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Impacto socio-educativo de la misión salesiana entre los Yanomami del Alto Orinoco (página 2)




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El proceso histórico de Venezuela en materia social es bastante complejo por cuanto ha obedecido a los intereses del gobierno de turno, ofreciendo a la población en general proyectos sociales que al materializarse no pasan de ser asistencialistas, dadivosos y sin ninguna trascendencia social.

Es bien sabido que al inicio del siglo XX se inicia en el país un nuevo modelo económico basado en la explotación del subsuelo por la aparición del petróleo, el cual gracias a sus excelentes beneficios transformó la vida de los venezolanos, no obstante, a pesar de las transformaciones socioeconómicas que se han venido sucediendo, gracias a este hecho, a Venezuela le ha sido casi imposible satisfacer las necesidades de la población. Con todo este proceso existen avances científicos y tecnológicos en diversos campos lo cual ha incidido en un mayor bienestar para la colectividad.

No obstante, junto con estos avances se han incorporado nuevas formas de injusticia social, porque se originan las desigualdades en la distribución y uso de los bienes y servicios, en el diseño y ejecución de los proyectos que no van acorde con la realidad social, destinando recursos tanto materiales como humanos de forma injusta en las colectividades más necesitadas.

Dentro de las comunidades donde más se siente el impacto de la deficiente proyección de las políticas públicas del Estado, se encuentran los indígenas venezolanos, población ésta excluida y olvidada, tanto ayer como en los actuales momentos, a pesar de contar hoy en día con una serie de derechos constitucionales.

Sin embargo estos grupos han contado con una política indigenista que lamentablemente arrastra grandes fallas prácticamente desde sus inicios. En 1944 la Sociedad Interamericana de Antropología y Geografía pide al Congreso Nacional de Venezuela definir una política para estos pueblos luego de la Convención de Páztcuaro en México, creándose la Comisión Indigenista Nacional, estipulándose que los indígenas deben y tienen que gozar de los mismos derechos que beneficia a la sociedad mayoritaria, a fin de que se puedan incorporar a la cultura de los criollos suministrándoles servicios educativos, sanitarios, de propiedad de sus tierras, entre otros. Pero no es sino hasta 1947 cuando dicha comisión inicia sus funciones bajo el mandato de la Ley de Misiones, pero con todo y lo creado no hubo ningún tipo de acción sobre estas comunidades hasta 1959, con el Decreto No. 20 donde se reestructura la Comisión en un organismos adscrito al Ministerio de Justicia, Oficina Central de Asuntos Indígenas (OCAI), y finalmente en 1976 hasta el presente se adscribe al Ministerio de Educación, antes Oficina Ministerial de Educación para Zonas Fronterizas y para Indígenas (OMEFI), en 1977 Oficina Ministerial de Asuntos Fronterizos e Indígenas (OMAFI), Hoy Dirección de Asuntos Indígenas (en adelante DAI), la cual ha tenido dentro de sus múltiples objetivos propiciar, estimular y ejecutar acciones orientadas integralmente a los indígenas. Problemática Indigenista en Latinoamérica (s/f).

Sobre la base de esta disertación se asume que el Estado debe estar presente en esos lugares, a fin de suministrar el apoyo necesario en los proyectos sociales que se ejecutan dentro de las comunidades tribales, pero lamentablemente no siempre ocurre así, de hecho esta situación fue planteada por el Presidente Chávez (2005) en el V Gabinete Móvil Nacional, efectuado en Ciudad Bolívar, quien expresó la problemática que viven los Yanomami en el Alto Orinoco debido al poco apoyo que el Estado le presta, pero que gracias a las Misiones Religiosas Católicas a duras penas se pueden llevar a cabo.

De allí la importancia que las instituciones gubernamentales le deben brindar a las Misiones Religiosas Católicas que se han encontrado y se encuentran en las zonas indígenas como los Jesuitas, Capuchinos, Franciscanos y Salesianos a pesar de que las mismas no han podido escapar a las críticas referente a la esclavitud indígena en tiempos pasados; no obstante, sus proyectos socioculturales diseñados han sido civilizadores y evangelizadores han servido de base a muchas de estas comunidades quienes se fueron transformando gradualmente, revistiéndose de gran importancia en la actualidad la Misión Salesiana del Alto Orinoco, específicamente con el pueblo indígena Yanomami, objeto de esta investigación, a fin de analizar el impacto que ha sufrido la comunidad indígena a causa de los programas sociales definidos como Educación Intercultural Bilingüe, Salud y Autogestión que en los actuales momentos se realizan. Estos programas están enmarcados dentro de lo que se puede llamar la nueva evangelización ligada estrechamente a la acción educativa y como señaló Iribartegui (1998) ".abrirse a la vida de las comunidades. visitas a los caseríos. creación de cooperativas y otras iniciativas de promoción y desarrollo, insistiendo en la indisoluble unión entre fe y vida" (p.38).

Son líneas de acción que evidentemente marcarán un hito en las labores que la Iglesia como institución debe realizar; y más aún porque estas líneas están abocadas a la defensa de los pueblos indígenas y a velar por sus derechos fundamentales.

Este trabajo representa un aporte a los estudios etnográficos e históricos realizados con esta comunidad indígena, con relación a los proyectos misionales religiosos que se han llevado a cabo en dicha zona, ya que los mismos han sido poco profundizados.

Esta investigación se estructuró en cinco capítulos. El primer capítulo ofrece los aspectos más significativos del problema, así como el planteamiento de su justificación. De igual forma se pueden apreciar las interrogantes que se formularon y los diversos objetivos que persigue. En el segundo capítulo podrán encontrar los fundamentos teóricos tanto históricos, antropológicos, sociales como legales. Un tercer capítulo que presenta la metodología con el diseño escogido. En el cuarto capítulo se presenta la interpretación de la información y por último un quinto capítulo donde se manifiestan las consideraciones finales, así como los anexos que sirven de soporte a la investigación

Capítulo I: Problemática sociocultural en la comunidad Yanomami del Alto Orinoco

El devenir histórico de las sociedades ha planteado las transformaciones que sufren gradualmente éstas, aunque dichos cambios que se generan no todo el tiempo son favorecedores; estos cambios a los que se hace referencia guardan relación con el ámbito económico, político, social y cultural. Lo sensato sería que toda obra que realice el hombre donde se desarrolle, indistintamente a la cultura que pertenezca produzca grandes beneficios a la sociedad, sea esta de dominación o de convivencia, tanto en la preservación del ambiente, el afianzamiento de los valores culturales, el crecimiento económico, entre otros, no obstante Vivas (1996) argumenta que:

Los efectos de estos cambios son paradójicos, porque los factores y elementos que la sustentan no siempre van acompañadas de democracia participativa, de libertad personal, así como en los contrastes en la calidad de vida urbana, llegándose a manifestar estas contradicciones en las más vulnerables sociedades como lo son los indígenas, los ancianos y los niños (p.17).

En Venezuela estos beneficios han sido planteados entre otros modos a través del desarrollo local como parte de una política de Estado, en donde se ha puesto énfasis en un proceso donde una diversidad de actores une fortalezas y recursos para hallar formas diversas de cooperación.

Las políticas sociales en el ámbito local son heredadas del Estado de bienestar así lo señalan (Marsiglia y Suárez, 2003), sin embargo se han hecho críticas fuertes a este modelo por considerarse que puede conducir a la pasividad social y a la dependencia, el Estado venezolano se ha caracterizado por ser paternalista, se ha orientado hacia una política social universalista trayendo como consecuencia el deterioro generalizado de los servicios sociales fundamentales como lo son la educación y la salud. No obstante, en las dos últimas décadas se ha planteado una nueva forma de unión entre los actores territoriales (nacionales, regionales y locales) entre los cuales se presenta la cooperación entre el sector público y el privado a fin de impulsar proyectos desde una perspectiva de desarrollo y de independencia económico y social, no solamente en la cultura mayoritaria, sino tomando en cuenta igualmente a las comunidades indígenas que se encuentran a lo largo y ancho del territorio, considerados como sociedades vulnerables. El criterio universalista se ha ido sustituyendo por el de focalización de la atención, partiendo de la premisa de que las intervenciones tradicionales del Estado venezolano habían sido incapaces de enfrentar y solventar la problemática social y se ha observado aún más en los últimos cinco años que los subsidios indirectos son sustituidos por programas de atención directos, conocidos hoy día como Misiones.

En la sociedad occidental a lo largo de la historia han existido diferentes organizaciones o grupos que han sido agentes de cambios en lo que respecta al hecho cultural y social, como son las Misiones Religiosas que pertenecen a la Iglesia Católica, las cuales han convivido con las comunidades indígenas donde les ha tocado asumir roles de mucha importancia, específicamente en el campo socioeducativo en apoyo a las políticas públicas indigenistas que el Estado tiene en esas zonas y que en muchos casos no termina de adoptar.

