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Una mirada al currículum desde la institución educativa




Enviado por cabanes_10



    1. Resumen
    2. Currículum, perspectivas
      de análisis para un concepto
      polémico
    3. Reflexionemos: ¿Desde el
      programa al currículum o desde el currículum al
      programa?
    4. Conclusiones
    5. Bibliografía

    "Lo deseable en innovación educativa no consiste en que
    perfeccionemos tácticas para hacer progresar nuestra
    causa, sino en que mejoremos nuestra capacidad de someter a
    crítica nuestra práctica a la
    luz de nuestras
    creencias y a la luz de nuestra
    práctica".

    Stenhouse

    Resumen:

    La temática curricular constituye una de las
    problemáticas científicas actuales de mayor
    incidencia en la práctica educativa. La
    implementación del currículum en la
    institución es un elemento esencial para el desarrollo del
    proceso de
    enseñanzaaprendizaje,
    siendo el análisis de este dentro del salón de
    clases un factor importante que ha de tenerse en cuenta cuando el
    camino como profesionales de la educación es la
    formación integral de la
    personalidad de nuestros discentes.

    La problemática curricular resulta una
    preocupación fundamental en nuestros días, la
    búsqueda de una educación formativa y
    el dejar atrás concepciones sumativas y extremadamente
    cuantitativas en el proceso de enseñanza aprendizaje
    incluye sin lugar a dudas la perspectiva con que abordemos el
    curriculum,
    por lo que resulta tema primordial en el trabajo de
    los profesionales de las ciencias de la
    educación.

    Palabras Claves: curriculum, práctica
    educativa, proceso de enseñanza – aprendizaje,
    educación, problemática curricular.

    Introducción

    La educación, en tanto producto de la
    sociedad
    cambiante e histórico-culturalmente situada y dirigida al
    hombre como
    ser social, erige ante sí retos sobre cómo
    prepararlo para la vida y cómo permitirle enfrentar los
    desafíos postmodernos en su integralidad. La
    educación es la vía para la formación
    paulatina de las nuevas generaciones para su auto
    transformación y la transformación de la
    sociedad.

    La educación se da en un proceso de intercambio
    dentro de una actividad determinada, en este caso el proceso
    pedagógico, donde hay comunicación y el individuo
    asume, a partir de la socialización, determinados valores,
    determinadas conductas con respecto a su actividad, a su objeto,
    que es la realidad en la que se mueve, jerarquizando valores,
    transformando esa realidad y auto
    transformándose.

    El encargo social que la sociedad deja en manos de las
    instituciones
    educativas es enorme, la formación del hombre para
    responder a demandas de su tiempo de su
    época es quehacer de los profesionales de la
    educación.

    Los centros de educación
    superior tienen en sus manos un importante papel debido a que
    los estudiantes antes de vincularse a la actividad laboral terminan
    su formación de pregrado en estas instituciones
    universitarias. La necesidad de dirigir con calidad la
    formación de profesionales universitarios y de egresados
    de los diferentes niveles de la educación, en general,
    constituye un problema que se plantea la institución
    escolar.

    Cuando se tratan estos temas referidos a la
    formación del profesional en el pregrado uno de los
    elementos que no puede pasar por alto es referido al
    currículum. El diseño
    curricular es un elemento imprescindible a tener en cuenta a la
    hora de plantearnos y solucionar este problema.

    La temática curricular constituye una de las
    problemáticas científicas actuales de mayor
    incidencia en la práctica educativa. El dominio de este
    tema es de interés no
    sólo para quienes elaboran, desde cualquiera de los
    criterios y niveles de elaboración, el currículum,
    sino también, y de manera muy especial, para quienes lo
    ejecutan –docentes y
    estudiantes, y participan activamente en su evaluación.

    En la Educación Superior, dada la naturaleza de
    la misma, por ser promotora de cambios y transformaciones en el
    más amplio espectro educativo, y por el papel que
    históricamente ha desempeñado, de impulsora y
    guía de transformaciones educacionales y de investigaciones
    sociales, se acrecienta su importancia.

