocinazos, gritos a una hora acordada de antemano desde sus
    casas, y sin necesidad de concentrarse en un lugar determinado, o
    sí. La protesta suele alcanzar grados importantes de
    participación y adhesión. Puede acompañarse
    de otras instancias como apagones o cortes de electricidad,
    bloqueos de rutas o calles, escraches, sentadas. Con el auge de
    las nuevas
    tecnologías también se producen cadenas
    gigantes de mails."

    La esencia del cacerolazo reside en que es una protesta
    democrática que apunta en un primer momento a lo
    doméstico, o sea, no alejarse del propio domicilio. Se
    transfiere el protagonismo de una minoría a la gran
    mayoría de la población convirtiéndose así
    en una protesta al alcance de todos.

    Los primeros cacerolazos en Sur América
    tuvieron lugar en Chile (1971-1973) contra el presidente
    socialista Salvador Allende debido a la mala situación
    económica y social por la que atravesaba el país.
    Es probable que de aquí provenga el apelativo de
    cacerolazo ya que debido a la falta de comida en tiendas,
    almacenes y
    supermercados la gente golpeaba las ollas para expresarle al
    gobierno que no tenían con qué llenarlas y por ende
    nada para comer.

    Al principio eran organizados de voz en voz y las
    familias se expresaban en los jardines de sus casas resguardados
    por sus rejas para no sufrir ataques físicos por los
    partidarios del Partido Unidad Popular que era el oficialista en
    ese momento. El gobierno de Salvador Allende había
    impuesto duras
    medidas restrictivas a los comerciantes de tal modo que
    éstos se vieron obligados a bajar sus precios y por
    otro lado estaban obligados a aumentar el salario a los
    obreros, dado esto la gente tenía dinero pero no
    qué comprar por lo que acarreó un notable
    desabastecimiento y la creación de mercados negros
    lo que traía aparejado una inflación nunca antes
    conocido por el país .

    CONTEXTO

    Antecedentes de la crisis:

    En Argentina el primer cacerolazo data del 12/9/1996 y
    se llevó a cabo en contra de la política
    económica y social del gobierno del presidente Carlos
    Menem. Fue
    convocado por el partido de centroizquierda Frenta para un
    país solidario (FREPASO) y secundado luego por otros
    partidos
    políticos como la Unión Cívica radical
    (UCR). Fue anunciado para las 20:00 hs y alcanzó un alto
    grado de repercusión y adhesión en todo el
    país. En Buenos Aires fue acompañado de bocinazos,
    bloqueos de calles, sirenas, sentadas y apagones.

    Ya en el 2001, el 12/12 con el gobierno presidencial del
    Dr. Fernando De La Rúa, a raíz de fuertes
    restricciones a las transacciones bancarias impuestas a partir
    del 1/12 por el ministro de economía Domingo Cavallo se
    produjo el primero de una serie de varios cacerolazos, el cual
    fue organizado por la Confederación Argentina de la
    Mediana Empresa (CAME)
    para las 12:00 hs y un apagón domiciliario de 15 minutos a
    las 20:30hs. La protesta tuvo escaso apoyo.

    La caída del gobierno del Dr. Fernando de la
    Rúa fue el "Episodio final" de una espiral de deterioro
    político y económico que se posiciona desde el
    menemismo y su política neoliberal de privatización de industrias
    estatales y la falacia del "Uno a Uno" (dólar = peso),
    entre otras cosas, y tiene su punto más álgido en
    el 2001.

    El año 2001 había comenzado con
    expectativas favorables luego del llamado "Blindaje financiero"
    que el Ministro de Economía Domingo Cavallo y Argentina
    habían acordado con el FMI. Sin embargo,
    la reactivación económica no llegaba. Cavallo
    logró obtener poderes y atribuciones especiales por parte
    del Congreso. Tomó una serie de medidas con objetivos de
    reactivación pero debido a la desconfianza en la capacidad
    del país para cumplir con los compromisos externos
    lanzó un programa ortodoxo
    de reducción de gastos incluyendo
    el recorte a salarios y
    jubilaciones a la par que generaba un proceso de
    reestructuración de la deuda externa
    (más intereses sobre intereses).

    Las elecciones legislativas realizadas el 14/10/2001 se
    caracterizaron por un bajo nivel -sin precedentes- de votos
    blancos y nulos que ascendieron hasta los 4 millones (21,10% del
    electorado nacional). La oposición justicialista se impuso
    holgadamente en todo el país). En noviembre el riesgo
    país superó los 3000 puntos. El 29/11 el
    justicialismo imponía a Ramón
    Puerta como presidente del Senado, lo cual significaba un gesto
    inédito que un político de signo contrario al
    presidente fuera su sucesor directo. La desconfianza general en
    el sistema bancario aceleró la fuga de depósitos,
    que ya se venía sufriendo pero adquirió una mayor
    velocidad.