Dichas posiciones asumidas por estos grupos religiosos han representado una fuente de ayuda para las comunidades indígenas, aunque hayan contribuido a la vez con el proceso de transculturación, no obstante, la presencia misionera sirve para amortiguar los duros golpes que reciben estos grupos indígenas donde se evidencia a nivel general que éstos se encuentran viviendo una situación de marginalidad, despojo, invasión de sus territorios de heredad ancestral, pobreza, discriminación, violación de sus derechos fundamentales como seres humanos, e imposición externa de otras culturas y sociedades. Estos pueblos son indefensos, frágiles, inermes de sufrir vejaciones y atropellos. Sobre este aspecto Bello (1996) opina que ". el panorama es bastante negro. De allí la urgencia de tomar conciencia de la necesidad de proteger la supervivencia física y cultural de estos pueblos" (p.55).

De acuerdo a estas consideraciones es necesario resaltar la labor de la Misión Salesiana en el Alto Orinoco concretamente con la etnia Yanomami, este pueblo quizás por sus costumbres prácticamente intactas ha llamado mucho la atención de investigadores, principalmente en el campo de la antropología.

Esta población total alcanza los 15.012 habitantes, según Censo Nacional Indígena (1992) Es uno de los más significativos pueblos indígenas del acervo histórico-cultural venezolano; bien por representar una población numerosa en comparación con otros grupos y por ser una de las menos aculturadas sociedades indígenas que habitan en el Amazonas del Alto Orinoco, tal como lo señala Colchester (1990), "Su sobrevivencia es en gran medida el resultado de su relativo aislamiento del resto de otras culturas y sociedades, en comparación con otros pueblos indígenas que han sido progresivamente diezmados por el impacto de la sociedad occidental" (p.10). Este grupo indígena igualmente ha sufrido muchos cambios en sus modos de vida con la introducción de comportamientos ajenos a sus patrones socioculturales, riqueza folclórica, tradiciones e inclusive su idioma autóctono. Este proceso de transculturación ha afectado de manera directa a estas comunidades. En realidad este grupo ha tenido que luchar contra la infiltración de una cultura exógena, la cual ha servido más que como fuente de ayuda, un verdadero y grave problema, no sólo en el aspecto cultural, sino en materia de salubridad, así como al cambio de comportamiento donde lamentablemente se refleja más lo negativo que lo positivo de la cultura invasora.

No obstante, este panorama ha servido para mirar más allá de una comunidad invadida y detectar que junto a los Yanomami existe otro grupo como lo es la Misión Salesiana del Alto Orinoco, quienes están en el Estado Amazonas por un derecho histórico desde hace 70 años, y quienes también han sufrido cambios en sus modos de vida.

De allí la importancia de investigar y analizar la actuación de estos misioneros quienes se han abocado a los derechos fundamentales de los seres humanos, más concretamente han emprendido un arduo trabajo de promoción y protección de los derechos específicos de los pueblos indígenas del Estado Amazonas. Al respecto señalaron en el II Encuentro Continental de Educación Salesiana (2001) que "La familia salesiana ha dado pasos ininterrumpidos en los últimos años en este campo, fruto de su comprensión y preocupación ante los retos pastorales que se derivan de un mundo globalizado y mediatizado" (p.323).

El Vicariato Apostólico de Puerto Ayacucho a través de las Misiones Religiosas ha ido fortaleciendo a través del tiempo tres programas sociales en dicha comunidad indígena como lo son: (a) el programa de Autogestión, (b) la Escuela Intercultural Bilingüe y (c) el Plan de Salud, los cuales obedecen a una política del Estado venezolano, que ha demostrado un mínimo interés por resolver estos problemas y que la Iglesia Católica ha asumido como un compromiso social.

Es a través de la educación que se manejan dichos programas, siendo la Escuela Intercultural Bilingüe el brazo fuerte de la Misión; lo confirma Mosonyi (1999) cuando indica que "Debemos hacer una mención especial por los Misioneros Salesianos entre los Yanomami; tanto en el terreno práctico como en el teórico" (p.25). Estas consideraciones expresan la ardua labor que durante años a costa de mucho sacrificio han asumido estos religiosos.

De lo anteriormente expuesto surge la necesidad de realizar una investigación orientada hacia la reflexión y evidenciar a través de la misma el impacto que estos programas sociales que asumen responsablemente los Salesianos han causado sobre la comunidad Yanomami del Alto Orinoco.

Justificación de la Investigación

Esta investigación plantea la necesidad de conocer el papel de la Misión Salesiana y su desempeño con las comunidades Yanomami ubicadas en el Alto Orinoco, al sur de Venezuela (ver anexo "A") cuya presencia se remonta hace aproximadamente 70 años en el Estado Amazonas y 50 años en el Alto Orinoco. Las Misiones fueron fundaciones religiosas, pero al mismo tiempo desempeñaron un papel importante en el poblamiento del territorio, en el desarrollo de la economía colonial, en la organización del gobierno de la población indígena, conocimiento de la religión cristiana y el advenimiento de una cultura exógena.

El sistema misional que llegaron a adoptar diferentes órdenes religiosas se remonta al siglo XVIII, los cuales fundaron poblaciones indígenas con el objeto de evangelizarlos y castellanizarlos al igual que defenderlos o protegerlos de los desmanes del conquistador. Es conveniente revisar las Leyes de Burgos y Ordenanzas de Zaragoza a fin de evidenciar los antecedentes de la iglesia con relación a la castellanización. Ramírez (2000) señala que "El español fue el instrumento general de la catequización." (p.83). Aunado a esto, una de las labores más importantes era conservar el trabajo colectivo en las actividades económicas de los aborígenes. Se afirma que "En efecto, se llegaron a crear importantes misiones, obra de capuchinos, cuya acción comenzada en 1724, se vería confirmada luego por la denominada Concordia de Guayana" (Océano, 2000; p.34). Estos ocuparon riberas del Orinoco y contribuyeron con el avance de estos indígenas, a quienes enseñaban a leer y a escribir, así como diferentes tipos de oficio.

Desde el siglo XVII hasta el presente, han ocurrido transformaciones muy importantes en el campo de las Misiones en Venezuela, en el orden social, cultural, religioso, y lingüístico; por ello es necesario investigar si con todos estos cambios socioculturales que se han desarrollado en el devenir histórico con estas comunidades indígenas, la Misión Salesiana, objeto de este estudio y una de las más consolidadas en el país, aún continúa con esa labor que se trazó desde sus inicios históricos y especialmente en el impacto sociocultural que pudiera fortalecer o vulnerar la sobrevivencia del pueblo Yanomami. De allí se presenta una interrogante general ¿En qué forma han impactado los programas sociales que llevan a cabo los Salesianos en la comunidad Yanomami del Alto Orinoco?.

Como ya se ha esbozado en el planteamiento del problema los Yanomami atraviesan por situaciones difíciles que son necesarias resolverlas a corto y mediano plazo, a fin de prevenir la desaparición cultura de dicho pueblo.

El estudio de este tema permite construir una fuente de información histórica para aquellas personas interesadas y preocupadas por la situación sociocultural no sólo de los Yanomami, sino de todos los pueblos indígenas que se encuentran en el arco de ocupación tradicional por parte de la sociedad mayoritaria en el Amazonas venezolano, así como el conocimiento sobre la labor Misionera de los Salesianos en la actualidad.

Se espera que este estudio sea de gran beneficio a la comunidad indígena Yanomami, en el sentido que las consideraciones finales que aquí se generen, se tomen en cuenta tanto en el Parlamento Indígena, en la Organización Regional de Pueblos Indígenas de Amazonas, en el Vicariato Apostólico de Puerto Ayacucho, en la DAI , Gobierno Regional de Amazonas y Gobierno Nacional.

Igualmente se pretende, que el estudio sirva de utilidad como aporte al conocimiento científico, histórico y de estudios etnográficos, a la causa indígena y a los derechos humanos en general; de igual manera los aportes y hallazgos de esta investigación ofrezcan enriquecimiento a la historia contemporánea de Venezuela con respecto a la evolución sociocultural de estas sociedades autóctonas.

Y en otro contexto, se espera que se realice una revisión del programa de Historia de Venezuela de Educación Básica, donde es necesario ampliar los contenidos curriculares sobre los pueblos indígenas venezolano que sobreviven en su entorno natural, puesto que los mismos en los actuales momentos abordan temas limitados y difícilmente trascendentales de dichas comunidades en el nuevo marco legal e histórico, pero con poca importancia en el conocimiento de la historia contemporánea y específicamente de las poblaciones autóctonas ubicadas en el Alto Orinoco del sur del país.

Interrogantes de la Investigación

Dentro del contexto del tema que se ha esbozado, es factible formular algunas interrogantes a las cuales se espera dar respuesta en el transcurso de la investigación.

  • ¿Cuál es el verdadero rol de la Misión Salesiana en relación con la protección de la identidad cultural del Yanomami?