    La formación integral de la personalidad
    de nuestros discentes resulta una preocupación fundamental
    en nuestros días, la búsqueda de una
    educación formativa y el dejar atrás concepciones
    sumativas y extremadamente cuantitativas en el proceso de
    enseñanza aprendizaje incluye sin lugar a dudas la
    problemática curricular, que es centro de toda
    controversia en el ámbito educativo.

    La implementación del currículum en la
    institución es un elemento esencial que debe analizarse,
    pero además la implementación del currículum
    dentro del salón de clases es un factor tan esencial como
    el primero. Las interacciones del profesor y los
    estudiantes en el proceso de formación a través de
    la clase es
    fundamental. El cómo maneja el profesor el programa, las
    posibilidades que tiene de influir en este, la calidad de su
    elaboración.

    El análisis del currículum oculto, y otros
    muchos procesos e
    interacciones en la clase son fundamentales para comprender toda
    la complejidad del currículum en la institución
    educativa, por lo que pretendemos realizar reflexiones acerca del
    tema y dar una mirada al currículum desde la dinámica del centro educativo y del
    salón de clases.

    El análisis de la problemática curricular
    debe ser tema de interés para el docente, en busca del
    perfeccionamiento del proceso de enseñanza- aprendizaje en
    las instituciones educativas.

    Currículum,
    perspectivas de análisis para un concepto
    polémico.

    La palabra currículum es de origen latín y
    etimológicamente significa "carrera", "lo que está
    sucediendo u ocurriendo".

    El concepto de currículum es, probablemente, uno
    de los más controvertidos de todos los que normalmente se
    encuentran en cualquier análisis disciplinar de la
    educación desde que en 1918 apareció dando nombre
    al libro de
    Bobbitt " The Curriculum".

    Franklin Bobbit definió el currículum de
    dos maneras: una, como el rango total de experiencias, dirigidas
    o no, comprometido en desarrollar habilidades del individuo, y la
    otra, como la serie de experiencias de entrenamiento
    conscientemente dirigidas que las escuelas emplean para completar
    y perfeccionar ese desarrollo, y es en este sentido en que los
    profesionales de la Pedagogía emplean el término. Sin
    embargo, Bobbit, que desarrolló las primeras concepciones
    de lo que debería ser un currículum en la
    metáfora de la escuela como una
    industria, fue
    traducido por Arrieta, 1995, en una definición de
    currículum como aquella serie de cosas que los niños y
    jóvenes deben hacer y experimentar a fin de desarrollar
    habilidades que lo capaciten para decidir asuntos de la vida
    adulta (Angulo, 1994).

    Ralph Tyler, quien ha jugado un papel importante en el
    desarrollo de la teoría
    curricular, escribió en 1949 que el currículum son
    todas las experiencias de aprendizaje planeadas y dirigidas por
    la escuela para alcanzar sus metas educacionales. Hilda Taba, en
    1962 planteó que todos los currículum están
    compuestos de ciertos elementos. Usualmente contiene una
    declaración de metas y de objetivos
    específicos; indica alguna selección
    y organización del contenido; implica o
    manifiesta ciertos patrones de aprendizaje y enseñanza y
    finalmente incluye un programa de evaluación de los
    resultados (citado en Portuondo, 1997)

    Robert Gagné, 1967, define el término como
    una secuencia de unidades de contenido arreglada de tal forma que
    el aprendizaje
    de cada unidad puede ser realizado como un acto simple, siempre
    que las capacidades descritas por las unidades específicas
    precedentes (en la secuencia) hayan sido ya dominadas por el
    alumno.

    Glatthorn analizó que las definiciones variaban
    tanto en amplitud como en énfasis. Unos plantearon que
    eran todas las experiencias escolares, otros un plan o conjunto
    de resultados; Dewey enfatizó que era un medio de
    transmisión sistemática de la experiencia cultural
    de la raza, otros valoraron su utilitarismo (Angulo,
    1994).

    El propio Glatthorn proporcionó la siguiente
    definición: el currículum es el plan hecho para
    guiar el aprendizaje en las escuelas, usualmente representado en
    documentos de
    diversos niveles de generalidad, y la actualización de
    esos planes en la clase, según lo experimentan los alumnos
    y lo recogen los observadores; son aquellas experiencias que
    ocurren en un ambiente de
    aprendizaje que también influye en lo que se
    aprende.