    El 1/12 ante la posibilidad de un crack financiero
    Cavallo impuso un límite a la extracción de dinero
    lo cual fue bautizado como "el corralito" nacido para quedarse
    sólo 90 días. La situación comenzó a
    deteriorarse vertiginosamente. El jueves 13/12 hubo un paro general
    de gran acatamiento en todo el país. El Viceministro de
    Economía Daniel Marx
    renunció. Comenzaron a producirse los primeros y
    esporádicos saqueos a supermercados, que se agravaron el
    18/12.

    Más que hechos:

    Los días 19 y 20/12/2001 significaron la
    irrupción en la vida argentina de un fenómeno de
    participación ciudadana cuyas consecuencias
    políticas y sociales se encuentran
    aún en pleno desarrollo. El cacerolazo fue desencadenante
    para la renuncia del Ministro de Economía Dr. Domingo
    Cavallo y a renglón seguido, del Presidente Dr. Fernando
    De La Rúa al cual le faltaban transitar dos años
    más de gobierno democrático.

    La madrugada del 19/12 empezó con saqueos en
    supermercados medianos y pequeños en todo el país
    en busca de comida, las "contiendas" ocasionaron al menos cinco
    muertos. De La Rúa fue insultado y su automóvil
    golpeado mientras la Cámara de Diputados desconocía
    sus poderes. El clima de violencia
    llevó al presidente a declarar el estado de
    sitio
    . Después del discurso
    presidencial la irritación se concentró en el
    presidente y miles de personas salieron a la calle con cacerolas,
    sartenes, espumaderas y tapas haciendo ruido con las cucharas de
    cocina. El tono era hasta festivo, mucha gente salió de
    sus casas, todo el país – al menos las ciudades más
    importantes, o sea: televisables – habían tomado las
    calles.

    Muchos habían interpretado absurdamente el estado
    de sitio que restringe las libertades al modo de un toque de
    queda que impide caminar de noche. El discurso y el estado de
    sitio habían pasado a la historia. El cacerolazo
    duró toda la noche, tras los disturbios y la consabida
    represión policial que implicó heridos y muertos,
    se calmó la situación y un grupo de personas
    permaneció en la Plaza de Mayo. Paralelamente se
    desarrolló durante toda la noche un cacerolazo en la
    residencia presidencial de Olivos; la prensa reporta
    hasta 5000 personas que llegaron desde distintos barrios de la
    provincia y de la ciudad.

    La Plaza de Mayo vio el amanecer del 20/12 con un
    puñado de personas todavía manifestando.
    Según el diario Clarín: "… con el correr de la
    mañana la gente que fue llegando no era la clase media
    argentina sino militantes de colores variados
    y antagónicos al gobierno, sumados a muchos despolitizados
    enardecidos". Estos manifestantes tomaron el centro de la Plaza,
    cantaron el Himno Nacional y pidieron la renuncia del Presidente
    De La Rúa. Más tarde arribaron las madres de Plaza
    de Mayo que junto a otros manifestantes fueron reprimidos. Cuando
    volvieron sobre el mediodía se les sumaron empleados del
    microcentro que salían a su hora de almuerzo.

    Nuevamente Clarín relata los hechos sucedidos
    (reproduzco aquí el texto porque
    es el que muestra
    claramente la violencia de la represión y la
    hetero-geneidad de los grupos que por tal condición se
    habla de espontaneidad : – "… en la Plaza lucía la
    espontaneidad del descontento. La policía volvió a
    reprimir con gases, balas
    de goma y algunas balas de plomo.

    Hombres de traje impecable, cadetes, motoqueros,
    estudiantes, jubilados, estudiantes, empleadas bancarias de
    trajecito y medias lycra, amas de casa y niños, salieron
    corriendo sin saber por dónde escapar. Los gases
    hacían irrespirable el mediodía, algunos bares y
    vecinos alcanzaban a los manifestantes jarras de agua, trapos
    mojados y pedazos de limón para mitigar el ardor en cara y
    ojos. La Plaza de Mayo había quedado rodeada por la
    policía. La lucha por tomarla fue constante.
    Los activistas del Movimiento de Trabajadores Desocupados se
    movían por Diagonal Norte, militantes del Partido Obrero y
    de Izquierda Unida pululaban por Diagonal Sur". Además,
    sobre esto también es importante rescatar el
    artículo de Página/12: "… eran jóvenes,
    mujeres con chicos, familias completas, adolescentes y
    jóvenes, empleados de saco y corbata. La policía a
    caballo los desalojó con una violencia inusitada, pero
    ellos una y otra vez volvieron".

    Mientras la Plaza de Mayo era un campo de batalla y un
    caos, De La Rúa pronunció a las 16 hs un discurso
    por televisión convocando a la "Unidad
    Nacional" ofreciendo al justicialismo la cogobernación
    presidencial. La respuesta fue negativa y no se hizo
    esperar.

    A posteriori, el Presidente juntó a los ministros
    y les dijo a todos que renunciaba: "Hice todos los esfuerzos
    necesarios, convoqué a la unidad nacional pero no fui
    escuchado" sentenció lapidariamente. En su carta de renuncia
    aclaró que: "… confío que mi decisión
    contribuirá a la paz social y a la continuidad
    institucional de la República". Página/12 cita las
    palabras de un funcionario del gobierno quien luego de la
    renuncia exclamó: "… no nos echó el FMI ni el PJ,
    nos echó la clase media".