  • ¿La labor misionera de los Salesianos contribuye eficazmente con los programas sociales planificados por el Estado venezolano para esa comunidad?

  • ¿La comunidad tribal Yanomami acepta los programas sociales asumidos por los Salesianos, sin resistencia?

  • ¿Cuál es la realidad sociocultural de la etnia Yanomami del Municipio Alto Orinoco?

  • ¿Es necesario revisar los contenidos curriculares del programa de Historia de Venezuela en Educación Básica, con relación a los pueblos indígenas y grupos misioneros en la actualidad?

Objetivos de la Investigación

Para el desarrollo de esta investigación se plantearon los siguientes objetivos lo cual orienta el estudio en cuestión.

Objetivo General:

Analizar el impacto socio-educativo de la Misión Salesiana entre los Yanomami del Alto Orinoco.

Objetivos Específicos:

  • 1. Conocer los programas sociales que el Estado venezolano ha desarrollado conjuntamente con la Misión Salesiana en el Alto Orinoco en la comunidad indígena Yanomami.

  • 2. Analizar las características socio-sanitarias, económicas y educativas de los programas sociales que se ejecutan en la comunidad Yanomami.

  • 3. Describir las costumbres y tradiciones del grupo indígena en su propio hábitat.

  • 4. Identificar las características sociales y culturales del pueblo indígena Yanomami en la actualidad.

  • 5. Determinar las consecuencias de los cambios socioculturales sufridos por la comunidad Yanomami con la implementación de los programas sociales.

  • 6. Precisar la problemática curricular existente en los programas de Historia de Venezuela de Educación Básica, con relación a la escasa información sobre las comunidades indígenas venezolanas.

Capítulo II: Marco referencial

Construir un marco integrado de teorías como referencia al tema indigenista, constituye una reflexión desarrollada mediante el análisis e interpretación de varios enfoques teóricos que aclaran aún más el problema contextualizado.

En este sentido se asume que, la historia de la ciencia está sembrada de teorías descartadas por efectos de la evolución y los aportes de las diferentes investigaciones realizadas en el área del conocimiento respectivo. Es muy probable que la selección de los antecedentes y de las bases teóricas presentadas en este capítulo, con el devenir histórico sean reemplazadas por otras más actualizadas y mejores; sin embargo, por el momento estos parecen los más convenientes, muy fructíferos y útiles para estructurar la metodología del análisis.

Antecedentes del Estudio

Para integrar el marco referencial se escogieron cinco proyectos de investigación cuyos resultados empíricos fueron fundamentales para orientar el impacto sociocultural de la Misión Salesiana en pueblos indígenas Yanomami del Alto Orinoco.

Dentro de la revisión bibliográfica se seleccionaron básicamente algunas referencias teóricas relacionadas con el estudio, relativas al rol de la Misión Salesiana y la identidad cultural Yanomami. A tal efecto fueron seleccionados los siguientes estudios, considerados como más significativos y relevantes para orientar el estudio que se presenta, en ese sentido.

Fernández (2001) realizó una investigación cuyo propósito fue verificar la existencia del perfil profesional del egresado en Educación Intercultural Bilingüe. El análisis de los programas del plan de estudio permitió identificar la carencia de objetivos terminales y estrategias metodológicas, razón por la cual se trabajó con el objetivo general en sustitución del objetivo Terminal.

Los resultados y conclusiones obtenidos permitieron evidenciar que el diseño que se analizó no presenta validez interna, debido a la poca relación entre el perfil, el plan de estudio y la carencia de especificaciones curriculares, así como la falta de coherencia en las líneas de unión entre el perfil y el plan de estudio. Los aportes que ofrece esta investigación al presente trabajo se centran en las características que debe tener el maestro de educación intercultural bilingüe, permitió hacer un análisis de la situación real con respecto a esta figura en la Escuela Yanomami-Español.

Por otro lado se tiene la investigación de Fonseca (1999). El estudio tuvo como propósito fundamental el diseño de un libro de cuentos para niños basado en tres mitos indígenas con la etnia Pemón, motivado a la escasa o nula presencia de este tipo de literatura. El investigador reporta en sus conclusiones que las culturas autóctonas han permanecido subvaloradas y marginadas por el sistema educativo, tomando en cuenta que dicha manifestación cultural es rica en lo poético y espiritual con una profunda concepción de la vida y el mundo que rodea a cada etnia.

El trabajo en referencia es un proyecto especial enmarcado en la categoría de expresión literaria basado en el paradigma cualitativo. Tuvo como punto de partida la realidad concreta para construir a partir de allí la teoría referida a la identidad nacional, etnias, mitos y literatura indígena. Se considera como un aporte valioso a la presente investigación en el sentido del análisis que elabora la autora sobre la Teoría General de Sociedades, punto de partida para establecer la diferencialidad entre la sociedad Yanomami y la cultura de los Salesianos.

Asimismo se encontró en el trabajo de grado de Sánchez (1998). En el mismo se plantea la situación cultural-tradicional del pueblo Yanomami; realiza importantes planteamientos en cuanto a posibles respuestas a nuevos retos en el campo intercultural a parir de la Escuela Intercultural Bilingüe. El investigador no expresa un estudio fundamentalmente etnográfico, sino trabajo de campo, teniendo como base el contacto directo con la cultura Yanomami. El estudio en cuestión se basa en los principios fundamentales que sustentan un régimen educativo que reconoce el pluriculturalismo y el plurilingüismo y la afectación en la cultura de esta etnia.

El investigador realiza un esbozo de la educación intercultural bilingüe en América Latina y Venezuela. Plantea la necesidad de sincronizar la educación con el resto de la política indigenista. Detalla los inicios y trayectoria de la Escuela Intercultural Bilingüe del Alto Orinoco, destacando la preparación de recursos humanos capaces de contribuir al desarrollo socio cultural del país y al bienestar y mejoramiento en la calidad de vida de las comunidades indígenas. Este autor forma parte de las conversaciones que la investigadora ha tenido para la realización de este trabajo, dicho antecedente constituye una importante base ya que su autor es un Misionero Salesiano que lleva muchos años en el Alto Orinoco, su investigación emerge de la convivencia con los Yanomami; en tal sentido, se analiza en este trabajo en primer lugar, la propia cultura Yanomami y en segundo lugar la Escuela Intercultural Bilingüe Yanomami-Español

Otro importante trabajo lo constituye Gutiérrez (1992). El trabajo plantea la problemática indígena nacional y los diseños curriculares elaborados para la puesta en práctica de dicha modalidad educativa sin que ello afecte de manera negativa lo relacionado con el aspecto cultural. La investigación tuvo como propósito diseñar un perfil real que describa las características personales y profesionales en términos de roles, conocimientos, actitudes, valores, habilidades y destrezas necesarias para que un docente indígena pueda desempeñarse eficazmente en el ámbito de una comunidad Yaruro. En cuanto a la metodología se trata de un diseño de investigación de campo de tipo etnográfico con análisis de un caso determinado. La población objeto de estudio estuvo constituida por los docentes y estudiantes Yaruro que laboran en los principales núcleos escolares indigenistas del Estado Apure. El análisis de los datos fue de tipo cuali-cuantitativo. Dicho análisis e interpretación permitió dar respuesta a las interrogantes y a la consecución del objetivo básico de la investigación. "perfil del docente indígena, que se desempeña en la comunidad indígena Yaruro". La autora, en consecuencia, tomó las bases y principios de la Escuela Intercultural Bilingüe, los comentarios que surgen del Decreto 283, y las características que debe tener un docente indígena.

De la misma forma se encontró otra interesante investigación por Ramírez (2000) titulada "Situación del bilingüismo en la comunidades Yarura ubicadas en el Estado Apure". La investigación plantea el peligro que existe en el desplazamiento del Yaruro por el español, evalúa el bilingüismo en las comunidades Yarura de Palmarito, Santa Bárbara y Riecito. La investigación se cataloga como etnográfica de campo, tipo exploratoria – descriptiva, con una muestra intencional. Entre los instrumentos y técnicas se tomaron dos cuestionarios guías. Uno para la observación directa del entorno y el otro, un cuestionario psico-sociolingüístico. Uno de los propósitos fue ofrecer y conducir alternativas de solución en pro de la preservación y consolidación de la lengua Yarura.

Los resultados hablan de un fuerte proceso de aculturación con distintos escenarios, donde prevalece en algunos casos el español y en otros el Yaruro, asimismo, el investigador reportó que la escuela no garantiza el uso de la lengua autóctona, aspecto éste muy tomado en cuenta a objeto de evidenciar si la escuela Yanomami-español reporta una problemática similar, asimismo se consideraron los planteamientos que se hacen con relación a las misiones en la época colonial y el aspecto educativo, al igual que el análisis que presenta la autora del Decreto 283.