    Para Stenhouse, 1975, el currículum es un
    proyecto
    global, integrado y flexible que muestra una alta
    susceptibilidad, para ser traducido en la práctica
    concreta instruccional. En ese sentido deberá portar bases
    y principios
    generales para todos los procesos considerados (planificación, evaluación y
    justificación del proyecto educativo), los cuales
    podrán ser retomados por las instituciones y los docentes
    como un marco orientador para la práctica escolar, como un
    proceso de solución de problemas.

    Glazman y de Ibarrola, 1978, se refirieron al
    currículum como plan de estudios, sin embargo más
    tarde concordaron con Acuña y colaboradores, 1979,
    Figueroa y Díaz-Barriga, 1981, en concebir el curriculum
    como un proceso dinámico de adaptación al cambio social,
    en general, y al sistema
    educativo en particular (citado en Fuentes,
    1997).

    Arnaz, en 1981, definió el término
    como un plan que norma y conduce explícitamente un proceso
    concreto y
    determinante de enseñanza-aprendizaje que se desarrolla en
    una institución educativa. Es un conjunto interrelacionado
    de conceptos, proposiciones y normas,
    estructurado en forma anticipada a acciones que
    se quieren organizar; en otras palabras, es una construcción conceptual destinada a
    conducir acciones, pero no las acciones mismas, si bien, de ellas
    se desprenden evidencias que
    hacen posible introducir ajustes o modificaciones al plan. Se
    compone de cuatro elementos: objetivos curriculares, plan de
    estudios, cartas
    descriptivas y sistema de
    evaluación.

    Por su parte, Alicia de Alba, 1991,
    señaló que el curriculum es una síntesis
    de elementos culturales (conocimientos, valores, costumbres,
    creencias, etc,) que conforman una propuesta
    político-educativa pensada e impulsada por diversos
    grupos y
    sectores sociales cuyos intereses son diversos y contradictorios,
    propuesta que está conformada por aspectos
    estructurales-formales y procesales-prácticos, así
    como por dimensiones generales y particulares que
    interactúan en el devenir de los currículum.
    (citado en Portuondo, 1997)

    Llama la atención la definición de Ochs que
    cita Lewy en su Manual editado
    para la UNESCO, en la que el autor comenta que el término
    se emplea, generalmente, para designar indistintamente un
    programa para cierta asignatura o para un curso determinado, un
    programa de una asignatura determinada durante un ciclo completo
    de estudio o el programa total de distintas asignaturas para un
    ciclo completo o incluso para la totalidad de los ciclos. De esta
    forma el currículum queda reducido al programa.

    Para Otmara González el currículum
    constituye un proyecto sistematizado de formación y un
    proceso de realización a través de una serie
    estructurada y ordenada de contenidos y experiencias de
    aprendizaje articulados en forma de propuesta
    político-educativa que propugnan diversos sectores
    sociales interesados en un tipo de educación particular
    con la finalidad de producir aprendizajes significativos que se
    traduzcan en formas de pensar, de sentir, valorar y actuar frente
    a los problemas complejos que plantea la vida social y laboral en
    particular la inserción en un país
    determinado.

    Plantea además Otmara que en cualquier nivel de
    enseñanza, el currículum se expresa y desarrolla en
    dos planos fundamentales: estructural-formal en las definiciones
    de política
    educativas sobre el currículo, disposiciones oficiales,
    jurídicas en los planes, programas, textos
    y guías de estudio: y en un plano
    procesual-práctico en su modus operandis, es decir, al
    operacionalizarse a través de las jerarquías
    institucionales y desarrollar una determinada propuesta
    curricular en el salón de clases y en el trabajo
    curricular extraúlico como lo son las tareas escolares,
    las visitas, los trabajos en la producción o los servicios y
    otros.( González, 1994).