    El 21/12 el titular del Senado Ramón Puerta
    (justicialista) asumió interinamente la Presidencia de la
    República hasta que los mecanismos legislativos y
    ejecutivos confirmaran un sucesor con carácter de provisorio que convocara nuevas
    elecciones. El 23/12 ocupaba la Primer Magistratura para
    reemplazar al renunciante, nombrado por el Congreso, el
    sanluiseño Adolfo Rodríguez Saá. Nueve
    días después del cacerolazo del 19/12 éste
    soportó otro gran cacerolazo de 30.000 personas reunidas
    en la Plaza de Mayo.

    Eran grupos con un perfil social de clase media burguesa
    moda y el otro
    humilde que protestaban básicamente por las restricciones
    a los ahorros bancarios, los vaivenes anunciados en las
    políticas económicas (default y la
    implementación de una nueva moneda el Argentino) y la
    imposición de sujetos de poca reputación y gran
    calaña como miembros de su gabinete y ocupando puestos
    públicos (como Carlos Grosso como Jefe de Asesores del
    Presidente, José Vernet y Víctor
    Reviglio).

    Algunas de las consignas coreadas esa noche fueron: "Que
    se vayan todos", "No queremos a Grosso" (quien renunció
    esa misma noche), "Abajo la Corte Suprema" y "Menem, andate a
    Chile bien lejos y no volvás más". Algunos grupos
    provocaron saqueos, incendios y
    destrozos en el Congreso, por lo cual hubo duros choques con la
    policía. Por la mañana todo el gabinete
    presidencial había renunciado.

    La Primera Magistratura debía ser ocupada una vez
    más por el titular del Senado Ramón Puerta que
    asumió más que brevemente ya que dimitió a
    su cargo y asumió provisionalmente el Jefe de la
    Cámara de diputados Eduardo Camaño. El 1ro de Enero
    de 2002 designaba como Primer Mandatario de la Nación
    para terminar el período inaugurado por De La Rúa
    al senador Eduardo Duhalde quien en su primer discurso se
    comprometió a devolver los depósitos de los
    ahorristas en la moneda original pactada (promesa que luego no
    podría cumplir). El 3/1 designó a su gabinete, el
    nuevo Ministro de Economía fue Jorge Remes Lenicov quien
    dispuso el fin de la convertibilidad y el dólar a $1,40
    que quedó fluctuando libremente en los mercados
    cambiarios.

    Eduardo Duhalde tampoco quedó exento de sufrir
    los cacerolazos del pueblo. El 25/1 (aniversario de la muerte del
    periodista Cabezas), se le realizó un cacerolazo nacional
    convocado por asambleas vecinales que contó con una
    multitudinaria participación a pesar de una intensa lluvia
    que cayó sobre Capital Federal; la adhesión tuvo
    masiva repercusión en otras ciudades como Rosario,
    Córdoba, Mendoza y Mar del Plata. Eduardo Amadeo, vocero
    del gobierno, montó un impresionante operativo de
    seguridad que reclutó a 3000 efectivos policiales; sin
    embargo, la expresión ciudadana se desarrolló en
    forma absolutamente pacífica y sólo sobre el final
    se produjeron algunos incidentes cuando la policía
    comenzó a reprimir con gases lacrimógenos y balas
    de goma a unas 100 personas que aún se encontraban en la
    Plaza de Mayo.

    Los manifestantes solicitaban la renuncia de los
    miembros de la Suprema Corte, el llamado inmediato a elecciones y
    el levantamiento del corralito bancario.

    En su primera reacción explicativa del cacerolazo
    Duhalde afirmó en una alocución por Radio Nacional
    que la gente: -"… debería evitar la tentación de
    creer que haciendo barullo y líos se solucionan los
    problemas; los países no toleran la anarquía". En
    cambio, su esposa Hilda "Chiche" Duhalde (también
    política de estirpe y acompañante fiel de su
    marido) consideró que: -"… el reclamo de la gente es
    legítimo, demuestra que la Argentina está viva,
    mucho peor sería que la gente no se manifestara"
    .

    Ya a esta altura de los acontecimientos, los cacerolazos
    empezaron a disminuir en cantidad e intensidad; cada uno de los
    estratos socio-económicos del pueblo argentino
    había mostrado su descontento.

    Análisis de la conformación de los
    grupos.