Hasta el momento, en las últimas revisiones realizadas por la investigadora en este contexto, no ha sido posible localizar antecedentes que coincidan exactamente con el problema tratado en este estudio; sin embargo, se logró revisar los proyectos nombrados, que en la vía del análisis étnico-cultural presentan algunos criterios que son útiles para el desarrollo del estudio.

Bases Teóricas del Estudio

Dentro del proyecto filosófico de la sociedad venezolana y preceptos constitucionales, es de suma importancia que se le de participación por igual a las comunidades indígenas, donde se respeten sus derechos como personas que están acostumbrados a vivir en comunidad y se incluyan sus formas autóctonas de organización social, sin menospreciar la valoración de la cultura heredada de sus ancestros.

Las bases teóricas que explican este estudio se cimentan primeramente en la Teoría General de Sociedades, así como otros fundamentos de corte étnico- culturales, fisiográficos, históricos, legales y antropológicos.

Según Fernández, Hernández y Baptista (1998) el basamento teórico de un trabajo de investigación se fundamenta en teorías, enfoques teóricos, conceptos, etc., que se consideran válidos según los objetivos del estudio, cuya función principal consiste en: (a) ayudar a prevenir los errores cometidos en el pasado al abordar casos similares; (b) Orientar la realización del estudio; (c) ayudar al investigador a centrarse en su problema evitando desviaciones de su planteamiento original; (d) prevé un marco de referencia para interpretar los resultados del estudio, entre otros.

Teoría General de Sociedades.

Esta investigación se fundamenta y parte de la Teoría General de Sociedades planteada por Mosony, E. (1982) considerada como una rama nueva de la antropología crítica y en la cual se puede demostrar que existen muchas clases de sociedades, con formas de evolución acordes a su propia cultura, sin que por ello puedan observarse con la óptica del primitivismo, ya que estas sociedades han ido evolucionando con el tiempo, pasando por diferentes etapas, "cada una de las cuales lleva en sí su propio germen evolutivo" (Ob.Cit.p.25). La Teoría General de las Sociedades no planteada para una sola sociedad, como se está acostumbrada a verla, sino que ésta acepta que hay diferencia en los grupos humanos, porque el proceso histórico ocurrido antes y después de la causa de la conquista en las diversas sociedades del continente americano no puede analizarse con visión europea o norteamericana.

En otro contexto, para Mosonyi, existe una marcada división entre los tipos de sociedades: (a) sociedades de dominación, y (b) sociedades de convivencia, éstas últimas caracterizadas por poca población y comunidades pequeñas, viviendo hacia su mismo grupo, haciendo sus acciones culturales y estableciendo su nexo con la madre naturaleza de forma armónica y equilibrada, que en todo caso sería mejor llamarlas comunidades, pero a su vez el autor las denomina sociedades de convivencia.

Esta teoría plantea que no deben existir diferencias entre pueblos y sociedades por cuanto ninguno es superior a otro, cada uno tiene su propia cultura, definida por su propia cosmovisión.

El diferencialismo que pueda existir entre las culturas indígenas y la cultura occidental no implica que no haya un acercamiento o un compartir, pues ambas culturas pueden llegar a enriquecerse mutuamente. "Al decir que son realidades diferentes no estamos esgrimiendo el argumento de que son mundos separados. Todo lo contrario, son sociedades que en un momento dado pueden entrar en contacto" (Ob.Cit.;p.23)

Por otro lado, Cabrera (citado en Fonseca, 1999) señala que "Es indispensable para reconocerse a sí mismo y crecer en autonomía, la sobreestimación de la propia cultura; y no es una parcialidad o error sino un momento necesario de negación de la cultura dominante y afirmación de la propia" (p.20).

Existen variedades en cuanto al término cultura entendiendo que es necesario señalar en este estudio, como "El conjunto complejo que incluye conocimiento, creencias, arte, moral, ley, costumbres y otras capacidades y hábitos adquiridos por el hombre como miembro de la sociedad", Morales (2002).

Otra definición señalada es "La cultura hace referencia a todos los modelos de vida históricamente creados, explícitos o implícitos, y racionales y no racionales, que existen en cualquier tiempo determinado, como guías potenciales del comportamiento de los hombres" (Ob.Cit.).

Puede observarse en las citas bibliográficas, que todas se orientan a determinar el término cultura como un proceso complejo, evolutivo y de trascendencia histórica para las comunidades o sociedades donde se realizan estas manifestaciones.

Sobre la base de estas consideraciones Eguillor (1989) señala que "Esta infiltración en la cultura occidental lleva camino de irse trocando en unas relaciones cada día más intensas" (p.57), haciendo que las relaciones y los cambios que de ello se derivan sean irreversibles.

Compartiendo con los análisis precedentes, Mosonyi (2002) manifiesta en su exposición que "En cualquier instituto o entidad operativa del país, en los medios de comunicación social, en reuniones o eventos formales e informales, abundan las expresiones según las cuales los indígenas son ignorantes, analfabetas, incivilizados y hablantes de lenguas incompletas" (p.10). Sin embargo, todas estas apreciaciones se han direccionalizado hacia nuevas perspectivas, por cuanto, se ha dado a conocer a nivel gubernamental y de la totalidad del país que los pueblos indígenas son comunidades con propia cultura, creativa, productiva y dinámica, la cual tiene su propio valor, y por esta razón requieren encontrar el reconocimiento que durante siglos se les ha negado; actualmente la Constitución del 99 cimenta las bases para salvaguardar sus derechos como ciudadanos.

En otro contexto Mosonyi (2002) afirma que "Los primeros defensores de la cultura indígena deben ser los propios maestros y dirigentes de cada pueblo autóctono" (p.4). Compartiendo esta idea, cabe acotar que las instituciones del estado venezolano han de apoyar estas aspiraciones del colectivo indígena, pues de no ser así, los proyectos dirigidos a sustentar la calidad de vida de estos pueblos sufrirán obstáculos, la cual repercutirán en el proceso evolutivo socio-cultural. En atención a estas razones el autor precedente asoma la idea concreta de respetar las identidades étnicas, que no existan desfases entre las necesidades de las comunidades y los proyectos elaborados por los gobiernos nacionales y regionales. Es necesario – concluye el autor – que "Se permita una reconstrucción razonable y generadora de nuevas y revitalizadores cambios y movimientos para recuperar su cultura" (p.8).

La Interculturalidad.

Son muchos los debates que en las últimas décadas se han generado con relación al tema de la interculturalidad, considerándose hoy más que ayer un tema en boga, principalmente en Venezuela, en el marco de una nueva Carta Magna que reconoce la pluriculturalidad de sus sociedades (Art.100), aceptando que las relaciones entre los diferentes pueblos que existen en el territorio venezolano deben estar basadas bajo el esquema de la interculturalidad, entendida ésta como el intercambio de una serie de elementos culturales que se apoyan en la comunicación y el respeto, sin el desmedro de ninguna de las culturas intervinientes.

En este mismo sentido Oquendo (s/f) señala que: "en una relación intercultural, hay dos culturas cuya diversidad con dos o más lenguas diferentes se obligan a sí misma a entrar en diálogo" (s/e). Es a partir del diálogo, de la relación que ambas culturas desarrollan su acción social.

No obstante, ese intercambio ha sido hasta ahora desigual, siempre a favor de la cultura hegemónica y en contra de las llamadas minorías. Sin embargo, la interculturalidad representa hoy día, una apertura, que va mucho más allá del diálogo, que busca la armonía entre todas las sociedades, sean de dominación o de convivencia, no establece desigualdades, todo lo contrario, igualdad entre las culturas.

Siguiendo este mismo orden Rivas (2002) argumenta que:

La interculturalidad representa no sólo una nueva forma de fundamentar la educación, sino también una forma de vida, de convivencia en la pluralidad cultural y étnica, en la tolerancia y el respeto mutuo, priorizando la cooperación sobre la competencia, partiendo del modo de ser y de vivir de cada pueblo o grupo humano, del respeto a su identidad personal y colectiva (p.11).

Este proceso es la representación de una forma más diligente y amplia de basar el conocimiento para la vida. Al respecto cabe mencionar la Declaración de Barbados I y II donde se plasma el constructo epistémico de la filosofía de la interculturalidad; asimismo, se señala a la Sociedad Venezolana de Antropología Aplicada, fundadores del Movimiento Interculturalista Venezolano y cuyos principios fueron expuestos en la producción de Mosonyi, (1975) "El Indígena Venezolano en pos de una Liberación Definitiva".

No obstante para el P. Dariusz Lodziana (conversación sostenida Octubre, 2005) quien estuvo hasta poco en la Misión de Platanal, plantea que "La interculturalidad se da en la vida diaria.hay una compenetración de sentimientos y acciones". De esta manera la interculturalidad viene dada en el puro vivir, en la vida que se vive y se comparte, buscando sus significados. Añade el Padre que "Los Misioneros estamos a la altura". La realidad habla de un compartir de muchos años, de muchas luchas, donde la Misión Salesiana ha valorado los elementos que constituyen la cultura del Yanomami y el Yanomami recibe la cultura criolla como un avance, como un cambio que le va a beneficiar.