    Como puede analizarse existen disímiles
    conceptualizaciones con respecto al currículum, algunas de
    estas con una visión más amplia y otras con una
    visión más reduccionista, algunos
    reduciéndolo al programa de la asignatura o el plan de
    estudios, solo que el currículum es más que esto,
    no es solo algo estructurado sino que debe analizarse en su
    operacionalización, en su implementación, desde el
    aula pero además fuera de esta, en las experiencias de
    aprendizaje dentro y fuera del salón de clases. Tal es
    así que el currículum llega a ser reconocido por
    profesionales de la educación como todo lo referente al
    actuar diario en la institución educativa.

    Resulta importante reconocer además la influencia
    del currículum en la formación de la personalidad
    de los estudiantes, tal como expresara Fátima Addine "El
    currículum es un proyecto educativo integral con carácter de proceso, que expresa las
    relaciones de interdependencia en un contexto histórico –
    social, condición que le permite rediseñarse
    sistemáticamente en función
    del desarrollo
    social, progreso de la ciencia y
    necesidades de los estudiantes, que se traduzca en la
    educación de la personalidad del ciudadano que se aspira a
    formar"( Addine, 2000)

    Debe señalarse que en este sentido investigadores
    acerca del tema plantean la necesidad de tener en cuenta los valores a
    la hora de el desarrollo del curriculum, a la hora de concebirlo,
    tratando de trabajar en el desarrollo de la personalidad de
    nuestros discentes. "Es necesario que la educación
    superior universitaria, promueva la creatividad y
    la originalidad bajo propuestas viables que integren la magnitud
    de la problemática, con la elaboración de un
    planeamiento
    didáctico, ético y práctico que involucre
    los valores en los temas contenidos en los programas que ofrezca
    la institución en las distintas las disciplinas. La
    construcción de un currículo pertinente no
    sólo deberá corresponder entonces a uno de los
    objetivos principales del quehacer universitario, sino que
    deberá tender a fortalecer la integridad de la praxis en los
    campos en que el estudiante se desenvolverá en un futuro
    como profesional"(Romana, 2006).

    En las instituciones universitarias cada vez se hace
    más habitual que el plano estructural-formal se concrete
    en la elaboración de tres documentos fundamentales, el
    perfil profesional, el plan de estudios y los programas docentes.
    Por ser elementos componentes del currículum de cualquier
    nivel de enseñanza, carrera universitaria, deben partir de
    una concepción sistematizada de la formación
    profesional en la que se precise la función que cada uno
    tiene y los vínculos que existen entre ellos.

    Reflexionemos:
    ¿Desde el programa al currículum o desde el
    currículum al programa?

    Cuando se hace un cuestionamiento podríamos
    preguntarnos por qué surge. Realmente la complejidad del
    proceso de enseñanza aprendizaje suscita una serie amplia
    de interrogantes y polémicas a resolver. En el proceso
    educativo se dan interrelaciones disĺmiles no solo entre
    individuos sino además entre procesos y componentes de
    este proceso, la doble interacción, la doble influencia entre
    estos elementos es común.

    En este caso nos referimos a la relación entre el
    currículum y el programa, relación bidireccional
    desde nuestro criterio. El currículum contempla el
    programa como uno de los documentos que lo conforman, de igual
    forma el perfeccionamiento de programas con vistas a una mayor
    calidad en el proceso de enseñanza aprendizaje influye en
    el diseño curricular.

    Aunque partamos de la importancia del programa y la
    relación de este con el currículum, nos impulsa la
    tarea de reflejar la complejidad del proceso educativo desde la
    institución, el salón de clases, desde el papel del
    profesor, conociendo la enorme responsabilidad que reviste la formación
    integral del profesional de estos tiempos, ante el implacable
    desarrollo de la ciencia, ante
    la necesidad de innovación, de solucionar
    problemáticas sociales, ecológicas, técnicas a
    nivel mundial que esperan respuesta.

    El profesor trabaja directamente con el programa de la
    asignatura que imparte, con un plan de estudios, sus clases deben
    ir dirigidas a la formación de un profesional que responda
    un perfil según las demandas sociales. Las incongruencias
    que puedan existir en un programa son detectadas por un profesor
    competente. El estudio de los programas a fondo constituye un
    elemento esencial a la hora de priorizar la calidad del proceso
    de enseñanza aprendizaje y su continuo
    perfeccionamiento.