    • Como ya se observó anteriormente, los
      individuos formando grupos convergieron en forma
      espontánea y mancomunada compartiendo un punto
      geográfico y político según cada
      provincia, no sólo desde la presencia física (cara a
      cara, codo a codo) sino además desde lo virtual. "Los
      nuevos movimientos sociales están haciendo uso de
      internet como canal de comunicación tanto para promover las
      relaciones entre sus miembros como para alentar acciones de
      protesta. Las características peculiares de internet
      favorecen el uso de la red por parte de los
      movimientos sociales. En internet la
      comunicación es interactiva, bidireccional lo cual
      implica un modelo de hombre como ser activo versus el modelo de
      hombre pasivo (oyente, espectador, pasivo) fomentado por los
      mass media … la comunicación en la Web es horizontal:
      de usuario a usuario y contrasta con la comunicación
      vertical, jerarquizada, propia de las instituciones anteriores
      … la Red es especialmente apta para expresar opiniones e
      intereses opuestos a los grupos dominantes como es el caso de
      los movimientos sociales que desafían el orden
      político o cultural existente. El carácter global
      de internet se conjuga sumamente bien con los objetivos
      globales que persiguen gran parte de los nuevos movimientos
      sociales: la Paz Mundial, el medio
      ambiente, los derechos
      humanos, aspectos que conciernen a toda la humanidad"
      .
      Vale decir, además de la expresión personal "in
      situ" y de la conformación de asambleas vecinales se
      incorporaron sitios de internet que a través de foros
      hicieron sentir su peso.

    Esta nueva herramienta de participación
    aportada por la tecnología permite el contacto no visual
    (a no ser que se disponga de camaritas anexadas al monitor)
    pero no por ello menos apasionado para la vehiculización
    de sensaciones, emociones, expresiones, opiniones, decisiones.
    "La principal ventaja de estas nuevas formas de
    participación (internet) tiene que ver con su mayor
    adaptación a la nueva realidad que tiene que enfrentar;
    es lógico que en una situación de inestabilidad,
    cambio, fragmentación, relativismo la
    participación se vuelva flexible, plural,
    múltiple, cambiante"
    .

    • El pesimismo discepoliano de Cambalache, por cierto
      muy porteño, que ingenio-samente inundó e
      influyó en el ser argentino es otro factor
      psicológico desbordante y convocante de los
      acontecimientos del cacerolazo. El "pesimismo pasivo" de las
      charlas de café
      tratando de arreglar el país y el mundo
      cómodamente sentados, del comentario coloquial e ingenuo
      de las vecinas barriendo sus veredas y tomándose un
      tiempito para que, apoyadas en sus escobas en el límite
      entre una vereda y otra, critiquen la suba en los precios de la
      canasta familiar y la inseguridad
      en el barrio, pasó a ser un "pesimismo
      activo".

    Llegado a momentos "pico", de crisis, frente a
    situaciones que nos violentan pasamos a defender lo que nos
    corresponde como seres humanos y como pueblo. Los actores se
    ven agredidos en lo personal, en la adquisición de lo
    necesario para la subsistencia básica, en lo moral,
    económico, laboral, en el
    futuro. Y aquellos en quienes confiaron su voto de esperanza o
    de ilusión en un acto democrático al momento de
    reclamar por lo que naturalmente les corresponde son tildados
    de sediciosos, subversivos, peligrosos al orden social lo cual
    me retraotrae a imágenes, a sensaciones de
    períodos militares que vivió el país; en
    tanto, otros aprovechaban la coyuntura con el fin de utilizar a
    estos grupos espontáneos para sus propios objetivos
    políticos tratando de erigirse en nuevos y
    mesiánicos "pastores" políticos.

    Los ciudadanos manifestaron, algunos volvieron a sus
    casas sin más pero otros pusieron manos a la obra a
    formar parte de la vasta red de asociaciones solidarias que
    están remodelando nuestro tejido social. El pesimismo
    pasivo cierra las opciones y rehúsa la
    cooperación y lleva al sálvese quien pueda. A
    pesar del aparente clima de tristeza y aletargamiento que nos
    envuelve, el cacerolazo es una señal profunda de que en
    la Argentina las cosas han comenzado a cambiar. La gente se
    está reuniendo por su cuenta en grupos de
    expresión cuando las vías normales se han
    saturado y sus reclamos no son escuchados, además se han
    incrementado las asambleas barriales y están aprendiendo
    con todo esto a no delegar sus cuestiones, en suma, a hacerse
    responsables por mano propia "cacerola" mediante de ser
    necesario. Se están reinventando las luchas populares
    buscando alejarse de los partidos tradicionales y
    hegemónicos. Con tanteos, dificultades, errores y
    retrocesos los ciudadanos están aprendiendo a expresar
    lo que sienten y quieren. Los vecinos unidos ya no quieren
    dejar pasar la oportunidad de ser protagonistas directos de sus
    luchas; con todo, no se puede prever hasta dónde se
    llegará.