Descripción fisiográfica de la zona donde se realiza el estudio

Para proseguir con el desarrollo de esta investigación, se consideró necesario hacer una breve descripción de la geografía de la región amazónica, (ver anexo "B") a fin de mostrar el contexto geográfico donde se ubica el hábitat de la comunidad en estudio y los proyectos misionales de los Salesianos para mejorar su medio.

El Estado Amazonas, es reserva de biosfera de inestimable beneficio para preservar la vida; uno de los pocos existentes en el mundo con tal categoría y de ahí que es fundamental la preservación a todo trance de su ambiente, favorecido por la naturaleza, por la presencia de sabanas, selvas, montañas impresionantes, ríos de variados caudales y una rica fauna que aun sigue dando sorpresas a la investigación científica, de igual manera que la flora, las ubicadas en las más altas montañas o en las grandes profundidades.

Los pueblos indígenas representan en sus 19 parcialidades prácticamente el 80 por ciento de la población total del Estado, (Ver anexo "C") principalmente los Guahibos y los Piaroas, pero de ellos llama la atención los Yanomami, ubicados hacia la frontera con Brasil, caracterizados como uno de los pueblos indígenas más autóctonos y el cual ha sido objeto de múltiples estudios por la riqueza de su cultura.

Se establece que según la Ley de División Político Territorial, la cual fue sancionada por el entonces Congreso de la República de Venezuela el 23 de abril de 1856, se llegó a constituir la Provincia de Amazonas, conocida hasta ese momento como Territorio de Río Negro, la cual formaba parte de Guayana. En 1864, por la Constitución Federal, se creó el Territorio Federal Amazonas, mediante Ley del 21 de Julio de 1940.

De acuerdo a la Gaceta Oficial de la República de Venezuela del 29 de Julio de 1992 el Territorio Federal Amazonas fue elevado a la categoría de Estado, manteniendo la división por departamentos hasta el 24 de septiembre de 1994, cuando la Asamblea Legislativa ya constituida decretó su Ley de División Política Territorial, quedando el Estado conformado por siete Municipios: Atures, Autana, Manapiare, Atabapo, Alto Orinoco, Guainía y Río Negro.

Geológicamente el Estado Amazonas forma parte del escudo Guayano-Brasileño, cuyo basamento de edad precámbrica está conformado mayormente por rocas antiguas metamórficas y graníticas. Sobre dicho sustrato y de manera discontinua, se encuentra la Formación Roraima, constituida principalmente por areniscas. Forma parte de la Provincia Fisiográfica de Guayana; esta fisiografía del Estado se debe a procesos de fracturación, levantamiento, desnivelación producidos por las corrientes superficiales y subterráneas de aguas que han afectado a toda la provincia.

De acuerdo con la clasificación climática de Kóeppen el Estado Amazonas presenta un clima tropical lluvioso (Af), tropical monzónico (Am) y de sabana (Aw). Los registros climáticos se caracterizan por mostrar altos valores de precipitación, temperatura y humedad. Los máximos valores de precipitación se presentan al suroeste y alcanzan entre 3.300 y 3.500 mm. En casi toda su extensión, el estado presenta temperaturas anuales superiores a 28ºC, disminuyendo en algunas áreas por efecto de la latitud.

Los suelos del Estado se han originado por formaciones geológicas muy antiguas, aproximadamente 1.300 y 1.400 millones de años. A su vez, han sido sometidos a intensos procesos de meteorización y lixiviación, causados por las abundantes lluvias y elevadas temperaturas ambientales.

Esto ha conducido a la formación de suelos muy pobres, de baja fertilidad, extremadamente lavados y alterados.

La alta disponibilidad de agua proporcionada por las abundantes precipitaciones contribuye a crear una extensa red hidrográfica, que se organiza en dos cuencas principales: la del Orinoco y parte de la cuenca de Guainía – Río Negro. En el Estado, el río Orinoco tiene un recorrido de 960 Km, desde su nacimiento en el Cerro Delgado Chalbaud hasta su confluencia en el río Meta. Sus principales afluentes son los ríos Ventuari, Padamo, Cunucunuma, Atabapo y Sipapo.

La cuenca de los ríos Guainía-Río Negro, en un trayecto fluvial de 240 Km de extensión, drena sus aguas al río Amazonas en Brasil y tiene como principal afluente al río Casiquiare. Aquí se presenta el interesante fenómeno hidráulico del Brazo Casiquiare, que comunica las dos grandes cuencas de los ríos Orinoco y Amazonas y permiten la interconexión fluvial norte-sur.

El régimen hídrico de las dos cuencas está muy relacionado con el régimen pluviométrico y la geología regional.

Aparte de lo interesante que resulta la geografía de este Estado, se tiene que alberga un gran número de población autóctona según el Censo Indígena Nacional (1992) el cual estimó dicha población en 43.366 personas, las cuales pertenecen a 19 grupos indígenas, siendo los más numerosos: Yanomami, Guahibo, Piaroas y Yekuanas. Cada etnia posee una lengua diferente, así como tradición cultural que condiciona el patrón de asentamiento, la percepción que tiene de sí mismo, del

Reseña Histórica de los Salesianas en el Estado Amazonas.

A continuación se presenta la reseña histórica de los Misioneros Salesianos, su labor y desempeño en el Alto Orinoco, a tal efecto, se toma como referencia aportes de Hoyos (1994), y de datos aportados a través de la oralidad por el Vicariato Apostólico de Puerto Ayacucho, (ver anexo "D").

Históricamente San Francisco de Sales, creó hace aproximadamente 115 años una Fundación con su propio nombre. Instituto religioso conformado por clérigos y laicos, cuya comunidad vive en constante fraternidad; ayudando al prójimo dentro de sus zonas de influencia.

El lema que lleva consigo es "Dame almas y llévate lo demás". Es evidente que la filosofía para este grupo es rescatar un alma que está en poder del mal, prefiriéndose a cualquier riqueza o bien material que exista en nuestro mundo.

Sobre la base de este lema los Misioneros Salesianos siguiendo el sendero de San Juan Bosco, se convierten en portadores de amor a Dios, a los jóvenes, a los más pobres, desposeídos y algo muy importante; estos grupos por inspiración de San Juan Bosco se internan en tierras de Misioneros para llevar el anuncio del evangelio y más aún, para llevar a cabo gestiones de mayor interés social a favor de las comunidades indígenas.

De igual manera Don Bosco fue un trabajador infatigable y al mismo tiempo un gran contemplativo, para Graciano, (citado en Editorial Arte s/f) "El Papa lo conoció, beatificó y canonizó; dijo de él: su vida era en todo momento una inmolación de caridad, una continua oración" (p.201).

También apunta el Obispo de Milo en los documentos anexos al Volumen XVIII de las Memorias Biográficas (Ob.Cit.) lo siguiente:

El Salesiano es el hombre de la abnegación y de la humildad que vive muerto a sí mismo sin pensarlo, que hace el bien creyendo no hacer nada, que se sacrifica sin darse cuenta, más aun ignorándolo y que se estima el último entre los servidores de la iglesia (p.203).

Es importante acotar que desde sus inicios, los seguidores son hombres dispuestos a sacrificar mucho de su vida en función de la felicidad de sus semejantes.

Por esta razón en los anales de la historia de los Misioneros Salesianos en Venezuela con más de cien años están recorriendo toda esta geografía, como personas que van sembrando la buena semilla del evangelio, han dejado profundas huellas en el contexto socio-cultural y religioso; y sigue proyectando a través de obras con comunidades que los requieren como las que se analizan en esta investigación

Con respecto a la formación religiosa de la comunidad salesiana, posee un centro vocacional y cuatro casas de formación inicial (Noviciado y Estudios de Teología) para los jóvenes que optan por la vida sacerdotal al estilo Salesiano. Existen también, siete centros juveniles, cinco centros de evangelización y promoción juvenil y ocho centros de convivencia y retiros.

Ha sido una labor profunda; también existe la librería Editorial Salesiana donde se promueve la lectura religiosa, filosófica y de contenido moral; posee un gran centro audiovisual con una variedad de documentos fílmicos, el Instituto Pastoral Salesiano de Pastoral Juvenil y la Oficina de Coordinación de Colegio en el Estado Amazonas De igual manera dirigen y administran el canal de televisión Amavisión de gran contenido didáctico-informativo, publican la revista La Iglesia en Amazonas, Antrhopos, Boletín Salesiano, donde se presentan reportajes de esencia comunitaria de la región y localidad. Asimismo se encuentra el Museo Etnológico de Puerto Ayacucho cuyo Director es el Antropólogo Alejandro Signi.