    Desde antaño las modificaciones en los programas
    educativos han sido fruto de cambios conceptuales
    psicológicos y pedagógicos( Rosseau, Montesori,
    Decroly, Freinet , entre otros ). Cuando se aborda el tema de la
    evaluación educativa ha de decirse que debe hacer se
    referencia a la evaluación no solo del aprendizaje, sino
    además de programas y la evaluación
    institucional.

    La valoración de programas tuvo su momento
    álgido en los años 60- 70 cuando la
    Asociación Norteamericana de Investigación educacional patrocinó
    un conjunto de estudios y de monografías sobre
    evaluación del currículum. Se buscaba un sistema de
    evaluación que permitiera superar los trabajos de Tyler en
    1942, que se centraban en la congruencia entre los objetivos
    prefijados y logros conseguidos con una perspectiva
    básicamente sumativa y cuantitativa.

    Cronbach consideró que los estudios de
    valoración de programas educativos tenían como
    objetivo
    principal proporcionar ayuda para guiar el perfeccionamiento del
    currículum. De hecho, los proyectos
    curriculares no son documentos o propuestas definitivas, ni han
    de tener voluntad de mantenerse a lo largo del tiempo sin
    ningún cambio.

    Por el contrario, los proyectos curriculares deben
    contemplarse más bien como hipótesis iniciales de trabajo, que han de
    contrastarse después en la práctica educativa, y
    deben ser revisados y modificados de acuerdo con la experiencia
    (Martina, 1997).

    Un rasgo esencial de los planes y programas de estudio
    es su permanente revisión y actualización. Se dice
    que es una tarea inacabada, por buenas realizaciones y propuestas
    que se alcancen, necesitan contrastarse y adecuarse a la
    realidad, respondiendo a las innovaciones del conocimiento y
    a las variantes que tienen las poblaciones a las que se dirigen.
    Se necesita una actitud
    crítica, propositiva, diferente, por medio de la cual se
    reduzcan las distancias existentes entre lo deseable y lo
    real.

    El concepto de programa hace referencia a los documentos
    explicitadores de los objetivos y contenidos de un nivel
    educativo y que tienen un ámbito geográfico de
    aplicación más o menos amplio, nación,
    región. La existencia del programa se justifica en tanto
    que la tradición pedagógica no da suficientes
    garantías para poder
    prescindir de un marco general de referencia como el que
    suministra el programa. El diseño de programas debe
    responder a las exigencias de la comunidad
    educativa y a la posibilidad para integrar lo antiguo y lo nuevo,
    debe tener la flexibilidad suficiente para generar
    dinámicas de contraste y diferenciación didáctica, posibilitar modelos de
    intervención colaborativa. Desde una perspectiva formal se
    le exige contener una serie de requisitos que lo hagan
    inteligible y aplicable. Entre los elementos que integran su
    estructura se
    encuentran: Fundamentación, pertinencia, a quienes va
    dirigido, objetivos, contenidos, actividades, métodos de
    enseñanza, medios y
    recursos
    necesarios, evaluación.

    Cuando se piensa en la práctica curricular, el
    pensamiento se
    dirige al nivel que nos es más cercano, el nivel micro, es
    decir el que se realiza en la institución, en las
    disciplinas, en las asignaturas y en las clases, los
    protagonistas principales de esta práctica son los
    profesores y los alumnos, que por lo general en esta fase puede
    desempeñar un rol más o menos activo en dependencia
    de las concepciones teórico metodológicas que se
    asuman. Relacionado con esta reflexión es que consideramos
    la necesidad cada vez más creciente de que el profesor, a
    partir de su propia práctica y vinculado
    sistemáticamente al estudio de los principales presupuestos
    teóricos, pueda aportar y sugerir transformaciones al
    currículum. Por eso es razonable el criterio de Stenhouse
    cuando afirma "Lo deseable en innovación educativa no
    consiste en que perfeccionemos tácticas para hacer
    progresar nuestra causa, sino en que mejoremos nuestra capacidad
    de someter a crítica nuestra práctica a la luz de
    nuestras creencias y a la luz de nuestra
    práctica".