    • Frente a lo trágico de una situación
      límite, se inventan nuevos modos de protesta que
      persigan logros más instantáneos, a corto plazo
      para paliar las necesidades más primordiales /cfr.
      Maslow). La asociatividad y el modo de operar del grupo
      -resultado de los malos juegos
      económicos- de "desocupados-piqueteros" que
      implementaron cortes de ruta con asambleas populares para
      reclamar trabajo, alimento, en definitiva dignidad,
      también es empleado como herramienta de protesta de la
      clase media apabullada por el corralito.
    • Me parece oportuno transcribir aquí un "Orden
      del día" de una asamblea vecinal realizada en Parque
      Centenario de Buenos Aires el día 17/1/2002 que
      además de dar una buena medida de lo que ocurría
      y se vivía también deja traslucir desde lo no
      dicho qué referentes subyacen a la necesidad de
      unión para la defensa de sus derechos. En cursiva aporto
      mis interpretaciones personales.
    1. Hablar del miedo que nos genera esta
      situación para elaborarlo e ir perdiéndolo
      junto a los demás vecinos; (se vislumbra una
      tendencia gregaria, en compañía los miedos son
      menos graves y las vicisitudes son menos dramáticas;
      esto se observa también en el punto 2)
    2. Hacer compras
      comunitarias para abaratar los costos;
    3. Hacer carteles y colocarlos en las esquinas
      denunciando a los comerciantes que aumenten los precios y
      señalando dónde hay más
      baratos;
    4. Usar carteleras como alternativa para evadir
      los medios de
      comunicación; (esta opción surge del
      descrédito que la población tiene en grandes
      grupos de información que nuclea a canales de TV,
      revistas, diarios que manejan la información
      según sus intereses económicos varias veces en
      consonancia con políticos y gobernantes que pagan
      abultadas cifras para torcer la opinión
      pública hacia una realidad ficticia más
      conveniente a sus fines)
    5. Escrachar a los bancos
      pegando volantes;
    6. Exigir que el dinero
      del impuesto a las petroleras no vaya a los bancos sino a los
      desocupados y marginados; (necesidad de controlar que las
      grandes cifras de dinero se ocupen debidamente en el
      bienestar social –salud, seguridad,
      educación– y no pase a pocos bolsillos
      que luego vuelan al exterior; esto correlaciona con los
      puntos 7, 8 y 11)
    7. Reestatizar las empresas privatizadas;
    8. Nacionalizar la banca;
    9. Difundir caras y direcciones de funcionarios,
      jueces y legisladores corruptos para que la gente los conozca
      y entre todos empecemos a controlarlos;
    10. Establecer mecanismos para que las asambleas
      barriales den mandato irrevocable a sus representantes; la
      idea es horizontalizar todo lo que se pueda y prevenir
      acuerdos a espaldas del pueblo;
    11. Expropiar bienes de
      empresas y grandes contribuyentes que no puedan justificar su
      patrimonio
      y así poder
      redistribuirlo;
    12. Desafiliación masiva de los sindicatos en repudio a sus
      conducciones;

      • Hay que matizar el factor de la espontaneidad
        en cuanto alude a luchas que son realizadas al margen de
        las convocatorias de las organizaciones establecidas
        dejándose llevar por impulsos propios.
        Deslumbrados porque las masas se movilizaron al margen de
        las estructuras partidarias muchos sostienen
        que éstas están comenzando a superar las
        viejas estructuras de la "participación indirecta"
        y que está "a la vuelta de la esquina" la
        formación de organismos de democracia directa para
        llegar al poder "directo desde las bases", o que por
        ahora la población estaría en condiciones
        de ejercer una vigilancia activa sobre los
        políticos y de defender sus intereses de manera
        consecuente.

      Sin embargo, existió una
      intervención de organizaciones políticas y
      hasta estatales en muchas de las acciones que fueron
      preparando las condiciones para el estallido del
      "cacerolazo", que de todos modos hay que reconocer que
      fue la acción más espontánea de
      todas, la de la noche del 19/12/2001. Pero además
      también hay que relativizar el grado de
      "espontaneidad" en lo que se refiere al plano
      ideológico de la movilización que
      sentenció al gobierno de De La Rúa – al
      demostrar que su base social también le daba la
      espalda – y que ayudó decididamente a la
      caída de Adolfo Rodríguez
      Saá.

      El "Cacerolazo" no fue un producto caído del cielo en el
      terreno ideológico y político, como se
      pretende hacernos creer, por el contrario reflejó
      una larga preparación ideológica de los
      medios de
      comunicación . Desde esta perspectiva conviene
      citar, oportunamente en este momento, a Federico Javaloy
      con un doble objetivo: dar luz, ampliar lo mencionado en
      este párrafo y a la vez comparar con la
      información extraída de internet. A saber:
      "… mirar a los movimientos sociales como intentos
      de solución de los problemas que plantea el orden
      establecido suena a una tentativa de crear un orden
      diferente pero significa también ir más
      allá del punto de vista de los representantes del
      sistema ofreciendo la otra cara de la sociedad
      contemporánea, la visión de los que
      están luchando por cambiarla … los individuos
      poseen repertorios de comportamientos (como los roles o
      guiones sociales) que han sido interiorizados en el
      proceso de socialización. Este elenco de
      conductas resulta inoperante cuando el individuo responde
      a situaciones que le son problemáticas,
      inhabituales o claramente nuevas que lo afectan, y que
      van a dar lugar a episodios colectivos que favorecen la
      emergencia de ciertas facetas de la
      personalidad inhibidas en la rutina diaria por la
      presión que ejercen las reglas
      sociales, o sea, cuando se extrema una postura suele
      aparecer una reacción contraria que tiende a
      equilibrar la balanza … tanto la psicología social como la sociología funcionalista han
      tendido a desarrollarse dentro de una visión
      estática de los individuos como sujetos que
      cumplen un determinado rol en un sistema social
      preestablecido dado por supuesto como el único
      posible y deseable lo cual crea la ilusión de un
      orden social absoluto e incuestinable. Desde tal orden la
      innovación y el comportamiento
      multitudinario aparecerán como una
      desviación subversiva, como algo no deseable dado
      su característica de irracional y
      patológico
      .