Siguiendo esta orientación las directrices que rigen el trabajo pastoral y educativo de los Salesianos en Venezuela, están enmarcados dentro de lo que se denomina "El sistema preventivo de Don Bosco" como lo manifiesta de manera directa Monseñor Divasón "Para nosotros los Salesianos de Venezuela, la educación evangelizadora, consiste primordialmente en asumir creativamente el sistema preventivo de Don Bosco en nuestra realidad venezolana" (Entrevista Agosto, 2001).

Con respecto a la Misión en el Alto Orinoco y de acuerdo a la información suministrada por personalidades del Vicariato Apostólico de Puerto Ayacucho y del Parlamento Indígena de América, Capítulo Venezuela, así como de referencias bibliográficas; existen las segundas organizaciones:.

  • Alto Orinoco: Ocamo, Mavaca, Mavaquita y Platanal (Ver anexo "E").

  • Cuatro Centros de Escuela Intercultural Bilingüe, con escuelas de extensión en 12 shaponos y un total (aproximado) de 570 alumnos (Datos en la Zona Educativa de Amazonas y en la Misión). La matrícula escolar va en aumento debido al crecimiento de la población en edad escolar.

  • Organización socio-económica SUYAO y otras Cooperativas.

  • Servicios Básicos de Salud

  • Catecumenado (Proyecto de evangelización actual, 2005)

El Vicariato Apostólico de Puerto Ayacucho, es la Iglesia en Amazonas, institución eclesial, una forma de organización que tiene la iglesia en determinados lugares, desarrolla su vida dentro de cuanto constituye la historia del país y los procesos que la envuelven.

Indica Divasón (1998) "Todo cuanto atañe a las personas, a la condición humana, le interesa, le importa" (p.18).

En el contexto histórico se ofrece la siguiente referencia, tomado de González (1992) en el año 1932 el Gobierno de Venezuela confirió la Misión del Alto Orinoco a los Salesianos, y guiados por Monseñor Enrique De Ferrari, se ubicaron en Puerto Ayacucho el 11 de Febrero de 1933 cuando llegan al Territorio Federal Amazonas; mientras que en el Apure, una pequeña embarcación fluvial tocaba las orillas del Orinoco.

Para Editorial El Arte (s/f) en su Homenaje a Don Bosco, por sus 100 años en Venezuela, señala en la reseña histórica que "cuando llegaron los primeros Misioneros Salesianos a Puerto Ayacucho, éste era un pueblecito de gente sencilla y honrada que subsistía gracias al río y a algunos pequeños conucos que proporcionaban los alimentos necesarios" (p.133).

Este señalamiento indica el estado autóctono y de equilibrio con la naturaleza y entorno que tenían los habitantes en este lejano poblado venezolano.

Complementando lo señalado, el Padre Berno, rumbo a sus cien años de edad, uno de los primeros Salesianos que estuvo en La Esmeralda después del P. Cocco, comenta que, la primera casa de la Misión fue una choza con techo de palma sobre los palos clavados en la tierra, a la cual le hicieron pequeñas divisiones adentro para que esta pudiera funcionar.

De esta manera comenzaría un largo y arduo trabajo de la Misión Salesiana en tierras venezolanas, con características específicas y peculiares; desde esta óptica cabe destacar las palabras de Castillo (1995) "Estos pueblos son reservorio de historia viva y palpitante, que están pidiendo a gritos su partecita en la gran historia nacional." (p.32). Es evidente que hay que dejar a un lado a la historia patria por un momento y como han dicho algunos historiadores darle paso a la historia matria.

El 7 de Mayo de 1953 el Papa XII consagró al primer Obispo-Vicario Apostólico, Monseñor Segundo García; a él siguieron Monseñor Enzo Cecarelli (1974-1979), Monseñor Ignacio A. Velasco (1990-1995) y Monseñor José Ángel Divasón (1996- a la fecha 2005).

Sin embargo y de manera muy especial es el Padre Nelson Briceño quien orienta y dirige la gestión eclesiástica del Alto Orinoco, además se debe destacar la gran colaboración de los Padres Bórtoli, Luis Felipe, Olmedo, Berno y Darío quienes han aportado interesantes informaciones sobre el proceso histórico, social y cultural de la Misión Salesiana a este estudio.

Profundizando en la acción y misión de los Salesianos, se puede considerar que existen tres proyectos que en estos momentos el Vicariato Apostólico de Puerto Ayacucho con sus Misiones, estiman que son necesarios atenderse con prioridad: educación, salud y autogestión, considerados como programas sociales básicos, los cuales serán analizados más adelante y que los mismos obedecen a una política nacional indigenista.

Hablar de las Misiones no es algo nuevo; éstas comenzaron a extenderse aproximadamente hacia el siglo XVIII por todos los pueblos indígenas, siendo elemento clave dentro del proceso de conquista y colonización, no sólo por su espíritu evangelizador, sino porque también fomentaron ciertos modos de vida en las comunidades, el desarrollo de las actividades agrícolas y pecuarias y la evolución cultural de estos pueblos; no obstante, las Misiones fueron unidades de producción altamente lucrativas para los religiosos, y de manera sutil una forma más de explotación del indígena. No obstante es importante señalar la siguiente cita de Romero (1974):

Las Misiones representan una de las facetas heroicas de la iglesia y el misionero es un prócer de la difusión de la fe, un alma vibrante y vigorosa portadora del cristianismo activo, de ese que alecciona no solamente con las palabras sino también con los hechos, con las realizaciones y con los ejemplos.

De allí que las Misiones contribuyeron en la organización de estas comunidades y fueron buenos no sólo predicando el evangelio, sino en asuntos educativos y administrativos. Al respecto señala Ramírez (2000) "Los misioneros fueron los primeros maestros en la enseñanza de los pueblos del continente y en consecuencia los primeros etnógrafos americanos, con conocimientos de geografía, hidrografía e historia natural" (p.87).

No obstante, a pesar de los defectos y virtudes que pueda haber tenido la labor misionera, se le atribuye un valor incalculable dentro de la historia colonial de Venezuela, así como en los últimos tiempos; respecto a este tópico bien se pudiera comentar que, anteriormente a la llegada de las Misiones, estos lugares a partir del siglo XVIII fueron muy infortunados, quizás como le ocurrió a la Provincia de Guayana que tuvo constantes cambios de gobernadores interinos, cada uno con sus propios intereses, eminentemente económicos y teniendo como objetivo la reducción del indígena, con el aniquilamiento de la agricultura, destruyendo templos que aún se mantenían en pie, quisieron improvisar comunidades, atrapando en ella todos los brazos útiles, no consideraron la humanidad de los indígenas, ni la de sus familiares, les sometieron a exagerados trabajos forzados, tal como se evidencia en el Libro de Misiones del siglo XVIII, concretamente en el Tomo VII.

Sin embargo, hoy día las Misiones alimentan el buen vivir cristiano de los indígenas junto con nuevas formas de vida en una sociedad más justa, rigiéndose por la Ley de Misiones de 1915, aunque es importante acotar que esta Ley está descontextualizada y es pertinente destacar lo señalado por el Padre Bórtoli, "La Ley de Misiones no está actualizada y para nosotros filosóficamente no tienen base.." (Entrevista, Agosto 2002). Generalmente se han hecho interpretaciones equivocadas de esta Ley al colocar a los Misioneros como protectores de indios. El mismo entrevistado acota que ". yo no me siento protector de nadie. Que soy gente, que voy de la mano con ellos y que hago un proceso educativo, si. Y que comparto con ellos un momento difícil".

Además de la citada Ley, se encuentra el I Convenio Misional de 1937 celebrada con la Pia Sociedad Salesiana que creó la Misión del Alto Orinoco.

En este sentido Carrocera, (1964) hace referencia a lo que en un momento dado de la historia fueron las Misiones al señalar que "Los miembros carentes de interés económico podían defender los intereses de los indígenas y estorbaban las tropelías que, inevitablemente se daban en distintos sitios" (p.56).

Se evidencia en esta aseveración, la importancia histórica que en el aspecto social y cultural han realizado las Misiones en las comunidades indígenas; además de convertir su estadía en defensa de los derechos humanos, la cual eran vulnerados constantemente; de allí que éstas se constituyeron en organizaciones importantes donde cada día se estrechaba la relación afectiva entre misiones e indígenas.

Pertinencia de la Investigación en el Plano Educativo.

Con respecto a la Educación Básica en Venezuela, se toma como edad promedio para su ingreso los 13 años de edad, y una de las asignaturas que el alumno debe cursar es Historia de Venezuela. A continuación se hace referencia al Objetivo General Nº 1 del programa: Diferenciar la situación cultural de los grupos indígenas americanos, desde el inicio del poblamiento del continente hasta la llegada de los europeos.

Contenido: Evolución cultural de los grupos aborígenes venezolanos: Población Indígena Actual.