    La labor del profesor debe estar caracterizada en la
    dimensión del desarrollo curricular por enfrentar
    constantemente las tareas de diseño, adecuación y
    rediseño, aunque muchas veces esto no ocurre.

    Se plantea que las instituciones educativas de calidad
    son aquellas que permiten generar en su seno los mecanismos de
    adaptación a nuevas y cambiantes condiciones del
    aprendizaje y que el proceso de renovación curricular es
    un paso metodológico esencial para desarrollar los
    instrumentos programáticos y la visión
    organizacional a largo plazo que permita adaptar la
    práctica educativa para que ésta sea capaz de
    responder a nuevas condiciones de manera proactiva y
    constante.

    Carlos R Ruano plantea: "La transformación
    curricular conlleva, por lo menos, dos aspectos. El primero
    consiste en el grado de correspondencia de los contenidos a
    incluir dentro del programa de estudios con respecto a las metas
    cognitivas y profesionales que se persiguen. Es decir, la manera
    en que se integran las asignaturas dentro del marco de referencia
    programático. Para ubicar dicho grado de correspondencia
    contenidos-programa, un ejercicio de autoanálisis a nivel
    curricular debe iniciarse a partir de la concepción misma
    de currículum" .

    Los programas deben cumplir una serie de requisitos a la
    hora de conformarse y para su evaluación. Sería
    interesante preguntarse si siempre los programas de estudio dan
    respuesta real a los requisitos fundamentales para ser
    elaborados.

    Un programa debe dar respuesta a necesidades de
    formación de un egresado, en el caso de la
    Educación Superior. Se responde a un perfil del
    profesional a competencias que
    debe presentar el graduado de esa especialidad, por tanto, el
    programa debe ser pertinente, fundamentado en las necesidades que
    lo originan, para qué es el programa, a quién va
    dirigido. Se debe contemplar la clasificación y
    contextualización de los objetivos del programa, la
    coherencia entre estos y el perfil del profesional, los
    conocimientos a desarrollar y este sistema de conocimientos debe
    ser coherente con los contenidos, las habilidades a
    formar.

    Se debe tener en cuenta además la
    acomodación de contenidos con respecto al contexto, los
    recursos existentes, el control de
    proceso, concebir la evaluación, el manejo de
    materiales de estudio y una serie de indicaciones
    metodológicas y organización que den respuesta a
    estos elementos.

    En ocasiones podemos percatarnos de la existencia de
    contenidos que están planificados para ser impartidos en
    una asignatura a un futuro profesional, y nos preguntamos
    ¿son estos contenidos lo más necesarios atendiendo
    a su formación como futuro profesional de esa
    área?.

    Otmara González cita algunos criterios dados por
    J Villaroel en relación a desaciertos que los profesores
    detectan en la práctica pedagógica relacionados con
    el currículum y que atañen en alguna medida a los
    programas de estudio. Plantea que se trata de modelos que
    reproducen las características y relaciones de la sociedad
    a la que sirven en la medida en que los contenidos de planes y
    programas no están orientados al desarrollo nacional, por
    lo que se da una incongruencia y falta de coherencia entre estos
    elementos.

    Según Otmara González generalmente los
    currículum vigentes se caracterizan porque son
    currículum estáticos y cerrados elaborados de forma
    jerárquica donde existe poca implicación por parte
    de los profesores, no existe una armónica relación
    entre los componentes fundamentales del diseño curricular
    (perfil, plan de estudios y programas de formación). Es
    frecuente que los planes se elaboren sin ser precedidos de
    perfiles profesionales, y que las materias se impartan sin tener
    en consideración la función que cada una tiene en
    la formación profesional.( González, 1994) Esto
    avala los planteamientos realizados anteriormente con referencia
    a las dificultades en relación a la coherencia en el
    programa entre los contenidos que se imparten, los objetivos y el
    perfil del profesional al que responden, además se plantea
    que los contenidos se presentan en forma de paquetes de
    conocimientos ya elaborados, listos para ser asimilados,
    favoreciéndose la enseñanza de carácter
    sumativa, intelectualista, en muchas ocasiones
    favoreciéndose la instrucción sobre la
    educación, la información sobre la
    formación.