      • Un volante anónimo y a la vez
        representativo del sentir y decir de una gran
        mayoría, distribuido en Rosario, nos muestra
        cómo desde la subjetividad avasallada hay un
        instante donde ella se conjuga y correlaciona con otras
        y se transforma en un movimiento que se defiende con su
        propia voz y sus métodos. Santa Fe el 7/1/02: "De
        repente, salimos a la calle, fuera de nuestras casas,
        sacándonos de encima nuestro estigma de
        solitarios espectadores de la televisión llenos
        de opiniones impotentes … salimos a averiguar si
        afuera todos juntos teníamos alguna potencia. Varios cacerolazos y cinco
        presidentes después comenzamos a darnos cuenta
        que nos hemos convertido en una fuerza, en algo que
        puede generar cambios, hacer caer gobiernos, echar a
        corruptos del poder".

      Generado desde lo individual, Javaloy aporta el
      concepto de "comportamiento colectivo" que creo
      conveniente sintetizar: – "… el comportamiento
      colectivo cubre una amplia área del comportamiento
      humano. Incluye la atención tanto a formas más
      espontáneas, emocionales y efímeras como a
      otras formas de comportamiento colectivo más
      planeado, duradero y organizado … la American
      Sociological Association definió en sus estatutos
      de 1980 el comportamiento colectivo como "formas
      sociales, emergentes y extra-institucionales del
      comportamiento". El término emergente hace
      referencia ala conducta que es espontánea, suejta
      a normas creadas por los propios participantes. La
      espontaneidad se refiere a la acción no planeada e
      improvisada revestida de un carácter informal. El
      vocable extrainstitucional o no institucional significa
      que las pautas que sigue el comportamiento colectivo no
      se derivan de las normas de la cultura establecida sino
      que incluso pueden ser opuestas a ésta quedando
      poco definidos los roles de los participantes. Las normas
      desarrolladas emergen de la propia situación en
      que se produce el comportamiento colectivo.
      También se ha caracterizado el comportamiento
      colectivo con otros rasgos como los de cambiante y
      emocional … que aparecen en situaciones
      problemáticas, críticas que implican
      tensión. En el comportamiento colectivo se
      presenta un conjunto relativamente desorganizado de
      individuos en el que no existen procedimientos formales o previamente
      definidos para seleccionar o identificar a sus miembros,
      a sus líderes, para definir objetivos o timar
      decisiones … el comportamiento colectivo surge en
      relación con su contexto histórico y a la
      vez influye sobre él aportando nuevas formas y
      normas de conducta" .

      • De modo sintético es conveniente
        extraer algunos elementos básicos,
        estructurantes desde lo psicológico en
        función de cómo se conformó esta
        expresión. El conjunto de sujetos reunidos en un
        lugar y tiempo determinado se concibió
        desde el asalto a sus necesidades más
        elementales (desocupados, piqueteros) y de las
        más elevadas -cfr. Maslow- (como los ahorristas
        atrapados por el corralito y gente de clase media) como
        también al cansancio de ser objetos de
        decisiones macro e inalcanzables que manipulan lo
        económico e impactan doblemente en lo
        económico y en lo humano. Lo espontáneo
        fue esencial en una primer instancia (convengamos que
        se han presentado distintos puntos de vista sobre
        cuánto hubo de espontáneo en esta
        enunciación) y dio paso a una
        concientización que llevó a la
        solidaridad, cooperación y organización
        en nuevos y distintos canales de unión y
        opinión: asambleas vecinales, grupos solidarios,
        foros de internet que exigían y necesitaban
        nuevos marcos legales para su autenti-ficación
        en la toma de
        decisiones.y participación. La subjetividad,
        lo unipersonal, el protagonismo individual sumados
        conformaron un nuevo modelo de grupo que ya no es un
        rebaño ni masa acrítica e irreflexiva que
        va atrás de intereses personales de distintos
        "pastores" políticos de turno.