Es importante señalar que este contenido referido a los pueblos indígenas venezolanos abarca sólo 3 páginas cortas del texto escolar, y en donde se dan explicaciones muy superficiales con respecto a la realidad actual de las comunidades indígenas venezolanas, lo que trae como resultado un marcado desinterés y desmotivación de los alumnos hacia el conocimiento histórico-evolutivo de estas comunidades contenida en la asignatura pues es evidente que, solo se le enseña al alumnado un pasado remoto sin ninguna trascendencia, de grupos indígenas analizados desde el punto de vista del descubrimiento, los cuales fueron sometidos por una cultura mayoritaria y de lo cual hoy solo queda un bagaje cultural, cuando la realidad, es totalmente diferente a lo presentado por el programa, aunado a esto también existe el empleo de vocabularios, caracterizándolos como etnias en estado primitivo de la época precolombina, se les estigmatiza con términos poco propios, que han ido en detrimento de su propia cultura.

Es importante acotar que las escasas nociones del tema indígena que son manejadas en los Currículos del Sistema Educativo Venezolano, por lo general muestran una conceptualización deficiente, limitada y una apreciación equivocada en lo que respecta a sus contenidos, desconectados totalmente de la realidad histórica en que vive el país y de hecho, las comunidades indígenas que hacen vida en el contexto geográfico ya definido. Prácticamente existe un tratamiento inadecuado que se hace del tema indígena en dichos programas.

De la misma manera se encuentra el Objetivo General 3: Sintetizar el proceso de conquista y poblamiento español de Venezuela y sus consecuencias.

Contenido: Procesos Productivos. En éste se tratan aspectos relacionados con la tenencia de la tierra, la mano de obra indígena y negra, las actividades productivas y el comercio. En uno de estos puntos se habla del papel que desempeñaron las Misiones en esa época, pero de manera muy superficial, en donde también se utilizan sólo dos páginas del texto.

La realidad señala que estos grupos misioneros han sido trascendentales en el territorio venezolano no sólo por su obra evangelizadora, sino en otros aspectos socioeducativos que hoy día forman parte de importantes debates, por lo cual este contenido programático debe ser ampliado e incorporar y destacar temas sobre el papel que cumplen las Misiones en Venezuela en la actualidad, citando entre otras la labor de los Salesianos, Jesuitas, Capuchinos y Franciscanos.

Por ello, es necesario presentar al educando una historia viva, real, con sus pro y sus contra, que nazca en las localidades, en los territorios, en los diferentes espacios geográficos, donde ésta evoluciona y se desarrolla. De hecho se encuentran 34 pueblos indígenas a lo ancho del territorio venezolano, (Ver anexo F) los cuales merecen ser objeto de estudio, al igual que una diversidad de obras misionales.

Se hace necesario que en los programas de Historia de Venezuela de Educación Básica, se incorporen o visualicen nuevos enfoques a cerca del tema indigenista, y más aun en estos momentos, en el marco de una nueva carta magna que presenta un Capítulo de gran importancia histórica y social, como lo es el Capítulo VIII, en donde se reinvindican los derechos constitucionales de los pueblos indígenas venezolanos, como jamás en la historia republicana de Venezuela se había hecho.

De la misma forma, es importante que el docente que trabaja en comunidades indígenas se convierta en investigador de su propia realidad social y cultural circundante, y pueda de esa manera contribuir con la enseñanza de una nueva historia. De acuerdo a estas consideraciones cabe recordar a Fonseca (1999) cuando apunta:

.jamás a través de la escuela aprendemos a ver las etnias indígenas como modelos de sociedad que bien pudieran ser tomados en cuenta en procura de proporcionarnos una mejor calidad de vida, destacando por ejemplo valores, como su armónica convivencia con la naturaleza, la producción agrícola sin agotamiento de la tierra, los mitos y leyendas que dan cuenta de su concepción del mundo y del hombre, y la lealtad y la devoción a su cultura (p.29).

De allí la importancia de redimensionar los contenidos programáticos de estos objetivos e incorporar otros de interés con relación a estos temas, a fin de que alumnos y docentes aprendan de la historia los elementos básicos que les permitan interpretar y valorar la realidad tal como se les presenta, además de ello cimentar los valores socioculturales que a través del tiempo y del espacio han permanecido en su contexto comunitario, para de esta manera las futuras generaciones sientan orgullo de sus ancestros, manteniendo con esta conducta una cultura rica en folclore, mitos, leyendas y tradiciones.

Aspectos de la Cultura Yanomami.

La cultura le confiere carácter a una comunidad, manteniéndola cohesionada, permitiéndole asumir posiciones importantes a cada uno de sus miembros en beneficio propio, señala Rivas (1997) "La cultura nacional viene a constituirse en la personalidad concebida como el modo de conferir significados a personas, situaciones, eventos, lenguajes, símbolos, ritos propios de una sociedad" (p.52). Este acercamiento conceptual infiere que el aspecto cultural es un elemento básico en cualquier grupo social, por cuanto define la personalidad de cada integrante y sobre la cual se orienta la conducta, modo de pensar, actuar y relacionarse con los congéneres interactuantes del entorno.

Por otro lado Morales (2002) concibe la cultura como una manera de interactuar los miembros que conforman el grupo, que de hecho es una manifestación favorable al desarrollo de cada grupo social.

El Yanomami es un grupo muy particular, se les conoce también como Sanema, poseen un lenguaje oficial: el Yanomami, el cual debe ser respetado de acuerdo al primer Decreto suscrito No. 1975 del 27 de Mayo de 2002. Yanomami cuyo mito significa "Ser Humano", Cocco (1987) y tiene una población de 15.052 habitantes, Censo Indígena Nacional (1992), ubicados en 180 Shaponos, cada uno con 50 a 150 personas.

Los Yanomami pertenecen al pueblo Yanomama, la más antigua de América y la que cuenta con mayor población en Amazonas. Son agricultores, cazadores y recolectores. El territorio que ocupan se reparte de manera desigual entre el sur de Venezuela y el norte de Brasil y tiene un total de 177.000 Km2.

La historia de los Yanomama es conocida de manera superficial y quizás deficiente, donde existen lagunas históricas en cuanto a origen, desplazamientos, desarrollo social, raíces culturales y otros elementos básicos que constituyen la evolución de sociedades más antiguas del continente; de allí como lo señalan algunos antropólogos la dificultad de trazar con cierto rigor científico un mapa de la evolución de este grupo indígena. Sin embargo se han realizados muchas pruebas hematológicas que han demostrado que genéticamente no están relacionados con ninguna otros indígenas del Amazonas, por lo que existe la probabilidad, que este pueblo haya llegado a América del Sur antes que los demás grupos indígenas primigenios del continente. Sobre la base de estas consideraciones Colchester y Fuentes (1982) indican "Esto hace ver a los Yanomami en una posición única, excepcional, la que correspondería a los primeros habitantes del Continente Americano" (p.262). De allí la importancia del estudio, pues estos autores gestionan la idea que este grupo indígena tiene un acentuado tiempo de permanencia en la Amazonia. El Padre Luis Felipe Ramírez, (Entrevista Julio, 2002), considera que:

..hay dos elementos que me parecen centrales: uno, es un pueblo fuerte, desde el punto de vista cultural, y el segundo, los Yanomami no tienen vergüenza étnica, se autoidentifica como Yanomami,., tienen una autoestima demasiada alta, orgullo, de hecho Yanomami significa que ellos son personas, que los demás no son persona.

Hasta hace poco tiempo, estos indígenas habían permanecido ocultos, escondidos en la selva en un aislamiento total. Los primeros contactos se llegaron hacer en la primera década del siglo pasado, pero solo a partir de 1950 algunos de ellos han tenido contacto continuo con algunos sectores de la sociedad criolla, especialmente con misioneros y científicos, la cual ha posibilitado un estudio científico-antropológico.

Según Mariño, (1992) "En 1957 los Padres Alfredo Bonvecchio y Luis Cocco formaron la Misión Santa María de los Guaicas en la margen derecha del río Ocamo y muy cerca de la desembocadura de este río en el Alto Orinoco" (p.325). Pero se tendría que ir mucho más atrás para justificar la presencia misionera a través del tiempo en territorio venezolano, es conveniente remontarse al siglo XIX para analizar el comunicado dirigido a la Dirección de asuntos Indígenas del Distrito Río Negro enviado al señor Secretario de Estado en los Despacho de Interior y Justicia, el primero de junio de 1847, se encontró:

La Misión de La Esmeralda hoy se halla enteramente arruinada, sus habitantes emaciados y llagosos por la inmensidad de plagas, dan lástima al verlos y más parecen pertenecer a una enfermería, que a una misión, que en otro tiempo fue de alguna importancia. Sus tierras son excelentes y contiene buenas sabanas, pero el local es mal sano y la plaga de mosquito insoportable. Las familias que existen en esta misión, la dirección intenta trasladarlos a Santa Bárbara, donde más cerca de las otras misiones, estos miserables puedan ser útiles (Tomo IX, Folio 43)

En este documento se observa cómo ha sido el contacto de los indígenas de la zona con otras civilizaciones. Con respecto a la anterior cita, el panorama ha cambiado poco, principalmente en lo que respecta a salubridad de la zona, con altos índices de morbilidad, riesgos epidemiológicos y deficientes condiciones sanitarias. DAI., (s/e), tomando en consideración que los misioneros al igual que los indígenas prácticamente han llevado el mismo estilo de vida.