    Como puede analizarse aún falta mucho por
    perfeccionar en el ámbito educativo referente al
    diseño curricular, así como en la práctica
    educativa. Los programas y planes de estudio deben ganar en
    coherencia y la labor del profesor debe ser más activa,
    debe trabajarse con vistas a que el profesor se sienta
    protagonista del proceso y no un mero reproductor de algo
    preestablecido.

    Debemos añadir además que el
    currículum no puede alejarse de la interacción
    entre alumno- profesor y el conjunto de experiencias que se dan
    en el proceso de enseñanza aprendizaje, por ello en la
    literatura se
    abordan denominaciones como:

    Currículum vivido, como aquel que se produce
    cotidianamente en la práctica de la enseñanza y que
    es el que efectivamente vivencia el estudiante durante su
    formación.

    Pero muchas veces contenidos que no son explicitados en
    planes y programas se manifiestan de forma implícita en
    los aprendizajes, tanto dentro del aula como en otros espacios
    escolares. De aquí que se hable, a partir de P. Jackson,
    de un currículum oculto. Que se expresa no solo a partir
    de las interacciones en la institución educativa , fuera
    del aula, sino que ha llegado a manifestarse dentro del aula
    siendo conocimientos trasmitidos por el profesor, por eso se
    señalaba la importancia de analizar cómo el
    profesor realizaba la implementación del programa.
    (González, 1994) En relación a esto debe serse muy
    cuidadoso pues muchas veces este currículum oculto es una
    fuente de obstáculos para lograr las finalidades del
    currículo formal o pensado.

    La dinámica en el proceso de enseñanza es
    mucho más amplia, más enriquecedora que cualquier
    planificación que pueda realizarse. La experiencia del
    profesor, sus vivencias, conocimientos, sus motivaciones
    modifican de alguna forma el proceso, por eso cada vez que se
    realicen reflexiones acerca del curriculum, del programa , de los
    planes de estudio se debe tener como premisa el reconocimiento
    del papel activo de los sujetos que se implican, de la existencia
    de un sujeto concreto con características
    personológicas que mediatizan el proceso .

    Si nos planteamos entonces la interrogante que dio
    inicio a estas reflexiones podremos decir que lo más
    importante no está en la direccionalidad del proceso sino
    en la capacidad de lograr un proceso de aprendizaje con calidad ,
    el curriculum desde una visión formal, desde su
    dimensión pensada contempla el programa como uno de sus
    componentes, rige, pauta y debe existir una coherencia entre cada
    uno de los documentos que lo conforman , ahora , es innegable
    reconocer el carácter cíclico de las relaciones
    entre el currículum y el programa, entre cada uno de los
    documentos que lo conforman, cómo el perfeccionamiento de
    un programa trae implicaciones de orden curricular. Reconocer el
    curriculum en la amplitud que se merece es unos de los elementos
    esenciales que debemos tener en cuenta al analizar la
    temática, darnos cuenta que el currículum va
    más allá de cada uno de estos componentes.
    Reconocer además que el rol de profesor implica un margen
    de flexibilidad a la hora de manejar el programa de la asignatura
    y el plan de estudios en dependencia de las necesidades y
    características de su grupo y de
    cada uno de los estudiantes, es el profesor un facilitador del
    proceso de aprendizaje, que tiene en sus manos documentos que lo
    guían en su accionar pero además que como
    personalidad se implica en el proceso y lo permea con su
    experiencia.

    Si se parte de la necesidad del desarrollo de la
    personalidad de nuestros egresados y de su formación
    integral, si se pretende la atención a las
    particularidades individuales de los estudiantes se acepta
    entonces que es el profesor una figura insustituible , que es
    capaz de darse cuenta de cómo se desarrolla el proceso de
    enseñanza aprendizaje a lo interno del grupo y que puede
    necesitar darle un vuelco a su accionar independientemente de la
    existencia de un programa prediseñado. Sin dejar de
    reconocer la importancia y necesidad de estos documentos
    curriculares para la calidad de la formación de los
    estudiantes y futuros profesionales.

    El currículum oculto es un ejemplo de cómo
    puede modificarse el proceso de enseñanza y aprendizaje
    aún con la existencia de un programa o un curriculum
    pensado.