      Esta conjunción de voluntades surge desde
      el avasallamiento propio de sus necesidades y por ser
      único y personal nace la crítica, la propuesta y la
      unificación en criterios y limitaciones
      compartidas. De deja atrás la jerarquía
      verticalista por el consenso horizontal lo que lleva a
      decisiones más acabadas donde la
      participación es abierta (cfr. El Orden del
      día del grupo de Parque Centenario).Todo esto
      implica cambios en la actitud de los actores. La actitud
      reflexiva lleva a la toma de conciencia y a la
      organización, esta nueva organización
      permite movilizaciones que denuncian no sólo
      intereses de un sector sino de lo personal que lo
      compone. Además se proponen alternativas a lo
      social, a lo regional para que impacte en ámbitos
      más grandes. Lo más importante a
      señalar, y pido disculpas si soy reiterativo pero
      entiendo que es fundamental, es que estos cambios surgen
      desde la unicidad, desde lo subjetivo que es parte de lo
      social y político -bien entendido-, hay un
      protagonismo directo del individuo; el cambio no viene
      impuesto autoritariamente desde arriba (gobiernos
      militares o escasamente democráticos) sino que
      ahora es el pueblo quien pone las reglas del juego,
      baraja y da las cartas
      lo que implica que "a la fuerza" los gobernantes deben
      escuchar los requerimientos de cada uno representando en
      el "todos" a los habitantes del país con música de fondo de cacerolas bien
      afinadas que cada vez tocan mejor.

      CONCLUSIÓN

      Los hechos no son tan sencillos. El problema de
      fondo está en la "Cultura política", no en
      algunas personas sino en sus valores y hábitos
      compartidos, en las reglas "no escritas" que todo sistema
      tiene y que a los individuos les resulta difícil
      cambiar (tal vez porque les son beneficiosas) y a las que
      por el contrario conviene adherir para prosperar en
      él.

      Lo que se está procesando con el
      cacerolazo y sus repercusiones no es una crisis de la clase
      política sino de un régimen sostenido por una
      matriz
      política y económica cuya viabilidad se
      basó en garantizar negocios
      extraordinarios sin tener en cuenta el capital
      humano del país. La propia recesión que
      catapultó el fenómeno era una necesidad de
      este modelo. La clase media y los sectores populares fueron
      captados por la ideología (ficticia) del bienestar;
      la esfera del consumo
      aportó la cara más benévola y
      atractiva del modelo negada a su vez en el plano de las
      relaciones
      laborales por la flexibilización y el aumento de
      la explotación. La expansión del consumo a
      crédito pareció eliminar la
      necesidad real de una mejor redistribución de los
      ingresos;
      bienes que eran un lujo para algunos ahora estaban al
      alcance de la mano de sectores medios y
      medio-bajos y fue el consumo – asentado en ilusiones de
      "ahora yo puedo comprármelo" – que pasaron a ser la
      forma de acceso a la ciudadanía – ahora devenido el sujeto
      en el nuevo ciudadano "credit card" – y por ésta a
      considerarse "Yo ahora soy" .

      La Argentina puede estar recorriendo las etapas
      finales del largo proceso de cambio institucional
      inaugurado en 1983. El sociólogo Robert Putnam en
      una investigación sobre diseño institucional que lo
      ocupó 20 años en Italia
      postulaba que: -"… la mayor parte de la historia
      institucional de un país se mueve lentamente. Cuando
      se trata de la construcción institucional el tiempo
      se mide en décadas … probablemente la Historia se
      mueve incluso más lentamente para instalar normas de
      reciprocidad y redes de
      compromiso cívico".El inédito protagonismo
      político de la sociedad civil argentina
      fomentó la esperanza de un cambio veloz, inmediato.
      Pero sucede que los cambios deseados por los argentinos
      transitan un camino y un proceso normal de
      maduración que no debe entenderse en meses o
      años sino más bien en décadas o
      generaciones.

      Desde la Teoría de Maslow observamos
      como para algunos grupos manifestantes era prioritario la
      subsistencia básica, en tanto que para otros la
      necesidad de ver las condiciones de su seguridad
      avasalladas, o bien la visualización de sus
      realizaciones más elevadas en un futuro no muy
      lejano hechas pedazos o inexistente. Maslow postula que una
      necesidad satisfecha no origina ningún
      comportamiento; sólo las necesidades no satisfechas
      influyen en el comportamiento y lo encaminan hacia el logro
      de objetivos individuales. Ante el peligro o la eminencia
      de ver su destino oprimido el ser humano lucha por defender
      sus derechos, lo que cree que debe ser, lo que debe exigir.
      Éste creo que ha sido el común denominador
      que impulsó este fenómeno de la
      "espontaneidad grupal", una "masa" pensando y sintiendo al
      unísono confluyendo en idénticas coordenadas
      espacio-temporales. Este entorno masloviano es
      expresión de tres terrores que han operado con
      intensidad diversa en las distintas capas
      socio-económicas del país: terror a la
      tortura y a la muerte
      en épocas de la dictadura (cfr. Maslow Necesidades de
      seguridad), terror a la hiperinflación -Alfonsín- y
      terror a la desocupación (cfr. Maslow Necesidades
      fisiológicas) último período de Menem
      y De La Rúa .