Generalmente el Yanomami pertenece a lo más intrincado o dificultoso de la selva; (ver anexos "G" a "G-VII) desconocían la navegación; en los viejos tiempos usaban canoas de corteza para dejarse arrastrar por la corriente, entre los caños. En la actualidad se puede decir que han aprendido de los Yekuanas el arte de la navegación y han aprendido la forma y la manera de construir curiaras de tronco de árbol, lo confirma el Padre Luís Felipe Ramírez (Entrevista Julio, 2002) cuando señala que:

El proceso de interculturalidad de los Yanomami no es reciente, viene con los Yekuanas, si uno se pone a analizar tiene mucha herencia, el guayuco de los Yanomami es herencia de los Yekuana, el pirisi de la mujer es Yekuana, la construcción de la vivienda aunque conserva la circularidad también es de influencia Yekuana.

De acuerdo a las últimas investigaciones científicas-antropológicas el pueblo Yanomami constituye el último grupo indígena que ha podido conservar sus creencias y tradiciones a salvo de la transculturación e influencias exógenas y exóticas de otras culturas.

Con respecto a las características antropológicas y fisonómicas, evidentemente éstas tienen rasgos mongoloides, la autora pudo observar en los grupos de Yanomami con los cuales interactuó y relacionó que tienen pómulos salientes y ojos oblicuos. En cuanto a la tallas una gran variación de 1.52 m entre hombres y mujeres. Es débil la contextura que se aprecia en algunos indígenas, aunque otros se ven fuertes, rasgo éste que varía mucho, y en algunos casos se observó cierto grado de desnutrición, sobre todo en los niños, esto un poco contradictorio ya que anteriormente se señala que reciben en su ingesta diaria las calorías suficientes que les proporciona el medio.

El color de la piel es cobrizo claro, algunos blancos y otros amarillosos; sus cabellos son extremadamente lisos y gruesos.

 

Igualmente se puede señalar que, psicológicamente tienen un carácter altivo y guerrero, no aceptan por ningún motivo imposiciones; en muchos casos se pudo comprobar que son muy astutos, hubo oportunidades en que se hacían los que no entendían la lengua española cuando la investigadora les preguntaba algo, siendo lo contrario, sí entendía el idioma en que se les hablaba, quizás esa conducta era evitando ser invadidos.

Los Yanomami conforman así un patrimonio social, cultural e histórico únicos en Suramérica, que en la actualidad navegan entre las aguas de la desintegración cultural y el proceso de cambio histórico, como se ha señalado muchas veces en Congresos Indigenistas.

Cabe mencionar a Finkers (1991) cuando expone "El Yanomami vive actualmente en asentamientos relativamente pequeños, dispersos en la Selva Amazónica del Alto Orinoco" (p.19).

La mayoría de los indígenas de la amazonia, al igual que los Yanomami son al mismo tiempo, agricultores, recolectores y cazadores y en menor grado pescadores. De este modo, el bajo nivel de proteínas que alcanzan con la agricultura se ve compensada sobradamente con la caza, la recolección y la pesca. Estas actividades se reparten armoniosamente a lo largo de todo el año.

En cuanto a los elementos culturales encontramos la agricultura. Esta actividad tienen gran relevancia para la supervivencia de estas comunidades puesto que tienen una gran dependencia con esta práctica, realizada por medio del sistema de conucos (tala, quema, siembra y cosecha), la cual es una costumbre heredada de los ancestros.

Se observa que los conucos están bien cuidados y producen la mayor parte del alimento vegetal necesario.

Por esta razón para los Yanomami la tierra es buena para el conuco si se dan estas condiciones: color algo oscuro en la superficie y anaranjado rojizo más abajo; debe estar por encima del nivel de las inundaciones en la estación de lluvias. Sobre este aspecto señala Finkers (1991) ".Ellos no conocen la propiedad del terreno, pero si la pertenencia de lo cultivado. En los conucos de esta comunidad existe diversidad en la siembra y de lo elaborado individualmente en el ámbito de la familia" (p.20).

La tierra es para todos, lo cultivado es exclusivamente para el que lo trabaja. Aquí se puede determinar la diferencia con la cultura occidental en cuanto a propiedad-uso colectivo de las tierras.

Por otra parte está la recolección. La mayor parte del alimento vegetal lo consiguen en los conucos hechos por ellos y el resto deben buscarlo en la intrincada selva; así logran obtener la proteína animal. En esta actividad juega papel fundamental la mujer Yanomami; puesto que ella es pieza importante para ese logro.

Desde su nacimiento los niños no se apartan de su mamá durante la operación de recolección con el propósito de irlos adiestrando en estos menesteres; de allí que, las mamás enseñan a los pequeños las plantas útiles y las peligrosas, las frutas, peces, arañas, culebras y todos aquellos elementos que afecten la vida cotidiana de cada miembro.

Por otro lado, los adolescentes acompañan a los adultos a la cacería. De esta forma la niñez es un período muy importante para todo el proceso de socialización y para el aprendizaje de este tipo de vida en la selva, además ello se traduce en la transmisión de conocimientos obtenidos del aprendizaje de padres a hijos y las diversas formas de perfeccionarlas.

En cuanto a la pesca, es una actividad básica en el logro de la orientación de los Yanomami y gracias a la existencia en la selva del Alto Orinoco de muchos ríos, caños y lagunas ricos en variadas especies, obtienen una dieta rica en proteínas, lo cual no se explica el porqué tanto grado de desnutrición en los niños.

Cuando las aguas bajan en los pozos y lagunas, las mujeres van juntas a pescar en esa agua. Utilizan también guaral y anzuelos en los ríos y lagunas. Como carnada utilizan lombrices, trozos de pescado, carne, gusano y frutos.

Otra actividad es la caza, Finkers (1991) afirma en sus comentarios que el Yanomami conoce dos tipos de cacería: Rami-Huu, que significa salir a cazar en un período de tiempo de corta duración y por los alrededores, y Hemiyomi-Huu, que es la cacería colectiva, lejos de casa.

Como armas utilizan el arco y la flecha, actualmente algunos utilizan la escopeta, adquirida a través del intercambio o compra al hombre blanco, esta herramienta occidental ha ido desplazando poco a poco utensilios de caza menos efectivos. Apunta el Padre Luis Felipe Ramírez (Entrevista, Julio 2002) que:

Los Yanomami están en eso, ellos son un grupo, con deseos de conocer, de aprender, tienen una fascinación por la tecnología del mundo nape, una fascinación enorme, entonces esto también los hace vulnerable, porque de alguna manera quieren llenarse de cosas y después viene todo esto que ha pasado en otros grupos humanos.nosotros estamos conscientes que hemos sido agentes de aculturación en estos últimos cincuenta años.

En el mismo orden de ideas, como carne de cacería consideran a: monos, rabipelados, váquiros, dantas, venados, osos palmeros, lapas, picures, paujíes, serpientes, loros, cachicamos que constituyen y forman parte de su dieta.

La práctica de la cacería de larga duración o Hemiyomi, se realiza cada vez en lugares distintos, quizá, para dar oportunidad a la especie animal que haya crecido; ello evidencia en grado sumo la cultura conservacionista de estos grupos que se dedican a la caza.

Prosigue Finkers señalando que, normalmente, la recolección es una actividad que se desarrolla en el transcurso del día, saliendo temprano en la mañana y regresando en las primeras horas de la tarde dado que la oscuridad en la selva constituye un peligro inminente "La cosecha de frutos, semillas, raíces y cogollos la llevan a cabo tanto hombres como mujeres" (p.25). De allí que, la comunidad en general se constituya en un grupo socialmente participativo y colaborador, que va en beneficio de todos los integrantes (ver cuadro 1).

Cuadro 1

Características socioculturales del pueblo indígena Yanomami

Ecologista

Promotor

Social y económico

Representante de

Su pueblo

Valores

Modos de vida

Concientes del

Desarrollo Sustentable.

Solidario.

Comprometido.

Observador.

Creativo.

Persistente.

Responsable.

Participativo.

Comunicativo.

Autogestionario.

Líder.

Empático.

Productivo.

Comprometido.

Genuino.

Autovaloración.

Leal.

Democrático.

 

Respeto.

Armonía.

Familiaridad.

Fraternidad.

Convivencia.

Justicia.

Equidad.

Honorabilidad.

 

Seminómadas.

Monógamos.

Poligínicos.

Exogámicos.

Agricultores.

Cazadores.

Recolectores.

Formas socialistas de vida.

Fuente: La autora (tomado de Lissott, Sanchez y DAI.)

Incursión del Yanomami en la política criolla.


Partes: 1, 2, 3, 4, 5, 6


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