    Es por eso que al analizar la institución
    educativa así como el proceso de enseñanza
    aprendizaje es necesario reconocer el currículum de una
    forma amplia, así como analizar las interacciones que se
    establecen entre sus componentes, relaciones de
    interfuncionalidad, de condicionamiento mutuo, además debe
    decirse que las percepciones que del proceso tienen los
    estudiantes y profesores, las vivencias, las interacciones que se
    dan entre alumno y profesor, de estos con el curriculum son
    sumamente importantes a la hora de evaluar la calidad del proceso
    y analizar la temática curricular.

    Conclusiones

    La temática curricular, el análisis del
    currículum y su implementación en las instituciones
    educativas es en nuestros días un elemento esencial a la
    hora de comprender la dinámica de los procesos que se dan
    a lo interno de un salón de clases y a lo interno de un
    centro educacional.

    Las relaciones que se establecen entre cada uno de los
    documentos o componentes del currículum, relaciones
    bidireccionales y de interinfluencia , se verifican desde la
    práctica educativa y a través del rol del profesor
    y de cada uno de los implicados en el proceso, incluyendo a los
    estudiantes que se convierten en evaluadores del accionar
    práctico de cada docente y de cada funcionario de la
    institución, que vivencian el currículum y aunque
    muchas veces no lo nombran como tal lo viven día a
    día y lo valoran desde su aprendizaje, desde sus
    motivaciones y desde sus experiencias y vivencias.

    El estudio y la reflexión constante en
    relación a los programas y los planes de estudio deben
    caracterizar a la institución. La revisión, la
    evaluación es fundamental tratando de darle al profesor un
    papel protagónico, pues las incongruencias que puedan
    existir en un programa son detectadas por un profesor
    competente.

    El perfeccionamiento de programas con vistas a una mayor
    calidad en el proceso de enseñanza aprendizaje influye en
    el diseño curricular y con esto en la formación
    integral del discente.

    Debe tenerse en cuenta además que el papel del
    profesor y su accionar práctico se encuentran permeados
    por características de su personalidad , por su
    experiencia en el desempeño del rol, por sus conocimientos,
    por lo que existen modificaciones al programa que surgen en
    ocasiones en la propia interacción alumno – profesor
    , las cuales son reconocidas como parte de un currículum
    oculto, que en ocasiones podrían valorarse como
    "imperceptibles" , pero que se presentan sin lugar a dudas en
    nuestro accionar y llegan a convertirse en significativas para
    los estudiantes dentro del currículum vivido .

    Comprender la complejidad del proceso de
    enseñanza aprendizaje en su totalidad y la importancia de
    la formación integral de los futuros profesionales
    traerá consigo la necesidad de trabajar en base a
    currículum flexibles como una característica
    esencial para la atención individualizada a partir de las
    características de cada estudiante, buscando
    educación además de instrucción.

    Todavía queda mucho por avanzar en
    relación a la temática curricular y a la
    comprensión de la necesidad de romper con visiones
    tradicionalistas e inflexibles del currículum, la
    teorización y la práctica muchas veces no van de la
    mano y los discursos
    sobre educación formativa se alejan de la actuación
    real. El cambio auténtico de las representaciones
    tradicionalistas que se presentan en cuanto al tema de la
    educación, de una educación sumativa a una
    educación formativa requieren de tiempo, esfuerzo,
    superación y conciencia de
    necesidad por lo que van más allá de la
    teorización y se enmarca en un actuar práctico y en
    una autoevaluación constante de nuestro desempeño
    como docentes. Una mirada al currículum desde la
    institución educativa deja ante nosotros
    problemáticas sin resolver aún, pero con
    solución desde nuestra labor como profesionales de la
    educación.

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      valores?.
    • http://www.monografias.com/trabajos18/transversalidad-educacion/transversalidad-educacion#transv

     

    Autora:

    Lic Lida Cabanes Flores

    Licenciada en Psicología

    Actualmente cursa estudios de maestría en
    Psicopedagogía.

    Profesora de la Universidad de Camagüey,
    Cuba.

    Categoría del trabajo: Psicología o
    Pedagogía

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