      Me pregunto: ¿qué habría
      sucedido en el futuro si cuando De La Rúa convocaba
      a un cogobierno con el justicialismo éste hubiera
      aceptado? ….. ¿No se desaprovechó esa
      coyuntura para que la historia política Argentina
      hubiese dado un paso de buen sentido, un vuelco favorable?
      ….. un cogobierno ¿no hubiese sido un signo de
      madurez política y un ejemplo a imitar interna y
      externamente? Preguntas sin respuestas …

      A modo de ejercicio reflexivo cabría
      cuestionar quiénes son verdaderamente los violentos
      y los saqueadores … ¿acaso los hambrientos de los
      supermercados? ¿tal vez los ahorristas que fueron a
      defender lo que habían acumulado con el sudor de su
      frente y con trabajo honesto y digno? ¿o
      quizás los miembros del poder económico de
      turno que a través de los bancos desvalijaron de
      dinero y de ilusiones a los asalariados y a los sectores
      medios). Los cacerolazos a De La Rúa,
      Rodríguez Saá y Duhalde fueron en realidad
      una verdadera rebelión del pueblo que expresaba
      así el fin de la tolerancia
      y la inacción; el mito
      neoliberal de que el país puede ser rico aunque sus
      habitantes sean pobres estalló en pedazos. El
      país somos nosotros no un grupo de oportunistas
      políticos o de operadores bursátiles que
      negocian millones de dólares sobre las costillas y
      espaldas de un pueblo "laburante". Con esto me parece
      oportuno dejar en claro hasta qué punto los
      políticos argentinos como Menem, Cavallo, De La
      Rúa, Rodríguez Saá, Kirchner y otros
      están alienados psicóticamente de la realidad
      social en todos sus aspectos y niveles, de los problemas
      vivenciales de supervivencia básica que gran
      número de personas tiene que soportar día a
      día.

      A mi entender, el principal problema para
      lograr la unidad y la fuerza popular en este país
      está dado por su propia geografía, por las distancias entre
      uno y otro núcleo de poder, entendiendo a
      éste como un conjunto de personas que en una
      cantidad importante pueden ejercer una diferencia
      sustancial en la historia, en el ritmo de los
      acontecimientos. En otros países más
      pequeños los pronunciamientos han tenido mayor eco
      porque las distancias entre grupos ha sido menor. Los
      problemas de distancia impiden conformar un órgano
      más masivo, más aglutinante entre centros de
      personas que mancomunadamente sostienen y persiguen los
      mismos ideales y penurias a pesar de la lejanía
      entre sí; hablo particularmente de cuántos
      kilómetros separan a los mendocinos de los
      cordobeses o rosarinos cuando no de los habitantes de
      Buenos Aires con el resto de otros núcleos
      importantes del interior del país. Si todos ellos de
      algún modo y en algún momento confluyeran, la
      sana y pacífica "Re-evolución del pueblo" sería
      tan inobjetable como imparable para torcer designios de
      unos pocos que no tienen en cuenta a la gran cantidad de
      seres que componen la nación y de sus intereses
      más elementales.

      Entiendo que el "Cacerolazo Argentino" (con
      comillas y mayúscula) implicó un avance, un
      darse cuenta en la conciencia dormida de un pueblo que se
      ha dejado hacer, sólo hasta detonar en todo lo
      ocurrido durante y después de los acontecimientos.
      Ahora el pueblo, el individuo en cuanto integrante o no de
      algún partido o gremio, ha descubierto que en
      conjunto: "tenemos movilización que implica una
      cierta cohesión, una cierta fuerza que alcanza para
      generar cambios favorables en el poder y en la conciencia
      colectiva".

      A modo de corolario quiero acercar unas
      palabras del actor Fabián Vena que me parece muy
      comprometido con su tiempo, y que al leer una nota que se
      le realizó en la Revista
      Viva, a su manera, sintetiza con su pensamiento el
      espíritu del presente trabajo: -"Para mí la
      crueldad está íntimamente ligada con la
      impunidad y el sarcasmo de los que manejan
      la vida de los demás. Y vuelvo a pensar que la
      crueldad no es obvia, es satánica"
      (dixit).

      BIBLIOGRAFÍA:

      Documentos aportados por la
      cátedra:

      Nº 64: "Las viejas y las nuevas formas de
      participación sociopolítica" –
      Profesor José Guillermo
      Fouce;

      Nº 74: Revista de Psicología
      Social Volumen 18 – "Comportamiento
      colectivo y movimientos sociales: un reto para la
      psicología social" . Federico
      Javaloy.

      Documentos obtenidos de Internet::

      Buscador empleado Google;

      Páginas Web consultadas:

      Cambio cultural – Director: José
      Eduardo Jorge – otro artículo de Pablo
      Stefanoni, licenciado en economía – Enero
      2002;

      Todo tango;

      Enciclopedia Libre Wikipedia;

      CTA;

      Liga comunista "Debate Marxista";

      Revista avance – nº 123 –
      Febrero de 2002 – Elson Rezende de
      Mello.

      Diario Clarín, Revista Viva del
      día domingo 30/10/2005.

       

       

      Fernando Álvaro Bustos
      Inbrio

    13. Exigir la eliminación de las listas
      sábana.

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